‘El Hobbit: La desolación de Smaug’, la estrella es el dragón

By | 16:33 4 comments

 

The-Hobbit-póster

Dos horas y media. Multiplicadas dos. Dos veces la he ido a ver y una tercera lo estoy pensando. Con Peter Jackson al frente de las cámaras, El Hobbit: La desolación de Smaug continúa justo donde se dejó la primera entrega El Hobbit: un viaje inesperado. La segunda de ésta (que pretende ser una trilogía de un libro de 364 páginas) mejora con creces las expectativas del film que reventó las taquillas el año pasado (superando los mil millones de dólares), por estas mismas fechas y que ha sido innumerables veces pirateada con 8,4 millones de descargas. Pero hay una diferencia esencial entre ésta y su predecesora: el ritmo. Un guión dinámico con unos personajes bien definidos, más puestos en sus funciones y con un carácter lineal marcado, que a su vez los hace únicos (tal y como los pensó Tolkien). Pero sin duda, las secuencias de acción se llevan la palma. Orcos, arañas gigantes (con un sonido de patitas altamente definido que llega a dar un poquito de grima), orcos, más orcos y un dragón. Smaug.

 

smaug1

No sólo se nos ofrece más de Martin Freeman (Bilbo Bolsón) y sus repetidas caras humorísticas, sino que también se unen al reparto Orlando Bloom, repitiendo como Legolas (el personaje más famoso –y portentoso, si cabe- de su filmografía hasta la fecha) y Evangeline Lilly como Tauriel,  elfa creada especialmente por Jackson para la saga con fines…bueno, no con los fines que nos pensamos los 10 primeros minutos de su aparición y al que Bloom es incapaz hacerle sombra, por mucho que se lo proponga.  También mencionar a  Ian McKellen (Gandalf), que es un gusto de ver, veterano entre los veteranos. Esta segunda entrega nos liga con la trilogía “madre” de El Señor de los Anillos, puesto que Sauron también se deja caer de manera volátil, pero haciendo lo que mejor sabe el personaje en cuestión: dar un poco por saco. Tampoco olvidar al dragón Smaug interpretado por Benedict Cumberbatch –actor al que últimamente se rifan-  y que no parece tan fiero como lo pintan, sino que más bien es un espectáculo visual rodado con facemotion (captura gestual) y amenizado con efectos especiales. Cumberbatch, compañero de reparto de Freeman y protagonista de la serie británica Sherlock (este lunes se estrenó la tercera temporada en la BBC1) deja a la altura del betún al Gollum y no sólo por “su tesoro”, puesto que Smaug es un digno rival carismático al que el pequeño hobbit y los enanos les va a costar Dior y ayudas vencer. Jackson, ha dotado al dragón de algo más que fuego, volviéndolo eminentemente inteligente – el el libro ya demuestra que neuronas precisamente, no le faltan- y haciendo que la acción sea más que satisfactoria y convirtiéndolo en puro espectáculo visual.

 

MV5BMTgzODA2MTM1M15BMl5BanBnXkFtZTgwMjk2MDM3MDE@._V1__SX640_SY720_movies_dwarfs_the_hobbit_hobbit_desolation_of_smaug_wallpaper-1366x768The-Hobbit-The-Desolation-of-Smaug-Poster-the-hobbit-35973062-750-1085

Tampoco se puede dejar de lado el acierto en lo que a localizaciones se refiere. Mirkwood (el bosque negro), Esgaroth (la Ciudad del Lago) están muy conseguidas teniendo de base el libro original. Esta última dónde vive Bardo, el pescador –virtuoso con el arco- al que da vida Luke Evans.

Vestuario increíble. Buena música y sublime caracterización. ¿Lo mejor? Sus secuencias de acción. Sorprende de buena gana la actuación de Lee Peace (rey elfo Thraduil, padre de Legolas), actor del que nunca había oído hablar y que os recomiendo vigilar muy de cerca.  Un film con creces superior a la primera entrega. Porqué todo es posible, cuándo la estrella es un dragón. Porqué todo cabe en La desolación de Smaug.

descarga (4)

Fuente: La información / Imágenes: IMDB

Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

4 comentarios:

  1. Tienes toda la razón. Esta película es un verdadero festín visual. Ademas con un reparto de lujo, paisajes increíbles, maquillaje, vestuario, escenas de acción y el guión mucho mejor que la primera. Para mi una de las mejores películas del año. Lo que no me sigue pareciendo bien son las escenas de caídas desde alturas increíbles sin recibir ni un pequeño rasguño. Además dejan de lado muchas cosas que describe el libro por poner otras que no están, por ejemplo, demasiado poco tiempo para conocer a Beorn, el escape por el rió, entre otras.
    En espera de la culminación de esta nueva gran trilogía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajaja! Muy cierto! Las escenas de caídas son inverosímiles. Del plan James Bond, que cae 6 pisos y con los pelos todos puestos en su sitio. Si bien el libro describe escenas que no entran en la película (muchas de ellas se han rodado, me hace el efecto para rellenar minutos) no hay que olvidar que no deja de ser una versión y que al fin y al cabo los peces gordos hacen siempre lo que les da la real gana, con o sin libro. Esperemos que en la tercera entrega no se pasen con las batallas, o que por lo menos nos hagan el favor de que duren menos de media hora.

      Eliminar
  2. Vista doblemente también, la verdad es que creo que, de todo el mundo de la Tierra Media que ha tratado Jackson en celuloide hasta el día de hoy, esta es la más "floja" entre todas (quedando bastante cerca de Las Dos Torres). Ojo porque diciendo floja no digo mala, pero sí floja. La historia introducida por la primera parte de El Hobbit me pareció mucho más fabulosa (en cuanto a fábula), más descriptiva, más calzada de fanfarria y cuento que, en esencia, es lo que es El Hobbit.
    En esta segunda parte se ha tirado más de la continuidad, de los lazos e hilos argumentales, de que todo discurra fluido y sin chirriar apenas. La única excepción que veo posible es el paso por Esgaroth (sublime fotografía) y obviamente el diálogo con Smaug, que resulta ser (por fin) un Dragón (con mayúsculas) al que respetar sólo con notar su presencia. Respeto muchísimo lo dificultoso de la grabación con las monedas o con el agua en Esgaroth, creo que ambos sets de rodaje deben haber sido una aventura para producción y escenografía (aunque se que hay muchísimo croma), pero el resto de la película... quizás el abuso de CGI con la persecución de orcos en el río o lo mismo en el encuentro de Gandalf con el señor oscuro denotan que hubo escenas que se pensaron para ser rellenadas con ese uso artificial de metraje.

    Por cierto, me encanta el guiño psicodélico-Kubrickiano con el Sauron triangulado, un respiro fresco que recuerda a aquél viaje espacial en 2001, Odisea en el espacio (aunque en menor medida, claro).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Croma a destajo. Es imposible hacerlo de otra forma. Eso sí, los escenógrafos se lo han currado lo suyo. Y los técnicos de sonido! Que se las tuvieron que ver con la escena del río abajo y fliparon golondrinas para montarlo todo (incluyendo el sonido de espadas, mariposas y otros). Por supuesto que hay escenas que han sido grabadas en modo relleno (las que has dicho són un ejemplo) pero si que es cierto que en el libro Galdalf se va a derrotar al Nigromante, así que supongo que supusieron que no estaría de más. El dragón sigue siendo de lo mejorcito y estoy esperando el vídeo con BC y los parches en la cara interpretándolo -debe ser imperdible-. En fin, ahora toca leer los libros de El Señor de los Anillos para atar cabos del mundo Tolkien.

      Eliminar

¡Gracias por tu comentario! ¡Feliz día!
PS: Por favor, no dejes la URL de tu blog o no lo publicaré.
Si vas a dejar un comentario tipo 'no me llama. Besis' o similar no te molestes, tampoco lo publicaré.