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El Sr.Henri comparte piso póster francia



Puro oxígeno.

Si tuviese que definir en dos palabras ‘El Sr.Henri comparte piso’ sería oxígeno en vena. Puro, limpio y sin contaminación alguna. Ese tipo de producciones que te hacen volver a creer que el buen cine es posible, que hay vida más allá de la imposición americana que bombardea cada semana las carteleras.

Una maravillosa película francesa sobre el ser perseverante y la obsesión que tiene la sociedad con el éxito dirigida y guionizada por  Ivan Calbérac, asiduo a producir obras independientes, y basada en su obra de teatro homónima que lleva por título ‘L'étudiante et Monsieur Henri’.

Creo que casi todo el mundo se puede sentir identificado con la protagonista: una chica, Constance (Noémie Schmidt), que se le dan mal los exámenes (se pone muy nerviosa y no aprueba), con un padre que le dice que no vale para nada, perdida en la vida que decide ‘independizarse’ para intentar pasar la selectividad. La habitación que encuentra es en el piso de un señor mayor llamado Henri Voizot (maravilloso, Claude Brasseur), un cascarrabias que no hay por dónde pillarlo, también atormentado por sus monstruos durante 30 años, los que hace que falleció su mujer.

Henri, no contento con la vida que tiene su hijo, y aprovechándose que su inquilina está sin blanca, tramará una conspiración contra su primogénito Paul (Guillaume de Tonquédec, al que dan ganas de achuchar) para que deje a su mujer Valérie (Frédérique Bel, a la que ya vimos en la desternillante ‘Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?’) . Pero las cosas se lían, se lían mucho. La gracia es que gracias a ello se provocan algunas situaciones un tanto absurdas para el hijo de Henri, un cuarentón trajeado que trabaja de notario y al que nuestra protagonista debe ‘seducir’. En parte, porqué el chaval es más tímido que una hoja de laurel en la sopa.

El Sr.Henri comparte piso fotograma

Henri (Claude Brasseur)
 le entrega el manual de normas de convivencia a Constance (Noémie Schmidt)© 2015 Studio Canal/Distrib Films

La previsibilidad es un punto que no vale la pena tener en cuenta pues la sensibilidad con la que está rodada, hace de esta película una delicia para el espectador. Repite lugares  de filmación un buen recurso para que el que está sentado en la butaca ya reconozca a medio metraje esos emplazamientos como suyos. La línea narrativa y el mensaje claro y contundente en una sociedad que no acepta el fracaso y que se mueve entre la dicotomía y la etiqueta de clasificar la vida de los demás como ‘fracasados’ o ‘triunfadores’ –o número de likes- es su pilar principal.

Decir que para mí esta película fue casi como una curación para el alma, en un momento en el que me sentía muy insegura, incapaz de hacer nada. Mejor que un libro de autoayuda. También debo confesar que lloré al final como una magdalena. Supongo porqué el tema no deja de serme muy familiar: estudia, estudia, estudia. Aprueba, aprueba, aprueba. Cuándo el ser inteligente poco te vale si no eres perseverante. Y aunque lo seas, tampoco sirve de nada si no tienes enchufe. Hay gente a la que le cae todo regalado, del cielo, pero a los que tenemos que poner esfuerzo a cada cosa que hacemos, esta película es como un abrazo. Un gran y consolador abrazo de que todo va a ir bien. Y que sin no va, pues se intenta otra vez. Porqué las personas fallan, se caen y repiten. Como se dice en la película, ‘lentamente se dobla la banana’. O cae siete veces, levántate ocho.

Filmada en París, Pantin (localidad de Francia), Sceaux ( a las afueras de París, destaca por tener un castillo-museo que perteneció a la Duquesa de Maine – alias, Luisa Benedicta de Borbón- con más de 180 hectáreas de jardín) además de varios municipios y ciudades del extrarradio de la capital francesa como Chatou, Saint-Maur-des-Fossés, o el pintoresco pueblo de Orléans.

Partamos de la base de que el cine estadunidense es un monstruo colosal. Un monstruo colosal, que además eructa haciendo un ruido tremendo. Y eso tiene su parte positiva y su parte negativa. La negativa es que a veces se cuesca de tal forma que impide ver más producciones a pequeña escala. Pequeñas joyas como la que nos ocupa que brillan con luz propia. La parte positiva es que esto lo pillan los del otro lado del charquito, hacen una producción y se colman a Oscars. La diferencia es que ‘El Sr.Henri comparte piso’ es cine europeo, cine francés. Y del bueno.

El Sr.Henri comparte piso escena comida actores

Henri (Claude Brasseur) y Constance (Noémie Schmidt) liándola parda para separar a Valérie (Frédérique Bel) y Paul (Guillaume de Tonquedéc), y © 2015 Studio Canal/Distrib Films

Algo tan sencillo como hablar de sueños, de fracasar con lo que se espera de nosotros, de esa búsqueda eterna del amor en dos disposiciones y varias formas: amistad en tecnicolor la que desarrollan Henri, Paul y Constance. El amor filial, el amor por lo que se hace –por los hobbies, por ejemplo-, el amor a la vida todo separado por tres personajes, tres generaciones diferentes. Las inseguridades y el amor propio juegan un papel muy importante en esta producción. Se dice que se hace camino al andar, pero tanto Henri como Constance están estancados: saben que pasan los días por delante, pero no lo aprovechan. Se centran en algo que no les hace felices: Constance en estudiar cosas que debe hacer por obligación y Henri en estar atrapado por su pasado.

Esta es también una película sobre aprendizaje de la vida. Sobre que a veces hay que pararse en medio del camino, desandar lo hecho, escucharnos a nosotros mismos –lo que queremos hacer en realidad-  y volver a empezar.

Las películas francesas tienen un qué que hacen que te toque, que conmueven. Saben como resaltar el humanismo, el ser un poco más personas. En eso hay que reconocerles que tienen una habilidad que quita el hipo. Coger una historia simple y transformarla en  sentimiento, sin contención, no es moco de pavo. Se requiere una gran dosis de empatía, de calado, una idea de composición que explote la belleza de las pequeñas cosas en cada plano. En una gentil experiencia, en casi un viaje emocional de autodescubrimiento.

Una sobresaliente producción palpitante, inteligente y estimulante con encantadoras interpretaciones sobre una chica que se salió del camino marcado. Muy recomendable para aquellas personas que se sienten estancadas, que no encuentran por dónde tirar o que tienen el ánimo deprimido.

Divertida, fina, introspectiva, filmada con un gusto exquisito, bellamente narrada y con buen ritmo. Emana calidez y ternura envolviendo, como si de un caramelo se tratase, el mensaje claro y contundente que hace que el espectador reflexione no solo sobre lo que está viendo, sino sobre sí mismo.

En definitiva, si no vibras con esta película es porqué estás muerto.

4/5
★★★
Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: IMDB

La magia de las pequeñas cosas portada libro
A ver por dónde empiezo, que esto tiene más tela que un fular de Falete.

Este libro entra perfectamente en la categoría de cómo NO escribir un libro para adolescentes. Esto se basa en que principalmente se dedica a reproducir una serie de tópicos y clichés machistas que no hay por dónde pillarlo. Y que dan asco. Asco y ganas de potar.

Después de leer varias reseñas sobre la novela una tiene la vibrante y nada agradable certeza que hay una falta de gran sentido crítico en este mundillo llamado bloggosfera. Lo que no puede ser es que te pongan esto y te lo tragues como si fuese lo más normal del mundo. 

Según he tenido el placer –mientras me descojonaba- de leer por ahí (cito textualmente) es una ‘novela que te hace reflexionar’, con una ‘protagonista fuerte, responsable, madura y valiente’, una ‘historia se superación’, un ‘viaje hacia la madurez’, ‘sencilla y humana’, ‘realista’, con ‘prosa poética’, y una ‘emocionante historia’.

Pues venga, al lío, que ya verán como no.

De qué va el asunto?

‘Lucille es una chica como tú. Valiente, independiente, quizás demasiado perfeccionista. Tiene diecisiete años y un brillante futuro por delante. Hasta hoy. Porqué ahora Lucille está al borde del precipicio. De la noche a la mañana, su mundo se ha hecho añicos. Y Lucille se enfrenta a una carga que ninguna adolescente debería soportar. ¿Cómo reconstruir un mundo que se desploma? ¿Cómo enamorarse cuándo todo parece perdido? ¿Es posible ser feliz en el peor de los tiempos?’

¿A alguien no le ha quedado claro que la protagonista de llama Lucille? Esta es la sinopsis de la contraportada del libro. Como ven no nos dice absolutamente nada de la historia y solo sabemos que la protagonista ‘es como nosotras’ y que ‘algo le ha pasado’. Perfecto. De buenas a primeras cuándo en una sinopsis ponen ‘X es como tú’ automáticamente pienso ‘a ver que me van a querer colar’. Porqué no, la protagonista no es como yo. Ni siquiera se asemeja un poquitín a cualquiera de las mujeres que conozco. Esto se debe a que Lucille es básicamente idiota –por motivos que citaré a continuación-.

A la chiquilla –con 17 años eres una cría- la ha dejado sola la madre porqué ‘se ha ido de vacaciones’ después de que el padre la golpease. Aquí ya tenemos un pastel a analizar. Y esto me encanta.

Verán, lo primero que sorprende del libro es que aquí la mala es la madre por dejar a las niñas solas en casa e irse ‘de vacaciones para reflexionar’. El padre no. El padre es perfecto y está en una clínica mental por ‘ese ataque súbito de violencia’. Digamos que si te cogen por el cuello y te zandarean, lo primero que cualquier persona con dos dedos de frente pondría es una denuncia para que el juez le meta una orden de alejamiento, como mínimo, por violencia machista. Que sería lo normal. Pues no. No tienes que reflexionar nada tipo ‘oh, no sé si volver con él’ como hace la madre.

Vamos a ver, el padre de la protagonista, agarra por el cuello a la madre, le deja el cuello lila y ella como 'buena esposa y por que le quiere dice que no va a presentar cargos'. ¿¿¿Qué narices??? ¡¿En serio, qué narices estoy leyendo?!

Después está lo del padre ingresado en la clínica mental, del cual justifican el que zurre a la madre como ‘un ataque inesperado de locura’ y al que la zopenca de Lucille y su hermana perdonan porqué –espero que estén sentados- ‘es su padre’. No se entiende que la prota vaya a ver a su padre a sabiendas que es un maltratador. En el maltrato siempre se alega lo mismo tipo: es que no sabía lo que hacía porqué tiene un problema psiquiátrico. Claaaaaro. claaaro. Venga, va. Que los maltratadores saben perfectamente lo que hacen. Así que esta forma de 'justificarlo' en el libro no deja de escamarme.  Un aplauso para la autora por terciaria y machista.

Una vez entendido todo esto, vale la pena pararse a pensar que es lo que vamos a encontrar dentro. Se estarán diciendo que no puede haber más. Pues sí. Hay mierda a tonelás.

Partamos que el lector no asimila porque la madre las abandona. Tampoco se entera una de porqué ovarios a la prota la vendan como 'valiente', cuando lo único que hace es babear por el hermano de su mejor amiga. Además, está el hecho de que ni siguiera quiere que se enteren los demás de que sus padres no están porque piensa que la van a separar de su hermana Wren. Para mí eso es ser lo contrario a ‘inteligente madura y realista’.  Más bien lo que me hace pensar es: ¿qué leches tiene esta tal Lucille en la cabeza? ¿Serrín? ¿Cloro? ¿Una sociedad entera de escarabajos peloteros?

Y no, 'No es una chica como tú' tal y como reza en la sinopsis. Yo nunca he tenido su idiotez. Lucille es inmadura y poco inteligente. Incapaz de saber que las personas están para ayudarse. Incapaz de pedir ayuda. 245 páginas que se pueden resumir en lo siguiente:'si necesitas ayuda, pídela'. Hala, ya no hace falta que pierdan el tiempo con él.

Tampoco capto la relación que tiene con su amiga Eden. Una relación más tóxica que otra cosa. Además el poco dinero que le queda a Lucille y a su hermana para vivir se lo gasta en fusilerías, como por ejemplo dos cocacolas y
'pagar las facturas de una en una, por orden de importancia. Curiosamente, el móvil y el canal satélite, son las primeras de la lista. Bueno, después de la luz.'
Claaaaaro, porque el agua no cuenta, ¿eh? Tener tele por satélite y móvil es más importante que poder comer. Venga, chata, date con un canto en los dientes.

Si además del poco lucero mental de la protagonista se le añade que la churumbela se mete a trabajar para un restaurante que trata a las mujeres como objetos sexuales, haciendo que lleven muy poca ropa y del que el propietario suelta cosas como:
'tienes un bonito cuerpo y una cara agradable. A mi me gusta que mi familia (las jovencitas que trabajan para él) sea sexy, así que encuentra la forma de lucir lo que tienes y todo irá bien.'
No hay machismo. Ni gota. Bertín Osborne y Pablo Motos lo aprueban.

Es un libro muy simplón. Muy llano. Como si verdaderamente estuviese escrito por una criatura de 17 años que se dedica a buscar frases célebres sobre autores y sobre la vida. Si quiero frases célebres una se pilla a Cohello o a una galleta de la suerte. No a una novela más sosa que las acelgas sin sal.
Por si esto fuese poco, les dejo un ejemplo de brillantez neuronal por parte de la autora en boca de su protagonista. Arreen:
'Todo ocurre tan rápido de que casi no me doy cuenta de que es un águila calva, una cosa prehistórica y violenta. Y gigante.'
Me pregunto exactamente como la autora tiene la desfachatez de inventarse semejante información. Más bien lo prehistórico, y violento son las ideas que se desprenden de este libro, esa misoginia que se introduce como normal. Y que encima, se ve normal.

Pero vamos al turrón. Que esto dista mucho de terminar aquí. Es como ‘La historia interminable’ pero versión bazofia.

Lucille permite que el tipo del que está colgada, la tenga como segundo plato, mientras este le mete mano. Deben saber que ser adolescente no va reñido con ser gilipollas. Quien es gilipollas lo es toda la vida, adolescente incluido. Por eso mismo, cuando insertan un 'patrón de adolescente femenina' lo hacen con el criterio de 'tíos y tíos'. Lo que está protagonista es en realidad, es idiota.

Porque no hay nadie más idiota que alguien que tiene el ego tan alto como para no pedir ayuda. Que sea tan mentecata como para ir a ver a su padre, a pedirle explicaciones y que todo se solucione con un 'es que necesito tiempo para pensar' cuando ha agredido a una mujer. Que encima, se deje magrear por un tío, a sabiendas que este tiene novia y el que está jugando sucio es él. Pero eso sí, te dicen que es muy fuerte y muy responsable y muy todo. Para mí eso es ser una lerda, una cateta y una narcisista de narices. Qué asco de protagonista femenina. De hecho, durante toda la lectura a una le daba igual lo que le pasara a los personajes, todos son tan estúpidos (menos la hermana de la protagonista, que tiene 10 años) que me importaba un comino todo. Superficiales, de poca mollera, poco razonar y menos pensar. Si eso es lo fue venden como estándar de mujer adolescente es que la sociedad va muy mal.

Otra de las perlas, a parte de normalizar la violencia de género, es que  la protagonista sea guapa. Ya se sabe, si una mujer no es un bellezón, no sé qué puede aportar a la sociedad. Si no eres guapa, no vas a vivir nada, ni tener aventuras ni ser prota de una peli o un libro. Si no eres guapa lo único que eres es una mierda pinchada en un palo porqué nadie te va a querer de florero. ¿Qué? ¿Qué tienes neuronas? ¿Y eso qué es? ¿Eso se pone en las tetas?

El hecho de que coja el trabajo en el que va vestida como una prostituta. Que 'pague' las facturas cuando las facturas para pagarlas necesitan estar derivadas a una cuenta corriente, que piense que van a separar a ella y a su hermana, cuando el hecho de ser menores de edad las hubiesen dejado juntas o por lo menos el asistente social hubiese llamado a los padres.

Pero como machismo hay a raudales, vean la siguiente situación:

Elaine, la novia del chico de la que está enamorada va a discutir con Lucille porqué su chico le ha puesto los cuernos con ella. Vamos, a ver, corazón, animalillo de Darwin, alma cándida, si tu novio se lo ha montado con otra, lo lógico, lo sensato es que le pidas explicaciones a él, no a la tía con la que se lo ha montado. Esto último tiene el mismo sentido, parafraseando a mi amiga Mari de Bohemian Creative, 'como si alguien te restregase una mierda en tu camiseta nueva y después fueses a reclamar a la tienda para que te la cambien, en vez de ir a reclamar a la que te ha restregado la mierda'. Filosofía pura.

La escritura de la autora es ñoña y superficial. Como si un día se hubiese despertado y dijese, ‘voy a escribir un libro soso que no aporte nada, esté cargado de clichés, sea machista y tenga a una protagonista absolutamente gilipollas de por medio’. Se supone que si vas a tratar este tipo de problemas se debería profundizar. Estamos hablando de un libro de abandono y de violencia de género, no de uno de ‘Teo va al cole’.  Su escritura es un querer y no poder.

El enamoramiento –si, si la prota es femenina DEBE enamorarse- es lo más absurdo que una se pueda echar a la cara. El final simplemente es que no hay final. Queda en un ‘ooohhhh estamos muy enamorados’ –un amor que no es nada creíble-. Y ahí se corta el libro. El qué narices pasa con los padres que sería lo verdaderamente interesante, ni aparece. Los personajes ni pinchan ni cortan, son tan volátiles, tan insulsos tan mal construidos y tan memos que me sangran los ojos de como siquiera han tenido la desfachatez de dar luz verde a la publicación de un libro-dramón de tan baja calidad.

La ‘magia’ de este libro es que no hay magia.

Se ve que la autora está trabajando en una segunda parte. Si es tan vacua como esta primera, haría mejor en dedicarse al parchís. Eso sí sería mágico.

2/5
★★


Nota: ejemplar conseguido gracias al sorteo del blog de Lilly, 'Mi oasis de palabras'.

Imagen: casadellibro 


El ciudadano ilustre póster

En serio, ¡¿Qué narices me acabo de tragar?!

Voy a empezar esta reseña contándoles que no tenía ninguna intención de merendarme esta película. Pero como la pasaban después de ‘El Sr. Henri comparte piso’, y vimos que la puntuación que le daban en webs especializadas era alta, pues hala, pa’ dentro. Y vaya despropósito.

Es la cosa más absurda y tonta que he visto desde Kingsman: servicio secreto’. Supongo que los ‘entendidos’ dirán que es una maravilla, una película cínica y sarcástica. Aquí servidora el único cinismo que le ve es el haber pagado una entrada para esto. Lo que me hace dar en la nariz que cualquier cosa que ‘critique a la cultura’ –lo pongo entre comillas, más adelante les explico el porqué-  se considera automáticamente sinónimo de buena película. La construcción narrativa audiovisual deja que desear. Los planos son tan vacuos que es para echarles de comer a parte. El guión…pues no sé que decirles porqué yo (si me permiten ser clara, concisa y escueta) no entendí una mierda.

De qué va el tinglado?

Daniel Mantovani (Oscar Martínez) un escritor argentino al que acaban de dar el Nobel, afincado desde hace 40 años a Barcelona, recibe una invitación de su pueblo natal, Salas (Argentina), para convertirlo en ciudadano ilustre y quedarse ahí cuatro días. Él acepta viajar solo. Salas es la ciudad en la que se inspiran todos sus libros y aceptar esta invitación es la peor idea de su vida, porqué el pueblo es un compendio de sexo, violencia y políticos corruptos de tres pares.

El ciudadano ilustre fotograma inicio
Oscar Martínez y Nora Navas en el inicio del film

Sinceramente, tiene una pinta de fábula que no se la aguanta. Si con El cumpleaños de Ariane’ pasa un poco algo semejante en cuanto a narrativa –el espectador no sabe ya qué narices está viendo-  con esta es que además, una se pierde. Me da la risa. Me da la risa al pensar que semejante film pueda siquiera ser merecedor de una puntuación tan alta.

Les reconozco que con una escena reí hasta llorar por lo absurdo de la cuestión, pero de ahí a clasificarla como comedia, pues oigan, va un trecho.

Dirigida por Gastón Duprat, Mariano Cohn y con guión de Andrés Duprat se nos presenta una ‘comedia oscura con toques satíricos’ . Vamos, una forma fina de decir que es una comedia negra. Partamos de la base que a servidora las comedias negras son un género que encuentro cansino, aburrido y sin sentido alguno, además de ser ejemplo de creación de la burda mezquindad humana y el poco gusto por el humor inteligente. Entonces, ¿para qué vas a verla? Me preguntarán. Y yo les responderé que de esa característica me enteré una vez vista la peli.

Para que se hagan una idea, había un señor roncando en la sala, y sus estertores parecían parte ya del film, con sonido envolvente y todo. Esto tiene una explicación: la realización es horripilante y el guión –la forma de hablar del protagonista- es tan poco creíble que es imposible no caer en los brazos de Morfeo. De hecho, cada dos por tres me veía preguntándome cómo coj*** se me había ocurrido quedarme a verla, porqué era tan pelmazo y en qué momento el señor de delante había decidido hacerse un injerto de pelo. Supongo que es el chasco de ir a ver a ciegas una película. Que o te sale muy bien, o te sale el tiro por la culata. Válgame que fue lo segundo.

El ciudadano ilustre Martínez Frigerio
Oscar Martínez y Andrea Frigerio en un fotograma

La grabación se ha llevado a cabo entre los pueblos argentinos de Navarro y Cañuelas (Buenos Aires).

El film –por llamarlo de alguna forma- es tan vacuo que el espectador sabe que es una ironía pero no tiene ni idea de qué. De hecho, a medida que transcurre el metraje una se va dando cuenta que le importa un pimiento todo lo que ocurra ahí. Es tan predecible que se puede adivinar perfectamente el final. Sabes que el autor la va a palmar. Y sí, me importa un pito que sea spoiler.

Tampoco se entiende la crítica que emana. No se sabe qué es lo que pretende criticar, el qué quiere ironizar porqué a parte de no tener un guión lineal, la materia prima, el guión en si, no tiene ni pies ni cabeza. Va dando tumbos como si se tratase de una pelota de tenis. Intuyo, pero esto ya es cosa mía, -una suposición así, al tuntún- que lo que quiere es hacer una crítica a la cultura. Pero si es así, esta ‘película’ debería empezar por criticarse a sí misma, porqué es una producción que quiere entrar en el mercado del cine y por lo tanto, en cierto modo y a grandes rasgos, de buenas a primeras, será clasificada como ‘cultura’. Esto es la pescadilla que se muerde la cola: no se puede criticar si no se da antes ejemplo. Y en este caso el ejemplo que se da es tan frívolo que no voy a molestarme ni a comentarlo.

A resumidas cuentas, la gracia es nula, el protagonista aburrido, la fotografía inexistente, la dirección …jajajajajajajaajajaja! Me desorino. Y ha ganado trece premios (incluyendo un Goya a mejor película iberoamericana). Eso sí tiene chiste. Y más chungueo tiene cuándo descubres que Argentina la presentó para  la categoría 'Mejor película extranjera' a los Premios de la Academia Americana de 2017. A eso se le llama humor fino. Justamente lo que le falta a esta película. 
De hecho, los que la venden como ‘film irónico’ tienen un gran problema. Porqué para ser irónico hace falta cultivar un tipo de humor retórico, inteligente en tono. Y esta película no lo es.

No lo es porqué ridiculizar a la gente que vive en los pueblos una y otra vez es tener muy poca neurona y muy poco respeto. Y esta especie de ‘chiste’ como nos quieren vender es vulgar, vacuo, inculto, mediocre y denota una gran falta de información pues se basa en el estereotipo, siempre en la exageración y lo superficial. En lo tópico. A parte de que el film es un gran tostón anodino, gris, superfluo y huero.

En resumen, una mierda pinchada en un palo.

1/5
★★★
Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: IMDB

La La Land


De verdad que no entiendo la obsesión que tienen algunos con esta película. Al igual que no se entiende que tuviese 14 nominaciones y que ganase seis Oscar. Empecemos por el meollo de la cuestión, que después me tachan ustedes de destroyer, y una es un trozo de pan.

Es una peli normalita de típico chico conoce a chica y ambos quieren triunfar. Será que no se han hecho pelis a patadas con esa trama. Todas las que echan un domingo por la tarde en TV van de eso. Se hacen más pelis de este tipo que porras con chocolate en invierno. Lo que pasa es que la mezquindad hollywoodiense parece no tener fin y hacía mucho que no nominaban a un musical. He aquí el quid de la cuestión.

Dicen que es una obra maestra, pero lo único que tiene es una sensacional campaña de marketing detrás, precedida por una fama, que sinceramente, no merece. Dirigida por Damien Chazelle (que puso a caldo a Trump en la gala al recoger la estatuilla), ya en Toronto causó sensación. De hecho, teniendo en cuenta que el anterior trabajo de Chazelle fue ‘Whiplash’ (2014) al público de Toronto se les debió de subir la calor a la azotea y corren voces de que el director, de 31 años, se le considera un genio. Espectacular, oigan. Que me invite a unas bravas. 

Pero de qué va el tinglado?

Pues eso: Sebastian (Ryan Glossing), un pianista de jazz frustrado se enamora de una camarera, Mia (Emma Stone), que aspira a ser actriz en Los Ángeles. Una trama compleja de narices.

Porqué si el guión es inconexo, a trozos, la trama está más manida que una ensalada de tres días y hay cosas que no hay por donde pillarlas, como que la prota sea camarera y vaya a unas fiestas de alto copete y glamour que agárrense ustedes de las que se monta la Preysler. ¿De dónde saca la pasta? La mayoría de camareras españolas que cobran 900 euros al mes, muy probablemente se lo estén preguntando.

La BSO es una preciosidad, con canciones compuestas por Justin Hurwitz, que ya es un habitual, pues colaboró en el anterior trabajo de Chazelle. La escenografía, la calidad saturada de las imágenes y el colorido del vestuario ayudan a dilatar las pupilas. Pero lo que es el guión hace que a una le sangren las orejas.

La La Land Glossing Stone

Sebastian (Glossing) y Mia (Stone) en el idílico L.A.


El guión es para darle de comer a parte. De hecho, durante toda la peli a servidora le importó un comino lo que les pasara a los personajes, ya había visto producciones con esa misma trama, sin música, pero con ese mismo quehacer. Se ve que ahí les mola todo lo que explique las bambalinas del cine de Estados Unidos (se entiende que el año pasado algo tan mezquino como la peli de los Cohen, Crítica ‘¡Ave, César!, tuviese tan buenas opiniones de ‘expertos’ siendo un absoluto y categórico montón de mierda. Sin actitud.) aunque haya escenas sin sentido alguno.
La película en palabras del director es
un film como las de la época dorada de la MGM (Metro-Goldwyn Mayer), con grandes números de música y baile. Es algo así como ‘Cantando bajo la lluvia’ (1952) o ‘Un americano en París’ (1951), pero en la actualidad.
Hombre, si usted quería adaptarlo a la actualidad, haber rodado la película en la cola del INEM.
Se dice, se rumorea, se comenta que en un principio, el papel protagonista se lo iban a llevar Miles Teller –al que vimos de Reed Richards en la Crítica: Cuatro Fantásticos, película que por cierto, es para potar- y Emma Watson, pero Emma lo rechazó para poder hacer de Bella en ‘La bella y la bestia’, film del que precisamente Glossing desestimó el papel de Bestia por aparecer en ‘La la land’. La ventaja es que Stone y Glossing ya trabajaron en anteriormente dos cintas como ‘Crazy, Stupid Love’ (2011) y ‘Gangster Squad’ (2013). Tampoco falta en el reparto J.K. Simmons, que se llevó el Oscar en ‘Whiplash’.

Con respecto a la la banda sonora, se ve que toda la música de piano que suena en el film, fue interpretada por el pianista Randy Kerber en el proceso de pre-producción. Después le pasaron el marrón a Glossing que se tuvo que dedicar dos horas al día durante seis días a la semana a tocar el piano, con tal de que una vez empezase el rodaje fuese capaz de reproducir todas las secuencias de piano sin que el director tuviese que usar un doble o tirar de efectos especiales.  Esto se debe a que Chazelle quería rodar la película como en los viejos musicales, es decir, sin cortes ni edición de por medio. Para ello también fichó a John Legend, que es a parte de actor, cantante y pianista de formación clásica. Legend por su parte, tuvo que aprender a tocar la guitarra y comentó que estaba ‘celoso’ de la rapidez con la que Glossing aprendió a tocar el piano.

La La Land Emma Stone

Mia y sus compañeras de piso insistiendo en que tiene que ir a fiestas de alto copete

Por lo que se refiere a las grabaciones de Emma Stone, en la canción ‘Los tontos que sueñan’ la interpretó en vivo, sin pre grabación ni playback. Hurwitz, el compositor de ésta estaba en otra sala contigua tocando el piano, esto se hizo, según palabras del director, para que Stone pudiese tener un mayor control de la escena que se estaba tomando y de la que finalmente se grabaron nada más y nada menos que nueve tomas. Chazelle eligió la segunda toma para inserirla en la película.

Incluso la escena de la audición donde el director de casting interrumpe al personaje de Mia (Stone) para ir a atender una llamada telefónica se basa en una de las audiciones de Glossing en la vida real. Pero si se fijan,La la land’ cuenta parte de la vida de Stone, o por lo menos, se parece bastante en el hecho que 1) está basada en Los Ángeles y 2) Mia abandona la universidad para ser actriz. Stone se mudó a L.A. a los 15 años para buscar un hueco en el mundo de la interpretación. Vamos, que no está tan alejado de la realidad.

Como curiosidad deben saber que el icónico vestido amarillo de la actriz fue utilizado para los ensayos de baile, pero se ve que como Stone le cogió cariño, lo añadieron en la película (es el que sale en el póster).

Respecto al número de apertura ‘Another day of sun’, fue filmado en dos días a una temperatura de 43 ºC. Cada uno de los bailarines tenían dos conjuntos de vestuario, dentro de los coches (una idea estupenda si se pretende hacer actores a la parrilla) y se cambiaban entre toma y toma. Como iban un poco justillos de tiempo, la directora de coreografía, Mandy Moore, dijo que mejor hacer las cosas antes para que no les pillase el toro, así que en mayo de 2015 ya estaban ensayando. Para evitar ser filmada por la cámara en los planos cenitales (planos filmados desde arriba), Moore estaba escondida debajo de un coche para ir dando instrucciones a los bailarines.

‘La la land’ fue rodada en ocho semanas en el mismo estudio en el que se filmó ‘Cantando bajo la lluvia’ (1952) y ‘El mago de Oz’ (1939). Pero es que además, al aumentar el presupuesto a 30 millones de dólares, permitió que se pudiese alquilar el Observatorio Griffith para el rodaje. Para que se hagan una idea, un día de alquiler ahí cuesta la pusilánime cantidad de 10 millones de dólares. Casi nada.

La La Land Emma Stone Ryan Glossing

En Los Ángeles todo es perfecto y maravilloso

Para quién se haya preguntado sobre el origen del título, hay dos interpretaciones. Por un lado, el espacio se desarrolla en Los Ángeles, que se corresponde a L.A. en la abreviación de siglas. De ahí sale ‘La La Land’. Después está el tema que en el film se muestra a una ciudad estereotipada en busca de sueños perdidos, eso que suena a tan Hollywoodiense y tan americano. Esto se confirma en la línea del guión cuándo Sebastian (Glossing) suelta: ‘Esto es L.A. Adoran todo y no valoran nada.’ De hecho, esta línea fue añadida a posteriori por el actor después de escucharla de su pareja Eva Mendes –la misma que dijo en una entrevista que la frase machista de ‘si no eres guapa no puedes triunfar’-, en la vida real.

Como curiosidad, añadir que el personaje de Sebastian nunca se presenta a Mia y ella en todo el film, no lo llama por su nombre. De hecho, si se fijan, la película deja de ser un musical en el momento en que los dos protagonistas dejan de ser felices.

A lo que voy. Al inicio de la película se puede leer la palabra ‘Cinemascope’. Bueno, para que me entiendan, deben saber que esto es un recurso de marketing para meter una idea en la cabeza al espectador. Un poco viene a decir ‘esto es un homenaje a las pelis antiguas, de verdad de la buena, te lo prometo por Snoopy’ y uno como espectador se lo traga, porqué en el cine se está relajado, se está a gusto y te manducas lo que sea (he aquí la explicación de la millonada que sueltan las grandes empresas para anunciarse en la pantalla grande, porqué pillan al espectador predispuesto a engullir el anuncio). En fin, que leer la palabra al inicio de la peli no quiere decir que de ‘La la Land’ sea un homenaje a lo antiguo. Más bien lo que hay es un plagio. Y hay iluminados que se lo han tragado.

Partamos de la premisa que ni mucho menos es el musical de la década. Estoy hasta el chichinabo de oír eso. Una cosa es hacer un mash up (una mezcla, en la jerga musical en la que se hace una especie de collage de varios temas) y otra cosa es hacer esto, un PLAGIO (referencias, para los ‘entendidos’/iluminados de turno), así, en mayúsculas, de un buen porrón de películas como: ‘Melodías de Broadway’ (1953), ‘El globo rojo’ (1956), ‘Una cara con ángel’ (1957), ‘La bella durmiente’ (1959) –cuando bailan por el cielo-, ‘Boogie Nights’ (1997), ‘Embriagado de amor’ (2002), ‘Midnight in Paris’ (2011), ‘Singin’ in the rain’ (1952), ‘Les demoseies de Rochefort’ (1967) en la escena de apertura inicial, ‘Grease’ (1978), ‘West Side Story’ (1961), ‘Sweet Charity’ (1969), ‘The band wagon’ (1953), ‘Moulin Rouge!’ (2001), ‘Un americano en parís’ (1951), ‘Los paraguas de Cherburgo’ (1964), ‘On the town’ (1949), ‘Broadway Melody’ (1940), ‘Casablanca’ (1942) y seguro que me dejo alguna. 

Si me rascan un poquito les diré que esto puede ayudar para que los fans acérrimos de este film y que no tienen ni idea de cine, puedan buscar en la base de datos las pelis en las que  se basa, y ver algo de calidad. Vale. Bien. Guay. Por ahí paso.

Por lo que no paso es que la explosión de color, las coreografías y los decorados actúan como medio para tapar y maquillar un guión vacuo con un tema tan trillado, unos recursos argumentales de pena y unos personajes más planos que el papel cebolla. Stone y Glossing hacen un muy buen trabajo –sin tensión ni química alguna entre ambos, pero buen trabajo-, eso sí, pero si el material de base falla –historia insustancial-, todo lo demás se va al garete. Ambos actores son merecedores de una producción menos aburrida, menos larga, que se ha contado tantas y tantas veces que pueden saber como acaba todo sin siquiera que tener que hipotecar un riñón para pagar la entrada que cuesta el cine. El final, por cierto, es un truño.

Lo que hay que tener claro es que es un fenómeno que ha caído en ‘bola de nieve’, es decir que de una mota, se ha ido sobredimensionando hasta un punto casi desorbitado. Hay que reconocerle que la fotografía y la técnica, -movimiento de cámara incluido- está muy currada, pero eso no quita que ahí dentro haya más clichés que en una canción de Carlos Baute y que el guión sea para tirarlo váter pa’ bajo.

Me hace especial gracia que en 30 minutos de cinta metan cuatro números musicales, y después dejen de cantar durante una hora (si la memoria no me falla) porqué sí, porqué les viene de gusto. Porqué son unos cracks y no se saben ni distribuir siquiera equitativamente las escenas. Así que por un lado, tenemos una parte de la película en la que hay un cúmulo enorme de coreos, bailes, y música y otra en la que suenan los grillos, o bueno, más bien rechinan, tratándose de una historia de amor, en la que precisamente, lo que falta es eso, amor, porqué está basada en la carencia más absoluta que hace que el espectador lo único que sienta sea indiferencia por los personajes, porqué por no tener, los pobres no tienen ni trama. Me veo ya en los comentarios que alguna –sin haberse leído siquiera la reseña- me va a soltar eso de ‘no sé como le pones esa puntuación, porqué la moraleja sobre que el amor no siempre gana es preciosa’. Pues hija, será que no se han hecho películas sobre eso. Que está más trillado que la Cheese burger del McDonald’s. ¡Qué el catálogo de Ikea trae más novedades que eso!

Conclusión, ‘La La Land’ es un buen ejemplo de marketing agresivo, con una trama nula, personajes con menos química que una botella de Solán de Cabras y máximo exponente de un Hollywood al que le encanta mirarse el ombligo. Si quieren ver un musical, vean –les dejo las críticas- ‘Pride’ (‘Orgullo’), Walking on Sunshine’, , ‘Mamma Mía’...que por lo menos la trama es más lineal. Película trillada que no merece el atraco a mano armada que cuestan las entradas de cine.
Incluso hay una parodia de llamada Mi Mi Land mejor estructurada que la que nos ocupa.

3/5
★★★
Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: IMDB

Lectura Conjunta Cuatro Gatos Banner
Lectura Conjunta

Me da en la nariz que lo estaban esperando con candeletas. La LC más buenrrollera del mundo bloggeril, tiene segunda edición. Sí, después de pasarlo teta mateta con Cuatro Gatos: Lectura Conjunta, María Ángeles de Bohemian Creative y servidora nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos decidido coordinar otro tinglado.

Les pongo en antecedentes, por si acaban de aterrizar.


 ¿De qué va Cuatro Gatos?

La idea surgió de nuestro intento frustrado por organizar la lectura histórica de ‘Los Romanov’. No todo son florecillas en blogger y a menudo sale el tiro por la culata, aunque normalmente las bitácoras solo expongan la cara bonita. Sinceramente, prefiero que sepan desde buen principio que aquí, también nos tiramos de los pelos. Sólo se apuntó una persona a la lectura de ‘Los Romanov’ y la editorial Crítica pasó simplemente de respondernos. Véase su buena política de comunicación y a quién no hay que comprar.

Una vez vista la frustración que generaba el leer libros que no son los ‘normalizados’ o los que la gente normalmente lee, se nos metió entre ceja y ceja que esto iría hasta el infinito y más allá. Y como somos culos de mal asiento, decidimos ponerle un nombre a nuestra rebeldía bloggeril. ¿Qué nombre se decía con ello? Cuatro Gatos. Que es en definitiva, como empezó todo esto. La idea de esta iniciativa de lectura conjunta es leer libros que normalmente se desechan o que no se acostumbran a leer en la mayoría de blogs. No olvidemos que leer se ha vuelto una moda y que a menudo se hacen reseñas que dan penica –de lo mal escritas que están- o que simplemente se abordan novelas con un prototípico cliché que da miedito.

Nosotras proponemos lecturas. Lecturas frescas. Lecturas amenas. Lecturas que enganchan. En las que van a aprender. Se van a divertir y se van a reír.

Cuatro lecturas deliciosas escogidas con mimo y cuidado por nosotras –después de quemarnos las pestañas cotejando novelas- que no les van a dejar indiferentes. ¿Se apuntan a pasarlo piruleta?

Añadir que en la primera edición de la LC Cuatro Gatos nos lo pasamos tan y tan bien entre todas las participantes, que hemos hecho como las natillas: repetimos. Además de conocer personas más salás que una pata jamón serrano.

Por redes sociales nos comentabais que cuándo volveríamos a organizar la LC Cuatro Gatos. A nuestro favor, decir que hemos mirado más de 2.000 libros y que ponerse de acuerdo Mari y yo, es más o menos sencillo. Lo complicado es que las editoriales pongan de su parte, porqué resulta que: 1) en este mundillo si no eres ‘influencer’ te dan una patada en el culo –aunque el contenido sea una mierda-. 2) Por otro lado está el tema de que se comprometiesen a enviar ejemplares a TODOS los participantes de la LC, que de esas también hay muy pocas y 3) algunas tardan dos puñeteras semanas en responder. Si responden, claro. Así que como nos tenían hasta el choto, veréis que hemos ido bastante a nuestra bola. En otras palabras, que aquí no nos casamos con nadie.

He aquí las propuestas de nuestra maravillosa LC


Lecturas


Armarios y Fulares portada libro

Fecha de la Lectura Conjunta: del 1 de mayo a 1 junio

(Una semana de margen para subir la entrada y pasarnos el link para añadiros a la lista)












El sendero a Oeria portada libro


Fecha de la Lectura Conjunta: del 2 de junio a 3 de julio

(Una semana de margen para subir la entrada y pasarnos el link para añadiros a la lista)











Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una portada libro

Fecha de la Lectura Conjunta: del 4 de julio a 5 de agosto

(Una semana de margen para subir la entrada y pasarnos el link para añadiros a la lista)









   
Sherlock Manga Serie BBC



Fecha de la Lectura Conjunta: del 6 agosto a 7 septiembre

(Una semana de margen para subir la entrada y pasarnos el link para añadiros a la lista)
 
 
 
 
 
 




Lola Vendetta libro más vale Lola que mal acompañada
 


Fecha de la Lectura Conjunta: del 8 de septiembre a 9 octubre

(Una semana de margen para subir la entrada y pasarnos el link para añadiros a la lista)
 
 
 





 
  
 
¿Cómo apuntarse al tingaldo?

Seguirnos en blogger a Bohemian Creative y a El blog de Hydre Lana.

Llevaros el banner a vuestro blog del libro (o libros) que queréis leer y escribir un tweet mencionándonos a Mari (@JodiEme_) y a moi (@Iris_Ocon) que participáis con el hashtag #LC4Gatos(+ el nombre del libro). Si son varios libros, indicadlo con varios hashtags.

Comentar esta entrada añadiendo: cuenta de twitter con la que nos mencionáis, blog (para revisar el banner) y el libro (o libros) que queréis leer.

  Seguir a los autores en el caso que os interese apuntaros a la LC’s de:

-‘Armarios y Fulares’: @ruthib75
-‘El sendero a Oeria’: @alexohiro
-‘Tu vida empieza cuándo descubres que solo tienes una’: @megustaleer
-‘Más vale Lola que mal acompañada’: @lola_vendetta

Es una iniciativa con la que seguimos muy ilusionadas y esperamos que, como buenos salmoncetes, os lo paséis tan bien leyendo como nosotras creándola. 

¿Quién se apunta a la fiesta?


Recordad: * la lista se publicaría el día indicado como fecha límite, pero se irían incluyendo los enlaces a lo largo de toda la semana para quien no pueda subirla ese día en concreto. Así que el día que subáis la entrada nos mencionáis en Twitter con el enlace y os añadimos. ♥
Esta lectura forma parte del Reto Sherlock Holmes 2016. Que como sabrán, el año pasado no pude terminar. De hecho, me da exactamente igual no haber podido finalizar el reto, porqué pienso seguir comentando las aventuras del locuelo de Holmes, como buena fan que es una.

Tengo ciertas dudas de que esta historia esté escrita realmente por Conan Doyle. Que puede que sí, pero decae bastante a lo que nos tiene normalmente acostumbrados puesto que es muy floja. Supongo que tarde o temprano todos los escritores tienen un bajón dado que no pueden estar constantemente superándose.

Con el fin de argumentar algunas peculiaridades de la forma de pensar de Sherlock, Watson decide explicar esta historia en la que al principio se hace una mención a ‘Estudio en escarlata’ y a la ‘Corbeta Gloria Scott’, pero como se imaginará el lector por líneas anteriores, esta que nos ocupa está muy lejos de las dos.

‘The Resident Patient’, es el título original. La historia fue publicada en el mes de agosto de 1983 en el ‘The Strand Magazine’. Ocupa la narración número 23 del detective y está recogida en ‘Las memorias de Sherlock Holmes’.

Un día de octubre cerrado y lluvioso, Holmes propone a su amigo dar una vuelta por Londres, al estar los dos a dos velas, no les queda más remedio que mitigar sus ganas de vacaciones con un paseo por la capital británica. En esta historia conocemos un poco más los gustos vacacionales de el famoso detective tal que:
Ni el campo ni la playa lo atraían lo más mínimo. Le encantaba verse rodeado por cinco millones de personas, tendiendo sus redes para que nada ni nadie se escapara a su vigilancia, siempre ante un rumor o sospecha de un crimen sin resolver.
Suena a psicópata y controlador y lo es. Es el ejemplo perfecto de que también se le va la bola. Véase como le demuestra a Watson que puede leer lo que piensa la gente por su expresión facial, seguido de un párrafo de más de media página que se puede resumir en ‘un acertado conversador sigue los pensamientos no verbalizados de su compañero’. Ante el asombro del pobre Watson, que ya no sabe por dónde le vienen los tiros. A lo que Holmes justifica que las facciones son fieles sirvientes para expresar las emociones y se lo demuestra con otro párrafo de análisis que ya se podría haber ahorrado.


Dimos un paseo alrededor juntos. Ilustración Sidney Paget

Al llegar del paseo, encuentran una berlina delante de su piso de Baker Street. Holmes suelta que su cliente es un médico que lleva varios minutos esperando. Eso lo deduce por el consumo de cera de la vela. El cliente es especialista en enfermedades misteriosas y le ha pasado algo muy raro.

SPOILERS LIKE TRASATLÁNTICOS

El cliente le explica que pudo abrir una consulta en Londres gracias a un benefactor a cambio de darle 3/4 partes de lo que ganase y a cambio de que éste pudiese vivir con él en calidad de paciente residente. Un paciente con un gran estado de inquietud , tal que cuando recibió una carta estuvo en un estado de postración. Este elemento es el mismo que se nos plantea en la historia de la ‘Corbeta Gloria Scott’. 

Los pacientes que la enviaban eran un viejo y un joven. El joven se quedó en la sala de espera mientras visitaban al viejo. Poco después el paciente residente culpó al médico de que alguien había entrado en su habitación y a continuación se puso a llorar. Todo muy normal, vamos.


Le ayudó con una silla. Ilustración Sidney Paget
Holmes decide hacerle una visita al paciente. Éste le cuenta que es imposible que le robasen porqué ‘lo poco que tengo está en la caja’. Me hace especial gracia la frase porqué es el tipo de frase que diría alguien que tiene algo que esconder y se asemeja bastante a ‘yo pago todos mis impuestos’, que da exactamente la idea contraria de la afirmación. Eso es precisamente lo que le responde Holmes, que si miente e intenta engañarlo no puede ayudarle.

El intento de catalepsia que el viejo fingió para mantener al doctor alejado mientras iba a buscar la medicina es lo que permitió crear una distracción.
Una imitación fraudulenta, aunque no me atrevería a insinuarle tal cosa a nuestro especialista. Yo mismo lo he hecho.
Holmes deduce (induce sería el término científico correcto) que el viejo y el joven van en busca de un botín. A la mañana siguiente descubren que el paciente residente se ha suicidado. El inspector al cargo es Lanner, uno que no había salido en ninguna historia y que el detective parece conocer bien. Al encontrar ceniza en la habitación de la víctima el detective se jacta de sus conocimientos (recordemos que en ‘Estudio en Escarlata’ se nos dice que es el autor de un monográfico sobre cenizas de tabaco, los distintos tipos y cómo reconocerlas) y lo siguiente que hace es llevarse una foto del difunto para que e pueda ayudar en su investigación.

En su mano tenía una pistola. Ilustración Sidney Paget
Había tres personas involucradas en el asunto: el joven, el viejo y un tercero cuya identidad no tengo ninguna pista (…) un compinche les abrió la puerta de la casa. Debería usted arrestar al criado.
El lector se entera en una de las frases finales el porqué habían asesinado al paciente residente: formaba parte de la banda que robó el Banco de Worthingdon, y les había traicionado. He encontrado un poco desagradable la descripción del cadáver y la reconstrucción de los hechos, en serio, no hacía falta ser tan morboso. Por eso dije al inicio, que esto no es típico de Doyle, porqué esta historia tiene un tono más oscuro de lo que él acostumbraba a escribir.

En fin, que tiene historias mejores.

3/5
★★★★★

Fuentes e imágenes: arthur-conan-doyle.com


Antes de empezar con el meollo decir, que este es el cuarto y último libro de la LC Cuatro Gatos que organizamos la amorosa Mari de Bohemian Creative y moi, el panda campestre.

Me da mucha pena que se acabe la LC Cuatro Gatos (click aquí para saber de qué va) no solo porqué Mari es un auténtico amor de persona y una compañera fenomenal y porqué hemos estado currando las dos a cuatro manos, sino porqué en esta LC se respira un buen rollo, un buen humor y unas ganas de pasarlo bien brutales, y así da gusto. Toda la culpa de esa energía y positividad es vuestra. Toda, toíta. Así que gracias. Gracias por liaros la manta a la cabeza con nosotras en todo este mundillo. Sabemos que hay muchos blogs que organizan LC’s pero la LC Cuatro Gatos tiene un no sé qué que la hace única y eso es gracias a vosotros.

Decir que vamos a organizar una segunda edición y que ¡estamos muy contentas porqué ya lo tenemos todo preparado! No podemos adelantar nada –Mari ha hecho un pacto de silencio con su cactus y yo con mis pollos- pero lo que sí podemos decir es que habrá de todo, para escoger a cascoporro. Y con barra libre de mojitos. Así, que ojo avizor al tinglado, que a final de mes publicamos la entrada para que os apuntéis. ¿Hay nervios? ¿Curiosidad? Lo que sí que hay es una reseña que está esperando. A lo que voy.

Este es el primer libro, que yo recuerde, que me ha sido imposible de terminar.

Antes de que me digan que han leído X por ahí sobre esta novela, les pongo en antecedentes.
Al empezar la lectura la autora, Luisa Ferro, (seudónimo de Luisa Fernández) sitúa al lector el día 23 de enero de 1878. ¿Qué pasó ese día? Pues que en Madrid se casaron el rey Alfonso XII y la infanta doña María de las Mercedes de Orleans en la basílica de Atocha. En otras palabras, se nos casaba el que volvería a restaurar la monarquía española después de la primera república, que era a la vez 'hijo' de Francisco de Asís (alias, Paquita) e Isa II, famosa reina precursora del ‘con Paquita nooooooo me caso!!’. Esto vale para ubicar un poco la novela en tiempo y espacio.

De hecho, la ciudad de Madrid, oscura, deprimente, violenta, y sucia se construye como un personaje más. Ese día, el día de la boda, se descubre el cuerpo de una niña, la sexta ya asesinada. Ernesto Olmedo, estudiante de último curso de Medicina y Cirujía ayuda como a asesor para descubrir el culpable. El caso se archiva por falta de pruebas.

Dos décadas y media más tarde, Olmedo fallece de un supuesto suicidio. A su pupilo, Bruno Moreto, le deja una funeraria hipotecada hasta las trancas llamada ‘La luz de Helio’, completamente en bancarrota y unas deudas del tamaño de un trolebús. Moreto se entera a la vez, que su maestro tiene un hermano gemelo italiano llamado Hugo Bonaventura, que es el que se hará cargo de la funeraria. Pero si no podía la cosa ir a peor, los asesinatos de niñas reaparecen.

Voy a serles sincera. Cuándo decidimos incluir esta novela en la Lectura Conjunta, fue porqué tenía un qué a las novelas de asentamiento victoriano, tipo Sherlock Holmes, del que servidora es una auténtica fan. Pues no. Nada más lejos de la realidad. Esta es una novela de ficción histórica, es cierto, y debo decirles que he leído tesis doctorales más entretenidas que este libro.

El solo hecho de que con la santísima paciencia que tengo no haya podido acabar de leerlo, es un puntazo nada desdeñable a tener en cuenta para esta reseña.  Es casi un mérito propio en base a que he leído mucho de todo y pocos han acabado desterrados. Este tiene la merecida medalla de ser uno
de ellos.

Vayamos por partes.

Empecemos con que una de las grandes facetas de la novela negra, es dejar a la imaginación del lector. Agatha Christie es toda una reconocida figura en ello, al igual que Conan Doyle. Pero aquí no hay imaginación que valga.

La violencia con la que está escrita es vomitiva. Hay muerte por todas partes y hay veces en las que la autora incluso parece justificar al asesino. Vean.
‘Olmedo jamás olvidaría a las víctimas del Recolector. Ni a las presentes ni a las futuras. Estaba seguro de que el asesino seguiría recolectando ángeles. Ahora bien, eso no significaba que salieran a la luz. Ese hecho jamás tendría que haber ocurrido, puesto que el infanticida los creaba sólo para sus ojos’.
¿Adivinan de qué? De niñas. Claro que sí. Porqué a las mujeres se nos puede violar, matar y secuestrar y no pasa nada. Porqué es normal. Lo más normal del mundo. A parte de esa violencia que no comparto por ser machista y retrógrada y por regodearse en el morbo, está la narración de la autora. Les hago un resumen: las niñas son abiertas en canal, les sacan el corazón –se ve que se lo comen-, las cosen, les rapan el pelo y las cejas y aparecen muertas, desnudas, llenas de pinchazos, moratones y contusiones con una cría de golondrina muerta en la mano y dentro de la golondrina, una libélula. Díganme que no les parece violento.

Su narración hace que, si tienen suerte, se puedan echar unas cabezadas a lo largo de la lectura. Ni dormidina, ni contar ovejas. Prueben con este libro, 100% garantizado. Van a roncar a base de bien.

La justificación que da de porqué el asesino hace lo que hace y se queda tan pancha, no cuela. No hay justificación para el asesinato y opta por la opción clásica, con lo cual el criminal no paga todas las burradas que ha hecho a las pobres crías durante tantos y tantos años. La resolución del caso es precipitada. Sí, puedo decir que he tenido que dejar el libro, pero lo he hojeado hasta el final, para por lo menos, poder hacer una reseña con pies y cabeza.

La forma de narrar de la autora conforma mucha descripción y a menudo se pierde en sus propias oraciones que no resultan precisamente simples al leer. Las 600 páginas tampoco ayudan a que la lectura pase como debería. Ejemplo:
La carroza de deudos principales avanzó lentamente para tomar la carretera de Aragón. Esta vía soportaba bastante tráfico al ser una de las arterias importantes de entrada a Madrid. Los entierros complicaban la circulación en el tramo desde Ventas del Espíritu Santo hasta la carretera de Vicálvaro, que pasaba a pocos metros del cementerio de la Almudena y del Civil, y que bordeaba el arroyo de la Media Legua. Dos carros del Ayuntamiento se encaminaban hacia allí. No iban a mal paso, pues el cochero arreaba a las mulas sin miramientos, pero se había formado un buen tapón.
¿Hola? ¿Se han dormido? Pues toda la novela así. Desabrido de nivel.

Debo decirles que como fan de Holmes, los escritos de Doyle tienen más acción que este que nos ocupa, incluso Marple, es más dinámica. Le sobran más de la mitad de esas 600 páginas visto lo visto como se soluciona el problema en las últimas 20.

La atmósfera llena de muerte, de roña, de sombras, de espiritismo, hacen que el ritmo sea tan fluido como pedirle al banco que te devuelva lo cobrado de más. Si a eso se le añaden unas subtramas de amoríos y quehaceres sociales que parecen que no tienen fin, el libro se alarga hasta la saciedad.  Es como una puñetera carrera de desgaste. Respecto a las dos investigaciones, la de Olmedo y la del asesino, en fin…dejémoslo ahí. Más que ‘El círculo del alba’ debería titularse ‘La historia interminable’.

La atmósfera mortuoria, enervante, fúnebre y deprimente da pie a que Ferro pueda regocijarse en las técnicas forenses, como el ‘mapa de vida’, una técnica que  día de hoy se puede ver también en la película ‘La verdad Duele’ (ver crítica) que aplica el forense Bennet Omalu a sus pacientes.

Resumiendo, novela aburrida, que parece no terminar nunca a la que le sobran más de la mitad de las hojas, que se recrea en la violencia de género contra las niñas tipo LA MATÉ PORQUÉ LA QUERÍA/ERA MÍA y que finaliza con nimia penalización al asesino. Un asco.


1/5
★★★

  Bonus ‘El Círculo del Alba’

Durante este mes se ha podido comentar la lectura mediante twitter con la etiqueta #LC4GatosElCírculoDelAlba y tanto Mari como yo hemos decidido plantar una barra libre de mojitos para que puedan disfrutar del buen sabor de boca que nos ha dejado la novela. He aquí los que más han gustado a servidora.








Nota: ejemplar cedido amablemente por la editorial Planeta, a la que las administradoras Mari, de  Bohemian Creative e Iris, de El Blog de Hydre Lana agradecemos con la iniciativa  LC Cuatro Gatos.

  Lista de participantes 

Estamos muy orgullosas de que tantos lectores se hayan apuntado a la LC Cuatro Gatos. A continuación, pueden ver un listado con los blogs de cada uno, para pasaros a ver que opinan de ‘Mi lista de deseos, y sí, echarnos unas risas, que es al fin y al cabo de lo que se trata. Conforme nos pasen los enlaces iremos actualizando hasta el día 24 que es el último para subir entrada. ¡Os adoramos!

-Chari del blog Rincón Revuelto (Ver reseña)

 
Os lo vais a pasar pipa leyendo cada entrada que han hecho nuestras lectoras gatunas. Todas son un auténtico amor. 

Imágenes: casadellibro, madridantiguo.org