‘Pride’ (Orgullo)

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Pride Film 
Últimamente a los británicos les ha dado por producir una serie de films que se podrían calificar como buen feeling, películas para hacerte sentir bien, vamos. Ahora Pride y el mes que viene Nuestro último verano en Escocia que recoge también un buen elenco de actores, de lo mejorcito que hay. La BBC Films se ha convertido en un sello de calidad para los amantes del cine (como la distribuidora Pathé). Una ya va sobre seguro cuándo escoge la película,  a sabiendas que no te va a defraudar. Este es el caso de Pride, que haciendo semanas de su estreno en Reino Unido, por fin, se ha estrenado en España, después de tres meses de retraso, puesto que en realidad, el film estaba previsto para el 27 de diciembre del año pasado . Y no se el lector, pero para servidora el cine independiente británico se ha convertido en un referente de buen gusto fílmico que no deja nunca indiferente. Lástima que los que vayamos a ver este tipo de producciones siempre seamos los mismos. ¡ Ya nos conocemos y todo! Así que fui a verla súper ilusionada por un lado, porqué hay actores buenísimos como Imelda Staunton, Bill Nighy, Andrew Scott y algunos más jóvenes como Ben Schnetzer que no conocía y del que hablaré algún párrafo más adelante. Para alegría de mi persona, no solo compila actores de nivel, sino que toca un tema social que me interesa especialmente: la lucha por la igualdad de derechos, en este caso, de gais y lesbianas. Hay ciertas cosas que sólo pueden pasar en Reino Unido, en un sentido ambivalente de la palabra. Porqué aquí nos costó unas cuantas décadas adaptarnos.  
Pride
Los L.G.S.M llegan a Swansea
Sin enrollarme más, la película está basada en hechos reales y relata la historia de como los activistas de L.G.S.M (siglas de ‘lesbianas y gais secundan a los mineros’) apoyaron a los mineros que se quedaron sin trabajo durante el mandato de Margaret Thatcher. La huelga, que tuvo lugar en todo Reino Unido durante los años 1984 y 1985  y que no tenía posibilidad alguna de éxito –el Gobierno ya había decidido cerrar las minas de carbón-, se produjo por la confiscación que hizo Thatcher de los fondos del Sindicato de Mineros. Frente a eso, el activista y socialista Mark Ashton –también era comunista pero ese dato no se menciona en el film-, decidió crear los L.G.S.M, un grupo de apoyo económico a los mineros después de las donaciones recogidas en la Marcha del Orgullo de Londres. Como los sindicatos no hacían ningún caso a su grupo por su condición sexual –en ese momento el colectivo estaba acosado mediáticamente por el SIDA-, Ashton y sus compañeros decidieron saltarse el Sindicato de Mineros y escoger directamente un pueblo de Gales para entregarles el dinero que habían recaudado para los afectados, saltándose así, los intermediarios que solo les ponían obstáculos. Concretamente fueron a apoyar a los mineros de Swansea, en el film, en la realidad fueron además los de Dulais y Neath. Dirigida por Matthew Warchus, acostumbrado a teatro, hace que la película vibre, convirtiéndola en un gran escenario dónde la amistad, la solidaridad y el apoyo son el eje vertebrador del film.
Pride  Ben Schnetzer
Mark Ashton (Ben Schnetzer)
Una de las genialidades de la película es el choque de mentalidades entre los reticentes a que 'unos seres considerados antinaturales' les ayuden y los prejuicios que la gente en general tiene contra ellos, por desgracia, todavía no superados hoy en día. Aunque pueda parecer un hecho alejado, puesto que la película nos sitúa en los años 80, hay situaciones que podrían perfectamente correlacionar hoy en día. Los L.G.S.M tenían su sede de reuniones en el Gay's The Word, una librería fundada en el año 1979 y por si a alguien, como curiosidad histórica le apetece ir, está en la calle Marchmont, número 66 de Bloomsbury en Londres. Una librería especializada en gais, lesbianas y transexuales que ‘apoya la igualdad, la comprensión y el entendimiento’ según el Time. La unión entre Gais, Lesbianas y Mineros se encaminó hacia una alianza que va mucho más allá de lo simple acuerdo tácito y superfluo que conocemos de los sindicatos en la actualidad. Fue un apoyo mutuo que llevó al progreso de los derechos de igualdad los L.G. B.T, hasta el punto de que el Sindicato de Obreros participaron en varias manifestaciones del Orgullo Gay y minó la aprobación de un artículo que prohibía ‘promocionar la homosexualidad o la aceptación de ésta’ mostrando a los homosexuales, bisexuales, lesbianas y transexuales como personas ‘anormales’. El famoso artículo 28 fue finalmente  derrocado.
pride Imelda Staunton
Imelda Staunton y Jessica Gunning pasándolo en grande
Pride es una de esas películas que te hacen volver a creer en el ser humano, con un espíritu reivindicativo que desprende emoción en cada escena y que dan ganas de aplaudir su ‘codo con codo’ del final. Puede que resulte tendencioso e incluso demasiado bonito, pero es más difícil hacer reír que llorar. Si que tiene puntos idílicos, evidentemente, en todo teatro y en la propia vida también los hay, así que es un despropósito que se mencione la crítica en este término. Compararla con Billy Elliot o Full Monty es casi un insulto, Pride es muy superior a ambas. Por lo que respecta al reparto Dominic West en modo bailarín es una de las escenas más perdurables. Tanto los tópicos como los estereotipos se presentan de forma un tanto disueltos y con un trato a la altura de las circunstancias. Si bien es cierto que si que se incluyen algunos, éstos están bien delimitados y el guión de Stephen Beresford sabe perfectamente la línea que se puede traspasar y la que no. Una película que mezcla de este modo corazón y carácter bien pulido.  
pride Dominic  West
Dominic West en pleno bailoteo
De un tiempo a esta parte, con Ben Schnetzer, al que ya habíamos visto anteriormente en La Ladrona de Libros, se nos cayó la mandíbula al suelo. Con sólo 25 años ya acapara toda la pantalla y el protagonismo. Estoy segura que el espectador no se esperará descubrir una -muy joven- estrella emergente en Pride. Aunque la película ha sido fervientemente criticada por no contratar actores de Gales y por la negligente aparición de personajes pertenecientes a minorías étnicas, hay que decir a su favor que es un canto a la libertad, no sólo de expresión sino también a la capacidad de empatía, a la diferencia. Otro dato a tener en cuenta es que el la película no se especifica en ningún  momento que el laborista Harold Wilson cerró el doble de minas de carbón, concretamente 290. Thatcher, en cambio cerró 160, pero con esta última se perdieron más puestos de trabajo, puesto que en esta época había más porcentaje de paro bajo su mandato. Una de las cosas buenas de la película- de las muchas que tiene- es que se incluyeron cameos de las personas que participaron en el L.G. B.T en la escena del puente de Westminster como Gethin Roberts y su madre (interpretados por Andrew Scott y Olwen Medi, respectivamente), Reggie Blennerhassett y Ray Aller (interpretado por Chris Overton y Joshua Hill), Jackson (interpretado por Joe Gilgun) y Ray Goodspeed, que propiamente dicho no fue representado en la película pero que tuvo una importancia vital en la organización de apoyo a los mineros.
Dos horas de disfrute con una banda sonora chulísima de los maravillosos 80 con Culture Club, Queen, Why?, King, Frankie Goes To Hollywood, Soft Cell, Pet Shop Boys, Dead or Alive, Wham!, Tears For Fears, UB40 o la canción For a Friend, que se puede escuchar en los créditos, que fue escrita e interpretada por el grupo The Communards, cuyos miembros eran amigos de Ashton.  La BSO hará las delicias de los amantes de esa época, musicalmente hablando. El final es una preciosidad y hace que el espectador salga con un muy buen sabor de boca. Pride es la prueba que si dos colectivos se unen pueden hacer grandes cosas, además de explicarlo en una genial película con un muy merecido BAFTA.
Sin duda, una de las películas del año.
5/5
Fuentes: imdb, Filmaffinity, http://www.pridemovie.co.uk/
Imágenes: Attitude Magazine, MovieFail












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4 comentarios:

  1. Ya la anoté en 'pelis para ver' :)

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  2. Vi la película entre ayer y hoy, así que la tengo relativamente fresca. Quizá por ello no soy muy objetiva, pero lo que me he emocionado, reído y disfrutado no ha sido humano, por lo que se ha convertido en una de mis películas favoritas.

    Tanto los mineros como los homosexuales han sido personajes únicos y memorables que me han enternecido en extremo, tanto por su buena escritura como por las memorables actuaciones (Ben Schnetzer, como mencionaste, roba cada escena y tu corazón con ella). Incluso sentí simpatía por la mujer homófoga cuando nos enteramos de quién había sido de verdad su marido. Y a ella la detesto, junto con todo lo que representa.

    En definitiva, una película inspiradora y hermosa con mucho corazón.
    Magnífica reseña =)

    PD: Dos cosillas: en el segundo párrado confundes Esocia con Gales y sí se menciona que Mark era comunista. En el bar, al principio de la peli, alguien se lo grita como insulto, pero, sobre todo, la escena en la que lo conocemos, mientras ve las noticias sobre los mineros, transcurre ante una gigantesca bandera comunista colgada en la pared.

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    Respuestas
    1. Hola Artemisa 97!

      Gracias por tu comentario, ¡ya está arreglado! Respecto a lo que mencionas en el post scriptum, me refiero a que él en ningún momento dice 'soy comunista' o 'como comunista opino tal', pero sí que es cierto que hay un gran póster en la escena que él ve las noticias, que deja entrever al espectador su posición política. Así, que agradezco que me lo digas porqué simplemente, se me había pasado por alto. Con comentarios como el tuyo da gusto escribir. :)

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