“Yo escribo romance ¿vale?”

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Stephanie Perkins, autora de Un beso en París visita Barcelona


Pese a que  había parado de llover hacía solo unos instantes, la Casa del Libro de Passeig de Gràcia, acogió el pasado jueves 18 de octubre a más de 60 personas, en una sala que aunque amplia, no cabía un alfiler. Sillas ocupadas y gente de pie todos con libros en la mano. No importaba, habían venido a ver a su novelista favorita. Ojos de emoción cuando Stephanie Perkins, ocupó la silla mientras era acolchada con un caluroso aplauso por parte del público y acompañada por el escritor Francesc Miralles, la traductora Helena Pons i la editora Míriam Malagrida.

Malagrida  inició la presentación con una sutil descripción del libro que deleitó aún más las ansias de aquellos que todavía no lo habían devorado: “es una obra que emociona, con un argumento cotidiano y unos personajes reales. Esto es lo que hace que sea la maga de los pequeños momentos”.

Miralles, que siguiendo su estilo de querer interactuar con otros autores,  tomó la palabra y fue el primero de los invitados en iniciar un buen batallón de preguntas “curiosas”. Cómo ¿qué significa la ciudad de la luz para un americano?
Perkins dijo estar enamorada de todo lo francés, aunque en EEUU la mitad de la población los odia i la otra, los adora “por eso cuándo empecé a escribir el libro estaba aterrada, no quería que se me echaran encima”.

Pese a no haber crecido en un entorno literario, “yo soy la única de mi familia que escribe, así se evitan tensiones”  Anna la protagonista del libro, sí que tiene un familiar que escribe: “el padre de Anna está basado en la figura de Nicholas Sparks” dijo con una sonrisa pícara. 

También añadió que le hubiese gustado que su libro se pusiera al lado de 50 sombras de Grey “así hubiese tenido más ventas” comentó la autora entre risas.

Un beso en París destaca por la potencia de sus diálogos que rozan el estilo televisivo con el realista. “Me gusta  tanto escribir diálogos que si pudiese, mis personajes nunca callarían. Me iría a la ducha y ellos seguirían hablando sobre qué champú debería usar”. Y añadió: “me encantan los diálogos rápidos e inteligentes cómo los que escribe Joss Whedon, director de Buffy, cazavampiros  y Los Vengadores, entre otros”.

Miralles también le preguntó sobre los métodos de documentación que había hecho servir para crear la novela. A lo que la escritora respondió que en esa época no tenía dinero, que trabajaba de bibliotecaria, y que por ello, se le daba bastante bien documentarse. La autora de Un beso en París  afirmó que  “cogía libros de cocina, cómics cualquier cosa con la que pudiese documentarme para el libro. Las películas fueron una gran ayuda. Sobre todo me fijaba en la manera de caminar de los actores, los paisajes…y fue por fin cuándo  tuve dinero y pude viajar a París, entonces me di cuenta que todo el proceso de documentación anterior había dado sus frutos.”

La sinceridad de sus palabras hizo que después se iniciara un interesante debate sobre los problemas de publicar y vender un libro entre Francesc Miralles y Stephanie Perkins. El primero, alegó que  “en este país es muy difícil que se apueste por alguien a no ser que seas hijo de la Pantoja” y que “todos los contratos con los agentes son iguales, aunque cuándo vas a firmar el primero un no entiende nada de nada”. Perkins añadió que Anna and the french kiss (título original) “vio la luz después de siete fracasos”.

Con la “amenaza” de hacer salir alguien a dedo si no había ningún voluntario, se leyó por parte de una chica del público una de las hojas más emblemáticas del libro. Un libro que surgió de un sueño. “Me da vergüenza admitirlo. En ese sueño estaba en una gran plaza. Alrededor habían unas columnas blancas y una escalinata, y sentado en ésta, vi al chico más guapo. Al acercarme me dijo que se llamaba St.Clair. Era un chico con acento inglés de un internado americano en una ciudad europea. Después descubrí que el lugar de mi sueño era el Panteón de París.  Todo fue muy mágico.”,  dijo emocionada.

Una vez terminadas las preguntas dejaron, largo y tendido que el público tomase la palabra hecho que puso la ciruelita a un pastel muy bien cuidado. Una pregunta por parte de un oyente, seguido del cante de unos grillos.

La sala se quedó en silencio. Nadie se atrevía a preguntar. Demasiada vergüenza, demasiados nervios. El momento divertido vino cuándo Stephanie espetó: “¿Los de Madrid hicieron más preguntas, vais a dejar que os derroten? ¿En serio?” La sala estalló en risas y se creó un ambiente más fluido, que permitió a los más callados perder un poco de su timidez.

La autora también afirmó que “I love funny books”  y adelantó que su próximo trabajo va a ser un poco “asquerosillo”, un poco “bloody”, y un poco “sexy”.

Con la primicia, que muchos ya sabían, Neo Editorial anunció que para el año que viene, va a publicar Lola and the boy next door una novela “compañera” de Un beso en París,  y por supuesto, también romántica. Porque tal y como dijo Perkins “yo escribo romance ¿vale?”.

Imágenes extraídas de: PaperBlog



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4 comentarios:

  1. Ais, Stephanie. ♥ Per cert, si em permets una petita correcció: la protagonista del llibre es diu Anna, amb dues "n". ;)

    Aviam si ara t'animes a llegir-lo!

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    1. A tu t'ho permeto gairebe tot! <3 Possiblement al final m'ho compri, no soporto fer crítica d'algo que no conec. ;)

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  2. Pues has hecho buena crítica aunque no lo conozcas!
    Un beset!

    Hoy en mi blog mis últimas compras...

    http://bloglavalsedamelie.blogspot.com.es/

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