Reseña: ‘Días de perros’, Gilles Legardinier

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'Una novela llena de charme', dice la sinopsis. ¿Cómo puede ser que una novela tenga ‘charme’? Las novelas no tienen de eso. Claro que si esa palabra francesa se traduce al español es sinónimo de encanto, gracia, atractivo y hasta de algo pintoresco. Para entender el ‘charme’, hay que leer hasta el final. Al cerrar el libro, me di cuenta, que ‘charme’, en realidad, es sinónimo de placentera felicidad. De, al cerrar la novela, sentir que has aprendido algo más sobre lo bonito que es la vida. Es estar volando en una nube algodonosa, dulce y mullidita, al más puro estilo Heidi. Es casi soltar lágrimas de lo bonita que es 'Días de perros' y que gracias a tan magnánima obra, Gilles Legardinier, ha pasado a ser uno de mis escritores favoritos, y no se me caen los anillos al llegar incluso a compararlo con grandes como David Safier o Eduardo Mendoza.

Mediante capítulos cortos, una narrativa de lo más desenvuelta, 'Días de perros' cuenta la historia de multimillonario Andrew Blake, que harto de todo (la novela en el original francés se llama ‘Complétament Cremé’, alias 'completamente quemado', y en catalán la han traducido como 'Completament boig' -completamente loco-) decide irse a trabajar de mayordomo a una mansión francesa. Trabajo que le encuentra su amigo Richard Ward. Ambos, Blake y Ward, pese a sus 65 años pasados, siguen siendo un par de críos, que se divierten chinchándose cuándo pueden, al ser amigos de la infancia.

Las cosas no empiezan bien para Blake en la mansión. Allí se encuentra a personajes muy rarillos: a Odile, una cocinera que hace platos grumete para su gato Méphisto, a la señora Nathalie, que no sale de su habitación oscura y trémula desde la muerte de su marido (Blake también es viudo), a Philippe, el jardinero y que se ocupa del mantenimiento de la mansión junto con su perro, un golden retrevier llamado Youpla, a Manon , una profesora que ha suspendido las oposiciones y trabaja limpiando y para colmo, Justin su chico, la ha dejado al saber que estaba embarazada. Y finalmente, Yanis, el muchacho que hace la compra a Philippe, un niño de 14 años que todavía no sabe leer. Blake y Philippe le enseñarán a ello y a hacer operaciones matemáticas para que no repita otra vez curso. Con todos los locos sueltos que se encuentra en esta casa, Andrew Blake decide hacerse amigo de Méphisto, el gato, que pasa de todo, y que como buen gato que es, le muestra un profundo desdén. El felino, que es además comodón va cambiando de rachola en rachola de la cocina hasta que está a la temperatura ideal: 22 grados. Con todos estos dispersos y variopintos personajes, la diversión está asegurada. Porqué en esta casa nada es lo que parece, ni siquiera el minino.

Con diálogos rápidos y  situaciones surrealistas, Legardinier ha escrito una obra positiva, llena de grandes frases sobre la vida, sobre la pérdida, o sobre la soledad. Porqué aunque parezca mentira, en esta novela, cada uno de los personajes está muy solo. Y Blake es la chispa que hace que la casa vuelva a tener vida. Con su forma de pensar sensata, los arrastra y los despierta de la taciturna melancolía en la que habían sumido su vida. Es lo que en coloquial sería vivir sin vivir. Blake cae bien desde el principio y el lector, estoy segura, empatizará con él desde la primera línea. Nuestro protagonista tiene además un peluche  de canguro llamado Jerry con el que va a todas partes. Y no, no tiene nada que ver con el síndrome de Peter Pan. Andrew es la sabiduría con patas, un hombre con arrugas. sí, pero con un gran corazón jovial encerrado en un cuerpo de adulto.

Las personas ya vivimos demasiado condicionadas. Desde que nacemos hasta que morimos se supone que debemos hacer lo que nos estipula la sociedad: estudiar, encontrar trabajo, casarte, tener hijos, jubilarte y morirte. Díganme que no es triste. Cuando crecemos, parece que también se nos obliga a -‘ser serio’ que no tiene nada que ver con madurar, pero que lo ponen en el mismo saco- por eso de que una tiene responsabilidades en la vida. Hay que ser carca. Como dice el poeta Pablo Neruda:
‘El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta’.
Después de ser leído por casi dos millones de lectores en Francia, por fin llega a España esta novela que es una mezcla de humor, melancolía, ternura y felicidad, junto con una gran dosis humanista construida desde la sencillez, que desemboca en un precioso himno a la vida y al amor por el prójimo.

Narrado en tercera persona, el humor inteligente es otra de las grandes bazas de este libro. Un tipo de humor, que no a todo el mundo le va a hacer gracia, porqué responde y depende de la cultura, de las vivencias, de la inteligencia y de la creatividad en definitiva, de lo que somos. Hay también quién se quejaba de que claro, como son chistes y situaciones surrealistas entre franceses y británicos a los españoles no nos hace gracia. A ellos les instaría que se fuesen inmediatamente a por un libro de historia puesto que su cultura es nimia. Con ello no digo que haya que ser un catedrático en historia para entender los chistes, simplemente que un poquitín de culturilla general en este país no iría mal y evitaría que se me subiese la tensión cada vez que leo burradas de este tipo. Este es un humor sabio y lúcido, que tiene un sello muy personal que consigue a la vez hacer reír y pensar. Y eso es algo harto complicado.

El libro deja muy buen sabor de boca, porqué es inevitable que al lector no se le escape una sonrisa, la misma que tiene un bacalao libre nadando por aguas limpias. Un libro amable. Una grata lectura que se lee a gusto y que para colmo, es entretenida, divertida, fresca, original, diferente y hace sentir bien.
‘Nunca empiezo imaginando un personaje sino un sentimiento. (…) Sinceramente, no hay ningún mensaje. No creo en los mensajes. Para mí, la mejor educación que se puede dar a los niños es a través del ejemplo. El libro es como una fábula, una historia que cada uno entiende a su manera y con el que hará lo que quiera en su vida. Día de perros salió hace más de dos años en Francia y me llegan todo tipo de mensajes de mis lectores. Uno de ellos, y que me ha emocionado, me decía que gracias a mi libro había retomado contacto con sus hijos. Eso me habla. Eso me llega. Pero no tengo la pretensión de hacer llegar ningún mensaje. En cambio, me preguntaba cómo me gustaría que los lectores salieran tras la lectura, pues bien, me gustaría que estuvieran felices y abiertos de espíritu’.
Entrevista con ‘El cultural’
Esa sensación se traduce en que Gilles Legardinier toca temas sobretodo humanos, emociones, el caos de la vida cotidiana, la especie de sueño en el que a veces parecemos encallar, la rutina, pero también es una novela sobre el resurgir de la vida, sobre las segundas oportunidades, sobre el divertirse, sobre hacer lo que te dé la gana. Esto se ve con lo que servidora considera es una de las escenas más absurdas y guasonas del libro: la genial la escena del robo vestidos de húngaros con la pistola de juguete o las gamberradas del gato Méphisto.

Legardinier ha trabajado en el cine como pirotécnico y ha dirigido anuncios y documentales. Actualmente es responsable de comunicación para el cine en varios estudios. Sorprende que en este contexto no se mencione siquiera los estudios del autor, lo que confirma que precisamente los estudios no hacen a la persona. Les pongo un ejemplo. Antes de empezar este libro, leí solo 50 páginas de 'Esperando a Doggo' y digo 50 porqué no pude aguantar más esa narrativa tan falta de sentido. En el libro de Doggo, la biografía del autor, sin ir más lejos, resaltaba que había estudiado en Oxford, casi subrayándolo, así que me dije que alguien con tales estudios no podía escribir una boñiga. Pero sí, sí que podía y además se la han publicado. En fin. Editoriales que ni disciernen entre lo mezquino y lo loable. Añadir además que el autor de la novela que nos ocupa publicó con anterioridad y antes de esta, otro libro de comedia en 2011 titulado ‘Demain J´arrête!’, o lo que es lo mismo, ‘Mañana lo dejo’, en español. Como dice el autor:
En Francia se tiene la idea de que para escribir hay que ser alguien muy inteligente. Los demás nos sentimos aplastados por nuestra literatura. Yo, siendo bastante simple y natural, no me atrevía. Hasta que me puse a leer los guiones que recibíamos y me di cuenta de que la mayoría eran malos. Me puse entonces a escribir la historia yo mismo. ¡Pensé, si hay tantos capullos que lo intentan, por qué no puedo ser yo uno de ellos!
A lo que vamos. Publicado en octubre de 2015, Legardinier pronuncia un solemne agradecimiento al final del libro como pocos he leído: el de un recuerdo personal con una anciana, a la que se le rompió un jarrón. Un jarrón que era el primer regalo que le había hecho su madre con sus ahorillos.
'Ese día ella y su jarroncito cambiaron para siempre mi visión de los mayores. Alice (el nombre de la anciana) me regaló una de las claves de este mundo: me enseñó que 'los viejos' también fueron niños. Desde ese día, en aquellas personas que conozco veo al niño que fueron una vez. Los mejores de ellos, por cierto, no lo han olvidado y conservan esa fabulosa capacidad para asombrarse, dudar, aprender y jugar. (...) Con su trato, descubrí que recorrer esta vida viene a ser como cruzar un gran río. Cuándo somos jóvenes, nos encontramos en la orilla y tenemos miedo de lanzarnos al agua. Pasamos nuestra existencia nadando, a veces sacudidos por la corriente, en dirección a la otra orilla. No hay más que una regla: no podemos regresar atrás. Algunos nos lanzan flotadores, otros tratan de hundirnos . Desgraciadamente, existen también muchos traidores a su especie que hacen el muerto sobre la espalda de los demás...'
Y ahí, justamente en ese párrafo, me saqué el hipotético gorro y me dije que no se podía tener más razón. Lo que me confirma que a parte de ser un gran autor, tiene un gran futuro como escritor: soy la primera con intención de comprar todos los libros que saque si son de tamaña calidad como 'Días de perros'.

Una novela con alma, con personajes humanos, historias conmovedoras con las que el lector empatizará. Una lección de vida sin caer en la autocomplacencia, que toca la fibra sensible y después lleva por derroteros locos y surrealistas. Una montaña rusa de sentimientos diferente, en el que la sonrisa y la carcajada ocasional están aseguradas. Un canto a la hermosura de la vida. Una novela preciosa con final 100% feliz.
5/5
★★★★★
Fuentes: casadellibro, EFE, El cultural

Imágenes: casadellibro.com
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28 comentarios:

  1. ¡Hola Iris!
    Me ha encantado tu reseña, siempre súper completas y llenas de buenos detalles.
    Este libro lo vi hace poco cuando fui a comprarme Neimhaim y me llamó mucho la atención por la portada, desde luego es muy curiosa.
    Tras leer tu reseña, pese a no ser el género que suelo leer, me han entrado muchas ganas de darle una oportunidad.
    Hacen falta más libros con estos mensajes y menos chorradas de amores imposibles adolescentes.
    Sin duda alguna lo leeré cuando pueda.

    ¡Un fuerte saludo!

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    1. ¡Hola Lucía!

      Qué alegría tenerte por aquí. La verdad es que cogí el libro precisamente por la portada, que el gato en plan encarcelado me hizo mucha gracia. En catalán lo han traducido como Completamente Loco, así que la curiosidad pudo conmigo y se vino a casa así como quién no quiere la cosa. Estoy completamente de acuerdo contigo, hacen falta más libros buenrolleros y menos gilipolleces de adolescentes.

      ¡Un súper besoteeee!! ♥

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  2. Cuando dices todo lo que dices en la reseña creo que hay sólo una cosa que te puedo comentar: Este libro se va apuntado a mi lista de pendientes urgentes, espero que llegue por estos lados y si no, a comprar el ebook :D
    Saludos!

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    1. ¡Hola Irissë!

      ¡Estoy segura que te encantará! ¡Vamos, segurísima!

      Un besoteee!!! ♥

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  3. Hola! ^^
    Pues a ver cuando lo leo, porque hace unos cuantos años leí "Mañana lo dejo", también del mismo autor, y me gustó bastante. Me pareció un libro muy entretenido, y con mucho sentido del humor. Por lo que veo, este también tiene pinta de ser divertido, así que seguro que me hace pasar un buen rato :)

    Un beso!

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    1. ¡Hola Mary!

      ¿'Mañana lo dejo' está bien? He pensado en comprarlo, por eso de que ya que me leo uno, me los leo todos, pero dicen por ahí que este segundo es mejor, por lo menos así lo puntúan en casa del libro. A mi si me hace pasar un buen rato, me doy por contenta.

      Un besoteee!! ♥

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  4. Hola! Me ha gustado mucho tu reseña. Ahora mismo tengo varios pendientes de leer pero no descarto hacerme con este libro más adelante.
    Un beso.

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    1. ¡Hola Kiara!

      ¡Seguro que cuándo lo empieces no podrás parar!

      Un besotee!!

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  5. La meva llista de llibres pendents està cresquent massa, no se com ho feré!
    Però aquest crec que serà el pròxim. M'han entrat moles ganes de llegir-ho!
    Para please, que no puc llegir tan ràpid! jiji!

    Muuaks! I que disfrutis molt del cap de setmana :-)

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    1. ¡Hola Neus!

      ¡Jajajajaja! ¡Jo no tinc res a veure, que consti! T'agradarà molt, ja ho veuràs!

      ¡Un petó molt i molt graaan! ♥

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  6. Me llamó la atención desde que vi la portada, y veo que el interior está a la altura.
    Besos:)

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    1. ¡Hola Sara!

      El interior está más que a la altura. ¡Es fantástico!

      Un besotee!!!

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  7. ¡Hola!
    He leído este libro con anterioridad y opino igual que tú. Creo que todos deberían darle una oportunidad, porque sin dudas es un libro que sin importar la edad, te dejará pensando en más de una ocasión. Buen post.

    Por cierto, no conocía tu blog pero ya mismo te sigo. ¿Te pasas por el mío? Saludos.

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    1. ¡Hola Melanie!

      A mi me tiene enamorá. Y yo no me enamoro fácilmente, pero este se lo merece y hay muy pocos blogs que le hayan dado bombo y platillo, así que aquí está mi pequeña aportación a ver si se decide el buen hombre y saca otro.

      Un besote!

      Ps: Ahora me paso.

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  8. Hola!
    Me encanta la forma que tienes de hacer reseñas, tan completas y bonitas.
    La portada es muy llamativa (y original, sobre todo) y sabiendo que le acompaña un contenido así me dan ganas de leerlo, pero no sé cuándo lo haré porque mi lista de pendientes va creciendo exponencialmente.
    Me ha hecho gracia el pensamiento del autor, queriendo ser otro capullo jaja
    Muchísimas gracias por hacer reseñas así ^^
    Un besote!

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    1. ¡Hola María!

      ¡Muchas gracias por el priropo! Lo agarro y me lo quedo, cerquita, que conste. La verdad es que lo primero que llama a gritos es la portada, pero al hojearlo, vi que él tiene una forma de escribir que se dice bastante con la mía, así que lo adopté y me lo llevé para casa. Debe ser de esos pocos libros en los que me llevo una grata sorpresa en cuanto a narrativa se refiere, porqué lo devoré en poco más de tres días. Legardinier tampoco se calla, no. Lo da todo en las entrevistas y no deja títere con cabeza.

      ¡Muchísimas gracias por comentar!

      ¡¡Un besote enoooorme!! ♥

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  9. Qué bonita reseña¡¡ Una novela con alma ha de ser leída y tu reseña me ha hecho pararme en un libro que no hubiera comprado por su portada¡¡ un beso enorme¡¡¡

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    1. ¡Hola Francis!

      Si te pasas por la librería ¡échale un ojo, a ver qué te parece!

      ¡¡Un besote enorme!!

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  10. Hola guapa!
    Increíble reseña! Nunca me hubiera fijado en un libro así primero por su portada y segundo porque se aleja mucho de lo que leo normalmente pero debo reconocer que me ha llamado la atención. No lo descarto para un futuro.

    Gracias por darnos tu opinión. Besos^^

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    1. ¡Holaaa!

      Dale una oportunidad, al pobre que para un autor que escribe bien en comparación con lo que últimamente les ha dado a las editoriales de publicar...el hombre se va a llevar un alegrón!

      Un besoteee!!! ♥

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  11. Hola!
    Que reseña tan completa, me dieron muchas ganas de leer este libro, desde ya esta en mi lista de pendientes.
    te invito a mi blog
    Saludos!

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    1. ¡Hola Kelly!

      ¡Gracias por pasarte! A hora le echo un ojo.

      Un saludo!

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  12. Hola!!! la verdad es que no conocia esta novela, y al principio no me llamaba mucho la atencion, pero despues de leer tu reseña me has convencido, le daré una oportunidad.
    Un abrazo

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    1. Hola!!!

      Dale una oportunidad, que te va a hacer sonreír. Es 100% feel good. Ya me dirás!

      Un abrazo!!

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  13. ¡Hola Hydre!:
    Me has convencido completamente con tu entrada. Este párrafo casi me ha hecho aplaudir:

    "Las personas ya vivimos demasiado condicionadas. Desde que nacemos hasta que morimos se supone que debemos hacer lo que nos estipula la sociedad: estudiar, encontrar trabajo, casarte, tener hijos, jubilarte y morirte. Díganme que no es triste. Cuando crecemos, parece que también se nos obliga a -‘ser serio’ que no tiene nada que ver con madurar, pero que lo ponen en el mismo saco- por eso de que una tiene responsabilidades en la vida."
    ¡Amén!

    Que digas que es humor inteligente y que te ha dejado tan buena sensación, me ha dado muchas ganas de leerlo, la verdad. Hace un tiempo leí un artículo que hablaba sobre el género "feel good" y creo que este libro encajaría perfectamente en él. Tendríamos que auto-recetarnos unos cuantos libros de estos al año.

    Me encanta lo bien que analizas cada detalle de lo que lees, y nos lo enseñas a la derecha y a la inversa para que veamos que puede ofrecernos cada lectura.

    ¡Besotes!

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    1. ¡Hola Chari!

      A mi el humor choni, burdo y chabacano no me va nada, así que cuándo encuentro libros que además de hacer sentir bien, hacen reír al lector, pues lo menos que puedo hacer es darle bombo y platillo a ver si vende libros el autor y nos puede deleitar con otra de sus maravillosas novelas. Porqué hay muchas novelas, que no valen un pimiento y que bloggers sin sentido crítico ni consideración moral hacia el género femenino hacen publicidad y márqueting a destajo a las editoriales. Libros que no recomendaría no harta mojitos por machistas, por bobos e idiotas, pero que de ellos, la bloggosfera está llena. Así que al toparme con esta joyita, pues, comparto con alegría, porqué la risa es impagable. El feel-good debería considerarse como género e incluir ahí los libros de Safier, Mendoza y Gardinier. Es extraño que no haya ninguna mujer que haya decidido escribir una novela así, que todos los que conozco sean hombres. A lo mejor me lo planteo. ^^ Si te soy sincera, he dejado los libros tochos, o que me producen ansiedad, y los he sustituido por este género tan maravilloso o por monólogos de humor. Es bonito porqué hacen ver la vida desde otra perspectiva. ¡Eres un amor! ¡Gracias por el piropo!

      Un besoteeeee!!!! ♥

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  14. La portada me hizo muchísima gracias de verdad. Espero poder conseguirlo aquí porque es el tipo de lectura que me gusta.
    Besos

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    1. Supongo que tarde o temprano llegará! ;)

      Un besote!

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