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Póster El viaje 2016
Póster
Cuándo nos invitaron al preestreno de esta peli, no tenía ni la más remota idea de lo que nos íbamos a encontrar. Sabíamos que habían dos protagonistas, que trataba de política y que sucedía la mayor parte del tiempo en un coche.  ¿Qué podía salir mal?

Pues nada.

El director es Nick Hamm (tiene un BAFTA por el corto ‘The Harmfulness of Tobacco’) y del guión se ha encargado Colin Bateman (el señor que ha hecho los diálogos de ‘Driven’, que se va a estrenar este año. No es que la peli en si me importe, pero sale Lee Pace –el Rey Elfo de ‘El Hobbit’- y eso es un plus). Si ustedes no conocen ni al director, ni al guionista, no se preocupen, que están como servidora: procesándolo. 

Venga, agárrense que esto va ser una clase de historia contemporánea en formato mini. ¡Oído al parche!

Basada en una historia real. En 2006 Irlanda del Norte estaba negociando la paz. El líder del Sinn Féin –partido nacionalista Irlandés- y ex operativo del IRA, Martin McGuinness (al que da vida el actor Colm Meaney); y el líder del Partido Unionista Democrático del Ulster, Ian Paisley (interpretado por Timothy Spall), los dos declarados enemigos políticos, se ven obligados a compartir el mismo coche hacia Edimburgo. Durante el viaje, establecieron un acuerdo de paz que pondría el punto y final a 40 años de terror y violencia: ambos aceptaron compartir gobierno dando por concluido ‘El Conflicto’. El film intenta reproducir y comprender cómo se produjo este acuerdo.
Estamos en el borde de algo que el resto del mundo aplaudirá, pero nuestra propia gente va a odiar.
Pasa enteramente dentro de un coche –casi toda- y en ese aspecto recuerda a ‘Taxi Therán’ -leer crítica-. Lo maravilloso de este tipo de cine de autor es que se muestra el agobio de las situaciones tensas que suceden en sitios cerrados (otro ejemplo, es la ‘Habitación de Fermat’ o ‘Agust: Osage Country’ –leer crítica-). En este caso, no solo van a aprender de historia, sino cómo funciona la política. Vamos, que a parte de estar basada en una historia real, van a salir de la sala de cine con conocimiento de cómo nos mangonean al populacho.

Lo bueno de esta película es que varía en función de la actuación de los dos protagonistas, que son los que básicamente salen en las casi dos horas de film, en un espacio reducido –coche-, que a su vez, produce un efecto claustrofóbico y de tensión. Spall (a los que los fans de Harry Potter reconocerán por interpretar a Peter Pettigrew) y Meaney (al que próximamente veremos en el biopic ‘Tolkien’) son dos monstruos actorales por los que vale la pena pagar una entrada de cine. Lo que no es moco de pavo, tal y como están los precios hoy en día.

De la fotografía se ha encargado Greg Gardiner (‘Men in Black II’ (2002), ‘La montaña embrujada’ (2009)), y es probable que al espectador se le caiga la baba con las preciosas panorámicas de Irlanda del Norte, entre las que se encuentran Belfast, Ballboley Forest, Condado de Down, Larne y Portavogie Harbour.

Si me preguntan (sé que no lo harán, pero yo lo subrayo igual), les diré que no tengo ni puñetera idea sobre la historia de Irlanda del Norte. Lo único que sé es que tuvieron un grupo terrorista llamado IRA que quería la independencia, que no querían formar parte de Reino Unido. Aquí en España tuvimos a ETA, que quería la independencia del País Vasco. Este es un asunto lo suficientemente complejo (el nacionalismo siempre lo es, pues no apela a la razón sino a los sentimientos) como para ponerme a hablar aquí a la ligera sobre ello –más abajo lo detallo-. Lo que sí que sé es que sé lo suficiente sobre películas para decirles que las dos actuaciones brillantes lo valen. Valen que dediquen tiempo de su vida a verla.
Ian Paisley : [Presentación de McGuinness a su conductor]  Y este es Martin McGuinness, ex jefe de personal del Ejército Republicano Irlandés.
Martin McGuinness : Supuestamente.
Lo maravilloso del tema es que lo controvertido siempre genera mal rollo. Y esta peli lo es. Está hecha desde el respeto (sobretodo a las víctimas del IRA). No solo el guión está bien escrito, sino que los parajes, el silencio (no hay que olvidar que el silencio y el lenguaje corporal también son una respuesta) . Pese a que el tema es serio, se las han apañado para hacerla menos tensa al incluir unas líneas de diálogo humorísticas. Que esta producción y sus conversaciones pueden ser imaginadas, pues sí, pero eso no le quita mérito, sino que se lo suma, porqué denota un profundo conocimiento y documentación social, política, nacional e histórica sobre los hechos acontecidos en esa época. Para especular sobre un tema se debe saber sobre él. Al igual que para hacer humor.

El viaje 2016 fotograma

Martin McGuinness (
Colm Meaney) e Ian Paisley (Timothy Spall) 

La intensidad del momento ocupa toda la duración del film. Imagínense por un lado a un señor unionista, ministro evangélico anticatólico (Paisley, al que da vida Timothy Spall) y por otro lado, a un señor que ‘supuestamente’ fue ex líder del grupo armado IRA y que ahora dirige el partido republicano Irlandés (McGinness, interpretado por Colm Meaney). Son uno el extremo del otro. El uno condena la violencia del IRA y por eso no quiere pactar y el otro, odia el rígido protestantismo evangélico. Pues esos dos señores metidos en un cuatro ruedas, sin conocerse de nada. Ambos tratando de sobrevivir su petulancia con tal de firmar la paz. Que alguien les lleve un extintor, que algo se va a quemar. 


A partir de ahí se desencadena un partido de ping pong, que deriva en uno de tenis, para finalmente terminar en un partido de pelota vasca. Vamos, que es un toma y daca de pullas dialécticas e ingenio. Una lucha verbal, un debate en el que ninguno de los dos tiene la razón y ni el uno ni el otro (Paisley, sobre todo) quiere dar su brazo a torcer.
Martin McGuinness : No me disculpo por nada.
Ian Paisley : Eso es un verdadero político. Nunca pidas disculpas.
Cabe decir que Paisley es todo un personaje, y también el más teatral. Éste quiere asistir al 50 aniversario de su boda –de ahí que se meta en el coche-, es un firme creyente, y según nos sueltan, no pisa un cine desde 1953. Si esto sucede en 2006, eso quiere decir que el hombre hace 53 añazos que no pisa una sala. Las ideas de este personaje son cerradas en sí mismas. McGuinness, el otro líder político, –el del asiento de al lado, vamos-, en su empeño de encontrar una idea y terreno común para acabar con la violencia, intentará llegar a un ponto de inflexión compartido después de años de destrucción y estancamiento.

Si algo destaca de esta película es que es pequeña pero matona, pero elegante a más no poder. Es muy pero que muy difícil hacer un producto audiovisual de casi dos horas que esté basado exclusivamente en diálogos. Hay quien se queja que no tiene acción. A ver, que esto no es ‘Fast and Furious’. Esto es una peli de autor pequeñita, con un magnífico guión que no solo nos descubre como se actúa en política, sino parte de la historia poco conocida (de aquí la información que nos llega es mínima) de unos años sangrientos y su resolución. El peso recae sobre estos dos actores, y de hecho no hace falta nada más. El montaje, la composición fotográfica, lo dicen todo. No me cansaré de repetir que la base para una buena película es un buen guión. Y esta la tiene. Y sí, tiene un punto teatral. Es lo que tiene actuar: se hace teatro pero mediante cámaras. De verdad que yo no sé qué narcisos se toman los críticos para decir tantas futesas en tres frases.

El viaje (The Journey) 2016

Dos pedazo actores como la copa de un pino.

Vuelvo al trapo.


Para entender lo que se juegan ambos políticos hay que hacer un poco de memoria histórica (¿qué es eso? ¿Se come?). Atentos.

Irlanda del Norte es una nación que pertenece al Reino Unido, y está situada en Irlanda. Más o menos es como si yo qué sé, París, no fuese de Francia sino de Luxemburgo. En 1921 el parlamento de Reino unido tuvo la brillante idea de partir Irlanda en dos: la del Sur y la del Norte. La cosa es que en 1922 el sur de Irlanda proclamó el Estado Libre Irlandés (en el 1949, pasó a llamarse República de Irlanda) y los del norte dijeron que ellos preferían quedarse con los británicos. Ya la tenemos liada. Cabe decir que el siglo anterior fue una batalla campal entre unionistas y republicanos, y teniendo en cuenta que en 1968 empezó una época de violencia, que no se resolvió hasta décadas más tarde mediante esa compartición de poder gubernamental entre católicos y protestantes y mediante la firma del Acuerdo de Viernes Santo del 98. Estos años fueron llamados ‘El conflicto’ (‘The Troubles’). El enfrentamiento en el que ambos bandos recurrieron a las armas en vez de al diálogo.

  Actualmente los habitantes del norte se dividen entre los que quieren seguir con Reino Unido y los que quieren que Irlanda sea un todo.

En el reparto también se incluye a Toby Stephens como Tony Blair y a Freddie Highmore como conductor del coche encargado que esos dos se reconcilien y firmen de una vez el acuerdo de paz, mientras por el pinganillo recibe instrucciones del director del MI5 (al que da vida John Hurt). Esto ya es suficiente para crear un halo de suspense con un clima de intimidad que casi se puede masticar. El espectador sabe que el tiempo juega en contra, que si el coche no llega al aeropuerto o el avión se pira antes de tiempo el pacto de va al garete.  Eso sí, si quieren saber qué pasó después con Ian Paisley y Martin McGuinness, no se pierdan los créditos finales. Van a alucinar rato largo.

Una peli para los que adoran el cine que tiene algo que decir: enérgica, teatral, ardua y de primera categoría.








4/5
★★★
Ver tráiler
Imágenes:  IMDB, Variety
Fuentes: IMDB, Filmaffinity
Casos Descartados portada
Portada
Hacía tiempo que no me quedaba hasta las cuatro de la madrugada leyendo. Y eso es ya en sí, un punto positivo. Claro que después de leer ‘La brújula dorada’ este libro fue como comer hoy en día un tomate con sabor a tomate: algo inesperado y  disfrutable.

El protagonista es Sigmund. Y es puro amor. Vamos, que el pobre de bueno, es tonto. O hace oídos sordos a comentarios necios, más bien. He de confesar, que el título me traía un poco loca: no tenía la menor idea de lo que la autora quería decir con ‘casos descartados’ o simplemente si era una referencia a un producto audiovisual concreto.

Después del despropósito de ‘La brújula dorada’ ha sido un oasis leer este libro. No solo porqué es de lectura ágil, agradecida y sencilla, sino porqué además es entretenido. Por consiguiente, era la primera vez que leía un libro que mezclaba comedia policíaca y misterio. Así que como Mari (de Bohemian Creative, síganla que es amor) y yo somos unas fans de los detectives –y también somos las que organizamos esta lectura conjunta- y Sora (Magic Neverland) nos recomendó el libro, no dudamos en incluirlo en la LC Cuatro Gatos (os podéis apuntar aquí) y qué bien hicimos, oigan.
Permítanme antes que les cuente de qué va el tinglado.

La historia nos trasporta el siglo XIX, en un lugar ficticio llamado Greheim. Allí y en los alrededores pasan cosas raras que nadie quiere resolver. A Sigmund Sikerteils, el protagonista de nuestra novela, le gustan los misterios. Pero el pobre tiene un carácter tan peculiar (vale decir que personas más raras que él he conocido) que nadie le toma en serio. Su familia es rica (él también, pero se pasa toda la hipocresía burgesa bienquedista por el forro del corbatín) y financia una comisaría en la zona, lo que le permite a nuestro audaz protagonista poder coger esos casos descartados que ya no quiere nadie e intentar resolverlos. Lo que no sabe, es que detrás hay algo muy gordo.
Le diré una cosa, si usted mismo no confía en lo que puede ser capaz de hacer, entonces nadie lo hará. (p. 207)
Sigmund es un amor. A parte de pasarse el patrón de masculinidad normativa (se la pinfla todo) por dónde le da la gana, es un desastrillo de hombre. De hecho, este personaje es el pilar fundamental del libro y una de las mejores cosas que tiene ‘Casos descartados’ es que la autora tenía muy claro el tipo de personalidad, de psicología y de forma de hacer –muy marcada- quería para su personaje: bonachón, desordenado, caótico, estrambótico, desaliñado pero con una perseverancia y un entusiasmo dignos de enmarcar. También tiene miedo a las tormentas y a los rayos hasta el punto de esconderse debajo de la mesa o del sofá (lo que pille antes). En definitiva, un personaje muy humano, poco reglamentario, poco convencional y con diferente forma de pensar y reflexionar, por lo que a menudo en la novela es tomado como un tipo al que se le va la regadera.

 
casos descartados vestidos
Vestidos cómodos total pro
Después está Carlotta, la chica que él contrata como asistenta, que no tiene un pelo de tonta y por supuesto, espabila a Sigmund con sus dos ovarios toreros, a parte de dárselas con queso un par de veces. Ella está especializada en limpieza de pisos (metafórica y literalmente) y es una crack abriendo candados, peleando, disfrazándose y disparando a quién tenga que disparar.

Lo mejor del tema es que no hay relación amorosa entre ella y Sigmund (¡¡¡AAAAAAALEEEELUUUUUYAAAAA!!!) y eso es de agradecer. Porqué la verdad es que no hace ninguna gracia que los autores metan relaciones amorosas con calzador. En este libro, pueden estar tranquilos porqué no las hay. Menos mal. Queda esperanza en el mundo literario.

Si hay algo que se critica en el libro es el ‘quedar bien’ socialmente hablando. Eso de ‘tener que quedar bien porqué sino van a hablar de uno mal’. Seguro que esta frase no les sonará extraña y más en el mundillo de los blogs. Pues bien, lo mismo pasaba en la época, y parece que a día de hoy todavía no hemos superado.

Otro tema es el de los casos paranormales. Aquí me gustaría hacer un inciso. En el libro todos y cada uno de ellos se resuelven con lógica. No hay espacio para los fantasmas, los espíritus o otros seres del imaginario del terror. Es más, este tipo de creencias solo sirven para una cosa: tener sometida y vigilada a la población. Los casos siempre tienen una explicación plausible, real, racional y no basado en cavilaciones esotéricas, lo que conforma otro punto a favor en la lectura.

Casa de Sigmund Casos Descartados
Hipotético comedor de Sigmund

Como contrapunto a Sigmund y Carlotta tenemos a los personajes que están destinados a caer mal al lector. Así, con toda la mala uva. Tenemos a Hoggans, por ejemplo, que es una gente de policía/detective profesional con un ego como un trolebús y a Elionor (a mi el nombre ya me da mal rollo), la hermana de Sigmund, a la que directamente, dan ganas de enviarla a la Patagonia, con los pingüinos, a ver si con el fresco se le baja los humos. Para que se hagan una idea es como la señorita Rottenmeier, pero peor.

La novela está dividida en 21 capítulos de no más de 15 o 20 páginas cada uno. Si el libro contiene 335 páginas hagan ustedes los números aproximados, que les sale a devolver.  Eso sí, tengan en cuenta que cada capítulo se lee en un suspiro y la maquetación en formato digital tiene una fuente que es agradecida para seguir la lectura sin que los ojos se cansen. Por ponerle una pequeña pega, hay unas cuantas faltas de ortografía en las páginas 46, 73, 77, 107,158-159 y en alguna página más que seguro que se me ha pasado. Me van a perdonar, pero estaba básicamente centrada en el disfrute de la lectura y no en la reseña.

Casos descartados
Casos Descartados
Para servidora, lo mejor del libro, a parte de su protagonista -que es un filón del que se podría sacar perfectamente una saga- son los diálogos sacados de contexto. Tiene ese puntito a sitcom en lo que se refiere a líos y enredos, sobre todo cuándo un personaje pensaba que le estaban diciendo una cosa y otro entendía otra. Incluso en la escena del burro, el caballo y la cabra. Madre del amor, la cabra. Nunca me había planteado si se podía montar con cabra. Pobre hombre y pobre caprino. La cabra no merece esto.

Si bien es cierto que en muchos de los casos el lector puede imaginar cómo se van a desarrollar o cómo lo ha hecho el sospechoso, eso no quita encanto al libro. Básicamente porqué al que no puedes saber por dónde va a salir es al protagonista. La lía, sí. Y muy parda. Esa es precisamente la gracia, su encanto.

Mención a parte merece ese final que fue como un ‘no puede ser’. Vale, debo admitir que tenía la mosca detrás de la oreja con unos cuantos personajes, pero con el final es abierto me quedé con una cara de siluro del Nilo que ríanse ustedes de los siluros del Ebro. La cosa es que no se sabe si al final se desenmascara a quién se tiene que desenmascarar o simplemente habrá segunda parte. Espero que sea la segunda opción porqué Sigmund es demasiado buen personaje (con sus pelos despeinaos) como para no darle otra historia de protagonista.





4/5
★★★
Imágenes:  pixabay, web de la autora

Antes de terminar, os dejamos los mejores tweets de la LC, siguiendo la etiqueta #LC4GatosCasosDescartados. Como veréis, todas la hemos disfrutado un montón. Además, dar las gracias a la autora por su amabilidad y por ofrecernos su pequeño retoño para esta lectura conjunta, que ha sido maravillosa. Y por supuesto, a todas las participantes, que sois lo mejor: el chocolate del churro, el cucurucho del helado, el pisto de la pizza del viernes. Sí, no preguntéis. Tengo hambre.

Si os queréis apuntar a las próximas lecturas, los tiráis un billete de 500 euros a Mari o a mi y lo apañamos. La lectura, digo. Lo del billete ya si eso después, que nos lo tenemos que repartir. 



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Blogs participantes

Como siempre, agradeceros el apoyo, las risas, los mojitos con piña colada y los chalets en las Maldivas que nos habéis dado. ¡Sois geniales!

Mari: https://bohemiancreative.wordpress.com/
Chari:  http://rinconrevuelto.blogspot.com.es/ 
Yuuki: el-diario-de-yuuki.blogspot.com.ar
Noa: hiddenwords.es
Mari Carmen: https://labuhardilladelencanto.blogspot.com.es/
Sora: magicneverland.blogspot.com
Portada la brujula dorada, Philip Pullman
Portada
Para que se hagan una idea, de las 348 páginas que tiene el libro en versión digital, llegué a la 97. Sí, llegué a esa página, abrí la basura, y lancé el libro dentro (a la de reciclaje, se entiende, que el planeta no está para ir haciendo tontás). Esto es literal y completamente real.

El libro, conste, lo había pagado de mi bolsillo. Con mi parné. Ni me lo había reglado la editorial ni nada. Aunque de haberlo hecho, su destino hubiese sido exactamente el mismo. Esto lo especifico para que vean hasta que punto contiene calidad. Y por supuesto, el hecho en sí, no es más que un semblante de por dónde van a ir los tiros en esta reseña.

Partamos de que semejante ñordo –sin yo saber que lo era- le propuse a Mari (de Bohemian Creative la chica más maja del mundo, con la que coordino el tinglao) para la LC Cuatro Gatos (lo tenía en físico, pero lo leí en digital, como todas las participantes). Ella dijo que sí, que genial, que tenía buena pinta y buena puntuación, que tenía buenas reseñas y que además era ciencia ficción –un género que nos habíais pedido mucho-. Así que aquí tenemos el primer libro de la tercera edición de la LC Cuatro Gatos, que no podía haber sido peor. Supongo que teníamos que llegar nosotras para coger ‘La brújula dorada’, subirnos encima, bailar fandangos y seguidamente, enviarlo de una patada a Alfa Centauri, como sistema solar más cercano.

No es un buen libro y ahora les explico el porqué. Pero antes, oído al parche con la historia.

El asunto va sobre una niña de 12 años llamada Lyra Belacqua. Ella vive el el Jordan College ‘tranquilamente’, pero el secuestro y desaparición de unos niños hará que Lyra vaya hacia el Ártico, dónde hay brujas y osos polares. Tendrá que salvar el mundo que conoce, junto a su daimonion Pan.

Odio a Lyra. No la aguanto. No la soporto. Es una psicópata. Tal como lo leen. Y no exagero. Ahora lo verán. Para acabar de adorar el pastel, se nos dice como lectores que Philip Pullman (1946) es, ‘ uno de los mejores narradores de nuestra época’. Eso ya debería haberme dado pistas para sospechar que era una ñapa envuelto con papel de celofán brillante. Porqué si este señor es uno de los mejores narradores del género, yo tengo una cátedra en astrofísica termonuclear. La novela no es más que eso: una portada bonita.

Escrita en 1995, como sabrán, tuvo su adaptación al cine a título homónimo. Bueno, pues la peli está mejor que el libro. Inmensamente mejor, de hecho.

La novela se introduce con una frase de John Milton, poeta y ensayista inglés, autor de ‘El paraíso perdido’. Empecemos que la principal diferencia entre el libro y la peli es que el film ha suprimido todo lo asqueroso, gore y violento que contiene el libro.

Vayamos por partes:

-No es un libro juvenil/infantil. Yo no sé quién narices lo ha categorizado como tal, pero parece un chiste. Un chiste muy malo. En el grupo de lectura de twitter hemos llegado incluso a comentar la cantidad de escenas sangrientas y de machismo que hay, que es para flipar en colores. Si esto es para críos, las pelis de Tarantino son para todos los públicos.
Oxford city image
Oxford, la 'ciudad masculina'

-Pullman escribe para entenderse él. Ya lo de que lo entienda el lector, si eso, se lo pasa por el nabo. Pullman es el Umberto Eco de la ciencia ficción, y eso no es precisamente un halago. Las chicas de la LC dicen que mejora a partir de la página 200. Hagan ustedes las cuentas.

-Lo tiré al contenedor: esto tiene que ver con lo anterior. Porqué sólo le das pasaporte a algo que te tiene hasta el choto. En estas, si un autor no ha sabido mantener a un lector durante 50 páginas, no vale la pena siquiera que dicho lector, como consumidor que es, se trague su melón de novela. Esto quiere decir, en este caso, que Pullman no tiene ningún interés en retenernos como clientes potenciales/lectores y por lo tanto, nosotros no tenemos por qué aguantar su fumada mental.

-Machismo. ¡¡¡¡Hombreeeeee!!!! ¿Lo encontraban a faltar?¡Pues aquí lo tienen! Ay, si es que miren que pensé: ‘prota femenina, crítica a la pederastia de la iglesia católica, este libro no puede salir mal’. Mis cojones. En la página 2 (¡la 2!) ya nos encontramos con lo que viene a ser una tónica habitual:
(En el salón) solo tenían permiso para ello los licenciados y sus invitados, nunca las mujeres. Ni siquiera lo limpiaban las criadas, solo el mayordomo.
Después de presentarnos a Lyria, que a primera vista parece una muchacha curiosa, nos cuentan sobre su tío Lord Asriel. Este personaje es lo que científicamente se llama un cabronazo violento y maltratador. Véase:
Lord Asriel, era su tío, un hombre al que admiraba profundamente y temía (…) era una persona de carácter violento. (p.3)
Y después Pullman nos cuenta:
Lyra tenía miedo del camarero porqué en dos ocasiones le había pegado. (p4)
Siguiendo con el maltrato:
Lord Asriel la agarró por la muñeca y se la retorció con fuerza.
-¡Lyra! ¿Qué demonios haces aquí?
-¡Suéltame y te lo diré!
-Antes te rompo el brazo. (p.10)
Precioso. Calidad literaria pura. Y esto pasa después de que la prota salve su tiíto de morir envenenado. Todo bien ¿eh? Al trapo con la maravillosa conversación, ejemplo de relación sana donde las haya.
(él a ella) ¡Métete en el armario! Cómo hagas el más mínimo ruido, más te valdrá estar muerta. (p. 11)
Fabuloso, oigan.

Otro tanto que hay que destacar es que a Lyra la llamaban casi siempre ‘nena’. No sé si esto es cosa de la traducción ‘kid’ o qué, pero resulta sumamente molesto a la par que denigrante.

-Protagonista psicópata. Tal cual. Hala, que la fiesta no pare, no. La conducta que tiene esta cría no es normal. No lo es en absoluto. Disfruta con lo maquiavélico, con lo gore –como ver cómo asesinan a una foca y le arrancan la piel- y con lo violento. Se va a ver esqueletos y cadáveres y se dedica a jugar con ellos (tipo cambiándoles las cabezas de sitio), y para colmo, también le place ver cabezas cortadas. Y oh, ¡atentos!
-Una vez encontré a un grajo en el tejado de la biblioteca. –replicó Lyra.
-En serio? Y lo cogiste?
- Tenía una pata herida, yo quería matarlo y asarlo.
Y lo hicieron. Se cargaron al pobre grajo que lo único que hacía era reponerse de una pata rota. Me da puto asco. Lo del maltrato y la tortura animal ya como que se la pinfla al autor. Vuelvo a recordar que la prota tiene 12 años y este es un libro dirigido a jóvenes (incluso algunas tiendas lo tienen en la sección de infantil). Por mucho que se pueda escudar en ‘la fantasía’ o la ‘ciencia ficción’, son conductas intolerables. Básicamente porqué los libros tienen una función educadora brutal, ¿qué tal que los autores empezasen a dar ejemplo de ello? ¿Qué tal si empezamos a ver a los animales como alguien y no como algo?
barco la brujula dorada
Viaje en barco de los gyptianos ('gitanos')

Pasemos a que Lyra no está bien del colondrio. De hecho, muy bien la cabeza no le tiene que ir para pensar todas estas barbaridades. Otro ejemplo: jugando a esconderse Lyra le dice a su amigo sin venir a cuento:
Tú te escondes, yo te busco, y cuándo te encuentro, te corto en trocitos. (p.37)
No sé que hierba se habrá fumado para escribir esta novela Pullman, pero desde luego bien no le ha sentado. Repito: tiene 12 años. Si ya con un adulto nos pondríamos las manos a la cabeza y lo enviaríamos directamente al psiquiatra, con una niña, lo mismo. El problema recae en el tipo de protagonista, que buen ejemplo para los peques no es, no. Vamos, a mi no se me ocurriría siquiera dejarle leer esto a mi churumbel.

Pero la cosa no termina aquí. Porqué Pullman ha creado una joya de la corona. Una prota que es una perla. Una perla del pacífico, que por supuesto, también es harto machista.
Lyra miraba a las licenciadas con desdén. Aunque las había, -¡pobres desgraciadas!-  no se podían tomar más en serio que los animales que hay que disfrazar para que actúen en una comedia. (p. 55)
Si es que quién narices les manda a las mujeres estudiar ¿eh? Las mujeres en la cocina y cerraditas en casa. ¿En serio? ¿Pleno siglo XXI y me tengo que tragar esta porquería? Pero es que las descripciones son de traca: en fin, lean, lean.
La belleza de Oxford, ciudad grandiosa, pétrea y masculina. (p. 63)
Ahora me entero yo que las ciudades tienen género, como los cacahuetes o las alfombras de baño. De hecho ayer compré una piña a un euro la unidad, y ya que estoy, le voy a preguntar de qué género es. Discúlpenme un momento: tengo que resolver este misterio. Pues nada, se ve que es una piña descendiente de la noble familia de la fructosa. Una piña tremenda. Con músculo y todo. Está piña, la piña.

Siguiendo con el machismo (este libro lo tiene a patadas), atentos a cómo describe a otras mujeres Lyra:
Eran mujeres que tenían tan poco que ver con las licenciadas, o las criadas del College, que de ellas se habría podido decir que eran representantes de un nuevo sexo totalmente distinto, un sexo con cualidades y poderes tan peligrosos como la elegancia, el encanto y la magia. (p.68)
Y el grano que tengo yo en el culo, no te jiba. ¿Machista? ¡Qué va! Según Pullman, hay un nuevo sexo: es elegante, tiene magia y encanto. ¡Es una piña! No conozco a nadie mejor que la piña para que encaje en todas esas maravillosas cualidades. Es elegante: fíjense en la cresta que lleva encima de la cabola. Tiene magia: si te comes una entera, ya puedes ir pensando en que vas a pasar, milagrosamente, el resto del día meando. Vas a pasar de homo sapiens a manguera de jardinería en cero coma. Y por supuesto, encanto: no hay nada más encantador que coger una piña por el mochuelo y arrearle con ella al andoba que te acaba de tocar el culo en el metro. ¡La piña es polivalente! ¡La piña es precisión! ¡Viva la piña que merece una mansión!
la brujula dorada
Una brújula y es ¡dorada!

-Protagonista sin evolución: ¿Saben eso que para construir una historia hace falta que el personaje principal sea redondo, que pase fases? Pues olvídense porqué Pullman es el ejemplo perfecto que se puede hacer una novela sin que la protagonista evolucione una mierda. ¿Pa’ qué? Si ya desde la página uno es genial. ¿Evolución? ¿Eso no es lo de los Pokémon? Ella no lo necesita. Es tan, tan, tan genial. ¡Pero tanto! Si es que lo mismo se te pone a hablar sobre filosofía que sobre el génesis o sobre cómo hacerse las ingles brasileñas. Lo sabe tó. Tó lo sabe. Es como el puñetero cuñao de la cena de Navidad. Pero es que Pullman cuando se pone a escribir no tiene medida. ¿Qué vamos a hablar de física cuántica? Pues con 12 años, ya sabes sobre física cuántica. ¿Sobre filología? Pues también, también. ¿Sobre hemorroides? Ea, también, que no se diga. Le sirve pa’ tó. Le pela el nabo la edad. Tal es así, que:
-A mi esto no me gusta –dijo Lyra- prefiero el café solo.
¿Y el Whisky destilado con vodka no te va, cielo? Porqué ya de paso, no hubiese estado de más que el autor dijese que le mola a la prota la cerveza de barril y el licor de especias. Total, el surrealismo de este libro es tal, que ya no va de aquí.

Otra de las cosas muy normales de Lyra es la de hacer broma con los asesinatos. O decir lo que dice en la página 84, que es tan grotesco, asqueroso y desagradable que me niego a reproducirlo en este blog. Supongo que en los otros blogs de las participantes tendréis más ejemplos de la mente retorcida y de tratamiento psiquiátrico de esta cría.

Por mi parte, solo decir que la forma de escribir de Pullman, ni el vocabulario, ayudan a mantener el ritmo de lectura sin quedarse una frita, durmiendo a pata suelta. Cuesta de seguir. Es lento. Los capítulos son más largos que las votaciones de Eurovisión. La protagonista da asco y es un libro del que se extraen marichuladas a mansalva (como por ejemplo, que los osos polares tengan un harén). Un libro que ha ido dónde debía estar: en la basura.


1/5
★★★

Imágenes: roca editorial, pixabay

Ahora, como es costumbre, adjunto los mejores tweets de la LC a partir del hashtag #LC4GatosLaBrújulaDorada. Aunque si algo bueno podemos sacar de esto, es que nos hemos reído un montón. A la próxima leeremos ‘Casos descartados’ y os podéis apuntar aquí.

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Blogs participantes


Como siempre, agradecer nuestras amigas gatunas el haber destripado el libro con nosotras. ¡Sois geniales!

Mari: https://bohemiancreative.wordpress.com/
CalypK: http://soygentedelibros.blogspot.com.es/
Ficciónteca:  https://losleotardosverdes.blogspot.com.es/ (ver reseña)
Roro:  http://www.notjustsoordinary.com/ (ver reseña)
Chari:  http://rinconrevuelto.blogspot.com.es/ (ver reseña)



Legends of Tomorrow Poster Season 2

Nadie duda que ‘Legends Of Tomorrow’ es una de las series de superhéroes que más ambición tiene en cuanto a arco argumental. Si en la Temporada 1 (pueden leer la crítica aquí y aconsejo que lo hagan porqué sino se van a perder) fallaba en cuanto a algunos personajes que no aportaban nada a la trama, parece que han escuchado a los espectadores y han eliminado lo que les estorbaba. Así que en la que nos ocupa, la mejora ha sido tan notable y tan buena que actualmente la parrilla superheroica de DC en la CW se sitúa tal que así en cuanto a favoritas: ‘Legends of Tomorrow’ (LOT), ‘The Flash’ (esta temporada 3 ha pegado un fuerte bajón), ‘Supergirl (estoy en ello) y ‘Arrow’ (esta última no la pienso ver porqué Felicity me cae como el culo).

Vale decir que la primera temporada le valió a la serie bastantes críticas, pero esta temporada, la han pulido tanto, que hasta parece otra. Vamos, que han hecho una renovación de armario, de esos que se hacen en los cambios de solsticio.

Contiene spoilers, que sino no me quedo a gusto.

La adicción que produce ‘Legends Of Tomorrow’ (LOT) en esta temporada ha sido real. Igual que les dije que en la Temporada 1 (T1, para más adelante) hubieron capítulos en los que servidora se aburrió, pues parecía que el guión no sabía muy bien por dónde anclar a cada uno de los personajes, en esta, la línea y el enfoque conjunto que se ha mostrado se distancian completamente de ‘The Flash’ y ‘Arrow’. LOT tiene su propio ritmo. Lo mejor, es recortar y tirar a la basura lo que no funciona y reemplazarlo con personajes o trama que sí hacen avanzar. Por eso, me atrevería a decir que Legends es una de las mejores series de superhéroes que tenemos en la actualidad.
No nos llames héroes. Llámanos leyendas.
Pero permítanme antes que les ponga en contexto. ¿De qué va?

‘Legends of Tomorrow’ es un grupo de superhéroes reclutado por un antiguo Maestro del Tiempo llamado Rip Hunter (Arthur Darvill, al que muchos recordarán por la serie ‘Broadchurch’ y por ser Rory en ‘Doctor Who’). Cada uno de ellos, con habilidades especiales. Así pues, –les resumo, para que no se me hagan un lío- tenemos a: Sara Lance (alias White Canary una asesina reformada interpretada por Caity Lotz) que es la que da manduca, Mick Rory (alias Heat Wave, un ladrón pirómano, por el actor Dominic Purcell), Ray Palmer (alias Atom, un científico con un traje capaz de encogerse o hacerse enorme –Brandon Routh-), Martin Stein (alias, la mente de Firestorm, un científico y probablemente el actor más mayor de la serie –Víctor Garber-), Jax (alias el cuerpo de Firestorm. Sí, Firestorm son dos en uno –Franz Drameh-). Cuestión,  que estos héroes la lían parda en la primera temporada, y destruyen a los Maestros del Tiempo. Sin la intervención de éstos, un grupo de villanos quieren alterar el pasado, presente y futuro. Las Leyendas intentarán proteger el Tiempo como les sea posible a la vez que intentan descubrir cómo pararle los pies a esa amenaza. En esta segunda temporada se les añade Nate Heywood (futuro ‘Hombre de acero’ interpretado por el actor Nick Zano) un historiador, y Amaya (alias, Vixen interpretada por Maisie Richardson-Sellers) una superhéroina de la Sociedad de la Justicia de América capaz de trasladar las habilidades de los animales a su propio cuerpo.

Legends Of Tomorrow Season 2

Ginebra (de Camelot), Jax (Firestorm), Nathan (Steel), Amaya (Vixen), Ray (Atom) y Sara (la capitana/White Canary)

Hay que tener en cuenta que LOT es un spin-off de lo que se conoce como el Arrowverse. Para que me entiendan, es un spin-off de las series de ‘Arrow’ y ‘The Flash’, por lo que comparten el mismo universo de ficción. Antes les comentaba que habían eliminado lo que molestaba para iniciar esta segunda temporada y añadido tramas y personajes que sabían que iban a funcionar. Básicamente lo que no funcionaba en la T1 era el villano, Vandal Savage, y su lucha contra Hawkgirl y Hawkman. Más cansino que otra cosa, además de en algunos puntos, ser innecesariamente violento.

En esta segunda temporada, han añadido a Nate y Amaya, ambos con una buena historia detrás que sustenta como personajes principales. Además por si esto fuese poco, no han escatimado en villanos. De hecho, lo mejor, son los villanos. Así pues –voy a por el barreño, que no vean cómo he babeado yo esta temporada- unidos en el reparto tenemos a una villanicia de órdago como: Dark Archer (Malcolm Merlyn, (John Barrowman), Damien Darhk (al que da vida Neal McDonough, y que a mi, personalmente me da repelús) y por último, el brillante Eobard Thawne (alias Reverse Flash, al que da vida Matt Letscher). Los tres, formarán Legion of Doom y es un gustazo verlos juntos. Y añado que tienen 50, 51 y 47 años los actores, respectivamente.

Dicho esto, esta segunda temporada empieza con Nate (el que más adelante será ‘Steel’, un hombre de acero) yendo a ver a Oliver Queen (Arrow, interpretado por Stephen Amell) para recuperar a los miembros de las Leyendas, porqué se ve que cada uno ha ido a parar a un tiempo diferente y están esparcidos por la historia. Todo está hecho un desastre y Rip, desaparecido. Veremos como Nate se une a ellos y desarrolla con Ray (Atom) una valiosa amistad con el paso de los capítulos.

Dinosaurios, muertos vivientes, al más puro estilo ‘The Walking Death’, antirracismo y la formación de Legion of Doom (sin sus villanos originales del cómic) es lo que podemos encontrar en solo los primeros cinco capítulos de esta segunda temporada. A la par que una crítica al totalitarismo, al racismo y al miedo que hay todavía en recordar hechos históricos. Que hay que añadir, que la historia, está para eso, para ayudar a no cometer los mismos errores del pasado. Y esto lo resume muy bien la frase que le suelta Jax a Stein:
¿No? Porqué no eres negro. Porqué crees que si salgo ahí en 1863 no podré manejarlo (…) Entiendo que te es difícil entender esto, pero he sido negro toda mi vida y honestamente, no se me ocurre un período temporal al que podamos ir, en dónde no tenga que enfrentarme a algún tipo de racismo.
Touché. Quién ha escrito esto se merece una medalla. ¡Qué razón tiene! Es precisamente el personaje de Jax al que se le nubla un poquito, vamos que no se le saca todo el jugo que se debería y que tiene, ya no solo porqué la sociedad es eminentemente racista (él es negro) sino porqué parece que en esta temporada juega más como secundario que no como un Leyenda. Otro pero que hay que ponerle es que tardó un poco en arrancar, es decir en tener una narración clara y un objetivo fijo que resolver: la lanza del destino, esa lanza permite reescribir la historia y es lo que buscan los villanos para reescribir sus propias historias. La lanza es el perfecto ejemplo de cómo guionistas, productores y elenco del Arrowverse están dispuestos a dejarse las cejas para sacar a flote una trama multicromática con tal de aprovechar la rica variedad de personajes que el Universo DC ofrece. Otro ejemplo se haya en el crossover entre Legends y la Sociedad de la Justicia de América (SJA) durante la Segunda Guerra Mundial en el que empiezan las discrepancias (y a partir de ahí, se une Vixen).

Sociedad de la Justicia de América (SJA) LOT Season2

La Sociedad de la Justicia de América (SJA). Para quién no lo sepa, este grupo de superhéroes fueron los primeros en tener un cómic. Stargirl, Dr.Mid-Nite, Hourman, Obsidian, Vixen, Commander Steel

Lo más divertido de las series de superhéroes es ver cómo se van a desarrollar los héroes y los villanos. Como van a evolucionar, reaccionar y a qué trama les van a someter. Yo tenía ganas. Ganas de ver cómo los héroes saldrían victoriosos –o no- de esos tres pedazo de villanos, listos como el hambre, que les han metido. Diversión pura. En el capítulo 10 vemos reunirse Legion of Doom, es decir Damien Darhk (Neal McDonough), Malcolm Merlyn (John Barrowman) y Eobard Thawne (Matt Letscher), éste último mucho más bestiajo que lo que vimos en The Flash (recordemos que es su archienemigo). El equipo villanicio, lo adopto y son, a años luz, lo mejor que nos ha dado esta temporada.

Los villanos en esta temporada han sido mi perdición. Legion of Doom, compuesta por los familiares villanos de las series ‘Arrow’ y ‘The Flash’. Además, Sara quiere vengar la muerte de su hermana Laurel a manos de Darhk, lo que garantiza la tensión. El que esté Eobard Thawne fue resultado del Flashpoint de Barry en la temporada 2 de The Flash- ver crítica aquí-.

Lo bueno de construir villanos es que hay que meterles un poco de humanidad. Tienen blancos y negros, a menudo matices. No son de esos que tienes que odiar porqué toca, sino que el fondo, va más allá. Les mueve algo. Es más, los villanos eran mi aliciente principal para devorar los capítulos cada semana. Cada vez que esos tres se juntaban, había lío, ya no solo porqué Malcolm (Dark Archer) y Damien Darhk tienen un bromance esta temporada, sino porqué Malcolm saca de sus casillas a Eobard y ver cabreado a un personaje tan calculador y metódico da gustirrinín, qué quieren que les diga. Verlos interactuar eso era lo más. Porqué sí, señoras y señores, uno como espectador no puede esperar a que si los guionistas van a meter a tres tipos de armas tomar, más fríos que un glaciar, en una misma habitación los tres igual de planificadores, egoístas no haya alguna que otra traición, redecilla o hostias a cascoporro que solventar –esto último es lo menos, pues prefieren usar la cabeza antes que los puños-. Yo pillaba el barreño a cada capítulo, porqué mis babas en esta temporada podrían haber terminado con la sequía en España. Madre del amor de Dior. Empaquétenmelos, que me los llevo.

Malcolm Merlyn y Damien Darhk LOT Season 2

Malcolm Merlyn/ Dark Archer (
John Barrowman) y Damien Darhk (Neal McDonough) haciendo de las suyas en ‘Raiders of the Lost Art’

Punto a parte merece Matt Letscher. ¿Y porqué le dedico un apartado especial a este actor? Pues verán, a Eobard Thawne -Reverse Flash-, el villano principal de The Flash (Barry Allen, al que da vida Grant Gustin) lo interpretó en la primera temporada del velocista escarlata el maravilloso Tom Cavanagh, que hizo un pedazo papelón. Y a Cavanah es difícil alcanzar en su interpretación. 
Letscher salió posteriormente de Reverso, pero de forma esporádica en dicha serie. Hasta que finalmente lo contrataron en Legends para hacer uno de los mejores villanos de DC. Sinceramente, no sabía que esperar. No había visto ningún trabajo previo del actor –excepto en ‘El zorro’, que también hacía de villano- . De hecho, pensaba que se lo iba a cargar. Pues no. ¡Qué equivocada estaba y cuánto me alegro de ello! Letscher fue un villano atractivo durante toda la temporada, a la par que temible y no le tiene nada que envidiar al trabajo previo de Cavanagh. Thawne es maravilloso. Así. Tal cual. Y lo es porqué su objetivo para hacer lo que hace es sencillo y hasta comprensible. Un villano construido de forma muy inteligente, lo cual el espectador agradece.

Por ello pongo al capítulo 10 como el mejor de esta segunda temporada. Conocemos más a los villanos y qué es lo que más teme Reverso de Flash (Thawne). Un capítulo muy dinámico, con unos villanos muy villanos y lo mejor, sin una gota de sangre. ¿Ven cómo se pueden hacer las cosas bien sin ser gore?


Eobard Thawne y Ray Palmer LOT Season 2

Eobard Thawne/ Reverse Flash (
Matt Letscher) y Ray Palmer/ Atom (Brandon Routh) encerrados en una nave espacial en ‘Moonshot’
También se agradece el que por fin haya una dinámica en el equipo, y que cada personaje evolucione. Esto se ha conseguido de forma que en cada episodio, semana tras semana se iban emparejando a diferentes personajes para que el espectador pudiera ahondar en cada uno de ellos, sin que ninguno cayese en la nimia superficialidad y todos tuviesen interacción con todos. Son ocho personajes, así que no es un trabajo de guión que sea moco de pavo.

Lo que diferencia a Legends de otros de la CW es que parece que ha encontrado su propio camino, a la par que unifica todo el Arrowverse. Dónde Arrow y The Flash se vuelven cada vez más oscuros, LOT se despunta tirando hacia una serie de superhéroes torpe en la que prima la diversión. Acción, algo de drama, aventura y mucho humor son sus características. Sobretodo esta última, el humor, que les va como anillo al dedo. Porqué sí, es ligera, fresca y muy necesaria. Ya me dirán dónde van a ver ustedes a George Lucas quedándose atrapado en un compactador de basura mientras ingenia Star Wars, o a Ray haciéndose ‘amigo’ de un tiranosaurio. También viajarán por la Alemania Nazi, Camelot, el Japón Feudal (con ninjas, samuráis y todo el percal), Zombies, la Guerra de Independencia, Tolkien o Mick haciendo migas con George Washington.

Vamos, para amantes de la historia y los superhéroes es es la mezcla perfecta. Eso sí, mejor no pensar demasiado en la trama y  ni en la lógica de los viajes temporales, porqué sino van a necesitar ocho kilos de Gelocatiles para reponerse.

También se pone de manifiesto la típica pregunta del mundo de los superhéroes y superhéroinas. ¿Qué les hace serlo? En el capítulo 4 de esta temporada Ray se queda sin su traje, lo único que le hace un héroe. Para colmo, Rip Hunter, el que los reclutó y ejerció de Capitán del equipo en la T1 desaparece y no vuelve hasta el episodio 9 completamente desmemorizado. Esto se debe a que Arthur Darvill, el actor que lo interpreta, estaba filmando ‘Broadchurch’. Eso sí, cuando vuelve Rip, lo hace amnésico con doble personalidad que daba miedete y como antagonista. Ahí es nada.

Su puesto es ocupado por Sara Lance (alias White Canary, la asesina reconvertida en heroína), la única mujer del grupo, que lejos de ser un florero, es la que más caña da. Junto con Amaya (Vixen) que se une después de la muerte de Hourman, tenemos a dos mujeres de diferentes etnias con un par de trompas de falopio repartiendo manduca. Sara es una capitana a bien, y es la que acaba por cohesionar el grupo y la que toma las decisiones difíciles y cruciales. Tiene una gran dinámica con el resto del equipo, y es una líder nata. Debe de ser una de las pocas series en las que dos protagonistas femeninas no hablan sobre tíos sino sobre el destino del pueblo de Amaya.

Sara Lance y Amaya Jiwe LOT Season 2

Sara Lance/White Canary (Caity Lotz) y Amaya Jiwe/Vixen (Maisie Richardson-Sellers) dando matraca con katanas en ‘Shogun’

Otra evolución de personaje lo encontramos en Mick Rory. Con Capitán Frío (Wentworth Miller) muerto –aunque más de una sorpresa va a dar todavía-, un Rory atormentado intenta aceptar al equipo como su nueva familia. Con esto no solo se consigue que alguien con un carácter tan crudo como él se pueda ver el lado emocional, sino que gracias a ello, podemos verlo brillar. En la presentación del capítulo 11 hay una referencia a los guionistas: ‘Pero quién escribe estas cosas?’ dice Mick Rory. Es genial que se hagan a ellos mismos partícipes de la serie y se lo tomen con tanto humor. De hecho, en lugar de hacer que un mismo personaje siempre relate el monólogo de apertura de la serie –sí, empieza con un monólogo- (eso lo haría demasiado serio, y aquí no se busca dicha característica) cada uno de los protagonistas y villanos lo narra a su manera, con lo que no es difícil encontrarse con algunos momentos hilarantes. Incluso tendremos interacción y colaboración mutua entre villanos y héroes.

El arco creativo libre, la eliminación de personajes que no aportan nada, y integrado por fin a los Legends como un grupo compacto, que distaba mucho del ‘cada uno a su rollo’ de la T1. Incluso han mejorado en como tratar el tema amoroso sin resultar forzado y cansino entre Nate y Amaya, hecho que como espectadora, agradezco enormemente, porqué en la temporada pasada me juntaron a Ray con Hawkgirl y eso no pegaba ni con cola.

Mención a parte merece Black Flash. En realidad no es un actor en sí sino un personaje creado únicamente por CGI que lo único que hace es correr y gruñir. Pese a ello, es una amenaza que aterroriza a Thawne –sí, un villano, de la villanicia, muerto de miedo y pasándolas canutas- y no dejaba de ser divertido el recordar que esta ‘cosa’ –por llamarlo algo, porqué es una especie de zombi velocista- había sido creada en la T2 de The Flash y que todo está interconectado. Vamos, que es el villano del villano. Todo muy loco.

El final me dejó un poco chof. Tal cual. Esperaba que Legion of Doom no se disolviera. De hecho, tenía la esperanza que fuese como una especie de equipo de Legends, pero en antagonista, que pusiese el culo pequeño a Arrow, Supergirl y The Flash. O que por lo menos, tuviesen un éxito así a medias. Sé que Reverse Flash va a volver –no hay nada confirmado pero quién haya leído los cómics sabrá que es un personaje que no puede morir- pero con Darhk y Merlyn no lo tengo tan claro. Al igual que se sabe, por los cómics, que no es tan fácil de derrotar. Que tienen que ganar los buenos. Venga, compro. Pero eso no quita que Reverse podría haberlos derrotado a todos fácilmente. Y tampoco me creo eso que se dice de que: ‘es que el Flash Negro ha desintegrado todos sus anacronismos temporales’. No me lo creo. Ahí no compro. Hablamos de un personaje calculador, frío e inteligente. Con carácter. Uno de los villanos más fuertes del Arrowverse. No me creo que le hayan dado fin. No me lo creo. Y si es así –cosa que dudo como buena fan del personaje que soy- voy a coger a los productores por las orejas y les voy a decir cuatro cosillas.¡A mi no se me cargan a mi personaje favorito porqué les sale del cimbel!

En resumen, ‘Legends of Tomorrow’ es absoluta y pura diversión. De hecho, de todo el Arrowverse es el único últimamente capaz de poner una sonrisa de oreja a oreja en la cara. Antagonistas fuertes e inteligentes, cientos de situaciones humorísticas, una línea argumental amplia y propia, y una serie que a cada temporada prospera y se hace más y más grande. Dosis de aventura en vena y comedia a cascoporro, con un final apoteósico. ¿Les he dicho ya que Víctor Garber sale cantando en el capítulo 15? No sé a qué esperan para verla.

4/5
★★
Ver tráiler
Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: IMDB
Ay qué ganas tenía ya de publicar esta entrada. Porqué sí, después de meses en que ha pasado de tó, por fin tenemos tercera edición de la LC Cuatro Gatos!! Bieeeeeen!!! Ya sabéis que esta Lectura Conjunta la coorganizamos mi amiga (y maravillosa) Mari de Bohemian Creative (es genial, así que echadle un ojo a su blog).

Y ¡estrenamos nuevo logo! Si el de antes era un gato en tonos pasteles, ahora hemos decidido poner este gato, que se dice más con la personalidad de ambas y con nuestra LC. ¡Es súper bonito!

Sinceramente, esto pensábamos haberlo publicado en febrero, que era lo que en un principio teníamos previsto, pero claro, hay que tener en cuenta que las personas que estamos detrás de una bitácora no solo tenemos el blog y ya está, sino que también tenemos vida social. En otras palabras, que trabajamos, estudiamos, salimos, nos vestimos de brócoli caníbal y de gambón noruego, vamos, lo que hace la gente normal. Cuestión, que entre pitos y flautas, siempre salían cosas: o Mari iba hasta el culo de trabajo o yo tenía vida personal que resolver, y hasta hoy.

La verdad es que estamos súper contentas de poder traeros esta tercera edición. Pero antes, os pongo en contexto.

De qué va esto?

La LC Cuatro Gatos es una Lectura Conjunta que organizamos Mari y yo desde hace unos años con el objetivo básico de descojonarnos vivas. Tal cual. Vamos, que el único propósito es pasarlo bien. Y os preguntaréis, ¿de dónde viene el nombre Cuatro Gatos? Pues esto resulta que nosotras como optimistas natas que somos, cuando empezamos el tinglao, pensábamos que solo se apuntarían cuatro gatos. Literalmente. La sorpresa fue cuándo de cuatro, la cifra fue subiendo, hasta formar un grupo pequeño pero animoso de personas. ♥

En esta nueva edición y como estamos hasta el moño de discutir con editoriales por una migaja de pan (tiene cojones la cosa que sean incapaces siquiera de enviar libros en digital para todas las participantes) hemos pasado de ellas y nos hemos buscado la vida. En otras palabras, que nuestras lecturas a partir de ahora NO se basarán en contactos con editoriales, lo que por un lado, nos facilita el trabajo, porqué si hay cualquier asunto que no chute, nos tiráis un oso de peluche a Mari o a mi y os lo resolvemos en un plis.

Y ahora dejo de enrollarme y os cuento las lecturas que tenemos preparadas para estos cuatro meses (es una por mes) venideros. Por supuesto, os podéis apuntar a la que queráis y para consultas, dudas o lo que sea, tenéis abiertas las vías de contacto de este blog, el de mi compañera y a parte el correo (oficial jijijiji) de la LC: contacto.lc4gatos@gmail.com. A recordar también que cada libro se comentará con en twitter con el hashtag del #LC4Gatos+Título de cada libro (abreviado). Pero por eso no os preocupéis porqué os dejaremos el hashtag de cada libro más a bajo.

También deciros que nosotras no nos comemos a nadie por no llegar a las fechas de publicación de la reseña y que tenéis una semana de margen más a partir de la fecha de termino para publicarla, con calma, que todos tenemos vida social. Si no podéis por lo que sea, nos contactáis con tiempo por redes sociales o mail y ¡listo!

Decir también que agradecemos un montón a los autores autopublicados que participan, su interés por dejarnos sus obras y su amabilidad. ¡Gracias! Y añado (esto no se acaba, lo sé) que cada libro está pensado y más que requetepensado (después de debatir Mari y yo durante meses) y no está aquí porqué sí. Otro objetivo de nuestra LC es que cada lectura os aporte algo. ¡Esperamos que os gusten un montón!
Lectura conjunta La brújula dorada portada
La brújula dorada


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Fecha: del 1 de abril al 1 de mayo
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Casos descartados

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Fecha: Fecha: del 2 de mayo al 2 de junio
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Lectura conjunta El pecado del mundo libro
El pecado del mundo

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Fecha: del 3 de junio al 3 de julio
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A de adulterio

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Fecha: del 4 de julio al 4 de agosto
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¡¡Nos lo vamos a pasar teta!!


Si quiero leer un texto sobre feels me leo un fanfiction que seguramente estará mejor escrito. 

Cariño cuanto te odio Sally Thorne (the hating game) portada
Mierda va
Novela llena de clichés y machismo hasta el tuétano. La relación amor odio, con personajes completamente frívolos, insustanciales. Básicamente se puede resumir en chica cree que odia a chico pero se acaba enamorando, follan hay triangulo amoroso desinflado y terminan juntos. Les acabo de ahorrar 327 insufribles páginas.

El marketing editorial lo vende con que es una ‘novela de humor’ y ‘romántica’. El humor no se lo veo por ninguna parte. Debe ser que ya no tengo el chichi pa’ farolillos a cierta edad. Y lo romántico es muy discutible puesto que se basa en relaciones de poder, celos y control. Una novela tan tóxica como llana y olvidable.

Pero ¿de qué va el tinglao?

Pues de tía bajita y mona que trabaja en una editorial como ayudante de dirección llamada Lucy y que odia al otro ayudante de dirección un tío alto y guapo llamado Josh. Ambos trabajan en Bexley&Gamin una editorial fusión. Lo que no sabe Lucy (y cito textualmente el eslogan de portada) ‘es que del odio al amor hay un paso’.

Si hay un resumen coherente de personajes en lo que refiere a esta novela es este: gilipollas ella, gilipollas él. La trama, si es que a eso se le puede llamar trama, es lineal y soporífera. De hecho, al libro se le pueden quitar más de la mitad de las páginas y quedaría tal cual. Debería haberme olido algo mal cuando ya en la sinopsis te enteras de que la baja es ella, él alto, y no al revés.  
'Sentado frente a mi está el ayudante de dirección del señor Bexley. Su secuaz, su fiel criado. La segunda cosa que hay que saber de mi es es esta: odio a Joshua Templeman' (p.8)
Pues vale. También nos enteramos que la prota tiene 28 años y me parecería genial que lo odiase si no fuese porqué es completamente imbécil. ¿Y porqué? Pues bien. Para empezar él la llama 'Fresita' un apodo denigrante que usa por el simple hecho que los padres de Lucy tienen una plantación de fresas. Ella odia que la llame así. Bien. Guay. Después está el tema de los jueguitos sin sentido que se traen tipo 'aguantar la mirada el uno al otro o denunciarse a recursos humanos’. Ella lo odia. Ténganlo presente. Lo odia hasta la página 20 en la que encontramos lo siguiente que ya da una maravillosa idea del potaje:
'(refiriéndose a Joshua) tiene una mandíbula recta y viril'
Dior. ¿Porqué no he tirado este libro a la basura al leer esto? Pues por el 'a ver si es tan bueno como dicen'. Atentos que la prota tarda dos decenas de páginas a fijarse físicamente en el que en teoría odia. Muy lógico no es.

En la página 51 ella tiene un sueño erótico con él. Algo muy raro si odias a alguien. Y en la página 66 ya se están dando un buen magreo en el ascensor. A las 100 páginas él se queda a cuidarla a ella porqué ella se encuentra mal. Que alguien me lo explique. Sigo al trapo.

Pasemos a la escena en la que ella se pone enferma y él la cuida tan sacada de soujo nipón.  A parte de la escenita de 'me quedo a cuidar a la chica' tan fuera de lugar, Josh llama a su hermano médico a las tantas y con el que no se habla (porqué básicamente Josh es un capullo al que romantizan) para que le eche un ojo a Lucy. Porqué Lucy lo de cuidarse sola y tomarse la medicación para la fiebre no tal. A ella la tienen que ayudar. Yo de esto no comentaría nada si el tal Josh no fuese un imbécil, pero como tiene un tufo a telenovela que no se lo aguanta pues lo digo y me quedo tan pichi.

Después de ese drama febril por intoxicación alimentaria/resfriado que pilla Lucy y en el que Josh llama a su hermano para que la visite y su hermano le dice algo tipo 'oooooohhh muy bien, deberías haber sido médico como yo' solo por haber tapado a la muchacha y haberle dado unos gelocatiles, (algo que sinceramente es un insulto al colectivo sanitario) llega la próxima. Porqué en la página 121 nos encontramos con la siguiente tontá:
'Contemplo el techo y reconozco ante mi misma está verdad asombrosa. No odio a Joshua Templeman.'
Lo asombroso es que en un alarde mío de infinita paciencia haya enviado este libro a Marte de una patada. 121 páginas tarda en darse cuenta que siente algo por él. Odiarlo no lo odia mucho. Y precisamente después de que él la haya ‘cuidado’. ¿Qué raro, eh? Lo dicho, sacado de un manga.

Después el lector se entera que Danny, el chaval que va detrás de Lucy, la ha estado llamando mientras ella estaba enferma y ¿adivináis la actitud de Josua? Efectivamente, no le ha pasado los mensajes. Sí señor. Le pilla el móvil, lo chafardea y no le cuenta a Lucy que otros la han llamado porqué está celoso. Meeeeeec. Relación tóxica y machista a la vista. Si antes ya tenía los farolillos de alarma encendidos con el libro, ahora soy un faro con bombilla industrial de 100W . Pero aquí no acaba la cosa porqué esta novela cumple el cliché de lo mal aceptado como romántico: protagonista tonta del bote que se menosprecia a si misma en pos del tío, tío controlador macho y fuerte, y un 'amor' heteronormativo. ¿Y que le dice Lucy a Josh para agradecerle que la haya cuidado?
'Limpiare tu apartamento. Seré tu esclava durante un día entero. Te...prepararé un pastel' (129)
A lo que él responde.
'Estate calladita, Lucinda.'
Denme un segundo. Echo la pota al váter y vuelvo con ustedes.

En la página siguiente encontramos otro ejemplo de celos nada romántico. Les cuento, el tal Danny (ese que va detrás de Lucy) queda con la prota en una cita. Cuando Josh se entera de ello suelta:
'-La mayoría de los chicos intentan un beso en la segunda cita' (130)
Hola perla, mira, qué tal si dejas de meterte con quién sale ella o deja de salir, que a ti no te incumbe. Pero no contento con meterse en la vida privada de la protagonista y lo peor, pensarse que tiene derecho a ello por un calentón de ascensor le dice:
'Hazte un favor a ti misma y quédate en casa esta noche. Tienes una pinta horrorosa.' (131)
Un café caliente. El mismo que le tiraría por encima a la autora.
¿Te ha pedido ella opinión sobre su físico? ¿Sobre su vida? Pues te callas la boca. Esto estaría genial si Lucy no se le cayesen las bragas cada dos por tres y le enseñase el dedo corazón, lo mandase a Lucy es ABSOLUTAMENTE gilipollas como buena protagonista de novela romántica y dos páginas más allá encontramos lo siguiente:
tomar por culo y le dijese que es un tío mierda y que volviese a la cueva de dónde ha salido. Pero no.
'Ahora está muy cerca de mí. Quiero conseguir ese jabón que usa, sea cual sea. Guardaré una pastilla en el cajón superior del aparador para perfumar mi lencería. Noto que empiezan a arderme las mejillas. (...) observo los fuertes tendones de sus muñecas. Advierto por primera vez que tiene en la parte interna del brazo esas venas hinchadas típicas de los hombres musculosos'. (133)
Dior, dame paciencia, porque como me des un bazooka este libro lo flipa.

Después de ese momento zen musculitis, deciden jugar a un 'juego O algo así'. Al principio flipé un poco. Y es normal, porqué se han saltado el punto. Con dos pares. La cuestión es que ese nuevo juego (esto parece una mención ya a 50 defecaciones de Grey) consiste a liarse. Pues vale. Pues muy bien. Sería genial si cada uno se liase y fuese liberal con la sexualidad del otro pero volvemos al ser controlador (y romantizado) del protagonista masculino que le suelta:
'No puedes esperar que me porte como un buen chico cuando entra en la oficina otro hombre, te da un beso y te regala flores. No es así como funciona este juego entre tú y yo'.
Porqué él tiene que ser un machote. Un cuñao. Marcar las reglas. Unga unga.

Y la ciruelita que colma el pastel: 'Él está tratando de ocultar que tiene una erección de dureza extra.'

Me pregunto si hay un barómetro para erecciones y la autora se ha dedicado a estudiarlo y a contabilizarlo. Además dureza ¿como qué? ¿Como hormigón? ¿Si le lanzas una losa de hormigón la cebolleta se mantiene recta? ¿Como una prensa hidráulica? ¿Si la pones en medio no se abolla? ¿Y extra? ¿Es como los chococrispis que ahora llevan extra de fibra?
'Ya lo creo que participaría: tanto que al día siguiente no podrías caminar derecha' (135)
Ah. Era eso. Qué decepción. Seguimos con el unga unga de cavernícola unineuronal. El tal Joshua no ha pensado que a lo mejor es él el que no va a poder caminar? Yo informo a la autora que hay unos juguetitos que van a pilas y tienen diferentes velocidades e incluso lucecitas. Por eso de dejar de lado el cuñadismo y dejar de centrar los libros en un espacio tan sexualmente oprimido.

Pero como buen macho alfa se tiene que sentir legitimado por su virilidad cebollil porqué en eso va su autoestima, que es frágil, como una caja de copas de cristal. Atentos.
'El juego o algo así no volverá a comenzar hasta que me digas que nadie besa como yo. (...) Si besarle a él (Danny) no resulta tan bueno como besarme a mi, no puedes volver a besarle.' (136)
Este tipo de control y relación tóxica no sólo se da en que el protagonista masculino tiene que fomentar una masculinidad tóxica (es dañino para hombres y mujeres de igual forma) sino que es un tipo de estándar que se normaliza cuando no lo es. Una relación romántica no puede estar nunca basada en relaciones de poder. Pero no sólo encontramos machismo en ese personaje sino que el jefe de Josh le dice a Lucy que 'debería sonreír más'. Y la pava se queda otra vez callada. Y lo acepta. Pava durante todo el libro, no es extraño encontrar que llega a un punto que es de traca. Véase.
'Muerde, mastica, traga, y yo tengo que mirar para otro lado porqué resulta tremendamente sexi, la verdad sea dicha'. (138)
Lo ve masticar y se le caen las bragas. Lo ve hacer cualquier cosa y también. Tremendo es que pongan a este libro como una maravilla con la de idioteces que hay y tengan los cojones de haberlo publicado. Por si alguien más duda del marichulismo imperante:
'Esto no es un favor que tu me haces (él a ella sobre el sexo). Es más bien el mayor favor que vas a hacerte a ti misma'.( 139)
En resumen, él opina como va vestida, si puede o no salir, con quién debería salir, a quién debería besar y también lo que debe hacer con su cuerpo. Y esto está escrito por una mujer. No me vengan con que ella también le responde, porqué ella no deja de ser una pavisosa que no funcionaría ni con aire de gasolinera y él un puto controlador.

Después de quedar con Danny, ella no siente chispazo después de morrearse y suelta sobre el chico:
'Una cena carísima a cambio de un mal beso'.
Pava, tonta, y machista. Lucy, coliflor, acelga, animalillo del bosque: TÚ NO LE DEBES NADA A UN TÍO. No eres un objeto. No eres un trueque. Ha pagado porqué él quería y no tienes que follar a cambio. De nada.

De hecho, se pasa todo el libro diciéndose a ella misma que es ‘patética' pero que qué maravilloso es él, en cambio. Tipo:
'no pienso entrar en el edificio (para ir a buscar a Josh). No soy tan absolutamente patética'. 'Quizá nunca me ha odiado: quizá siempre me ha deseado'
Y por eso te ha puteado durante meses. Porqué te ama. Súper empoderador. Magistral.
Después de eso él le manda un mensaje que pone:
'dónde estás? Lucinda, me estoy enfadado'
Controlando otra vez. Sólo le falta decir que la va a encerrar en casa sin ver la tele. Pura mierda. Acosador, controlador y violento.

Pongo una imagen de libros bonitos. Este no lo es.
Cuando se encuentran, después de que ella haya tenido la cita, como buen marichulo él le dice 'él no es suficiente para ti'. Porque él decide lo que es bueno o no para ella. Ella no decide una mierda, y ante tal elogio, se le vuelven a caer las bragas al suelo porqué él es tan guapo que 'el impacto de su belleza resulta casi aterrador desde tan cerca'. (150) Para luego proseguir con 'su piso es masculino y oscuro'. Los pisos tienen género. Perfecto. No lo sabía. Y yo que pensaba que el género era lo que quedaba entre las orejas. Pero el súmmum de la idiotez que nos muestra la autora es este absoluto despropósito sobre un tema del que no se debería ni hacer broma. Pongan la oreja:
'Dejo escapar un suspiro entrecortado. No voy a ser violada. Nadie calienta agua antes de forzarte, salvo quizá en los tiempos de la Edad Media'. (152)
El clásico de lo romántico es hacer chistes sobre violaciones. Porqué ya se sabe que lo peor que le puede pasar a una mujer es que sea violada. En fin.También vemos que el piso de un machote tiene que ser de machote. O como deja bien claro la autora:
'El cabezal marrón oscuro, lujosamente tapizado de cuero, impide que el conjunto resulte femenino'.
Madre mía y si por ello se nos vuelve homosexual qué?!?! Él es demasiado machote para tener algo que pueda ser femenino. Porque, hay que recordar (y sino nos lo recuerda la autora en boca de su protagonista) que
'Los arcos de músculo de sus hombros se sostienen en suave equilibrio sobre unos bíceps curvados. Las articulaciones del codo con la muñeca parecen artilugios de una sofisticada ferretería' (157).
No, si te parece, después de los hombros, hay un tentáculo de calamar, no te jiba. Estoy de los músculos, de los ojos azules y de lo guapo que es el tío hasta las narices, mientras ella se define como 'patética'. Lo de compararlo con una ferretería es una analogía tan mediocre que ni la voy a comentar. Pero cuidao, que cuando se empieza a decir gilipolleces, no se puede parar. Es un nonstop. Como un partido de tenis. Una detrás de otra. Atentos a la cita:
'-Estaba pensando en lo grandote que eres.
Miro nuestras manos entrelazadas. Él acaricia mi palma entera con su pulgar. Cuando volvemos a mirarnos, sus ojos se han oscurecido un poco.
-Encajaré contigo a la perfección' (157)
Súper romántico. Pues al final si que va a tener que ver con algo de ferretería. O con una estantería de Ikea. Ahí, intentando encajar las piezas con la llave allen y haciendo malabares para encajarla en ese rinconcito. De ahí a un modelo FJÄLKINGE hay un paso.

Otro motivo que me hizo saltar las alarmas con este libro y su indudable (y más que demostrada a estas alturas) dosis de machismo fue lo siguiente:
'Me ducho y me maquillo, lo cual es absurdo. ¿Por qué rociarme el escote de perfume?¿Para qué ponerme los tejados buenos? Aquí no hay nadie que pueda verme, u olerme.' (171)
Que a estas alturas tenga que explicar que las mujeres podemos maquillarnos, ponernos ropa chula y perfume PORQUÉ NOS DA LA GANA y no para un tío es muy fuerte, a la par de que un ejemplo tácito de lo mucho que nos queda por luchar por la igualdad. Que tenga que encontrarme esta mierda en un libro que se supone 'romántico' en pleno siglo XXI sin que 1) la editorial le haya puesto el freno como bueno despropósito machista que es y 2) la autora y gran mayoría de las lectoras de esta novela lo vean como normal y no se señale, dice mucho de lo interiorizado y normalizado que tenemos conductas, ya citadas anteriormente, que no son para nada normales y que no deberían estar interiorizadas. Las mujeres no pensamos sólo en tíos. Tenemos vida más allá. Hablamos de más temas. No me sirve lo típico de que es ficción y es romántico, porque lo que hacen este tipo de novelas es reproducir un patrón dañino.

Tampoco es ni medio normal que ella lo describa así:
'Su sudor huele a lluvia y a cedro, y deja también un ligero cosquilleo a pino en mis narinas.' (174)
No es sudor, es J'Dore. El sudor, huele a eso, a sudor. No me jodas que ahora el sudor huele a Ambipur Bosque Fresco.

Y sigue:
'Su clavícula encaja a la perfección bajo mi pómulo. (...) Llena un vaso y yo pego la oreja a su cuello para escuchar cómo traga'.
Maravilla. Qué romántico, qué todo. Ni en First Dates, oigan. ¿Me explican qué coño tiene de romántico el escuchar tragar a alguien? Por si no ha quedado claro que el tío es musculoso, guapo y alto nos lo vuelve a repetir. Porque sí, si no queda claro eso, se va a tomar por culo todo el libro.
'Como una piña musculosa. (...) Una musculosa porción del hombro'. (176)
Las piñas ahora hacen pesas. Son culturistas. Se ponen hasta el tallo de hormonas y es probable que paguen la matrícula del gimnasio a toca teja. Si ve usted una piña corriendo en la cinta, por favor, no le pregunte nada, que se las apiña muy bien.

Dos páginas más tarde, es decir, en la 178, hace la misma referencia. Teniendo en cuenta que la autora debe pensar que sus lectores son completamente gilipollas, repite. Como las natillas.
'Me impulsa a apoyarme en él. La parte media de su espalda es un rincón ergonómicamente perfecto para ocultar mi cara'. (...) Al pegar la mejilla a su pecho, noto cómo su calor irradia hacia mí.'
Ah, pero ¿no era una piña? Las piñas no calientan a no ser que las metas al microondas. Entonces, ¿es una piña calentada al microondas? A qué temperatura la habrá puesto? Cuantos minutos? Se le han deshecho los músculos con el calor? Qué siente una piña? Qué piensa una piña? Le gusta el mito de la caverna a la piña? O prefiere leer a Belén Esteban? Una piña es una piña y un calabacín un calabacín? Es la piña la que quiere que sea el alcalde y es el alcalde el que quiera que sea la piña el alcalde?
'Tomo un poco más de helado. La cuchara de roza con mi lengua en un contacto que resulta obsceno. Su lengua, mi lengua. Lamo la cucharita y él me observa en silencio.(...)
-Doctor Josh...Habrías sido un médico muy sexi. (...) y noto que se me empiezan a erguir los pezones. (...) Es una situación tan sexi que estoy segura de que se me acelera el ritmo.’ (180)
Enga, un abrazo a los compañeros de la Facultad de medicina y a todo el colectivo sanitario. Y no, no te mamas seis de carrera, entre dos y cinco años de MIR, más otros tantos de especialización extra para que sexualicen tu profesión de esta manera. De hecho, poco tiempo te da de respirar en un hospital. Ni siquiera da tiempo de cagar. Erótica pura. Lee esto Casanova y se limpia el orto con las páginas de la novela. Añado que a esta señora se le erguen las tetas con un soplido. Tú le soplas y puedes rayar parmesano en ellas. Es genial para ponerlo en la pizza. El parmesano, no las tetas de la señora. La pizza es sexi. Mogollón de erótica. Esta escena no.

La autora, en un afán de demostrar que en tema de medicina sabe mogollón, más que un cuñado en nochevieja, lo peta. Recordemos que el prota, Josh, estuvo en primero de medicina y por eso, sabe darle un gelocatil a Lucy, taparla con mantitas y tomarle la temperatura con el termómetro. Un machote. De ahí, a hacer intervenciones a corazón abierto hay un pasito.Y por supuesto, el pobre está traumado. Porqué todos los cabrones tienen que estar traumados para así justificar que traten mal a los demás. Les pongo en situación. Se ve que el padre de Josh, nuestro machote, quería que estudiaste medicina, cómo él. Durante unas vacaciones él:
'Acompañaba a algunos médicos que debían de estar demasiado exhaustos para decirle que no. Pero, una tarde, me da una palmada en la espalda, me presenta al médico forense y nos deja solos.’ (182)
¡Claro que sí, hombre! Tu te vas a un hospital y dices: 'mira que me he traído el churumbel y a ver si podéis cargar vosotros con él en vacaciones, que va para médico'. Así, sin placa identificativa, ni nada, a pasar visita a los pacientes. No puedes acompañar a un médico si no estás autorizado por una universidad (prácticas) u organización. Se nota que se ha informado.
'Me incorporo con dificultad y me apoyo en él. Mi cabeza se adapta fácilmente al hueco perfecto de su cuello. No hay duda: encaja conmigo por todas partes.' (183)
Hola, estantería.

Este libro enseña a odiarnos entre nosotras. 
El plato fuerte viene ahora. Cuándo Lucy considera que toda chica que se le acerque a él es 'una zorra afortunada'. Porqué qué mejor que ver a otras mujeres como rivales y enemigas que te van a quitar al tío. Perpetuando el patriarcado. Bravo.
'Yo estaba sentada enfrente, mirando cómo tapaba el sol por su cuerpo como una marea, y aspiraba la fragancia de la tela que iba calentándose sobre su cuerpo' (187)
Repite dos veces la palabra 'cuerpo' en una misma frase porqué el diccionario de sinónimos lo tenía muy lejos. Un ejemplo tonto que sirve como demostración de calidad narrativa de Sally Thorne.
'Él se arquea hacia mí. Su erección me presiona de tal modo bajo la pierna que me duelen los tendones de la corva'. (189) Y por sin no nos habíamos enterado, repite en la misma página: 'Joder, estoy muy excitado'
Pura poesía. Se ve que es una piña con músculos y taladro.

Después vemos como se describe la propia protagonista, como cliché femenino con patas de lo que debe ser una mujer:
'Soy una buena chica. La dulce criatura a la que todos adoran. Siempre servicial y dispuesta a complacer.’ (193)
Qué puto asco me da. Porqué oye, te tienen que adorar. Todo el mundo te tiene que adorar, porque tu ego depende de ello. Vaya mierda de personaje.

¿Siguen pensando que la autora no trata de imbécil al lector? Arreen como la prota vuelve a describir al maromo.
'Nunca en mi vida he visto a un hombre tan guapo en persona. Todo él resulta una gozada. Rebosa clase, lujo y excelencia. Cada una de sus partes está diseñada y mantenida a la perfección. No puedo creer que haya malgastado todo el tiempo en otras cosas en lugar de dedicarme a admirarlo'. (217)
Y unas páginas más allá, encontramos:
'Una farola me ofrece una preciosa imagen congelada de un bulto duro y prononciado.' (224)
Lo que hace pensar que al protagonista masculino le salen bultos como a un adolescente granos.

Véase:
'El remueve las caderas. Noto la prueba de que me quiere, firme durísima, contra mi cuerpo.' (228)
Si lo dejas así, lo puedes usar de perchero, y es maravilloso en Navidad, porque viene con dos bolas incluidas.

Siguiendo con el tema, hay que recordar que es 'un hombre guapísimo, de una belleza inhumana' (229) y que 'sería capaz de asesinar por unas pestañas como éstas, pero parece que la naturaleza siempre se las otorga a los hombres más masculinos' (233).

Para esta afirmación la autora ha seleccionado una muestra de población varonil, y cumpliendo la base del método cuantitativo, ha ido analizando señor a señor, ella misma. Pestaña por pestaña. Después ha estudiado lo muy mucho machote que son en función de los 'unga, unga' que ha eructado cada uno.
'-Nadie sería tan masoquista como para casarse conmigo.
Yo le defiendo con cierta indignación.
-Alguna estaría dispuesta, seguro. Eres absolutamente despampanante. Un tipo cuidado, alto, musculoso. Y con empleo. Y con un buen coche. Y con unos dientes perfectos. Vienes a ser lo opuesto de la mayoría de chicos con los que he salido. (234)
Y un cabrón celoso y controlador. ¿Quién no querría salir con alguien así? Los celos son otro proceso que en este libro se dan como normales y que son tóxicos.
'Imaginármelo dando placer a otra es demasiado para mí.
-Por qué no?
-Me pondría celosa -refunfuño.' (236)
Porqué sí, en una relación los celos son normales, al igual que el control. Ella se lleva la palma por gilipollas pero él se la lleva por machista.
'Por eso no tengo novia. Todas acaban dejándome por un chico amable.'(236)
Eh, pero que sea un capullo no tiene nada que ver, ¿eh? Pobrecillo.
Y otra cosilla. Si uno de tus personajes tiene que ver con la medicina es importante informarse mínimamente.
'Mi madre era cirujana, corazón y transplantes principalmente'. (237)
Hay que joderse. Lo explico por si alguien se pierde y da esta mierda por buena. Un trasplante de corazón lo hace un cardiólogo, que es un médico/cirujano especializado. Sí, los médicos se especializan por sectores. Y añadir 'y trasplantes' como si un cardiólogo pudiese cambiar, yo qué sé, unos pulmones, un cerebro o un riñón como quién monta un puzle, es una absoluta falta de respeto. A la autora se la peta todo eso y prefiere ofrecer un producto mediocre en el conjunto de sus facetas.
'Nunca le había visto tal cantidad de piel: una piel dorada e impecable, que irradia salud. Las líneas de sus clavículas y sus caderas constituyen un marco impresionante. Entre medias, hay una serie de músculos individuales, cada uno de los cuales representa un objetivo cumplido: una casilla marcada. Los pectorales son planos y cuadrados de contornos redondeados. La tersa piel del estómago ciñe esos músculos.Josh plancha la camisa y todos los músculos se mueven a la vez. Sus bíceps, y también los músculos de la parte baja de su abdomen, están surcados por ese tipo de venas tan descaradamente masculinas. Sus caderas dibujan unas crestas que apuntan hacia su ingle.' (238)
¡Qué forma de narrar! ¡Qué belleza! ¡Qué precisión! Lo ve Gustavo Adolfo Bécquer y le baila una jota en los morros. Voy a potar. La obsesión que tiene ella con él no se reduce ahí, en un momento dado, ella me pregunta: '¿Quieres que lo rebaje un poco? (el color del pintalabios)’ (239). Porqué claro, a lo mejor no le parece bien el tono que llevas y lo tiene que decidir él. Incluso llega al punto que ella escoge un color de vestido porqué 'combina con las paredes de su dormitorio' (240). E insulta a otras mujeres refiriéndose a que 'todas esas mujeres estúpidas que no saben cómo tratar a un hombre como es debido' (241).

Por supuesto llega el brillante momento en que él, le presenta a sus padres. Y cómo lo hace no tiene desperdicio:.
'-Esta es Lucy Hutton. Lucy, mi madre, la doctora Elaine Templeman' (242)
Llama 'doctora' a su madre. Algo raro es. Tu no vas llamando a tus padres por su profesión. Esto es tipo: Hola, mira, aquí la física nuclear condensadora de supositorios de neutrones, ¿qué tal? Pero es que la madre es igual de perla que el hijo porqué responde:
-¡Lucy, al fin! -Exlqma sobre mi pelo. Luego se aparta y me estudia- Es preciosa, Josh. (242)
Josh, te has comprado un perro muy mono, Josh. Un jarrón precioso. Y sin conocerla ni nada, pa qué? Si lo que importa es que sea mona. Y de qué van a hablar dos mujeres en una boda? Pues de tíos. Estereotipo? Eso qué es? Se come?
'(Lucy refiriéndose al catarro) tuve mucha suerte de que sus hijos me ayudasen a superarlo' (243)
Era un catarro, no la fiebre amarilla. Suerte de los caballeros de la brillante armadura porqué sino ella no se habría podido tomar el gelocatil solita. Nuestra protagonista también tiene una visión un tanto absurda del matrimonio refiriéndose como 'es algo totalmente primario. Él lleva mi anillo. Es mío. Nunca será tuyo'. (246) Claaaaaro. No, si las tías estamos constantemente fijándonos en los tíos. Siempre. Y claro, esa posesión se tiene que ver. Esto nos lleva otra vez al tema de que a la autora le parece que las mujeres somos enemigas entre nosotras y no vaya a ser que le robemos a otra la posesión más preciada, que es un marido /novio.

Tampoco nuestra prota tiene problema en que la utilicen como un jarrón: de decoración.
'El hombre que me ha odiado durante tanto tiempo está exhibiendome ahora y atrayendome hacia sí. Cuando volvemos adentro, me besa en la sien. Acerca los labios a mi oído y me dice que estoy preciosa. Luego me hace girar noventa grados y me presenta a otro grupo de parientes. Me sigue exhibiendo.' (248)
Perrito, perrito bonito. Toma la chuche y sigue moviendo la cola.

Y cuando Sally Thorne no está con eso, vuelve a dejar claro que no tiene ni jota de medicina. Yo qué sé, una búsqueda rápida en Google o algo. Pero no. Nos deleita otra vez con algo que me dejó con cara de pez.
'Las grasas saturadas y las grasas trans, una vez en las arterias, ya no salen de ahí. A menos que tengas un atraque cardíaco' (254)
Según la autora, con una parada cardíaca, las arterias se limpian ya de grasas saturadas? Es más, tiene que ser un paro cardíaco? Porqué también puede desarrollar en otros tipos como, yo que sé, se me ocurre, la diabetes tipo II, y otras enfermedades. También hay que tener en cuenta que hay varios tipos de grasas y que hay que comerlas porqué el cuerpo no las genera por sí solo. Eso también se lo pasa por el forro.

En este sentido de complexión médica de la que la autora es una auténtica crack aparece la ciruelita del pastel. Es tan total pro que usa frases como 'siento una punzada en el plexo solar'. En vez de decir en el estómago. El estómago y el plexo solar no son lo mismo. Alias, para que lo entienda todo el mundo, con plexo solar, se refiere al abdomen. Generalizándolo. Porqué en realidad, el plexo solar es una red de neurotransmisores que rodea la arteria aorta y en la que se combinan fibras de los sistemas simpáticos y parasimpaticos. En otras palabras, queda muy bien usarla en una novela pero cuando tienes idea de lo que es. Sino, te la ahorras. Tú ahorras neuronas, y yo me ahorro tener que explicar porque tu novela es una mierda.

Siguiendo con el tema romántico, el prototipo cliché de 'tú eres la chica que ha fundido al hombre de hielo' (255) y vamos a odiar a todas las mujeres que se acerquen a mi machote. Porqué a ver si me lo van a quitar. Y a las que no se acerquen también, por si acaso.
'Salieron un año entero. Seguro que se han acostado juntos. Esa rubita esbelta e inmaculada ha dormido en su cama. Lo ha besado en la boca.' (256)
La culpa es de ella. Él no tiene nunca nada que ver con el sexo. Él sólo pasaba por ahí. Claro que lo de estar celoso de cualquiera también es muy machote. Por ejemplo, ella se aparta para responder a una llamada de trabajo, y después él la sigue:
'Veo a Josh reflejado en la ventana, por encima de mi cabeza, y doy un respingo. Él me quita el teléfono de la mano y mira el identificador de llamada.
-Soy Joshua. No vuelvas a llamarla. Sí, hablo en serio.-dice. Cuelga y se guarda el móvil en el bolsillo.
-Eh. Dame mi teléfono.
-Ni hablar. ¿Era con él con quién tenías que hablar a escondidas?-La expresión de sus ojos se vuelve oscura y acerada. (264)
Repetid conmigo. Los celos son tóxicos. Ser controlador no es amor. La violencia no es amor. El acoso no es amor. La invasión del espacio privado y personal no es amor. NO ES AMOR. NO ES ROMÁNTICO. NO ES SALUDABLE.

Romantizar eso es ser irresponsable, como autor, como persona, como ser humano.
'El problema con Josh es que aún cuando está furioso, sigue resultando delicioso mirarlo. Tal vez incluso más que en condiciones normales. Todo él concentrado en el brillo oscuro de los ojos, en la tensión airada de la mandíbula. El pelo alborotado, la mano en la cadera tensando la camisa azul. Con lo cual a mi me resulta un poquito más difícil estar enfadada con él.' (264) (...) ¿Qué llevas puesto? Ese tipo se la está buscando de verdad. La expresión de su rostro hace que me pregunte si yo también me la estaré buscando. Me sitúo por ssi acaso detrás de un sillón.’(265)
Arranques de celos, ataques de violencia súbita muy normales. Y lo peor, ella se pregunta si va a ser víctima en su propia piel de esos ataques. Es horrible. Y como se justifica el ser así? Pues con un trauma. En este caso el trauma es de que su padre nunca le ha aceptado.

Por supuesto después de todo eso ese ataque de celos y violencia y esa tremenda confesión traumática, follan. Durante 11 páginas. Sí, repito. Follan durante 11 páginas. Y por supuesto, encontramos flores, perlas de esas a las que los tiene acostumbrada la autora tipo:
'-Eres enorme. No sabes como me excita.
-Y tú eres diminuta. Lo cual me hace pensar en todas las maneras que tendremos que encajar. No pienso en nada más desde el día que nos conocimos.’ (273)
Romanticismo puro. Ya no hablemos de que Thorne tiene un gran léxico, una gran materia prima de vocablos que se repiten insaciablemente tales como encajar, sexi, músculo y perfección. Y que efectivamente, el sexo empieza y acaba cuando a él se le empina y se le afloja.
'Agarro su miembro duro e intrigante' (278)
Para eso mejor titular el libro como ‘historia de un miembro duro e intrigante’ (ideaca de Meg, de El cuervo de alas rotas) o imaginando a la protagonista diciendo ‘ohhhh, esto es un pene? Pensaba que era un freno de mano’ (ideaca de Mari, de Bohemian Creative). Thorne, el colgajo no es la estrella del sexo. Al igual que hay otras formas de sexo y que el sexo no tiene por qué incluir penetración. Lo mismo con que la protagonista 'le suplique' a él que se la meta. Se sigue mostrando una relación que no es de igual a igual. Sino que la superioridad la tiene el tío, porque ella se deja hacer y no decide cuándo. Pero la autora a lo suyo.
'Siguiendo el curso del agua, miro el vello más espeso del pubis y la eminencia imponente de su miembro erecto. Todo mojado. Bellamente cubierto de venas. Me basta mirarlo para que me flaqueen las rodillas. Ha estado dentro de mí. Lo necesito otra vez. Lo necesito tantas veces que pierdo la cuenta' (284)
Cuándo el colgajo es la estrella, se desestima por ejemplo, la maravillosidad que las mujeres tenemos. Se llama clítoris que, como Teruel, también existe.
'El contraste entre mi cuerpo y su enorme y glorioso físico' (288)
Eso quiere decir que el cuerpo de él es precioso y el de ella una mierda? Sigamos autoflagelándonos por no encajar en los cánones. Quiero una protagonista que se quiera. Que se diga lo buena que está, con sus estrías, michelines, sus arrugas y sus tetas caídas. Quiero una protagonista que tenga autoestima. Que no gire en torno a un tío. Quiero una protagonista que se mime, y que para hacerlo no necesite a nadie. Quiero una protagonista que no le caiga bien a todo el mundo. Con su carácter. Una protagonista que no insulte a las demás mujeres, que las vea como aliadas y no como rivales. Es necesaria una protagonista así. Muy necesaria. Y la que este libro ofrece es todo lo contrario.

Otro ejemplo es que Lucy examina con microscopio a cada mujer con la que se cruza, las juzga son saber nada de ellas, las insulta. A la recepcionista del hotel le llama 'barbie de hotel' porqué ha sonreído a Josh. Y claro, para que no se lo quiten entonces 'Yo extiendo una mano sobre el pecho de Josh. Como diciendo: 'es mío'. (292)

Resumiendo, que acaban juntos y él, le dice que 'te amé nada más verte' (hola, instalove) por eso precisamente la puteó en el trabajo durante meses. Así que recuerda mujer, si te maltratan no es maltrato, no es acoso laboral, es porque te quiere. Bravo, Sally Thorne por seguir fomentando la violencia machista. Ahora, me voy a limpiar el ojete con tu novela.


1/5
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