‘Las crónicas de Narnia’, de C.S Lewis (Heptalogía)

By | 13:00 4 comments

 

10420022_685384471565588_7565935260250147846_n

Leídos los siete volúmenes que conforman la saga, he decidido hacer una crítica de todos juntos como saga en sí.

LISTADO DE VOLÚMENES

1) El sobrino del mago (1955). Trigésima impresión de 2013. 252 páginas.

2) El león, la bruja y el armario (1950). Vigesimoquinta impresión de 2013. 234 páginas.

3) El caballo y el muchacho (1954). Vigesimocuarta impresión de 2012. 279 páginas

4) El príncipe Caspian (1951). Decimonovena impresión de 2008. 281 páginas.

5) La travesía del Viajero del Alba (1951). Vigesimoprimera impresión de 2011. 313 páginas.

6) La silla de plata (1953). Decimonovena impresión de 2012. 299 páginas.

7) La última batalla (1956). Decimoctava impresión de 2008. 259 páginas.

 

Por lo que mi experiencia se refiere, cuándo se insiste mucho en una idea es porqué te la quieren vender bien bonita y envuelta en papel de regalo, con lazo a conjunto. Esta es la sensación que he tenido durante los 7 tomos de Las crónicas de Narnia: el vender una idea como premisa fundamental, dejando el cuento para niños apartado a un lado. La idea de Aslan (león, en turco) como ser superior, omnisciente y omnipotente se hace cada vez más latente a medida que avanza la lectura de los tomos. Dicen que al repetir una idea muchas veces al final acaba calando –o produce rechazo-, como ejemplo se pueden nombrar las quisquillosas y repetitivas canciones con las que nos torturan en verano. Pues bien, con estas novelas pasa exactamente lo mismo.

Vale decir que la idea de inmiscuir a los niños en la religión, de la existencia de algo o alguien me parece retorcido puesto que no todo el mundo comparte esa opinión, aunque la tendencia por aquel entonces fuese esa. Para ello, el ser humano es libre, moral y espiritualmente, pero sigo sin entender el porqué de inmiscuir la religión en la literatura destinada a un público infantil y juvenil. Porqué un adulto, me creo eso de que tiene el cerebro más o menos formado, con ideas claras, principios, ética y moral y ya está curtido de leer. Pero el cerebro de un niño es una esponja, una esponja que lo absorbe todo, y si se le dice que existe tal o cual cosa, seguramente se lo creerá a pies juntillas. Es la alegría de la imaginación y del cerebro socialmente poco corrompido.

El apoteósico final de Narnia, tiene todo menos lo que se llama cuento de hadas. No esperes final feliz porqué no lo hay. De hecho C.S Lewis  se asegura a la perfección de no volver a escribir un libro más del futuro inmediato de los personajes de la saga.

Respecto a los libros, hay de más y de menos. Hay que tener en cuenta que C.S Lewis es un magnífico narrador. Digo “es” porqué sus novelas son inmortales. Un contador de historias nato, con mucha imaginación al igual que su amigo J.R. R. Tolkien (del que se estrenará una película próximamente sobre la relación de amistad de ambos), tiene muy claro que el poder de la imaginación es el poder más grande, el que nos permite alcanzar sueños, ideas y expectativas.

Para servidora, aunque supongo que variará a gusto de cada cuál, los mejores son El caballo y el muchacho y La travesía del Viajero del Alba. El primero porqué es cuando Lewis hila la historia, en el sentido de que ya tiene casi todos los libros escritos (si no me equivoco fue el penúltimo en escribir) y se nota menos presión en la narrativa. Aunque parezca que es una historia “fuera” de la temática principal, es para mí, una de las más bonitas, un canto a la libertad por parte de los dos protagonistas, el caballo, Bee y el muchacho. En La travesía del Viajero del Alba, destacan las aventuras, y es el más completo en cuanto a psicología de personajes y dónde la acción se desenvuelve con más gracia.

En los últimos tomos, La silla de plata y La última batalla, se nota las ganas  del autor por acabar la saga, lo que los hace más pesados a la lectura y que de más vueltas –a menudo innecesarias- para llegar a un mismo lugar.

Lo mejor de la lectura son sin duda sus personajes: Lucy, la valiente niña (nada que ver con la tonta de Susan), Reepicheep, el ratón parlante que piensa que lo más importante es el honor (me recuerda en cierto modo a Zuko de Avatar, the last airbender), Eustace el niño tocanarices con buen corazón,  Edmund, el más complejo psicológicamente de las creaciones de Lewis y por supuesto Charcosombrío, el meneo de las Marismas, un tipo poco positivo.

Aunque el argumento sigue siendo el mismo que ha traspasado los siglos: la eterna lucha entre le bien y el mal,  no por eso hay que negarle el título de referente de la literatura fantástica actual.

Nota: Leer los libros antes de ver las películas

3/5

Sin título5

Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

4 comentarios:

  1. Hola guapa, me he visto unas dos o tres pelis y libros me he leído los dos primeros. Luego me desenganché, no me atrajo mucho más!

    Mil besitos guapa! xx
    www.brunetteambition.es

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, la verdad es que hay que seguirles el hilo. Hay libros que tienen sus más y sus menos. Pero en general, están bien escritos, aunque a menudo caen en el aburrimiento...

      Un besote Patri!!!

      Eliminar
  2. Sólo he visto las películas pero sinceramente creo que sólo la 1 y la dos son las que valen la pena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues hay que leer los libros porqué si no te pierdes la mitad

      Eliminar

¡Gracias por tu comentario! ¡Feliz día!
PS: Por favor, no dejes la URL de tu blog o no lo publicaré.
Si vas a dejar un comentario tipo 'no me llama. Besis' o similar no te molestes, tampoco lo publicaré.