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Póster El viaje 2016
Póster
Cuándo nos invitaron al preestreno de esta peli, no tenía ni la más remota idea de lo que nos íbamos a encontrar. Sabíamos que habían dos protagonistas, que trataba de política y que sucedía la mayor parte del tiempo en un coche.  ¿Qué podía salir mal?

Pues nada.

El director es Nick Hamm (tiene un BAFTA por el corto ‘The Harmfulness of Tobacco’) y del guión se ha encargado Colin Bateman (el señor que ha hecho los diálogos de ‘Driven’, que se va a estrenar este año. No es que la peli en si me importe, pero sale Lee Pace –el Rey Elfo de ‘El Hobbit’- y eso es un plus). Si ustedes no conocen ni al director, ni al guionista, no se preocupen, que están como servidora: procesándolo. 

Venga, agárrense que esto va ser una clase de historia contemporánea en formato mini. ¡Oído al parche!

Basada en una historia real. En 2006 Irlanda del Norte estaba negociando la paz. El líder del Sinn Féin –partido nacionalista Irlandés- y ex operativo del IRA, Martin McGuinness (al que da vida el actor Colm Meaney); y el líder del Partido Unionista Democrático del Ulster, Ian Paisley (interpretado por Timothy Spall), los dos declarados enemigos políticos, se ven obligados a compartir el mismo coche hacia Edimburgo. Durante el viaje, establecieron un acuerdo de paz que pondría el punto y final a 40 años de terror y violencia: ambos aceptaron compartir gobierno dando por concluido ‘El Conflicto’. El film intenta reproducir y comprender cómo se produjo este acuerdo.
Estamos en el borde de algo que el resto del mundo aplaudirá, pero nuestra propia gente va a odiar.
Pasa enteramente dentro de un coche –casi toda- y en ese aspecto recuerda a ‘Taxi Therán’ -leer crítica-. Lo maravilloso de este tipo de cine de autor es que se muestra el agobio de las situaciones tensas que suceden en sitios cerrados (otro ejemplo, es la ‘Habitación de Fermat’ o ‘Agust: Osage Country’ –leer crítica-). En este caso, no solo van a aprender de historia, sino cómo funciona la política. Vamos, que a parte de estar basada en una historia real, van a salir de la sala de cine con conocimiento de cómo nos mangonean al populacho.

Lo bueno de esta película es que varía en función de la actuación de los dos protagonistas, que son los que básicamente salen en las casi dos horas de film, en un espacio reducido –coche-, que a su vez, produce un efecto claustrofóbico y de tensión. Spall (a los que los fans de Harry Potter reconocerán por interpretar a Peter Pettigrew) y Meaney (al que próximamente veremos en el biopic ‘Tolkien’) son dos monstruos actorales por los que vale la pena pagar una entrada de cine. Lo que no es moco de pavo, tal y como están los precios hoy en día.

De la fotografía se ha encargado Greg Gardiner (‘Men in Black II’ (2002), ‘La montaña embrujada’ (2009)), y es probable que al espectador se le caiga la baba con las preciosas panorámicas de Irlanda del Norte, entre las que se encuentran Belfast, Ballboley Forest, Condado de Down, Larne y Portavogie Harbour.

Si me preguntan (sé que no lo harán, pero yo lo subrayo igual), les diré que no tengo ni puñetera idea sobre la historia de Irlanda del Norte. Lo único que sé es que tuvieron un grupo terrorista llamado IRA que quería la independencia, que no querían formar parte de Reino Unido. Aquí en España tuvimos a ETA, que quería la independencia del País Vasco. Este es un asunto lo suficientemente complejo (el nacionalismo siempre lo es, pues no apela a la razón sino a los sentimientos) como para ponerme a hablar aquí a la ligera sobre ello –más abajo lo detallo-. Lo que sí que sé es que sé lo suficiente sobre películas para decirles que las dos actuaciones brillantes lo valen. Valen que dediquen tiempo de su vida a verla.
Ian Paisley : [Presentación de McGuinness a su conductor]  Y este es Martin McGuinness, ex jefe de personal del Ejército Republicano Irlandés.
Martin McGuinness : Supuestamente.
Lo maravilloso del tema es que lo controvertido siempre genera mal rollo. Y esta peli lo es. Está hecha desde el respeto (sobretodo a las víctimas del IRA). No solo el guión está bien escrito, sino que los parajes, el silencio (no hay que olvidar que el silencio y el lenguaje corporal también son una respuesta) . Pese a que el tema es serio, se las han apañado para hacerla menos tensa al incluir unas líneas de diálogo humorísticas. Que esta producción y sus conversaciones pueden ser imaginadas, pues sí, pero eso no le quita mérito, sino que se lo suma, porqué denota un profundo conocimiento y documentación social, política, nacional e histórica sobre los hechos acontecidos en esa época. Para especular sobre un tema se debe saber sobre él. Al igual que para hacer humor.

El viaje 2016 fotograma

Martin McGuinness (
Colm Meaney) e Ian Paisley (Timothy Spall) 

La intensidad del momento ocupa toda la duración del film. Imagínense por un lado a un señor unionista, ministro evangélico anticatólico (Paisley, al que da vida Timothy Spall) y por otro lado, a un señor que ‘supuestamente’ fue ex líder del grupo armado IRA y que ahora dirige el partido republicano Irlandés (McGinness, interpretado por Colm Meaney). Son uno el extremo del otro. El uno condena la violencia del IRA y por eso no quiere pactar y el otro, odia el rígido protestantismo evangélico. Pues esos dos señores metidos en un cuatro ruedas, sin conocerse de nada. Ambos tratando de sobrevivir su petulancia con tal de firmar la paz. Que alguien les lleve un extintor, que algo se va a quemar. 


A partir de ahí se desencadena un partido de ping pong, que deriva en uno de tenis, para finalmente terminar en un partido de pelota vasca. Vamos, que es un toma y daca de pullas dialécticas e ingenio. Una lucha verbal, un debate en el que ninguno de los dos tiene la razón y ni el uno ni el otro (Paisley, sobre todo) quiere dar su brazo a torcer.
Martin McGuinness : No me disculpo por nada.
Ian Paisley : Eso es un verdadero político. Nunca pidas disculpas.
Cabe decir que Paisley es todo un personaje, y también el más teatral. Éste quiere asistir al 50 aniversario de su boda –de ahí que se meta en el coche-, es un firme creyente, y según nos sueltan, no pisa un cine desde 1953. Si esto sucede en 2006, eso quiere decir que el hombre hace 53 añazos que no pisa una sala. Las ideas de este personaje son cerradas en sí mismas. McGuinness, el otro líder político, –el del asiento de al lado, vamos-, en su empeño de encontrar una idea y terreno común para acabar con la violencia, intentará llegar a un ponto de inflexión compartido después de años de destrucción y estancamiento.

Si algo destaca de esta película es que es pequeña pero matona, pero elegante a más no poder. Es muy pero que muy difícil hacer un producto audiovisual de casi dos horas que esté basado exclusivamente en diálogos. Hay quien se queja que no tiene acción. A ver, que esto no es ‘Fast and Furious’. Esto es una peli de autor pequeñita, con un magnífico guión que no solo nos descubre como se actúa en política, sino parte de la historia poco conocida (de aquí la información que nos llega es mínima) de unos años sangrientos y su resolución. El peso recae sobre estos dos actores, y de hecho no hace falta nada más. El montaje, la composición fotográfica, lo dicen todo. No me cansaré de repetir que la base para una buena película es un buen guión. Y esta la tiene. Y sí, tiene un punto teatral. Es lo que tiene actuar: se hace teatro pero mediante cámaras. De verdad que yo no sé qué narcisos se toman los críticos para decir tantas futesas en tres frases.

El viaje (The Journey) 2016

Dos pedazo actores como la copa de un pino.

Vuelvo al trapo.


Para entender lo que se juegan ambos políticos hay que hacer un poco de memoria histórica (¿qué es eso? ¿Se come?). Atentos.

Irlanda del Norte es una nación que pertenece al Reino Unido, y está situada en Irlanda. Más o menos es como si yo qué sé, París, no fuese de Francia sino de Luxemburgo. En 1921 el parlamento de Reino unido tuvo la brillante idea de partir Irlanda en dos: la del Sur y la del Norte. La cosa es que en 1922 el sur de Irlanda proclamó el Estado Libre Irlandés (en el 1949, pasó a llamarse República de Irlanda) y los del norte dijeron que ellos preferían quedarse con los británicos. Ya la tenemos liada. Cabe decir que el siglo anterior fue una batalla campal entre unionistas y republicanos, y teniendo en cuenta que en 1968 empezó una época de violencia, que no se resolvió hasta décadas más tarde mediante esa compartición de poder gubernamental entre católicos y protestantes y mediante la firma del Acuerdo de Viernes Santo del 98. Estos años fueron llamados ‘El conflicto’ (‘The Troubles’). El enfrentamiento en el que ambos bandos recurrieron a las armas en vez de al diálogo.

  Actualmente los habitantes del norte se dividen entre los que quieren seguir con Reino Unido y los que quieren que Irlanda sea un todo.

En el reparto también se incluye a Toby Stephens como Tony Blair y a Freddie Highmore como conductor del coche encargado que esos dos se reconcilien y firmen de una vez el acuerdo de paz, mientras por el pinganillo recibe instrucciones del director del MI5 (al que da vida John Hurt). Esto ya es suficiente para crear un halo de suspense con un clima de intimidad que casi se puede masticar. El espectador sabe que el tiempo juega en contra, que si el coche no llega al aeropuerto o el avión se pira antes de tiempo el pacto de va al garete.  Eso sí, si quieren saber qué pasó después con Ian Paisley y Martin McGuinness, no se pierdan los créditos finales. Van a alucinar rato largo.

Una peli para los que adoran el cine que tiene algo que decir: enérgica, teatral, ardua y de primera categoría.








4/5
★★★
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Imágenes:  IMDB, Variety
Fuentes: IMDB, Filmaffinity


Poster Transformers el último caballero Optimus prime


Me lo he pasado mejor que una teta sin sujetador. Michael Bay (con producción de Steven Spielberg) dirige está quinta entrega en acción real de la línea de juguetes de Hasbro. El film da exactamente al espectador lo que espera encantado: robots, peleas de robots, explosiones, disparos, acción trepidante, aventuras, coches que valen un pastón y explotan y carreras de coches con robots autotransformables (autobots). Ya saben, un garbanzo no hace puchero, pero ayuda a su compañero.

Mark Whalberg el carismático protagonista, está tan ágil como hace unos añitos. La saga cinematográfica de Transformers empezó su andadura en el año 2007, con título homónimo, seguida de ‘Transformers: La venganza de los caídos’ (2009), ‘Transformers: El lado oscuro de la Luna’ (2011) y ‘Transformers: La era de la extinción’ (2014), formando un total de cinco, inclusive la que nos ocupa. Las de 2011 y 2014 –Whalberg se estrenó en esa como Cade Yeager- recaudaron más de dos mil millonejos de nada en taquilla 

La primera incursión de servidora en el mundillo fue con el primer film -iniciado con los actores Shia LaBeouf y Megan Fox- y desde entonces perdí la pista con los siguientes. Y ya les digo, que una vez dentro, tienen una admiradora de por vida. Las pelis son para enmarcar. Tienen trama (absurda, surrealista y tonta, pero la tienen), contienen píldoras de humor, y unos personajes variopintos, cada robot extraterrestre con personalidad (vienen del planeta Cyberton) y habilidades propias. Los portas siguen siendo Optimus Prime y Bi (el favorito de la menda) con el añadido que, en esta, se incluyen dinosaurios transformer que se dedican a zampar coches de desguace, y amenazas latentes. ¡Amenazas latentes!

Transformers el último caballero

Si lo ponen delante de una barbacoa, les hace un churrasco en cero coma

Con todo esto, se estarán preguntando que de qué va el tinglado, la sinopsis, la trama, el barrullo, el caldo de la escudella. ¿Robots contra humanos? ¿Humanos que se resisten a ser colonizados por robots aliens? ¿Dinosaurios robots que son aliens pero que en realidad solo necesitan achuchones?

Pues no.

Va sobre el Rey Arturo.

¿Qué? ¿Cómo se les ha quedado el cuerpo? ¿Siguen vivos después del cortocircuito neuronal? ¿Y qué pinta aquí el Rey Arturo? Pues se lo explico en un momentico: resulta que Bay iba a dirigir ‘El rey Arturo’ (2004) después de estar trabajando cinco años en el proyecto, le metieron una patada en el trasero, lo sacaron como quién saca un chorizo de la bolsa del súper, y le dijeron que iban con el culo encogío en presupuesto. Y ahí se quedó, en taparrabos, cuál Tarzán. La espinita la tendría clavada y 13 años después decidió coger el zurullo que le lanzaron y restregarles la mierda por la cara a los que lo dejaron en gayumbos. Sin rencor, ¿eh? Venga, pelillos a la mar. Claro que también es casualidad que Guy Ritchie haya lanzado una peli sobre Arturito de Bretaña coincidiendo con el estreno de esta nueva entrega. Le debe haber sentado como una patada en la huevera.

A parte del Rey ese llamado Arturo y de apellido Pendragón, que lleva un mondadientes como arma, –interpretado por Lian Garrigan, que dio vida también al personaje en OUAT, a este paso, el próximo lo interpreta Arturo Valls- el tinglado va sobre lo siguiente: los Autobots (aliens-robots buenos) y los Decepticons (aliens-robots malos) están en guerra, con los humanos ahí en medio. Optimus Prime se ha pirado y la clave para salvar la Tierra la tiene un tal Merlín. Si no entienden absolutamente nada de esta sinopsis es porqué tampoco hace falta. No se sientan mal, que yo me quedé igual.

Transformers el último caballero con Anthony Hopkins

Sir Edmund Burton (
Anthony Hopkins) delante de la mesa redonda

Con esto último, supondrán a bien, que salvar la tierra es el hilo conductor de dos horas y media de metraje rodada completamente en IMAX 3D. De la puesta en marcha del guión se han encargado Art Marcum,  Matt Holloway (ambos guionistas de ‘Ironman’ (2008)) y Ken Nolan (‘Only the brave’ (2017)). Seis manos dándole a la tecla non stop, con el objetivo de formar una peli con un presupuesto estimado –espero que estén sentados- de 217 millones de dólares, la película de Transformers más cara hasta la fecha. Unos tanto y otros tan poco.

Lo que no deja de ser curioso es que se haya rodado en Cuba. De hecho, es la segunda peli rodada en el país, después de ‘Fast & Furious 8’ (2017).  Otros emplazamientos corresponden a Alnwick Castle, Arizona, Michigan, Northumberland, Trolltunga (Noruega) Hampshire, Isla de Skye, (Escocia) y Stonehenge. La pena, es que se sabe que esta podría ser la última de Transformers en la que Bay se pone al frente de la dirección después de 10 años. Aunque tampoco ha descartado que si le ofrecen un buen guión no vuelva otra vez para una sexta. Veremos a ver qué pasa. Y cuántos dólares puede mojar en el café. Ésta lleva recaudados 130.120.862 (a fecha de 21 de agosto de 2017) solo en los Estados Juntitos.

Eso sí, a Bay le engrandece el hecho de que como amante de los perros, hizo que Freya, un perro con epilepsia que no encontraba hogar y que adoptó, tuviese un pequeño cameo. Es un gesto pequeño, pero muy bonito.

Actores como Stanley Tucci, Josh Duhamel, John Turturro repiten, como las natillas. Se añaden a la ensaladilla Santiago Cabrera (el famoso y guapísimo Aramis –que me lo envuelvan- en la genial serie de la BBC 'The Musketeers’) y la adolescente Isabela Moner. El gran fichaje es Anthony Hopkins (me niego a ponerle el ‘Sir’ delante, como trato preferente) dando vida al personaje Sir Edmund Burton. De hecho, Ken Kolan, uno de los guionistas escribió el papel justo para él. Pues ya me dirán qué gracia que se lo den mascado. Eso sí, la escena de la carrera de coches por Londres, mientras Hopkins hace una peineta a los Transformers malvados, es memorable.

Transformers el último caballero Optimus Prime

Optimus Prime ahí, tó puesto

Las metidas de pata, abundan como en cualquier producción que se precie. Como por ejemplo ver a Merlín empinando el codo con una botella de tapón de rosca –no hay que ser historiador para saber que en esa época, allá por el siglo IV no habían tapones enroscables-  o algo tan tonto como mostrar a Stonehenge en plan aislado, cuando en realidad, pasa por al lado la carretera A303 y tiene la ciudad de Amesbury a tiro de piedra. La representación de las distancias no lo llevan muy bien, pobrecicos.

Como sé que les gustan los cotilleos, más que un palo a un tonto, les cuento que al director se le echaron encima –y con razón, que ya es de tener poca sensibilidad histórica- porqué se le ocurrió decorar Blenheim Palace como un cuartel nazi para representar las escenas de la Segunda Guerra Mundial. Los veteranos de guerra británicos, se lo comieron con patatas, pues dicho palacio fue residencia y dónde nació Winston Churchill, político, escritor, militar y Primer Ministro Británico, además de Premio Novel de Literatura. Nicholas Soames ( otro al que no le voy a poner el ‘Sir’ delante), nieto de Churchill tuvo que salir a poner paz alegando que era una simple escena de película.

De un tiempo a esta parte, aquí servidora sabía perfectamente lo que iba a ver: más de lo mismo. Puro de escapismo veraniego para estar fresquito en el cine, no pensar mucho en la trama y ver acción sin necesidad de violencia (esto último no es moco de pavo de encontrar) y más que cumplió su función. Más acción, más efectos visuales y una mierda de trama, que está ahí pero que no importa ni falta que hace. Voy a ver robots desmontables, señoras y señores.

Transformers el último caballero Wahlberg y Haddock

Cade Yeager (Mark Wahlberg) y  Vivian Wembley (Laura Haddock)  en un submarino transformer

Sepan que no le doy importancia al argumento reciclado. Me da igual porqué sé que lo que Bay pretende es hacer un blockbuster de verano, se esos que hacen ¡KABOOOOOOM! Como cuándo éramos peques y jugábamos con Action Mans, Barbies, caballos, coches de carreras e inventábamos acción y aventuras (lo que me divertía yo quitándole el trineo al Action Man y cediéndoselo a mi Barbie junto con un bazooka del siete que llevaba incorporado). Es una peli basada en juguetes para niños, aunque no sea una producción destinada a niños, precisamente. Lo de la lucha de autobots y deceptions es un extra para ver saltar trozos de tierra, brazos desmontables de chatarra y básicamente, que el ritmo sea rápido. Carreras de coches que valen un pastón, militares disparando a robots y un largo etcétera que que pese a su duración, pasa el tiempo volando.


Mejor que no tengan en cuenta la profundidad de la historia. Mejor que se sienten y piensen solo en la destrucción masiva y esperpéntica que causan estos robots y que a todos nos importa un bledo. Vamos, que si disfrutaron con cualquiera de los otros films de la saga o buscan una gran peli de acción –sin violencia, sangre, ni vísceras-, con escenarios de locura y amplios y magníficos efectos visuales, es su film.

También les digo que no va a complacer a todo quisqui, al igual que cada saga tiene su público –dime qué consumes y te diré quién eres. Yo no digo nada, lo dice el neuromárketing, conste- y que si a ustedes les parecieron burdas las otras entregas, no vean esta y pueden optar por ir a echar el orejón a otras producciones, como ‘Wonder Woman’, ‘Cars 3’ -ver crítica- o cualquiera de las grandes billeteras, digooooo, producciones que queden en cartelera.

Transformers el último caballero Haddock  Optimus Prime

Optimus Prime (voz de Peter Cullen)  y Vivian Wembley ( Laura Haddock) en Transformers: The Last Knight (2017)

Como ya se estarán imaginando el percal, es el tipo de peli que los críticos han puesto a caldo. Un 15% en Rotten Tomatoes. Que los gustos son como los culos, cada uno tiene el suyo, pero es poco coherente que en cambio le diesen un 82% al despropósito Sharknado (esa peli en que salían tiburones de un tornado y se zampaban a la gente). Y no porqué haya visto esta última, sino porque considero que cualquier película en la que se exacerbare la poco infundada violencia de un animal tan inteligente y pacífico como el tiburón, es una falta de respeto a la par que provoca un odio y miedo injustificados a unos maravillosos escualos, y da veda libre para su tortura y caza. Nos los estamos cargando y solo faltan esos despropósitos de producciones para acabar de rematar el pastel, con cagamandúrries que ni se han molestado en estudiarlos ni a nadar con ellos. Pueden ver posts sobre el tema que escribí en su momento (hace un porrón de tiempo), aquí y aquí.

Lo que no entiendo es el porqué de tanta crítica negativa. Hombre, hijo, si ya sabes que no te va a gustar, porqué ya de por sí no te gusta la saga, pa’ qué vas a verla? ¿Eh? ¿Pa’ qué? Si es que hay peña masoca. Eso, o lo hacen para poder escribir una mala crítica. Yo ignoro a los críticos y me va genial. Otro día, ya si eso, hablamos de cómo los compran para escribir cómo escriben.

Dentro de esa trama absurda que les contaba, si algo rechina visualmente, son los cambios de vestuario. No puede ser que se cambien de ropa en un submarino de la Marina y se queden tan pichis. Una ignoraba totalmente que los submarinos nucleares tuviesen un vestidor interior, por, yo que sé… si antes de lanzar un torpedo, a uno le vienen ganas de cambiarse de traje y ponerse guapetón . Hay que ver lo que se aprende. Lo mismo con la escena en la que los están persiguiendo, que ella (la prota) decide que con tacones no puede ir a salvar el mundo y que mucho mejor hacer cambio de vestimenta y ponerse las botas de montaña. Ahora cada vez que vea un submarino de estos voy a imaginarme una situación tal que así:
-Paco, tengo al objetivo in position.
-Muy bien Legolas, pero esos calcetines del Chewakka no combinan nada con el trabucazo que vamos a esputar.
.Voy a ponerme gallardo.
-Enga. Te espero, tigre.
Aunque la peli añade el esterotipo de 'la mujer guapa' con Viviane (Laura Haddock), por lo menos han tenido la decencia de añadirle un par de doctorados. Algo es algo dijo un calvo, cuándo se encontró un pelo en el culo.

Para colmo el film termina con una escena cliffhanger (traducido: al borde del precipicio) que básicamente es una técnica narrativa que genera suspense para que el público se interese por lo que va a pasar en la siguiente entrega. Y a mi me da que si Bay lo deja va a ser una auténtica cagarruta.

Si buscan una peli con toneladas de acción, explosiones, robots, diversión CGI y efectos visuales buenos, con esta, no les va a dar tiempo a aburrirse. Clímax puro. Ya saben lo que van a pagar para ver y lo divertido que va a ser.  
 
4/5
★★
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Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes: IMDB, Todas las fotos pretenecen a: Paramount Pictures/Bay F - © 2017 Paramount Pictures. All Rights Reserved. HASBRO, TRANSFORMERS, and all related characters are trademarks of Hasbro.2

Spider-man homecoming film poster

Maguire, Garfield y ahora Tom Holland se ha puesto en la piel del amigo y adorable vecino de Queens, Spider-Man.

Esta nueva saga, –capítulo cuatro de la fase tres del MCU (Marvel Cinematic Universe)- corresponde a una iniciativa de Marvel/Disney para el reinicio de las aventuras de Peter Parker. Un Peter que conserva la esencia de los cómics originales que Stan Lee (guión) y Steve Ditko (dibujo) crearon en 1962 (de hecho, la matrícula del coche de la Tía May -AMF-1562- corresponde al primer cómic en el que apareció el Hombre araña: ‘Amazing Fantasy’, 15 de 1962) Se nos presenta a un Spidey divertido, alegre, fresco y sobretodo, humorístico que ostenta una trama menos oscura que la vista en otras de Marvel, y que es el trampolín a poder vincular al hombre araña con ‘Los Vengadores’.

Dirigida por Jon Watts y con guión de Jonathan Goldstein, John Francis Daley, el propio Watts, Christopher Ford, Chris McKenna y Erik Sommers, ‘Spider-man: Homecoming’ es un guiño a que el personaje ha vuelto a ser propiedad de Marvel Studios. ‘Regreso a casa’. Es hasta poético. Para celebrarlo incluso, le han puesto sus icónicas alas de telaraña de los cómics en el traje y unas viseras oculares de tamaño variable, que hacen que tenga mayor expresividad.

La película fue filmada un mes después del estreno de Capitán América: Civil War (2016) (ver reseña) en Atlanta. Y aunque Tom Holland es el actor más joven (19 primaveritas) en dar vida al trepamuros –Maguire tenía 25 y Garfield 26- es el que más se le parece en actitud a Peter Parker. Robert Downey, Jr. es la octava vez que interpreta a Stark y no sé qué narices pinta en esta película (argumento en párrafos siguientes).

Dos horas y trece minutos de producción con un presupuesto estimado de 175.000.000 dólares y recaudados la friolera de 314.057.748 (datos de IMDB a 20 de agosto de 2017, solo en Estados Unidos). 

Marisa Tomei es Tía May. Vamos, que no es la abuela amorosa que se nos presenta en los cómics, sino una mujer hecha, derecha e independiente que se encarga de su sobrino, como lo hubiese hecho su hermana.

Peter Parker y  Need Leeds Spider-man homecoming film

Peter Parker (Tom Holland) y  Need Leeds (
Jacob Batalon). Fotografía de Chuck Zlotnick - © 2017 CTMG, Inc. All rights reserved

Pero si algo destaca esta película es la incursión racial: Michelle, que sabemos al final que se llama MJ, y que da vida la actriz Zendaya, no es caucásica. Es más, es mal hablada, le importa un pito como vestir o el ir arregladilla y es una buena estudiante de ciencias y dibujo. Vamos, que está bien alejada de la Mary Jane de los cómics, personaje que por cierto, siempre me ha caído especialmente mal (es tonta del bote, pavisosa, pija y mimada) y así, entre ustedes y yo, hubiese preferido mil veces que Felicia Hardy acabase como pareja de Peter, que por lo menos, tiene un par de ovarios.

Siguiendo con el tema, lo que les contaba, que al estar alejada del prototipo del cómic, es inevitable que caiga bien. La diversidad étnica está muy presente en todo el film y eso se agradece: el mejor amigo de Peter es bajito y gordito y ambos forman un tándem un tanto friki (fans de la ciencia y de Star Wars). Flash Thompson, el gamberro de la escuela que se dedica a putear a Peter durante buena parte de su vida, es latino –y por eso, por desgracia,  el actor que le da vida, Tony Revolori (ver crítica ‘El gran Hotel Budapest’), recibió amenazas de muerte-, y Adrian Toomes (Michael Keaton), alias el buitre, que es el villano de esta entrega, está casado con una mujer no caucásica. Otro puntazo es que no se nombra a la mayoría de personajes, sino que deja que el espectador lo relacione con el cómic. También sale Gwen Stacy (Spider-Gwen, en un universo paralelo) que únicamente se la reconoce por la diadema negra en su pelo rubio, así como Cindy Moon, alias Silk (seda) otra chica con poderes arácnidos.

Por otra parte, Iron Man, que tiene cierto protagonismo, cae especialmente gordo, básicamente porqué no le presta ni la más mínima atención la pobre chico y eso que Peter se harta de advertirle que quieren hacer volar por los aires su avión. Pero nada, Tony Stark a su puñetera bola, como siempre. Sinceramente, pienso que la aparición de Iron Man en este film sobraba.

Como en toda producción que se precie, las idas de olla y metidas de pata son un clásico. Véase que el apartamento de Peter es diferente que el que se nos muestra en ‘Captain America: Civil War’, que no les costaba nada mantenerlo igual, pues no, toma a cambiarlo (por ejemplo, tenía una cama doble y ahora tiene una litera y la puerta se abre hacia el otro lado). O que se afirme que el Lego de la Estrella de la Muerte tiene 3808 piezas cuando en realidad tiene 3880. O con lo que más flipé: que un ferry se detenga en medio del agua después de que un rayo láser lo haya partido por la mitad. ¿Estamos tontos?

Spider-man homecoming ferry scene

Peter sujetando un ferry por la mitad sin que éste haga glu, glu, glu

Analicemos esto con propiedad, porqué creo sinceramente, que los guionistas no han oído en su vida una cosilla que se llama inercia. La inercia es la incapacidad de un cuerpo de modificar por si solo un movimiento en el que se encuentra, en este caso, todo recto. Por lo tanto, el barquito, como cuerpo en movimiento que es, seguiría hacia delante por este mismo principio y no en un punto muerto, parado en el agua. Después está el tema de risa, casi, cuándo aparece Iron Man a soldar el barco por entero para evitar que se hunda. En teoría, como recordarán, Stark sabe de máquinas. Pues en esta escena no lo parece. A ver, primor. Animalillo del bosque. Piojillo de pitiminí. Los buques, para que floten, tiene que estar una parte de la quilla por debajo de la línea del agua. Hasta ahí, no les descubro nada nuevo. Bien, pues esa zona no puede ser llenada de agua en el interior porqué sino en barco hace glu, glu, glu por su peso y adiós muy buenas. Entonces, que me expliquen el porqué narices en un barquito partido por la mitad, con la parte interior de la quilla llena de agua a Stark no se le ocurre bucear por debajo del casco para soldar primero la quilla, evitar que se hunda ni  que el barco no se vaya a tomar por Neptuno. Y saben lo divertido de todo esto? Que el barco en la peli queda a flote, cuándo debería estar con Bob Esponja: bajo el mar.

Lo mejor es el traje del Buitre que han adaptado a 'los nuevos tiempos' con metal y les ha quedado muy tecnológico. El buitre (en los cómics, un abuelete que está en muy buena forma y en este film un señor de mediana edad) como sabrán, lleva unas alas inmensas para poder volar que son afiladísimas. Pues bueno, Toomes lleva una chaqueta de vuelo. Una chupa. Digo yo que si vas a hacer cabriolas con unas alas que llevan dos motores, y que posiblemente debido a eso y a la rapidez del vuelo, tu cuerpo va a ser sometido a fuerza g. (aceleración producida por la gravedad de la tierra en un objeto cualquiera, qué menos que llevar un traje de presión, para protegerte. Pues no. Venga cabriolas, acrobacias, luchas, y venga a someter al cuerpo a la fuerza g. y el tío sigue más consciente que una lechuga, cuando un humano ya estaría más que inconsciente debido a que la sangre se iría a las extremidades inferiores.  

Por cierto, la escena post créditos se la pueden saltar perfectamente, porqué es un troleo total al espectador y no conforma ni un pequeño avance para las pelis venideras del MCU, sino que más bien es el Capitán América soltado una mierda de discurso sobre la paciencia y agradeciendo al espectador el quedarse hasta después de los créditos. Un truño. Una troleada. No pierdan el tiempo con eso.
A destacar que en el film hay varios elementos que hacen referencia a los cómics, como el que se diga que las telas de araña de Spidey de disuelven en dos horas (en los cómics es una). O simplemente, cuando Peter  está espiando a unos estudiantes que discuten sobre la identidad de Spidey y uno suelta ‘podría estar terriblemente quemado bajo la máscara’, que es una clara referencia a Deadpool: ambos a menudo colaboran juntos contra los villanos en los cómics.

Spidey e Iron-Man en Spider-Man Homecoming Film

Stark y Parker patrullando la ciudad © 2017 CTMG, Inc

En un principio, Nick Furia (Samuel L.Jackson) iba a ser el mentor de Parker, pero Stark fue colocado en su lugar. Como curiosidad, Marisa Tomei y Robert Downey Jr. fueron pareja.

Para prepararse para el papel, Holland tuvo que ver un montón de películas que le dio el director sobre el paso a la mayoría de edad y asistir a las clases de la Escuela Superior de Ciencias del Bronx usando como pseudónimo el nombre de su profesor de interpretación. Pero lo peor es lo siguiente: Holland llevaba tanga, porqué el traje es muy ajustado y si hubiese llevado calzones, se le hubiese notado. Así que se pasó la grabación con tanga. Con lo cómodos que son. El mismo día en el que se anunció quién sería Spidey, Holland, que a parte de actor es también bailarín –con una alergia tremenda a los gatos-, colgó en su instagram varios vídeos haciendo volteretas hacia atrás.

Vale decir que antes de que Marvel recuperase los derechos del trepamuros, Sony tenía en mente hacer un universo de películas pero solo con personajes de los cómics de Spidey, con Black Cat, Venom o Los seis siniestros.

Aunque en un principio Mark Hamill iba a interpretar el villamo, fue Michael Keaton quien dio finamente vida a Adrian Toomes y para investigar sobre el personaje lo único que hizo fue hablar con dos hijas de su amigo que conocían a el buitre, de los cómics. El actor lo describe como a un personaje resentido.   Y ya al final del film vemos la aparición del que se supone que será el próximo villano: Mac Gargan (Michael Mando), alias El Escorpión.

Como lectora de cómics y fan de Spidey desde los 12 años, hay varias críticas que le hago a esta película.

1) La primera de ellas es que hay que reconocerle que al estar escrita por seis guionistas podría haber salido peor. Es amable, ligera, divertida a ratos, sin tono oscuro y prima el estar constantemente buscando el gag. La contra es que funciona, pero no hay variaciones en la narración, es decir que no añade nada con lo que poder sorprendernos, sino que más bien es más para adolescentes (ya saben lo que pienso de los temas adolescentes).

Entiendo que las preocupaciones de un yogurín de 15 años, no son las mismas que puedan tener otros superheróes senior de la compañía y quizá por ello, lo simple del guión, formándolo como un personaje joven, torpón, que no tiene demasiado claro eso de qué es la responsabilidad sea la causa de que el guión se haya derivado hacia la comedia juvenil.

Adrian Toomes/ Buitre y The Tinkerer  Spider-Man Homecoming Scene

Adrian Toomes/ Buitre (Michael Keaton) y The Tinkerer (Michael Chernus). Foto de  Chuck Zlotnick - © 2017 CTMG, Inc.

2) Ese carácter de ‘soy más feliz que un calcetín recién lavado’ deja de lado la base, los cimientos de lo que es Spidey en si. Y ahí es donde entra la segunda pega: Peter Parker tiene una historia triste. Su vida está marcada por la culpabilidad, el desasosiego, la duda y el miedo. El que decidiese no parar a aquél ladrón, que posteriormente mató a su tío Ben (iba a ser Steve Buscemi ) a sangre fría, es lo que le empuja a luchar, lo que le hace tener un carácter cada vez más cínico, aunque lo estén apaleando sus enemigos, y lo que le da fuerzas para proteger a los que ama.Tío Ben es como si no existiera. Ni se le menciona, ni se le espera. Sin eso, la base psicológica del personaje se va a tomar por saco, porqué su motivación es completa y absolutamente inexistente. El Peter de esta película la única motivación que tiene es entrar en ‘Los Vengadores’ porqué mola mazo. Vaya mierda de conflicto existencial. Del acoso escolar que sufre Peter durante su adolescencia mejor lo incluimos pero por encima. Porqué ¿para qué tratar un tema así con seriedad, eh? ¿Pa’ qué? Un par de yoyas se merecen los guionistas. 

3) Vamos a meter a un Tony Stark descafeinado y desganado porqué nos sale del naranjo. Tal cual. Modelemos a Spidey a partir de Iron-Man y que este primero le sirva como perrito faldero, sirviente o lacayo (ahora, me enfado y te quito el traje que te he construido, como a un cánido). Maravilla. Esto es un insulto a los fans del adorable vecino –versión clásica- (entre los que me incluyo). Entiendo que sirve para incluir al arácnido en la próxima peli de ‘Los Vengadores’, pero se podría haber conformado un film por entero, de per se, sin que los necesitase. Porqué el personaje tiene suficiente empuje y carácter para bastarse y sobrarse solo, no se le tiene que añadir ningún otro de la factoría Marvel para que los engranajes del que podía haber sido un mejor film, se pongan en marcha. El guión, por lo que refiere a esta parte, falla estrepitosamente.

4) Stark es Papá Noel, Los reyes magos y el hada de los dientes, todo junto. Se supone que en los cómics Peter es un friki científico que inventa cosas raras. Pues aquí no. Aquí, se lo regala todo Tony Stark, porqué ya es Navidad en el Corte Francés. De hecho después de verla a servidora le dio la sensación que cualquier cosa que tenga mínimamente que ver con Los Vengadores tiene más importancia que Spidey en su propia peli. ¡Qué triste!

5) El Buitre: aunque Michael Keaton  es una de las cosillas que vale ver de este film, comparándolo con el resto de películas, debo decir que todavía no he visto ningún villano mejor que el maravilloso Loki –envuélvanmelo que me lo llevo- de Tom Hiddleston. Todavía estoy buscando la ‘gran pelea’ contra el Buitre. Y el pobre Shocker, que si se le ve, es de pasada, como los billetes de 500 euros.

6) Escenas de acción en las que no se ve un piojo verde. Y se quedan tan picis. Una en medio de dicha escena se encuentra preguntándose ‘qué ha pasado?’ Madre del salmoncete volador del Mediterráneo, qué mal filmadas están las escenas de lucha, ¡por todos los boquerones! Saltos de cámara, algo de polvillo, poco más y para compensar, te lo ponemos encima de un avión y un barco, que no se diga. ¿Y lo de ir saltando de edificio en edificio, que es muy de los cómics? Con sus telarañas, ahí gripando como un saltamontes con dosis extra de cafeína. Si les gustan los cómics, se van a quedar con las ganas.

Resumiendo, el único propósito del film es entretener, y es un tiempo que pueden estar con las nalgas en una butaca zampando palomitas a dos carrillos. No le busquen la trama, la profundidad o los tres pies al gato a esta peli.

Les va a gustar, entretener, soltar una sonrisilla a veces, pero si es usted fan de los cómics clásicos, el chasco se lo va a llevar.
 
3/5
★★
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Fuentes: IMDB, Filmaffinity

Imágenes:  IMDB, CNET
Poster Star Wars Last Jedis

Póster oficial de 'Star Wars Last Jedi'. Uno de los tropecientos que hay

Pues a mi me gustó más la primera. Claro que si me pongo a comparar ‘Star Wars VII: el despertar de la fuerza’ (ver crítica) con la bazofia de ‘Rogue One: una historia de Star Wars’ tampoco era demasiado trabajo superarla. De la dirección se ha encargado Rian Johnson que es un director acomodado en en cine independiente y el tipo que hizo ‘Brick’ (2005) y ‘Looper’ (2012). De hecho, fue el propio director el que en una entrevista dijo que la razón de este segundo filme de Star Wars es hacérselo pasar mal a los protagonistas. Y vaya si lo han pasado mal. Vaya. Más que cuándo los japos tienen que enseñarle la tumba de Nintoku a un occidental.

La parte positiva es que en esta peli hay dos horas y pico de señoras petándolo: generalas, capitanas, mecánicas y pilotos que falta hacían en una saga tan masculinizada. Y hasta ahí se puede contar. Lo demás es una retahíla de tomadura de pelo de nivel.

Como mencioné en ‘El despertar de la fuerza’, Star Wars es, por lo general, una saga que me la ha pinflado. De hecho, era ver un trozo de cualquiera de las pelis anteriores y caer en una profunda siesta nivel hibernación que ríanse ustedes de las marmotas. Al rescatarla Disney y darle una vuelta de tuerca a lo anterior, fue el pistoletazo de salida: por fin una mujer como protagonista. Me enamoré de Rey, de BB-8, de Finn, de Poe Dameron y así, a resumidas cuentas, de toda la película. No solo estaba maravillosamente hecha, sino que por fin, éramos aventureras. Llevábamos espadas láser (algo que siempre se había relegado a los tíos), y encima Rey podría bien ser cualquiera de nosotras. Una maravilla, vamos. Pero en ‘Los últimos Jedi’ (y esto tiene que ver con el cambio de director) se les ha ido el colodrillo. Y eso que fue estrenada coincidiendo con el 40 aniversario de ‘Star Wars: Episodio IV - Una nueva esperanza’ (1977), pero ni con esas.

Del guión se ha encargado también Johnson, el director, en base a los personajes creados antaño por George Lucas y se nota que es Findus. Como afirmó en una entrevista para ‘Time Out’:
Me enviaron el guión de ‘El despertar de la fuerza, lo leí y me dije: ‘Vale, y ahora qué pasa?’ No había ninguna indicación especial. Me pasaron totalmente la pelota. Me encantó ‘El despertar de la fuerza’ y quería seguir con ese hilo, hacer que continuase de una forma orgánica, y a la vez, sentía que tenía libertad de explicar la historia que quisiera. Las películas originales fueron muy importantes para George Lucas, les supo dar corazón. Por eso no me manipularon demasiado. De hecho, me presionaron para que hiciese algo muy personal.
No, si personal es. Nadie lo duda. De hecho, hay algunos personajes que los han cambiado de pe a pa. Por no hablar del montaje y los cortes bruscos que son más dados al cine independiente (es dónde se le ve el plumero, no lo puede negar). Vamos, que al director le ha tocado la bonoloto.

¿Pero de qué va el tinglado en el que se ha metido?

La Resistencia se prepara para la batalla contra la Primera Orden. Mientras Rey, perdida en una isla en el quinto nabo, desarrolla sus habilidades e intenta dominar la Fuerza con la ayuda de Luke Skywalker.

Rey (Ridley) y Luke (Hamill)

Toc, toc, soy de Seur. Ayer no estaba usted en casa.
 Rey (Ridley) y Luke (Hamill) Photo by Jonathan Olley - © 2016 - Lucasfilm Ltd

Pues ya está. Va de eso. Tampoco hay que ser muy imaginativo para saber que de los de la Resistencia no va a quedar ni el gato. De hecho, el director se inspiró en ‘Gunga Din’  (1939), ‘Del Sahara’ (1943), ‘Almas en la hoguera’ (1949), ‘El puente sobre el río Kwai’ (1957) y ‘Pismo Neotpravlennoe’  (1960), lo que ya da una buena pista de que el barrullo va a terminar como el rosario de la Aurora. Sobre todo si se toma como referencia a esta última en la que un grupo de investigadores queda atrapado en un incendio forestal y van perdiendo a gente por el camino. Pues esto lo mismo, pero con la Resistencia como si fuesen los investigadores, y la Primera Orden el fuego. Hala, a petarlo.

La peli se inicia con una buena dosis de acción en vena: la Resistencia bombardeando naves de la Primera Orden, y con Rey intentando convencer a Luke. La pena es que en los próximos minutos hasta su finalización eso se va desinflando como una barriga después de las Navidades.

Empezando por Luke Skywalker (interpretado por Mark Hamill). Al pobre parece que lo hayan abducido unos ovnis y le hayan cambiado por completo la personalidad. Es más rancio que una acelga de tres días. Cuesta creer que sea el mismo Jedi que vimos en pelis anteriores. Podría colar la excusa que le ha cambiado el carácter por ser un ermitaño, pero es que directamente es un personaje totalmente distinto que ahora vive a base de apretar pezones de extraterrestres marinos para beber leche (algo que se podrían haber ahorrado por su asquerosidad) y de pescados que le doblan el tamaño y que coge como si Hércules pillara un guisante. Ha renunciado a su fuerza y se niega a enseñar a Rey (Daisy Ridley) porqué no le sale del hueval. Porqué está traumado y porqué quiso cargarse a Ben Solo (Kylo Ren, el villano hijo de Leia Organa y Han Solo) con una espada láser mientras el chaval dormía como las monas. Lo bueno de esto es que se nos muestra en este filme que ni los buenos son tan buenos y que ni los malos son tan malos, sino que tienen matices.

Cuándo Hamill leyó el guión y lo que habían hecho con su personaje casi le da un chungo. Y no me extraña porqué Luke en esta peli parece una corneja chiflada. De hecho el actor le dijo:
Yo estoy en total desacuerdo con cada elección que has hecho para este personaje. Ahora, dicho esto, mi trabajo ahora es tomar lo que has creado y hacer todo lo posible para realizar su visión.
Traducido: te has cargado al personaje, pero lo voy a hacer igualmente porqué tengo que ganarme las algarrobas. Y eso que el actor fue el que más cobró en las antiguas de Star Wars (en la de ‘El despertar de la fuerza’ la palma monetaria se la llevó Harrison Ford, porqué se ve que fue la única manera de convencerlo que volviese como Han Solo, personaje al que le tiene más asco que un pie oloroso en verano).  En la que nos ocupa, Hamill es el que más parné ha cobrao. Pero igualmente el susto con Luke no se lo quita nadie. Pobre Hamill. Para no tener al actor tan cabreado, Johnson (el director con nombre de champú) le dejó que pudiese dar vida a un personaje generado por ordenador (concretamente interpreta al personaje que le mete dinero a BB-8 en el casino).

Kylo Ren Adam Driver

Aquí estoy sentao en una silla, con las zapatillas y el pijama de Primark. Estaba acostao, pero he dormido fatal.
Kylo Ren (Adam Driver) © 2017 - Industrial Light & Magic

Eso sí, Leia Organa (Carrie Fisher) la general que coordina la Resistencia, por lo menos, ha recibido un trato mejor que el de su hermano Luke. Tiene unos ovarios tan bien puestos que es para hacerle un monumento. Esto se debe a que Fisher ayudó con la escritura del guión en esta película, aunque ni se la nombre. ¿Pa’ qué? La actriz escribía y a menudo se la consultaba en otras pelis en la tesitura del guión, pero acabó hasta el moño. Básicamente lo que hacían era pedirle consejo, que ella diese sus ideas, después cambiaban al director y se apropiaban esas ideas como suyas sin tenerle que pagar un dólar. Vamos, que tenían el negocio y no me extraña que se hartara. La actriz ha interpretado a Leia en todas las escenas (excepto las de riesgo, para ello se contrató a especialistas de ‘Juego de Tronos’) y no resultaría ajeno que el diálogo de su personaje lo hubiese escrito también ella.

Se consta, se dice, se rumorea que esta es la facturación más alta de Fisher en una peli de la saga de la Guerra de las Galaxias. Eso pero, no quita que haya una escena en concreto que deje totalmente loco al espectador: Leia en el espacio: en plan Superman. A partir de ahí lo normal es pensar que: o el cambio de director le ha sentado muy mal a esta nueva entrega, o el método de trabajo de escribir un guión fumando María no es nada efectivo. Y me dirán, pero oye Iris ¿y si en realidad Leia ha empezado secretamente un entrenamiento Jedi y nos hemos enterao todos ahora? Pues como poder puede, no les digo que no. En todo caso la Princesa hubiese empezado a entrenar después de los sucesos de ‘El retorno del Jedi’ (1983), pero después entre el bombo con su churumbel y otras cosillas más sin importancia de la Galaxia, seguro que se le truncó el asunto e hizo una cosa que es muy española: dejarlo tó pa mañana. Pese a ello, en esa escena se la ve que es capaz de crear una burbuja de aire a su alrededor para no estirar la pata en medio del espacio y volver a la nave sana y salva. Que lo podrían haber mostrado de una forma más elegante, y menos ridícula, pues también. Pero pelillos a la mar, oigan.

Y si Fisher sale en la película, y su hija también, su perro no puede faltar tampoco. No les puedo decir si el perro también cobró por actuar, lo que sí les puedo contar es que Gary (así se llama el cánido) sale por el casino como quién no quiere la cosa.

Si hay un personaje que destaca en esta película por ser el más profundo y que en la primera pasó sin pena ni gloria es Kylo Ren (Adam Driver). Los buenos personajes tienen eso, que en las primeras entregas no se les hace ni puto caso y en las segundas lo petan. Miren a Loki, que nadie se fijó en él hasta que no salió en ‘Los Vengadores’. Pues con Ren pasa más o menos lo mismito. Este personaje con nombre de depiladora eléctrica es en realidad Ben Solo, el hijo de Leia Organa y Han Solo, que se ha pasado al lado oscuro y está más majara que una regadora en el desierto. Y no es que Endesa le haya cortado el subministro de luz, es que simplemente el chaval tiene más trauma que un calcetín desparejado. Las culpas hay que echárselas a Luke Skywalker que en un arrebato de iluminación le fue a dar con el sable a una edad en que el chaval todavía comía potitos. Si es que es normal. Si imagínense la situación, uno ahí durmiendo tranquilamente mientras aprende de un maestro Jedi y de repente, ves a ese ‘maestro’ con sable en mano a punto de darte jamón.

Poe Dameron Last Jedi



Si cojo y vuelo con esta lata de conservas, me hacen fijo en Rayanair.
Poe Dameron (Oscar Isaac) Photo by Jonathan Olley - © 2016 - Lucasfilm Ltd

De un tiempo a esta parte, a  Adam Driver estoy tan acostumbrada a verlo en pelis independientes o de bajo presupuesto (como en 'Mientras seamos jóvenes'), que cuando apareció de villano heredero de Darth Vader casi me da algo. El chaval actúa muy bien y se lo merece. Lo que me repatea del tema es que hay una escena en el filme en la que se le ve sin camiseta (Rey le responde que 'si no tiene una camiseta o algo que ponerse por encima' y él le responde que no). Algo tan banal y la que se lió en redes sociales sólo porqué el actor no se corresponde con los cánones de belleza que se dan como normalizados. Sí, el director quería su pastel de carne. Sí, metieron a Driver en el gimnasio durante seis meses a crear músculo. Y sí, no es lo comúnmente estándar que nos quieren vender la industria de la belleza y los medios, ¿pero qué tal si en vez de criticar a un actor o actriz por su físico se empieza a hacer por lo que importa, que es su trabajo? Es de lo que me llevo quejando permanente desde que abrí este blog. La presión corporal es algo que nos contamina como sociedad (en las mujeres más) y se debe erradicar.

Pero si de verdad hay algo que se merece un ‘hostia dar, muñeco bailar’, es el romance que se construye con Rey y Kylo. Por favor, por favor, por favor. Personaje femenino con dos cojones en forma de ovarios, ¿y me lo dejan entrever así? ¿Para qué? ¿Para contentar a los fans? Miren, les digo una cosa, cuando se hace algo para contentar a alguien no acostumbra a salir bien. Es más, acostumbra a salir un truño. Una bola intragable de mierda.

George Lucas tenía dos ideas principales para esta nueva saga que Disney ha decidido mantener: la primera, la formación de una mujer Jedi (que se iba a llamar Kira y no Rey) y la segunda, a Luke Skaywalker viviendo como un recluso. Si hay que ponerle un gran plus al director es el de saber por dónde llevar esta saga en expansión. La mayoría que viven en las sagas pasadas de SW (sagas que me hacían colocar la oreja y quedarme frita) no se sabe si están criticando a la peli o a Disney. Si hay algo que tengo que agradecer a esta nueva apertura del universo de SW es que si las de antes me aburrían –historias de tíos, con tíos a excepción de Leia y Padmé-, estas me encandilan. Así que sí, lo se antes no siempre es mejor y hay que renovarse. ¿Se imaginan vestir todavía con calentadores en las patas y con hombreras? Pues esto es o mismo.

El protagonismo de Rey en esta entrega baja en picado para dar paso a otros personajes. Eso está bien. Se pasa la peli entrenando –un Jedi tarda entre 15 y 20 años para alcanzar el dominio de la fuerza- y queriendo hacer entrar en razón a Ren para que no mande a tomar por culo la galaxia entera.

Uno de los enigmas que se esperaba desvelar en el film y con el que los fans mantenían la barriga pa’ dentro, era saber quienes eran los padres de nuestra valiente protagonista. El director se ha encargado de hacer añicos todo eso y ha plantado un ‘cualquiera puede tener la fuerza’. Se ve que la Fuerza es algo que se tiene o no se tiene, un poco como cuándo tienes que ir a cagar por la mañana antes de entrar al trabajo. Más o menos. Si cualquier persona puede tener la fuerza (algo que se inició con Anakin Skywalker -futuro Darth Vader, qué niño más odioso), queda claro que los padres de Rey al ser chatarreros y estar muertos, deja con un par de narices a todos los fans, sobre todo a los que como yo, pensábamos que era la hija de Luke. Así que nos viene a decir algo como: ‘las personas más humildes pueden hacer grandes cosas’. Aunque qué quieren que les diga, apuesto a que no nos lo han contado todo. Lo de los padres de Rey no me lo trago. Y menos a sabiendas que Mark Hamill se le escapó –mencionando a Ridley- que ‘mi hij…me refiero a mi colega’ en una convención de fans.  El lado oscuro en ella es poderoso, y veremos si Rey no es la nueva Vader. Si me permiten la suposición, se dice por redes que se enamorará de Kylo Ren, se lo cargará y pasará ella a ser la líder de la Primera Orden. La historia interminable, vamos. La referencia más clara la tienen en la escena en la que Kylo Ren le ofrece a Rey gobernar la galaxia con él, justo como hizo Anakin con Amidala en ‘Star Wars: Episodio III - La venganza de los Sith’  (2005).

Rose y Finn Last Jedi

¿A ti no te suena que ese tiene caja B, Paco?
Rose (Kelly Marie Tran) y Finn (John Boyenga) Photo by David James - © Copyright: 2016 Lucasfilm Ltd. All Rights Reserved.

Rodada en localizaciones de Dubrovnik (Croacia) para la ciudad de Canto Bright, Skelling Michael en Irlanda para el planeta Ahch-To (dónde se ha refugiado Luke y que es hogar de los frailecillos, o Porgs) o el famoso salar de Uyuni en Bolivia. El resto, se rodó en los Pinewood Studios de Buckinghamshire en Inglaterra. Lo sé, un bajón esto último. Adiós magia.

La magia también coge la puerta con las metidas de pata, porqué haberlas haylas, y unas cuantas, como toda buena peli que se precie.

La que más chocan son los errores que tienen que ver con el agua. Como por ejemplo, cuándo Rey está llorando, que parece una catarata del Niágara y a la siguiente escena la línea del lagrimón izquierdo desaparece. Y después vuelve a aparecer. O cuándo ella cae al agua por el agujero, y en la siguiente escena tiene el pelo empapado, pero la ropa más seca que la mojama. Echadle un barreño de agua o algo, que ya sé que está cara, pero con el presupuesto que tienen se lo pueden permitir, digo.
Después hay cosillas tontas, como bolsas que cambian mágicamente de lugar en cápsulas de escape (cuando Finn quiere tocar el dos y Rose le da un calambrazo que ni los pelos de Punzet, por ejemplo). O cuándo estos dos se meten la hostia padre delante del cañón ariete y Rose arrastra a Finn tropecientos metros sin que los disparen, ni sean atacados pese a que por ahí hay más soldados que señoras colándose en la fila del súper. Una visitilla al oftalmólogo les iría muy bien. ¿Ven? Tonterillas varias. Futesas.

Eso sí, si algo destaca en ‘Los últimos Jedi’ es que es la peli más larga de la saga de Star Wars con una duración de 2h y 53 minutos, diez minutos más que ‘El ataque de los clones’ (2002) que hasta hace meses ostentaba el récord. Dicho de otra forma, vayan a miccionar antes de ponerse a verla, porqué sino es posible que explosionen.

Lo chungo del tema es que Johnson, el director, dijo que la película original superaba las tres horas. Y dirán:’ vale, como ‘Boyhood’ (ver crítica). Esto se aguanta y si entra apretón, pues una cruza las paticas y piensa en cualquier cosa menos algo que tenga que ver con grifos, riachuelos o gotillas.’ ¿Fácil, eh? Pues no. Porqué este señor cuándo dijo que la original duraba casi tres horas tiraba por lo bajini. En realidad, tuvo que cortar entre 45 y 60 minutos para hacerla más aceptable a los cines. En otras palabras, que la peli se le fue un poco de las manos, se lió a grabar y le saló un tochón de hormigón armado de casi cuatro horas de duración. Tráiganse su propio orinal.

Para bien o para mal, el director lo ha petao. Hay gente lo odia y metería sus partes bajas en una tuneladora antes de volver a ver este film, y hay otros que se lo han tomado mejor. Entre los que mejor se lo ha tomado está Disney, que pudo brindar con champán al ver que en tan solo tres días la peli recaudó 450 millones de dólares (según datos de IMDB) y al propio director que se le debieron caer los huevos rodando al suelo en cuanto supo que en el primer fin de semana la peli había recaudado más que todos sus otros trabajos juntos.

Rey Last Jedi

¿De verdad? ¿De verdad es cierto? El kilo de tomates a 0’99€ y yo en el nalgamen del mundo.
Rey (Daisy Ridley) recién duchada. © 2017 Lucasfilm Ltd. All Rights Reserved

En medio de este Armagedón de pasta líquida, Lucasfilm le ofreció a nuestro dire un jugoso contrato de tres películas para crear su propio conjunto de trilogía del universo Star Wars. Vamos, que no va a dirigir la próxima película de la saga, ‘Star Wars: Episodio IX’ prevista para 2019, pero sí podrá hacer una trilogía nueva a partir de ese mundillo. En otras palabras, que tendremos la saga antigua, la saga nueva, y a parte, otra saga más que vayan ustedes a saber. La saga, de la saga, de la saga a parte de los spin-off de la saga. Voy a por un gelocatil.
Les dije que para mi lo que seria interesante seria explicar una nueva historia dividida en tres películas complementarias, que fuesen un gran lienzo con nuevos personajes pero situadas en ese mismo universo.

Vayan apretando el ojete, que la que se nos viene encima es pequeña.

Uno de los señores que le ha puesto música al asunto es John Williams, que seguro que les sonará la oreja porqué ha trabajado en las BSO de todas las de Star Wars, Harry Potter, ‘Jurassic Park’ y su querer y no poder, ‘Jurassic World’ (si la ve un paleontólogo, se queda calvo del susto).

Mención a parte se merecen esos bichillos plumíferos llamados Porgs que en realidad, nunca se mencionan por su nombre en pantalla. Su creación no es casual y responde a una dinámica de trabajo entre el rodaje preproducción (llevado a cabo en septiembre de 2015) y la postproducción (finales de septiembre 2017). Básicamente la isla de Skelling Michael es lugar de nidación y dónde viven los frailecillos, especie de ave caradriforme en estado de conservación vulnerable. ¿Y esto qué quiere decir? Pues que es especie protegida y que suficiente favor ha hecho el gobierno Irlandés dejándoles rodar allí. Por lo tanto, el equipo de rodaje no podía tocarlos y como estaban por todas partes (es normal, viven ahí a ver si a alguien le gustaría que viniesen a su casa unos desconocidos a tocar las narices) y modificar planos es un trabajo largo, tomaron la opción de editar a los frailecillos de las tomas en postproducción y convertirlos mediante CGI en un personaje más del universo Star Wars: los porgs. O cómo cuenta el director:
Estaba buscando cualquier detalle que pudiese aportar un toque ligero y simpático al encuentro entre Luke y Rey. Estuvimos inspeccionando a fondo la isla de la costa irlandesa donde rodamos, un gran santuario donde anidan los frailecillos. Tienes que vigilar mucho donde pones los pies para no pisar ninguno. Son criaturas muy adorables. Hicimos nuestra propia versión, adaptada al imaginario de Star Wars. Forman parte del ambiente.
Sinceramente, a mi me la han soplado. Ni gracia, ni no gracia: me daba igual que estuviesen ahí o no. Eso sí, los zorros de cristal son una auténtica preciosidad.

Uno de los personajes más amigables de esta saga es Poe Dameron (Óscar Isaac), piloto leal a la Resistencia que le da por hacer mansplaining (dicho de otro modo: ‘los hombres me explican cosas’). Y esto se ve claramente cuando Dameron se pasa por el forro las órdenes de Leia y de Holdo (sus superiores) porqué ellas son mujeres y según él no entienden una mierda de estrategia militar. Esto le acaba acarreando graves consecuencias, sobretodo para su ego, que es dónde duele. 

Ben Solo Last Jedi

¿Enseñar el láser o no enseñar el láser? Esa es la cuestión.
Kylo Ren (Driver) modo Shakesperiano. © 2017 Lucasfilm Ltd. All Rights Reserved

A parte de los Porgs, otro personaje que se añade y que tiene potencial para próximas sagas es Rose, la mecánica. Parece mentira como a día de hoy todavía sorprende que las mujeres desempeñen una profesión que se ha considerado durante años –y se sigue considerando- eminentemente masculina.

Rose es la voz de la conciencia, la ética y lo moral. Me atrevería a decir que es la más sensata. Desarrolla una conexión especial con Finn, que es uno de los puntazos de esta saga (la diversidad étnica debería ser obligatoria en cualquier película) y al que espero den más protagonismo. Si hay algo positivo en que por fin se hayan reunido todos (Rey, Finn, Rose, Poe, BB-8) es que la interacción entre Poe y Rey va a dar que hablar. Y digo esto a sabiendas que este film ha servido básicamente para dos cosas: la primera, para hacer pasarlo mal a los personajes y la segunda, para poner punto y final a las sagas antiguas haciendo desaparecer reminiscencias pasadas.

A Han, se lo cargaron en la primera. A Luke en una evaporación, como si lo hubiesen metido en una secadora –porqué a los guionistas les ha salido del pitorro- mientras observa una puesta de sol binaria. Aunque supongo que Hamill saldrá en próximas como espejismo (mientras no me lo pongan de Muppet como han hecho con Yoda tipo: ‘el mejor profesor, el fracaso es’, todo bien). Y Leia, bueno, se esperaba que Fisher apareciese en la próxima peli, pero la actriz falleció en 2016 y por respeto (aunque los familiares dieron el visto bueno al uso de imágenes en el Episodio IX) Lucasfilm la ha retirado y no generará nuevas imágenes digitales de ella.


Por citar también las idas de olla de los guionistas en la escena en que la comandante Holdo, que releva a Leia cuando ésta está inconsciente, y que al final se queda en la nave para 'así poner en marcha las otras naves de escape' y acaba muerta. Era un buen personaje que se han cargado porqué les ha salido del bolo y que podría haber dado mucho juego en la próxima. Lo que tiene pensar con el culo. 

  Algo muy gracioso es que a Kylo Ren le han cambiado la cicatriz de la cara de lugar. Como recordarán si han visto ‘El despertar de la Fuerza’, Rey le arrea en toda la jeta con la espada láser al maromo a través del puente de la nariz. Pues bien, en la que nos ocupa la cicatriz está encima del ojo derecho, porqué se ve que la costra sobre la nariz no se veía un pimiento, y ya que que caracterización y maquillaje se tienen que dejar los sudores ahí, por lo menos que se note. Este personaje es el más complejo y bien construido de esta saga de Star Wars. O como afirma mi amiga Eli de Applicamos: ‘nos gustan los feos’. Debo decir que la primera vez que me comentó que un crítico había soltado que ‘Kylo tiene un polvazo’, me dio urticaria. Ella lo lleva mejor que yo. Una vez aceptado eso, ya no nos asusta ná.

Coñas a parte, Benicio del Toro hace un pequeño papel en la historia. En principio lo iba a interpretar Joaquin Phoenix, pero a saber por qué razón lo acabó haciendo Beni. Como curiosidad, el título de ‘Los últimos Jedi’ se ha traducido en plural en España, mientras que en el original, es ‘El último Jedi’ es decir, en singular. Aquí traducimos todo con el culo. Por cierto, que las estrellas que salen en los créditos finales son reutilizadas de las que salieron en ‘Rogue One’. Se ve que el presupuesto no les daba para más.

A resumidas cuentas, ‘Los últimos Jedi’ es una película de transición que sirve para llenar taquilla, tiene más agujeros y escenas bizarras que un colador y deja en segundo plano un avance más dinámico de trama.

Espero que en la próxima arreglen todas las metidas de pata que nos hemos tenido que tragar.

3/5
★★
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Fuentes: IMDB, Filmaffinity, Citas: Time Out Barcelona


Imágenes: IMDB
Wonder Woman Movie Poster
Wonder Woman Movie Poster











Mas allá de la discusión política de lo que apoya o deja de apoyar Gal Gadot en la vida real, sobre el conflicto entre Israel y Palestina, y que me ocuparía casi una tesis doctoral, voy a centrarme en el filme en sí.

Partamos de la base que ésta peli es un calla bocas a todos aquellos que decían que las pelis de superheroínas no eran rentables porqué claro, ¿Quién quiere ver a una mujer peleando, eh?

¡Tomad chancla en todo el bozal, guapos!

Durante los años que Marvel ha estado trajinando sus fases cinematográficas del Marvel Cinematic Universe (MCU) y hasta el momento, DCU no ha habido proyecto para una sola mujer en solitario hasta hace unos meses. Se podría haber hecho una peli de por ejemplo, Hulka, que es una de las mejores heroínas, a la par que una científica brillante y que demuestra que no pasa nada porqué una mujer sienta una ira tremenda. O Miss Marvel (me refiero a Kamala Khan) una chica que tiene poderes de elasticidad y es musulmana, por lo que daría cancha de sobra para una peli que mezclase superheroína adolescente y religión. También sería chulo ver a Viuda Negra en solitario: una espía, un pasado turbulento, el hecho de que le hiciesen una operación para que no pueda tener hijos (quitándole el derecho a decidir sobre su propio cuerpo). Saliendo de la norma de mujer de ‘normalidad corporal’, Faith daría en los morros a todos aquellos que piensan que las superheroínas deben tener obligatoriamente un cuerpo de escándalo: he aquí la primera luchadora con sobrepeso, friki, periodista y con gran sentido del humor. Tampoco se puede pasar por alto a Spiderwoman, una heroína que decide tener a su retoño mediante inseminación artificial y sin tener que aguantar a un tío por decisión propia. O a Spider-Gwen. O a una de los mejores personajes femeninos que pasa casi desapercibido e incluso tiene un cómic hablando de violencia de género: Black Cat. Por supuesto sería un error garrafal no incluir a Thor –heroína que padece cáncer-, Batgirl- la primera superheroína en quedarse en silla de ruedas- Raven, Starfire, Karolina Dean, Killer Frost, Supergirl, Fénix, Pájaro Burlón, Iron-Man (Riri Williams), Moon Girl, Monica Rambeau, Stargirl, Vixen, Hawkgirl, Huntress o Power Girl. Y podría continuar. Material y buenas historias todas ellas tienen de sobra.

¿Pero de qué va el tinglado?

Diana (Gal Gadot) es una guerrera Amazónica que vive en Themyscira, una isla gobernada y poblada solo por mujeres luchadoras que viven en paz. Cuando un piloto llamado Steve Trevor (Chris Pine)  se estrella en su isla, y le dice que el mundo exterior está en Guerra -I G.M. (1914-1918)-, Diana decide irse con él para intentar frenar a Ares, que cree culpable de toda destrucción y así hacer que los humanos no se maten. Por el camino, irá descubriendo sus poderes y su verdadero destino.

Wonder Woman  Hypolita

Diana (Lilly Aspell) con su madre Hypolita (Connie Nielsen). © 2017 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

Y así se pasan dos horas y veinte minutos, en un soplido. 

Servidora se quedó un poco descolocada, porqué en la peli Diana conoce a Steve en la Primera Guerra Mundial y no en la Segunda, como pasa en los cómics. Se ve que los realizadores pensaron que este cambio temporal sería más adecuado porqué ‘hay preguntas sobre los derechos de las mujeres y sobre una guerra que no ve que está matando’. Pues vale.

La dirección ha recaído en Patty Jenkins, que tenía unas ganas enormes de llevar a la gran pantalla a Wonder Woman, llegando a afirmar que es la peli que ha estado esperando para hacer toda su vida. De hecho, se sabe que en el año 2005 estaba negociando con Warner Brothers, pero tuvo que renunciar debido a su embarazo.

Del guión se han encargado seis manos: Allan Heinberg ( guionista de series como ‘Anatomía de Grey’, ‘OC’, ‘Cinco en familia’), Zack Snyder (director de ‘300’ (2006), ‘Watchmen’ (2009) y ‘El hombre de acero’ (2013)),  Jason Fuchs (‘Ice Age 4: la formación de los continentes’ (2012), ‘Pan: Viaje a nunca jamás’ –ver crítica aquí-  (2015)) a partir del personaje creado originalmente por el psicólogo William Moulton Marston.

Estrenada el 23 de junio en España, con un presupuesto estimado de 149.000.000 dólares (recaudados 404.000.714 solo en Estados Unidos a 20 de agosto, según datos de IMDB) y rodada en localizaciones como Castel del Monte (cuando Diana roba la Matadioses), Palinuro/Camerota (playas), Matera (calles) las cuatro en Italia como espacio para Themyscira, la isla de las mujeres. Para el resto, el film se ha rodado en Inglaterra, incluidas las escenas del bosque en que se filmaron en Bourne.

Antíope Wonder Woman

Antíope (Robin Wright) dando matraca. © 2017 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

Voy a resumir los puntos específicos positivos de porqué está película es un gran logro:

1) La protagonista y la directora son mujeres. Esto tiene su qué: porqué es la primera en entrar en el mundo de superhéroes después del fiasco de Catwoman y Electra de la DCU (DC Universe). Por otro lado, la directora, teniendo en cuenta que ya de por sí la dirección cinematográfica es un sector muy masculinizado (ver datos punto 3) , es algo que celebrar y más al frente de una película de superhéroes. Y no solo eso, sino que es la primera película de acción dirigida por una mujer en tener un presupuesto de más de 100 millones de dólares.

2) Las niñas (y niños) tendrán una figura superheroica a la que acogerse, dentro de este mundillo. Si, lo sé, Rey, Leia, Xena, incluso las Sailormoon son figuras femeninas potenciales. Pero estas quedan fuera de lo que es Marcel o DC, y yo me voy a centrar en eso, para no empezar a cazar moscas con la ingente dosis de información que hay.

Pasa un poco como la serie de 'Supergirl' (ver reseña) que sirve de patrón de cultura pop –¿para cuándo una serie de Hulka, eh?- para que las crías y no tan crías puedan agarrarse con el aliciente de ser personajes tradicionalmente feministas. En esta peli, con algunas excepciones que expondré en párrafos siguientes.

3) Publico objetivo: mayoritariamente va destinado a uno femenino –eso nos quiere hacer creer el márqueting, pero no es un nicho real-, cuando insisto, los superhéroes es un sector masculinizado. Según un informe llamado ‘Celluloid Ceiling: Behind the scenes. Employment of Women on the Top 100, 250, and 500 Films of 2016’ (Universidad Estatal de San Diego) en 2016 solo un 7% de las grandes superproducciones las dirigieron mujeres. El problema está en que es un sector muy machista y que los trabajos de dirección de películas en los que se ponga al frente una mujer son más raros que un piojo verde.

4) No está enormemente sexualizada. Con matices que comentaré después. Además, se vale por ella misma.

5) Va a hacer que más de una nos apuntemos a esto del ejercicio y la vida sana con levantamientos de pesas incluidas, por lo del power girl y el estar todavía más, si eso es posible, potorronas.

Wonder Woman con arco

Wonder Woman (Gal Gadot) con el arco. © 2017 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

6) Themyscira. Relacionado con el punto anterior, se contrató a luchadoras profesionales, y en serio ¿han visto las tabletas de chocolate y los bíceps que tienen estas señoras? ¡Yo quiero unas iguales! Déjeme sitio que me traslado a vivir ahí, en ese matriarcado.

7) Chistes feministas: cuando Diana le suelta a Steve que 'los hombres no son necesarios para el placer femenino ' y él se queda con cara de palo, al añadirle que podemos pasar perfectamente sin ellos. Esta escena fue totalmente improvisada.
Se llega a la conclusión de que los hombres son esenciales para la procreación, pero cuando se trata de placer ...  son innecesarios.
De un punto a esta parte, hay varias cosillas que rechinan en este film:

1) Diana saca su fuerza cuando el protagonista masculino explosiona. Necesita un aliciente amoroso para sacar su potencial. No le vale con que la Tierra esté sumida en horribles guerras, no. En serio, es la Matadioses, tiene fuerza y poder de cojones (más que Superman y Batman juntos) ¿y me plantas que gracias a un tío descubre sus poderes? ¡¿Estás de coña?!

2) La ropa. Si hay algo que me provoca un especial repelús en los cómics y en las producciones en las que salga una mujer con poderes es que los trajes son vergonzosos. Ridículos. La mayoría tienen las ropas con las que las visten aperturas para marcar las curvas del cuerpo que puedan dar indicio. Partamos de la diferencia que existe entre los trajes de los miembros de la Liga de la Justicia (todos hombres, con trajes enteros)  en contrapunto con la de Wonder Woman que va prácticamente en bañador. No hablemos ya que eso más que un traje parece una goma de pelo (en algunos cómics de WW, salía hasta en tanga). No sé a ustedes, pero para mí sería imposible arrear a hostias como panes a alguien pensando que se me van a salir las tetas por el escote o que si salto y arreo una patada, estar pensando en que se me va a salir algún pelo del mochi.

Wonder Woman

Diana saliendo de una trinchera. © 2017 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

Mención a parte merecen los tacones. Sí, a ellos no les ponen tacones, lo que es una gamberrada. Imagínense lo bien que lo pasaríamos. Batman, con tacones. Superman, con tacones. The Flash, con tacones. Cyborg, con tacones. Aquaman, con tacones.

Que prueben a salvar el mundo encima de eso. Tendrán suerte si lo único que se rompen es un fémur. Pero ¿adivinan qué lleva Wonder Woman para luchar? Tacones. Los tacones no son unos zapatos para luchar por muy superheroína que se sea. Wonder Woman pelea con tacones. Pasa campos minados con tacones. Barro con tacones. Trincheras con tacones. Pero no solo eso, es que además de pasearse por los campos de batalla de la Segunda Guerra mundial subida a ellos, lleva mini falda, el pelo perfectamente ondulado, el rímel –que no se le corre-. Que sí, que ya sé que es una bravera, pero tengan en cuenta que eso les pasa a cualquiera de ustedes o a servidora teniendo sus poderes y créanme, que ni los tacones, ni la minifalda ni los pelos al viento nos harían ningún favor en la ardua tarea de ir parando balas a cachimoche. Más bien acabaríamos con los pelos como si hubiésemos metido los dedos en un enchufe. Tiene el mismo sentido que ir a escalar el Everest en unos stilettos. ¿Verdad que a nadie se le ocurriría? Entonces, ¿qué diferencia hay?

Esto se debe básicamente a un proceso de sexualización. Lo intentaré explicar de forma en que se entienda: las superheroínas siempre han estado relegadas a un segundo plano, en este sentido se quería recalcar lo romanticón, lo bellas, de ahí los trajes o mostrarlas en posturas nada naturales. Ellas no se concebían como personajes en sí, sino como objetos de deseo de lo masculino y a ojos del lector (eminentemente masculino también). A día de hoy se ha evolucionado pero nos encontramos son heroínas que quedan por debajo de sus colegas masculinos. El vestuario es un claro ejemplo de ello. También tenemos un cuerpo heteronormativo y a las mujeres con poderes todavía las dibujan dentro de un canon corporal inverosímil.

3) Amor forzado con calzador. Es sabido que a Chris Pine (‘Star Trek’, ‘Star Trek en la oscuridad’, ‘Star Tren más allá’) no le han regalado ningún papel por su cara bonita, sino que se lo ha tenido que currar muy mucho y eso es de agradecer, porqué encima lo hace bien. Pero el incluir en un guión lo amoroso, por narices, aunque no venga a cuento, porqué la protagonista es femenina y se tiene que enamorar obligatoriamente, reproduce un estereotipo dañino como la copa de un pino.

4) Falta de profundización en los personajes secundarios. Poco sabemos de ellos. De un tiempo a esta parte, y habiendo salido ya el segundo tráiler de la Liga de la Justicia (que perfectamente, se podría titular como 'Wonder woman y los otros') espero ver una Diana más completa y alejada de las metidas de pata comentadas anteriormente. A ver si se animan y nos traen a más portas femeninas del mundo de los superhéroes, que falta hace, y si se animan con Sirens of Gotham (grupo formado por Catwoman, Harley Quinn, Poison Ivy), sería ya para quitarse el gorro.

Antíope fighting Wonder Woman

Señora muy total pro. Photo by Clay Enos - © 2015 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

5) La representación que se usa en este film de Wonder Woman es que es una semidiosa, hija de Zeus. Entiendo que se basan para ello en ‘New 52’ de DC pero, ¿qué hay de Afrodita? ¿Porqué el creador es Zeus y el enemigo contra el que debe luchar es Ares? ¿Dónde están aquí las diosas? Afrodita, Atenea, Gea. No sé, dame una diosa griega,¡algooooo! Pero no, las ningunean como si no existiesen.

De un tiempo a esta parte, hay que decir que es la primera peli de superhéroes en la que un personaje femenino es protagonista. No teníamos algo así en las salas de cine desde Elektra (2005), es decir, desde hace 12 años de nada. Ya tocaba, ¿eh? Ya tocaba.

Y claro, como aquí en España somos expertos en mandar todo lo bueno a la mierda, pues también la cagamos en la traducción del póster promocional. Fíjense que de un póster que en inglés decía ‘Power. Grace. Wisdom. Wonder’ (Poder. Elegancia. Sabiduría. Maravilla.), ‘Wonder. Power. Courage.’ (Maravilla (de asombro). Poder. Coraje.) o ‘The future of justice begins with her’ (El futuro de la justicia empieza con ella’) aquí lo hemos traducido como –espero que estén sentados-: ‘Belleza. Poder. Coraje’. Wonder no es belleza. Wonder no tiene nada que ver con belleza. Existe el problema que no se concibe a una mujer sin que sea bella. De ahí esta traducción casposa y horrible. Aunque no tenga nada que ver con el contenido original (en traducir pelis como nos sale del orto, también somos expertos).

Mención a parte merece el póster en si. Tienes a una mujer directora. A una de las superheroínas más famosas de la historia de los cómics, y lo único que se le ocurre al menda que lo ha diseñado es un póster promocional en que las tetas de Wonder Woman quedan a la altura de los ojos (más o menos por el centro del póster) incluso los pechos, si se fijan, es la zona que tiene más luminosidad, porqué la cara, ni se le ve. Con un par.

-Etta: Me presento: soy Etta, secretaria de Steve Trevor.
-Diana: ¿Qué es una secretaria?
-Etta: Oh, bueno, hago de todo. Voy donde me dice que vaya, hago lo que me dice que haga.
-Diana: Bueno, de donde soy eso se llama esclavitud.
-Etta: Me cae muy bien.

Este film es el spin off de ‘Batman v Superman: El amanecer de la justicia’ (2016) en que Diana es un personaje secundario. No les puedo decir nada respecto a dicha producción porqué no la he visto. Lo único que sé es que nuestra heroína los deja a la altura del betún.

Como en toda superproducción que se precie, hay metidas de pata a cascoporro. En las películas que tienen ambientación histórica, es lo más divertido de contar. Por ejemplo, cuando Steve se está poniendo la ropa, se oye el sonido de una cremallera. La cremallera la inventó Gideon Sundback en 1917, pero no se popularizó en la ropa hasta la década de los años 20. Vamos, que en esta peli el sonido de una cremallera está completamente fuera de tiempo. Lo mismo pasa con los hangares de los campos de aviación. Ese tipo de recintos para guardar aviones no fueron construidos hasta la década de 1980. Ya no hablemos de los tanques de la batalla final, que son británicos en vez de los A7V alemanes, como cabría esperar. Ni mencionemos que también han confundido la bandera turca con la del Imperio Otomano o que cuándo llegan a Londres por el río, se puede ver un barco que pone –esto me da ya vergüenza ajena- Édith Piaf. Vamos, que llevan un buen barrullo histórico.

Hipólita Reina Wonder Woman

Otra señora muy total pro. Photo by Alex Bailey - © 2015 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

Hay otras que son todavía más de ponerse las manos en la cabeza, como que de repente, Diana, mientras está corriendo se deshaga del vestido azul escotado que llevaba y debajo ¡sorprendentemente! esté su traje de heroína. Lo mismo pasa con sus brazaletes, que aparecen y desparecen según la escena y sin ninguna explicación aparente. Deben tener la misma calidad que las botas con tacones, que después de caminar por el barro (¡con tacones!) no tienen ni una manchita, oigan. Pero lo más sorprendente de todo el estilismo de nuestra protagonista es el pelo. Diana en las escenas de lucha, tiene el pelo que ni Rapunzel: casi con vida propia. En una escena dando matraca lo lleva un poco desordenado, en la siguiente, con unas ondas modeladas que ríanse ustedes de los rulos.

En las escenas de lucha destacan un par que son para echarse gotas. La primera es la que refiere a la pelea con unos espías alemanes en un callejón: uno se suicida ingiriendo cianuro antes de que les suelte la información. Lo que parece mentira es que tanto Diana como Steve no caigan en la cuenta que hay otros alemanes a los que han dejado K.O. momentos antes a los que también les pueden sonsacar cosillas. Pero no, no caen en la cuenta y los dejan ahí. La segunda es cuándo las Amazonas se enfrentan a los alemanes en la playa. Tengamos claro que las Amazonas son guerreras, son luchadoras, tienen una mente estratégica y un cuerpo entrenado para ello. Sabiendo esto, ¡¿cómo puede ser que se pongan en la cima de un acantilado para atacar?! Es el sitio más vulnerable para ponerse. Después se lían a luchar con un grupo de nazis que saben, tienen armas más poderosas que sus flechas, espadas, escudos y arcos. Para unas guerreras como ellas, el primer punto debería ser saber buscar ventaja estratégica frente a eso. Pero no, toma escena tonta, para introducir el punto dramático. Eso sí, lo más gracioso de las curiosidades es que cuándo Hipólita (la madre de Diana) lleva a las Amazonas a la playa si miran bien, verán claramente a un hombre con armadura femenina. Eso es un puntazo.

Esa pelea en la playa se rodó en dos semanas con seis cámaras (dos unidades de cine, además) el marrón de filmar esta escena, según comentaba Matthew Jensen, el director de fotografía es que ‘a parte de filmar una puesta a punto con tantas cámaras, actores y dobles de riesgo, el mayor desafío era era mantener la iluminación constante a lo largo de dos semanas de las condiciones meteorológicas cambiantes’.

Cuando Gadot estaba filmando las acrobacias de esta producción, ella estaba embarazada de cinco meses. Como se le veía la incipiente barriga, decidieron ponerle una pantalla de color verde (llamada croma, seguramente la conocerán porqué es lo que se usa para dar el tiempo por TV), que modificaron más tarde durante la postproducción. Les quedó un photoshop tó guapo. De un tiempo a esta parte, la actriz entrenó durante nueve meses para tener 17 libras (unos 7’7 kilos) de músculo y seis meses para preparar el personaje. Que se dice pronto.

Steve Trevor Wonder Woman picture

Steve Trevor (Chris Pine), Wonder Woman y Etta (Lucy Davis). Photo by Clay Enos - © 2015 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

También se pueden encontrar a personajes históricos –no todo van a ser metidas de pata-. Por ejemplo, el General Erich Ludendorff (1865-1937) que fue comandante de las fuerzas alemanas durante la Primera Guerra Mundial  y el que autorizó el uso del gas mostaza (usado por primera vez en 1915) y apoyó a Hitler. Hago un inciso para contarles que el gas mostaza es un arma química de la que hay dos tipos de composición: mostaza sulfurada (que puede darse como gaseoso o líquido) y mostaza nitrogenada (que es lo que arrojó la aviación española en 1924 a los bereberes). Para explicarles el uso de la segunda les voy a pedir que se imaginen ponerse el desodorante en spray muy cerca de la piel. ¿Verdad que quema? Eso lo hace el nitrógeno. Imagínenselo ahora mucho más potente. Básicamente lo que hace es quemar la piel, porqué el nitrógeno tiene un par de electrones (muy capullines) que forman sales de Piridina (vamos, lo que llevan los insecticidas, las pinturas y los desinfectantes). En definitiva, que la mostaza nitrogenada tiene la particularidad de que se mezcla con el ADN como si de un potaje se tratase y produce síntomas tales como: enrojecimiento de la piel y ampollas que salen a las 6-12h de haber estado expuesto, ceguera en ojos, dificultad respiratoria, náuseas, vómitos, falta de coordinación, convulsiones y temblores. Todo esto a corto plazo, porqué a largo produce leucemia. Y no existe antídoto. Cuando está en líquido, es inocua, razón por la que los alemanes las lanzaban en ese estado y es que cuando los soldados impregnados iban a guarecerse a lugares cerrados y la mostaza se evaporaba, sí que resulta tóxica, y perecían todos los que no saliesen al exterior a tiempo. ¿Ven como la humanidad es completamente gilipollas? Cualquier día nos extinguimos.

Un ejemplo de los efectos del gas mostaza en el film lo encontramos en el personaje femenino de Dr.Maru (Elena Anaya) y sus cicatrices. Ella se esconde tras una prótesis facial de plástico (un homenaje a la peli de Almodóvar ‘La piel que habito’ (2011), la directora es una gran fan de él). Esa prótesis fue desarrollada por franceses y británicos en 1916 con el objetivo de ayudar a los soldados heridos a recuperar su vida normal. Estaban hechas de estaño, pintadas de color carne y se ajustaban usado correas o gafas.

Este film es el inicio de la trilogía (ya confirmada) de Wonder Woman y sirve de seguimiento para la ‘Liga de la Justicia’. Esto no deja de ser metafórico, porqué en los cómics, antes de entrar en la Liga, Diana les hacía de secretaria. En fin.

Dicen los realizadores que se inspiraron en la peli de Superman del 78, Indiana Jones, Casablanca (1942), La sirenita (1989) y Batman Begins (2005), aunque a servidora le suena más a ‘Capitán América: el primer vengador’ (2011). No me miren así, que paralelismos hay unos cuantos. Como por ejemplo que ambas pelis sucedan en una G.M., que a partir de ahí haya un grupo de superhéroes creado posteriormente –inicio de universos cinematográficos-, alemanes como antagonistas, dos Steve (Steve Rogers, alias Capitán América (Chris Evans) y Steve Trevor (Chris Pine)) interpretados por dos actores llamados Chris y ambos se escoñan en un avión. La diferencia es que WW es más reflexiva en el sentido que ella tiene un debate consigo misma. Hablando de aviones, el padre de la directora era antiguo capitán de combate de la Fuerza Aérea, y hay una dedicación a él en los créditos.

Esta es la primera peli de DC que veo –en lo referente a este universo fílmico que se abre- la cuidadísima edición y el desarrollo de la trama: nada pasa porqué sí, excepto lo amoroso, que eso es inexplicable de porqué narices está ahí. Lo que sí puedo decir es que es el ejemplo perfecto de cómo deberían ser las pelis de superhéroes y si DC sigue por ahí, lo tiene ganado.

Diana de Temiscira Wonder Woman

Diana zurrando marichulos como quién se lava los piños. Photo by Clay Enos - © 2015 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

Entre la falta de protagonistas femeninas (lo más feminista que recuerdo haber visto con protagonistas con dos trompas de Falopio como torres Mapfre fue la de ‘Cazafantasmas’ (ver crítica) y la de ‘Star Wars: el despertar de la fuerza’ (ver crítica) más allá se ve que no da Hollywood) es un gran agujero negro del que todavía queda mucho por descubrir. Las mujeres hemos sido protagonistas de 1) interés amoroso  o 2) secundarias, tanto en pelis de acción como en pelis de superhéroes, este último con el aliciente de que lleva más tiempo estancado que una gota de lluvia esperando a ser evaporada en un pantano. De las 55 pelis de superhéroes producidas en el otro lado del charquito desde hace 10 años, ninguna ha tenido a una mujer como protagonista real. Lo que sí hay que poner un pero es que lo que sigue patente es la heteronormatividad, es decir, las heroínas siempre son mujeres jóvenes, guapas y delgadas, y normalmente blancas (por eso mola tanto la nueva de Cazafantasmas: le da una patada a todo eso). De hecho, Gadot tiene poca experiencia en el mundo de la interpretación y ganó Miss Israel a los 18 años. Vamos, que nunca veremos a una heroína con barriga o con canas.

Otra característica destacable es que en las escenas de acción –la tan temida cámara lenta- el foco no se recrea en partes del cuerpo de Wonder Woman o de las demás Amazonas, sino que lo enfoca como un todo en espacio y contexto, lo que es de agradecer.

Antes de meternos en el terreno, pongamos un poco de historia al asunto.

Diana Prince (alias, Wonder Woman) fue ‘creada’ (sí, lo pongo entre comillas, ya verán porqué) por el psicólogo William Moulton Marston (1893-1947), para DC Comics. Este señor tenía unas ideas muy total pro para la época en la que se iba a publicar el personaje (años 20). A Marston le encantaba el pin up y el pulp y  mantenía una relación amorosa consensuada con dos mujeres: Elisabeth Halloway que era psicóloga (y la señora con la que estaba casado) y Olive Byrne su amante. Los tres vivían en el mismo domicilio y ambas mujeres tuvieron hijos con él. Pero aquí lo que importa es que tanto Elisabeth como Olive, eran feministas y que defendían a capa y espada los derechos de las mujeres y ayudaron a Marston a crear y a diseñar a Wonder Woman. Pero la cosa no termina aquí. ¿Nadie se ha preguntado el porqué Diana lleva un lazo de la verdad (o látigo, según el uso)? Pues, atentos que se lo explico. Resulta que a parte de todo ello, al creador de la Mujer Maravilla le molaba el bondage (que es una práctica sexual que se basa en inmovilizar a una persona, normalmente se inscribe o tiene relación con el sadomasoquismo) y de ahí que Diana lo use para ‘someter’ a sus enemigos. Los brazaletes que lleva de llaman ‘brazaletes de la sumisión’ pero aunque en los cómics es en honor y lealtad a Afrodita, no hace falta ser un lumbreras para saber de dónde sacó Marston la idea. Eso sí, en los nuevos tomos se dijo que esos brazaletes eran para limitar el poder de Wonder Woman.

Wonder Woman Fotograma film

Diana con cara de ‘Maaaaaaeee miiiaaaa, cómo está el tinglao’. Photo by Clay Enos - © 2015 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

El hecho es que el feminismo es la bandera con la que se impregnan los cómics originales algo que no funciona en esta película. Por ejemplo, se nos recuerda lo guapa y atractiva que es Diana cada vez que entra un tío nuevo en pantalla, descubre su potencial y poder cuándo un tío explota, va en minifalda y con tacones por las trincheras, su enemigo es un tío y todo lo que sabe del mundo exterior se lo enseñan los tíos, tipo ‘los hombres (en masculino) me explican cosas’. No les voy a discutir que Gadot tiene una potencia hipnótica como WW y que nadie dude que este personaje es inspirador (aunque el discurso narrativo que se usa para ello no es el adecuado) para salir empoderadas del cine. Pero lo que sí es cierto es que a servidora le hubiese gustado ver un poco de cómo viven las amazonas y su matriarcado. Y ya de paso ver más diversidad étnica, que ahí casi todos son blancos. Como cuenta:

Y, en ese sentido, lo original sobre Wonder Woman es que viene de una isla en la que solo viven mujeres y, cuando sale al mundo de los hombres, de repente empieza a ver las diferencias entre la forma en que tratan a los hombres y a las mujeres, y le parece extraño. Para ella no hay una cuestión de género. Para ella todo el mundo es igual. Así que sí, es un icono feminista. (Entrevista de Gal Gadot en 'El País' a 19 jun 2017)
Hago aquí un inciso para hablarles de los trajes de las amazonas. Las antiguas amazonas se cortaban un pecho para poder así usar el arco con más facilidad en combate y que no interfiriese en la batalla. De ahí que ‘a-mazos’ (que se ve que en griego significa ‘sin pecho’). Jenkins, la directora, les ha rendido homenaje con los trajes, poniendo en un lado del pecho una tela de color carne, como si no lo tuviesen.

Aunque Jenkins ha querido hacer incisos subrayando en líneas de diálogo algunos aspectos machistas, lo cierto es que ese cuestionamiento queda muy lejos de lo que cabría esperar. Entendamos que la supremacía mental y física de Diana en un mundo de hombres es patente, pero se enfrenta a un sexismo de una forma un tanto licuada. En tanto que ella misma es una contradicción con patas: cuestiona fugazmente el machismo pero ella representa una imagen social bienquedista, heteronormativa y patriarcal de lo que debe ser la mujer ideal: sexy, fuerte, excepcional. En otras palabras: es un cóctel entre objeto sexual y feminismo, depende de lo que necesite la escena en cuestión.

Y eso que a Gadot casi la rechazan porqué se ve que ‘tenía los pechos demasiado pequeños’, porqué oigan, para interpretar un papel a las tías también nos miran el tamaño de las tetas. El si lo hacemos bien o mal, como que ya es secundario. Esa fue la primera de las meteduras de pata de los productores (adivinen, de 13 productores de esta peli, 2 mujeres y son 11 hombres, igualdad, eh?) y seguro que hay más pero no pienso perder el tiempo en buscarlas (me juego lo que sea a que la han relacionado o con cosmética, con productos para adelgazar, limpiar o con higiene íntima).

WW es una inspiración, ya no solo porqué al inicio de la peli nos encontramos con mujeres que no son heteronormativas, sino con unos brazos y abdominales de acero que ya me gustaría tener a mi. Los trajes poco sexualizados (que sean guerreras no quiere decir que tengan que ir en tanga). Un apunte para el director de la peli de la Liga de la Justicia: las AMAZONAS NO VAN EN BAÑADOR. Que a él le guste sexualizar a las mujeres, es otro tema.

En resumen, Wonder Woman le da una patada en el culo a todas las pelis de superhéroes. No es una película perfecta, ni mucho menos, el feminismo se coge con pinzas, pero es más que toda la basura a la que se nos ha relegado hasta ahora por el hecho de ser mujeres. Un film admirable, divertido y entretenido que se abre a latigazos y hace caer de bruces a toda la industria de las grandes superproducciones. Un film muy necesario en el que pasamos de secundarias a protagonistas. Una mujer dirigiendo una superproducción millonaria en un mundo de tíos y en un género también de tíos. ¡Una mujer siendo protagonista de la acción! Me dan hasta ganas de aplaudir. Porqué la peli de Wonder Woman mola. Y todas las que vengan detrás, más.


4/5
★★
Ver tráiler

Fuentes: IMDB, Filmaffinity.

http://www.lavanguardia.com/cultura/20170622/423559833029/elisa-mccausland-wonder-woman-pelicula-feminista.html
https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/wonder-woman-no-es-solo-un-simbolo-feminista-en-paises-como-libano-es-un-icono-de-la-opresion
https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/wonder-woman-y-el-feminismo-genuino-articulo-701234
http://www.elmundo.es/metropoli/cine/2017/06/22/594a4dfe468aeb00688b4582.html
http://www.eldiario.es/cultura/comics/Feminismo-BDSM-superheroes-Wonder-Woman_0_656884918.html
https://www.hollywoodreporter.com/features/complex-gender-politics-wonder-woman-movie-1008259
https://elpais.com/elpais/2017/06/23/tentaciones/1498215518_456249.html
https://elpais.com/elpais/2017/06/05/tentaciones/1496675052_759671.html

Imágenes: IMDB, © 2017 Warner Bros. Entertainment Inc. and Ratpac-Dune Entertainment LLC

Premios: Teen choise award: Mejor peli de acción, Mejor actor para Chris Pine, y mejor actriz para Gal Gadot. Golden trailer awards: Mejor show, mejor aventura fantástica, mejor blockbuster poster de verano.