‘El amor entre los peces’, de René Freund

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portada-amor-entre-pecesPara quién haya leído o tenido el privilegio de bucear ente las páginas de La mujer de papel, de Guillaume Musso o El frío modifica la trayectoria de los peces, de Pierre Szalowski, libros que recomiendo encarecidamente, El Amor entre los peces no le parecerá una trama literaria tan extraña. No hace falta que sea un libro largo y grande para que la lectura sea buena, para entretener o para aprender de él.

En este caso, Freund explica la historia de Fred Firneis, un autor de poemas austríaco bastante famoso que vive en Alemania y que le ha ocurrido lo peor que le puede pasar a un escritor: la crisis de la página en blanco. Es decir, la pérdida total de la inspiración, el bloqueo mental de la composición lírica. La pesadilla de las pesadillas para todos aquellos que trabajamos con las palabras. Para recuperar lo perdido, Susanne su editora, decide cederle la cabaña de su padre en medio de los Alpes austríacos, y ya de paso, intentar salvar su editorial, puesto que Fred es el único escritor de Best sellers que tiene y si éste no saca pronto un nuevo libro, su pequeño negocio se lo quedará la amable gente del banco para posteriormente sacarlo a subasta y venderlo al mejor postor. Pero Fred no se inspira así como así y está decidido a no volver a escribir jamás..hasta que conoce a August, el guardabosques y sobretodo a Mara. Sin embargo, Mara desaparece un día sin dejar rastro.

El amor entre los peces tiene 200 páginas exactas. 200 páginas de comedia romántica, humor y diálogos con frases y mucha verdad. Y alguna que otra mentirijilla comprensiva. Es de esos libros que te hacen querer levantarte por la mañana solo por el gusto de seguir devorando sus páginas amenas y agradables tanto al oído como a la imaginación humana. Como ya dije en otra crítica –que no reseñas, la gente lo acostumbra a confundir- no tengo en demasiada estima las descripciones en la literatura. Es algo que me aburre soberanamente hasta el punto de ver con buenos ojos la idea de echarme una siesta, dos o las que dé de si la despreciable descripción del libro en cuestión.

Pues bien, para alegría y jolgorio de mi persona, el autor las ha eludido totalmente. Con diálogos rápidos, personajes bien construidos y un maravilloso paisaje de sonidos de la naturaleza en el que el lector se sentirá tan inmerso que incluso tendrá la placentera sensación de ser él el que está en una cabaña alejado del barrullo de la cuidad y del estrés, oyendo el piar de los pájaros, el chapoteo de los peces y el correr del agua en el río. Es una sensación muy bonita que desestresa del ajetreo diario en la que encima se viaja gratis y sin moverse del lugar. Ésta es una de las grandes ventajas de los libros: conocer mundo mientras tus nalgas están suavemente apoltronadas en una silla. Como en esos libros que sin saber porqué te hacen feliz mientras ves la vida desde otra perspectiva y deseando probar la experiencia de ir a las montañas sin jefes, coches, polución y estrés que den por saco y acabar, finalmente, con nuestros nervios en vez de chutarnos a tila y a valeriana.

Dicho de otro modo: éste es un libro condensado, corto y sublime bien redactado, que destila verdades como templos y máximas de filosofía occidental con preguntas agudas sobre la vida. Una narración preciosa y muy necesaria en la sociedad en la que vivimos, un libro que es una lástima que dure tan poco. Una buena novela para, en definitiva, desconectar, para irse de vacaciones.

5/5

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2 comentarios:

  1. Mil gracias por la reseña! Si ya me llamó la atención el título, con los que nos cuentas me entran más ganas de leerlo aún :D Me lo añado a la lista de libros pendientes, cuando lo lea ya te contaré!!

    Un besote!

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    Respuestas
    1. Siiiiiii!!!!! Ánimate! Leer es lo mejor que hay! Seguro que te gustará!

      Un besote Elena!

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