Crítica: ‘Mientras seamos jóvenes’

By | 14:04 4 comments

 

while-were-young-poster1

 

Fuimos a ver esta película en V.O. en uno de los cines de moda de Barcelona, en el sentido que es uno de los pocos que proyectan películas independientes y que no han sucumbido a las grandes cadenas de proyección de blockbusters. Lo raro de esta película es que parece que parece que estés viendo una de Woody Allen, en lo que se refiere a personajes, guión y montaje. Pero en realidad está dirigida y escrita por Noah Baumbach. El protagonista Josh (Ben Stiller) es un documentalista encallado en su trabajo y en una producción que hace 8 años que no avanza. Él y su mujer Cornelia (Naomi Watts), ambos ya bien entrados en la cuarentena, conocen a una pareja de 25: Jamie (Adam Driver) y Darby (Amanda Seyfried) que hacen cosas modernas y viven despreocupados. A partir de entonces su vida se complica: se distancian de sus otros amigos y se centran en esa disparatada relación, que como el lector se imaginará va a acabar como el rosario de la aurora.

 

La película es una forma de experimentar el paso del tiempo y la negación que nos impone la sociedad al hacernos mayores a una edad, en la que se supone, que mientras se es joven todo se puede. El guión no deja atrás la obligatoriedad que se nos impone a las mujeres a nivel social: el tener hijos. ¿Porqué? Porqué es lo que se supone que deben hacer las mujeres para estar ‘completas’ a parte de casarse, claro. Cornelia, el personaje femenino protagonista ha sufrido dos abortos y como consecuencia, le dan especial pánico los bebés -le provocan náuseas-. De hecho, la película empieza con un bebé que precisamente no es suyo, lo que hace que al espectador le resulte una escena cuánto menos confusa y le de una idea de por dónde van a ir los tiros durante toda la película.

 

WWY_DAY_011-76.NEF

Cornelia (Naomi Watts) y Jamie (Adam Driver).  Photo by Nicole Rivelli - © 2015

 

Por parte de la pareja joven, a Driver ya le vimos en Amigos de más (What if, un film que sólo os recomiendo si os aburrís mucho, muchísimo) , así que de tanto verlo en producciones independientes ya se le coge cariño. Al actor, digo. Porqué al personaje al que da vida es un hipócrita aprovechado, mezquino, narcisista y ególatra, que hará lo imposible para conseguir lo que quiere, aunque sea pisar el cuello a los demás y sacarles el jugo. Vamos, lo mismo que pasa en la sociedad actual, que o tienes padrino con enchufe o no hay tu tía. Ya no digo para triunfar, sino para conseguir un trabajo.

 

Amanda Seyfried rodó este papel cuándo tenía 28 años (ahora tiene 30) y dijo que el papel de Darby le resultó desafío puesto que ella se acostumbra a relacionar con personas de más edad. En principio este personaje estaba pensado para la actriz Greta Gerwig pero ella tuvo conflictos de programación y renunció al papel. También se le ofreció papeles protagonistas a James Franco como Jamie y a Cate Blanchett como Cornelia, pero ambos abandonaron.

 

Las menciones humorísticas a otras películas en las que trabajaron los actores, están muy presentes en esta producción. Por ejemplo, se hace una mención a la película de terror La semilla del Diablo (1968) -Rosemary's Baby, en el original inglés, que en España se traducen los títulos como nos da la gana-, de Roman Polanski (ese director que escribe sus películas mientras está entre rejas) y precisamente en esa producción Charles Gordin, que interpreta al padre de Cornelia, Leslie, hizo el papel del ginecólogo. Para Peter Yarrow, en cambio, esta es su primera experiencia filmográfica. Él en realidad, es músico y ha compuesto las bandas sonoras de Mad Men y Los padres de él, por citar dos ejemplos. Yarrow interpreta al historiador Ira Mandelstam, y es más conocido por ser uno de los componentes del grupo popular Peter Paul & Mary.

 

mientras-seamos-jóvenes-stiller

Josh (Ben Stiller) y Leslie (Charles Gordin).  Photo by Nicole Rivelli © 2015

 

Aunque en cierto modo, esta película también es un homenaje al director e historiador de cine  Peter Bogdanovich, que hace un cameo gracias a su voz –es el que presenta a Leslie en los premios-, porqué la cara no se le ve en ningún momento. En la vida real, Bogdanovich ha presentado varios premios como el Premio de Cine de Texas, por citar un ejemplo. También hay referencias a Sherlock Holmes, de Conan Doyle, puesto que Baumbach quería explícitamente que la escena del enfrentamiento entre Josh y Jamie fuese como si se tratase de un duelo entre Holmes y Moriarty, respectivamente.

 

La BSO, compuesta por James Murphy, contiene los temas que conectan con la temática como Golden years de David Bowie, –que se puede escuchar en el inicio de la película y en el inicio de los créditos finales-  All night long, varios Allegros (rápidos, que en algunas escenas se agradecen), Let me in de Paul McCartney o la genial Eye of the Tiger, de Survivor. Y por si fuese poco, se ha mantenido la traducción del título original en inglés, While Were Young, que ha sido bien traducido. Doy palmas con las orejas.

 

Con un presupuesto estimado de 10.000.000 dólares, y sólo 227.688 dólares recuperados en el primer fin de semana de estreno en EE.UU no es una película que sea rentable, pero de esto va precisamente el cine de autor, de hacer lo que te gusta, de explicar una historia con la que uno se siente identificado, de transmitir sin estar ligado a lo que quieran las grandes productoras, que meten pezuña cuándo menos lo esperas. Así que olé a Baumbach por atreverse con 1: 37 min de cinta filmada con  Dolby Digital (no admite la remasterización con Dolby Atmos) y usando sólo la cámara  Arri Alexa Plus, y las lentes Zeiss Super Speed y Canon Cinema EF. Para muestra, la película figuró en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) y ha sido nominada a Mejor Guión en los Premios Gotham.

 

WWY_DAY_007_0108.NEF

Josh (Stiller) y Jamie (Driver) en plena barbacoa modernilla. Photo by Nicole Rivelli © 2015

 

De la fotografía se ha encargado Sam Levy y ha sido rodada en Jackson Hole Restaurant de Manhattan, que más que un restaurante es una hamburguesería de toda la vida, sino invito al lector a hacer click en el enlace y mirar la web. También el Jazz at Lincoln Center es otro de los protagonistas en la escena final, más disimulado pasa el Gramercy Park South de NY o el Time Warner Center/Shops.

 

La escena de la purificación, todos vomitando en perolos después de haber tomado alucinógenos, es lo más surrealista que he visto este mes. Una escena tan asquerosa como suprimible, innecesaria y asquerosa en la que el espectador se preguntará en qué momento a la pareja protagonista se le ha ido del todo la pinza.  La película también expone de refilón la manipulación que existe en los contenidos audiovisuales, más concretamente en los documentales, que es la profesión a la que se dedica Josh, el protagonista. La falta de rigor y de objetividad con la que a menudo se trabaja en audiovisual y en comunicación.  Una película que a medida que avanza se vuelve más inquietante por momentos. Hasta el punto de querer robarle uno la vida al otro.

 

Noah Baumbach, el director, tiene la misma edad que Josh, el protagonista interpretado por Stiller. Así que en cierto modo, es de suponer que se basó en su propia experiencia para crearlo. Lo digo por esa mirada a medio camino entre la mala uva, el ingenio y la sátira sobre el casi trauma de entrar en eso que llaman la ‘mediana edad’. Como si hubiese una edad media para las personas, como si cumplir años fuese una decepción traumática y un miedo en vez de una alegría por, precisamente, cumplirlos, por estar vivo. Esa ansiedad, que tiene un gran componente de sinrazón, se mezcla con el humor negro y da rienda suelta a la equivocación de desilusionarse. Como dice el protagonista ‘tengo 44 años y hay cosas que ya nunca haré’, pues hijo, menos quejarse y más hacer, o eso que se lo digan a Ray Kroc, el fundador de McDonalds, que hasta los 52 años estuvo vendiendo máquinas de batidos, o a Mary Kay Ash, la fundadora de MaryKay, que hasta los 45 años vendió libros a domicilio, o a Samuel L.Jackson, uno de los mejores actores que hay actualmente que hasta los 42 años no lo conoció nadie, o a Cervantes que publicó Don Quijote con 58 años y como ejemplos puedo tirar a más pero no acabaría. Así que pensar en negativo no es una opción.

 

WWY_DAY_008-_0073.NEF

Josh (Stiller) y Cornelia (Watts) en un momento íntimo de discusión. Photo by Nicole Rivelli © 2015

 

He leído críticas en la que un melón decía que ‘asume la edad que tienes y deja de hacer el ridículo’. Una premisa social que siempre te imponen: lo que debes hacer o lo que no según tu edad. Una gran chorrada como un pino que prefiero no respetar, porqué que tengas 40, 50 o 60 no quiere decir que ya estés muerto o que no puedas hacer cosas. Más al contrario. El hacer no tiene edad.

 

Pero Baumbach no se queda ahí estancado, sino que se cachondea de todos los tópicos de los ‘modernillos’ que están saliendo ahora como setas. Le pasa la mano por la cara y deja a la altura del betún a todas esas tribus sociales que dan más vergüenza ajena que orgullo, como los hipsters o el mundo del postureo. Eso de ‘mi vida es genial’, ‘soy lo más’, ‘mira que foto más perfecta he sacado así, por casualidad sin montaje ni nada’, ‘mira que peinada voy mientras hace un viento de la leche’. Y todas esas cosillas que confirman que el ser humano es estúpido, efervescente y aneuronal. Eso va también por toda aquella gente que los sigue. Lo que nos traslada al siguiente punto que explora el director, el de esa naturaleza envidiosa, retorcida que lleva a algunos a buscar sin escrúpulos el éxito. De éstos engendros puedo citar unos cuantas personas, apodados en lenguaje vulgar, como trepas, que su máxima aspiración es alimentar su estratosférico y- a la par- frágil ego. Esto es algo muy común en nuestra sociedad: la gente que se acerca por interés, con sed de tu conocimiento (a lo vampiro) para después clavarte la puñalada trapera y hacer suyo todo lo que tú has conseguido y para colmo, que estén mejor valorados que tú, tengan más suerte (enchufe) o los escuchen más.

 

Aunque es una película que contiene un guión simple, tiene más parecido a una cebolla, en el sentido de que hay muchas capas y toca puntos en los que hace al espectador reflexionar más allá del ‘estos dos son tontos’. Y si bien es cierto que al director la personalidad de los personajes queda difuminada en el camino y se acaban perdiendo, es un buen film para explicar el paso del tiempo y las expectativas del pasado en una sociedad en la que no prima el conjunto sino el puro y ególatra  individualismo. Si bien es cierto que lo anterior son elementos positivos a tener en cuenta, se debe reconocer que la película funciona por momentos y otros resultan totalmente prescindibles hasta el punto en que hay ratos en los que el espectador se aburre. Soy del parecer que se puede decir lo mismo con menos.  

 

Añadir la impagable escena de Stiller en el médico, cuándo por fin pone los pies en el suelo y se pregunta eso de ¿qué narices he estado haciendo con mi vida?  ¿Porqué siempre deseamos como viven los otros, nos comparamos con ellos pero somos incapaces de ver lo bonito de la nuestra, lo que tenemos o lo que hemos conseguido? El ser humano desde luego, es idiota.

 

3/5

 

★★★★★

Web oficial: http://while-were-young.com/

Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: mountanix.com, sensacine.com, todoliteratura,

Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

4 comentarios:

  1. ¿10 millones? el cine independiente cada día es mas caro. El cine de autor tiene el problema (como todo tipo de cine tiene el suyo) de que a veces es demasiado personal, y suele tener escenas sin sentido que parecen una especie de broma interna que solo los amigos del director pillan.
    La verdad es que no se si verla (cuando la suban a Internet, dado que no creo que aquí la den en cines) no soy muy fan de las tramas "Dios mio cuarenta años. El fin del mundo"(sobretodo las que tienen que ver con Ben Stiller. Que últimamente ha hecho varias), no las veo muy realista y a demás también me toca un poco los ovarios esa creencia social que dice que a cierta edad eres un inútil.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tampoco nos pongamos las manos en la cabeza que la mayor parte del presupuesto es para pagar a los actores. Esto -lo que cobran- funciona por antigüedad y prestigio. Lo otro depende del equipo que se quiera contratar, es decir iluminación, técnicos de sonido, asistentes, maquilladores..., la localización que se quiere hacer servir, en este caso han rodado en bares (los habrán alquilado) y en calle (con sus permisos, y lo que hay que apoquinar para obtenerlos en NY), ahí añade el alquiler de las cámaras, las lentes y todo el equipo técnico, la post producción y el montaje, además del alquiler del estudio para editar, las copias, la distribución y algo de marketing para que se enteren que vas a estrenar una peli (la promo con actores) y ya se te va un pastizal. Así que en cierto modo, una película depende de todos estos factores y aquí no añado los efectos especiales, el CGI o los animadores, porqué no tiene, que sino se dispara.
      Además, el cine independiente se caracteriza por abordar una serie de temas sociales que no verás en las películas comerciales, por lo tanto es normal que algunas escenas se salgan de lo común porqué esa es precisamente la gracia: que no está hecho para las grandes masas y precisamente por eso es un producto muy íntimo porqué el director tiene el control sobre el film desde el inicio hasta el final.
      Woody Allen y Sofía Coppola, por ejemplo se consideran cineastas independientes y sus películas tenían un presupuesto de, citando a 'Blue Jasmine' 18 millones y 'María Antonieta' 40 millones, en cambio, 'Lost in translation' solo le costó 4 millones. Por eso digo que depende de muchos factores. De todas formas, el problema con el cine independiente es que cada vez se comercializa más y es más rentable.

      Respecto a Ben Stiller, lo último que ha hecho es 'Zoolander' y 'Noche en el museo: el secreto del faraón', y después hizo 'Madagascar 3', supongo que te refieres a 'La vida secreta de Walter Mitty', que también critiqué en el blog y que no tiene nada que ver con la edad, sino más bien con la búsqueda de la felicidad y el poder de la imaginación. Stiller tiene ese humor a lo Tommy Lee Jones, es decir, que hace los chistes serio, pero es muy buen actor y todavía no le ha llegado un papel con el que poder demostrar su potencial alejado de la comedia.
      Lo que hace esta película no es decir que 'a cierta edad ya eres un inútil' sino que utiliza eso precisamente para burlarse de ello y para transmitir al espectador que al fin y al cabo, la sociedad es cuanto menos, un conjunto de gilipolleces y estereotipos varios.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. No sé como haces para saber tanto de todo. De mayor quiero ser como tú xD
    Ahora, bromas aparte, me encanta escarbar en internet y buscar cine independiente, películas raras no conocidas, etc porque tengo a veces una necesidad de otro tipo de temas, de otras escenas, de historias que me despierten algo y se salgan de lo habitual.
    Que sí, que a veces esas películas te dejan con cara de gilipollas porque no has entendido nada o te parecen una pérdida de tiempo ,pero otras descubres cosas por las que merece la pena la búsqueda.

    Que la peli comience con alguien que no quiere tener hijos para mí es un punto a su favor (no tengo ningún trauma jajaj, pero conforme te acercas a la treintena la gente empieza a tocarte las narices con ciertas preguntas y ver que en el mundo hay más gente como tú, te reconforta). Después, yo que soy una persona a la que parece que le pueda la prisa, me vienen bien estas eneseñanzas que vienen a decir que la edad no es un límite, que los límites muchas veces nos los ponemos nosotros.

    Por cierto:
    "He leído críticas en la que un melón decía que ‘asume la edad que tienes y deja de hacer el ridículo’. Una premisa social que siempre te imponen: lo que debes hacer o lo que no según tu edad. Una gran chorrada como un pino que prefiero no respetar, porqué que tengas 40, 50 o 60 no quiere decir que ya estés muerto o que no puedas hacer cosas. Más al contrario. El hacer no tiene edad. "

    Por cosas como esas son por las que me encanta leerte ^^

    Besotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Chari!

      jajajajaja! 'De mayor quiero ser como tú'.

      Las películas independientes cada vez me gustan más porqué muestran otra forma de ver y hacer cine fuera del estereotipo implantado de la cinematografía inglesa o estadounidense que lleva el sello y el financiamiento de grandes productoras, factorías de hacer dinero, y por supuesto con intereses varios, sobre qué idea transmitir o cómo decirlo. Creo que el mundo del cine necesita un cambio. De hecho el propio cine, se está disolviendo con los productos que últimamente están estrenando en televisión, que equipara a la gran pantalla, como Héroes Reborn, Dardevil, The Affair, Masters of Sex y las que están por estrenar este 2016, como McGyver (sí, yo también tengo miedo de a ver cómo narices van a hacer un remake de esa icónica serie), The Skin (los forofos de Juego de Tronos ya tendrán nueva serie de R.R Martin), o la adaptación de Weaveworld, que será una serie de terror (la añado porqué sé que el género te gusta). Eso sin olbidar las segundas temporadas de series como The Flash, The Librarians o Gotham.

      Bueno a lo que voy, que me enrollo. Los límites los pone siempre la sociedad, y por desgracia -o fortuna- el género humano es más bien bobalicón e intentan que hagan lo que les han enseñado que 'es normal'. Pero vamos, que es una tremenda estupidez y que cada uno haga con su vida lo que quiera que para eso es suya, no de otros.

      Un besoteeeee!!!

      Ps: A mi también me encanta que me lean ♥



      Eliminar

¡Gracias por tu comentario! ¡Feliz día!
PS: Por favor, no dejes la URL de tu blog o no lo publicaré.
Si vas a dejar un comentario tipo 'no me llama. Besis' o similar no te molestes, tampoco lo publicaré.