Latest Posts

Mostrando entradas con la etiqueta Disney. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Disney. Mostrar todas las entradas

Cars 3 poster
Póster



Quédense hasta después de los créditos que hay escena final con Mate.

Esta tercera parte de Cars recupera la esencia de la primera entrega. Es como una bonita rememoración de lo que la catapultó hacia el éxito hace 11 años, que se dice pronto, poniendo el broche de oro final a un Rayo McQueen y compañía.

Es curioso como los adultos nos lo pasamos igual o mejor que los propios niños. Para que salgan listillos de turno a decir que los dibujos animados sólo son para niños y bla bla, bla...

En este caso, nos encontramos a un Rayo que ha quedado desfasado en carrera gracias al avance de la tecnología, que ha creado coches más aerodinámicos y menos pesados que hacen que puedan correr más. Esto provoca que los coches de carreras que vimos en el primer y el segundo film hayan decidido retirarse de las competiciones. Rayo en cambio, persevera en su espíritu de ganar otra copa Pistón, pero por el camino se cruza Jack Storm un novato mucho más rápido que él. Por forzar, Rayo acaba teniendo un accidente que lo hace retirarse de la competición un tiempo. Solo y sin el consejo del que fuera su mentor -Hornet- ya fallecido, emprende un entrenamiento para hacerse más rápido. Su entrenadora será nada más y nada menos que Cruz Ramírez un personaje femenino que tiene el mismo carácter que 'Dory' de 'Buscando a Nemo' y 'Buscando a Dory' (ver crítica) por su actitud feliz y despreocupada. Ella es sin duda, lo mejor de esta producción de Disney/Pixar. No sólo por la introducción de un personaje femenino que no es objeto amoroso del protagonista, sino porqué Cruz, también corre carreras y si se han fijado, en las dos pelis anteriores no hay ni una sola mujer que compita en el circuito.

Brian Fee se estrena como director en la tercera entrega de la franquicia de los coches y 18ª peli de Pixar. Fee, fue artista del guión gráfico de ‘Cars’ (2006) y ‘Cars 2’ (2011). También trabajó en los storyboards de Ratatouille, WALL.E y Cars y como prop designer en ‘La sirenita2: regreso al mar’, ‘101 dálmatas 2’ y Tod y Toby 2’. Como dato curioso, es la primera película de la factoría que no tiene un co-director.

Cars 3: Rayo y Cruz entrenando

Cruz entrenando a Rayo © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

En esta, veremos como la confianza y la autoestima que tenía por las nubes Rayo McQueen se desvanece, se hace añicos y entra en una especie de depresión. Como afirma Jay Ward, director creativo de la saga Cars y Ratatouille:
El público conectó con la primera película de una manera muy especial, vieron lo que significaba Radiator Springs. Los sentimientos que existen en las relaciones de los personajes. En Cars 3, lo que queríamos era centrarnos especialmente en Rayo McQueen y en la calidez y la profundidad con la que tanta gente se identificó en la primera película.
Y eso se ve a kilómetros. Sin ir más lejos, los flashbacks que rememoran al entrenador de Rayo, están puestos estratégicamente para crear una sensación de nostalgia.

Con un presupuesto estimado de 175.000.000 dólares, y a 21 de agosto recuperados 148.803.614 en Estados Unidos, es todo una experiencia visual, como todo lo que hace Pixar. Vamos, nada nuevo bajo el sol.

Como curiosidad, esta es la segunda serie en tener tercera entrega –la primera fue Toy Story- y casualmente las tres películas de Cars fueron lanzadas al cine en junio –en Estados Unidos, se entiende, que en España nos llega todo con más retraso que la Renfe-, menos los spin-off ‘Aviones’ (2013) y ‘Aviones, equipo de rescate’ (2014) que ambas fueron estrenadas en agosto. Vamos, que coinciden los estrenos siempre cuando su público objetivo (los niños) está de vacaciones, y además tienen en cuenta la duración: no más de 1 hora 42 minutos lo perfecto para mantener la atención sin que resulte pesado para los peques, y hacer pasar un buen rato en familia.

Cars 3: Rayo y Jackson Storm

Rayo y Jackson Storm © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

La pega que tenía ‘Cars 2’ es que directamente cambiaron al protagonista principal: no fue Rayo, sino Mate. Se centraba en la historia de este último, y como resultado fue un spin-off más que una película de seguimiento. Así pues, les recomiendo que ni se molesten a ver la segunda, que no se van a perder nada. Tienen suficiente con visualizar la primera y esta tercera para enterarse del desarrollo de la historia y del magnífico punto y final que le han dado a la saga.

Algo que destaca son las voces en plan cameo que han introducido en la versión original, como Lewis Hamilton, tres veces campeón del mundo de Fórmula 1, que repite experiencia tras ‘Cars 2’ como ordenador de a bordo de Cruz Ramírez, o Fernando Alonso, que pone voz al comunicador de ésta.

De un tiempo a esta parte, el film está lleno de huevos de pascua. Por ejemplo, hay una escena en que uno de los nuevos corredores, el número 31, tiene como patrocinador la marca de chicles Triple Dent, que estaba en el anuncio que puso de mala leche a Ira en ‘Del Revés’ (‘Inside Out’, 2015) –ver crítica-. En otra, se ve como Pixar, directamente, se hace auto bombo: en una escena de entrenamiento de Cruz, sale en la pantalla la nueva película ‘Coco’ (2017), que está previsto su estreno en España el 1 de diciembre. Eso es publicidad subliminal y lo demás, tonterías. Pero no solo en escenas visuales hay chicha, sino que el guión incluye referencias a otras de sus películas, como por ejemplo, cuando Storm le suelta a Rayo ‘buena suerte ahí a fuera. La vas a necesitar’, que es la misma línea de guión que en ‘Toy Story 3’ (2010).

Cars 3: Rayo accidente

Rayo accidentado © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

Si hay algo que hace de Pixar una empresa de animación única –a parte de la exigencia y la calidad- es la capacidad que tienen de personificar a objetos inanimados (esto es, darle atributos humanos a elementos que de per se no lo tienen). A servidora siempre le ha hecho gracia esta capacidad del ser humano, esa potencia de imaginación de poner ojos, boca y personalidad a cosas sin vida. Mal sería si los humanos no lo hiciesen. Y quien lo considere una ‘infantilización’ es que le falta la chispa de la encantadora imaginación.

Por supuesto este film está hecho básicamente para sentarse y disfrutar. Nada más. No entiendo a esa gente que no ha puesto el culo en la butaca y ya está pensando ‘JOJOJOJOJOJO!!! Esta peli la voy a poner a caldo. Ahí, mordaz. Porqué soy un crack’. Pues muy bien, fenómeno. ¿Quieres un pin del Fary? Para eso, mejor no vayas a verla, digo.

La naturaleza, el ambiente que rodea toda la película, los viajes de carretera, todo tenía aire de nostalgia. Supongo que esto se debe a que es el final, una especie de ‘adiós’, o un ‘gracias’ a todo ese público que les ha acompañado durante las tres películas, incluso que han crecido con ellas, y que estoy segura, van a recordar con cariño durante toda su vida.

Cars 3:Rayo y Cruz entrenamiento

Cruz dándole matraca a Rayo © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved

Pero si hay algo a destacar de esta tercera y última entrega, es el realismo con el que han plasmado el tener una fecha tope en las personas que practican deporte. El deporte, como sabrán, no es para toda la vida. Se puede ser deportista pero con fecha de caducidad: no se puede competir siempre, porqué la edad hace poner los pies en el suelo. La mayoría, cuando pasa eso, ven la hora de retirarse, que es justo lo que le pasa a Rayo. Pero el mensaje motivacional de Pixar va más allá: haz que tu experiencia en un campo sirva para ayudar a otras personas a alcanzar sus metas. Esto es algo que todos y cada uno de nosotros vamos a vivir en la propia piel, y hace que cobre más sentido aún. Como dice Kevin Reher, el productor:
Se enfrenta al tipo de pruebas que todos los atletas experimentan al final de sus carreras. ¿Te retiras cuando estás en lo más alto, o luchas hasta el final?
Puede que estemos en la película más meditada, madura, sensata y tierna de Cars. Los personajes bien definidos –excepto Jackson Storm, el antagonista, que sirve para encauzar la trama y poco más- y han reducido las escenas de Mate, que está muy bien, porqué ya resultaba cansino. Con esta última entrega, es como si todo encajase. Un puzle bien desarrollado. El espectador entenderá el como se sentía Hornet en la primera película, cuando el corredor, se convierte en entrenador, pero esta vez desde la perspectiva de Rayo. Los amigos, y el reconocer el tope de hasta dónde puede llegar cada uno, es otro de los temas que toca. Porqué ganar no lo es todo, incluso es aburrido y en la vida real, pocas veces se gana. La aceptación de los cambios, del paso del tiempo y el estar feliz por ello, por haberlo vivido, por ser lo que uno es y no lo que podrías ser o tener. 

Mención a parte merece el personaje de Cruz Ramírez. Creo sinceramente que es un modelo para las niñas –y mujeres-, una corredora en un mundo de tíos, a la que le dicen que no podrá solo por su género. Y vaya si puede. Y lo consigue. Y les da con las ruedas en las narices. Cruz no es el objeto amoroso del protagonista. Es su entrenadora. Es una luchadora.

Esta recupera el encanto que enamoró a los espectadores en la primera película: dulce, con una calidad increíble, amena y alegre. Si la primera de ‘Cars’ mostraba el ser sencillo y modesto, el tener los pies en el suelo. La segunda, el confiar en los amigos, la tercera, enseña sobre el altruismo.

Bonus: el corto que acompaña a ‘Cars 3’ se llama ‘Lou’. Explica como un acosador de escuela se dedica a robar los juguetes de los demás niños. Solo se interpone en su camino una caja de juguetes perdidos. Las joyas están en frasco pequeño y este corto lo es. No posee ni un solo diálogo, ni le hace falta, porqué Dave Mullins (director y guionista) deja claro lo que piensa de la intimidación y del acoso escolar en pocos minutos.

4/5
★★
Ver tráiler
Fuentes: IMDB, Filmaffinity, citas: Cinerama

Imágenes: comingsoon, disney movies © 2017 Disney/Pixar. All Rights Reserved.




Vaiana tiene los ovarios bien puestos.

Con espíritu 100% Disney dirigida por nada más y nada menos que Ron Clements  y John Musker, –si les suena vagamente el nombre es porqué ambos escribieron ‘La Sirenita’ (1989), ‘Aladdin’ (1992), ‘Hércules’ (1997) y ‘Tiana y el sapo’ (2009)-. Así que en otras palabras, ambos son unas superestrellas dentro de la magnánima factoría de sueños. Y además, la cinta ha contado con dos co-directores como Chris Williams (‘Mulán (1998), ‘El emperador y sus locuras’ (2000) y ‘Bolt’ (2008)) y Don Hall (‘Tarzán’ (1999), ‘Hermano oso’ (2003)). Todos ellos también inmersos en el guión.

Así, que a bote pronto, no puede ser mala. Partamos de que Disney no hace cosas malas, porqué sino el negocio se les va al garete, incluido el mercadeo. Lo que sí que hay que tener en cuenta es que ‘Vaiana’ sigue el espíritu clásico de las primeras películas de ‘princesas Disney’. Déjenme que les cuente de qué va y después les explico el porqué del entrecomillado.

Hace 2.000 en la antigua Polinesia, el pueblo de Motunui se queda sin recursos. La culpa es de una terrible maldición que ha incurrido el semidiós Maui –que existe en la mitología real- al robar el corazón de Te Fiti, la diosa de la naturaleza. Vaiana, la hija del jefe del pueblo se lanzará al mar para encontrar a Maui y evitar la hambruna que se cierne sobre los suyos.

Con ‘princesa Disney’ no quiero decir que lo sea. Últimamente se usa en un gran abanico de significados la palabra ‘princesa’, pero Vaiana es la hija del jefe. No una princesita de esas que se les caen los anillos. Ella tiene un objetivo claro que va a cumplir. Cueste lo que cueste. Aunque no tenga ni idea de navegación. Aunque arriesgue su propia vida.

Vaiana de pequeña, con su amigo, el océano © 2016 - Walt Disney Studios Motion Pictures

Lo que empezó como un acercamiento a la igualdad de género con Pocahontas, Mulán, Mérida ('Brave') –que demostró que las princesas no tienen porque ser pavisosas-, ahora ha evolucionado a personajes como la reina Elsa (¡y una mierda princesa!) de ‘Frozen’, Judy de ‘Zootopía’ (sí, sí, es de Pixar, lo sé: pueden ver la crítica aquí) y ahora Vaiana, una adolescente de 16 años que tiene como único objetivo guiar a su pueblo y completar una misión siguiendo la llamada del mar. Nada más. Con empuje y valentía. Con libertad. Vaiana destaca por su tenacidad: poder surcar los mares.

Es por ello, que la película es un triunfo feminista.  No solo tenemos a una protagonista que decide seguir su camino, sino que el amor heterosexual no se ve por ningún lado, y eso, ¡por fin! es bueno. Pero lo que sí se percibe es un inmenso amor por la naturaleza, por la tierra, por las tradiciones y por su pueblo. En otras palabras, que se representa otro tipo de amor igualmente necesario.
El ecologismo, –la película explora el agotamiento de recursos marinos- y la forma en la que se retrata a la heroína recuerdan a las películas de Hayao Miyasaki: una mujer capaz de agarrar sus objetivos sola, sin historia amorosa que chirríe por dentro.

Incluso hay una referencia a las antiguas princesas Disney, como si la omnipotente empresa hubiese decidido cerrar esa etapa, esto es cuando Maui le suelta a Vaiana: ‘si llevas vestidito y te acompaña un animalito, eres una princesa. ¿Qué vas a ser sino?’ o cuando simplemente le dice ‘si te vas a poner a cantar, poto.’ En este sentido tiene un punto de autoparaodia. De hecho, la película no se toma demasiado en serio a sí misma, pero es un elemento que tiene a bien dosificar entre escenas de humor, drama y acción.

La única pega que se le puede poner es que la trama puede pecar de previsible, pero eso no quiere decir que sea menos disfrutable. El aire nostálgico de los años 90 la impregna entera mientras el espectador navega por el escenario del Océano Pacífico (muy guasón Fernando de Magallanes al darle el nombre, porqué este océano es antónimo a pacífico) y las Islas de Oceanía. El mar es un personaje más y contaron con un equipo completo de animadores solo para el movimiento del agua y otro equipo solo para el movimiento del pelo de los personajes. Lo que no haga Disney…

Mención aparte merece Heihei, el gallo que tiene un ojo para Parderrubias y otro para Villapene (sí, en España tenemos pueblos que se llaman así, incluso uno que se llama, literalmente, Venta de Baños) es un auténtico amor y un roba escenas profesional. Está muy loco, pero es muy mono.
 
Pua, el cerdito y Heihei, el gallo loco, simpático y monísimo © 2016 - Walt Disney Studios Motion Pictures

Con música de Lin-Manuel Miranda, compositor Mark Mancina (‘El rey león’) y en la versión original las voces de Dwayne Johonson como Maui –su primera peli musical-, y la hawaiana Auli’i Cravalho como Vaiana. Cabe decir que en principio, Cravalho no tenía las de ganar, pero como el director de casting la recordó de haberla visto cantar en un concurso de talentos, le pidió que se presentase a la prueba. Y ganó convirtiéndose en la actriz más joven a poner voz a una protagonista femenina de Disney con 14 años (16 al estrenarse la peli).

El cambio de nombre de la versión original de ‘Moana’ a ‘Vaiana’ se debe a un problemilla de branding. Es decir, que el nombre de ‘Moana’ en España y en algunos países europeos ya estaba pillado y registrado por una empresa de fragancias Casa Margot S.A. que tiene un perfume con el nombre de Moana Bouquet. Moana, que en la maorí significa ‘mar’ -también se usa para denominar comúnmente el color azul- ha pasado a Vaiana, que en tahitiano significa ‘agua de cueva’, que así visto a ojo de buen cubero, pues el segundo muy glamoroso no queda. Italia tiene un problema mayor: allí la película se llama ‘Oceanía’, porque resulta que ‘Moana’ es el nombre de Moana Pozzi, una estrella porno italiana, y claro, podía dar lugar a confusión.

Moana es la segunda ‘princesa’ Disney que tiene una historia que no se basa en un cuento de hadas, una leyenda y para colmo tampoco tiene interés amoroso. La primera fue Mérida, de Brave (2012) hace cuatro años. Y parece que la cosa en este aspecto va a mejor. Desde ‘Lilo & Stich’ (2002) que no nos presentaban una película de animación ambientada en la Polinesia.  Para que el film fuese fidedigno, el equipo de Clements y Musker visitaron las islas del Pacífico Sur para obtener referencias artísticas con tal de que quedase lo más auténtico posible a la par de hacer una película respetuosa con la cultura y la mitología de los habitantes de la Polinesia:
Cuando visitamos las islas, John [Musker] y yo estábamos especialmente interesados en conocer a personas que vivían allí, donde habían crecido rodeados por un océano. Nos preguntamos cómo podría afectar a su punto de vista. (…)Y hemos aprendido cómo el mar y la tierra son una y la misma. Cómo estas personas piensan en el océano como algo que une las islas y luego nos enteramos de la gran migración y cómo los habitantes de las islas se realizan gran orgullo en el hecho de que sus antepasados inventaron esta forma de navegación mucho antes de que los exploradores europeos o los Vikings. Estas personas tenían estas técnicas muy, muy muy avanzadas de la navegación.
Fue tal el entusiasmo y el cariño con la que está hecha ‘Vaiana’ que hasta Osnat Shurer, vicepresidente de desarrollo en Walt Disney Studios decidió producirla (poner el dinero).

La abuela de Vaiana, su maestra, con sabiduría, la empuja a descubrir quién es y lo que quiere ser © 2016 - Walt Disney Studios Motion Pictures
Con el lema ‘The ocean is calling’ (el océano te llama), y 1 hora y 43 minutos de metraje, acompañado del excelente corto ‘Inner Working’ (con el que se van a reír un montón, pues explica el funcionamiento de los órganos internos del cuerpo). Este film puede decir que es orgullosamente el primero en mezclar dos técnicas de animación: por un lado el 2D –dibujados a mano- que es la técnica que da vida a los tatuajes de Maui, y por otro, el 3D, es decir, la animación digital (por ordenador). Desde ‘Winnie the Pooh’ (2011) que no nos ofrecían algo de animación ‘artesanal’.

Como curiosidad, el primer borrador del guión lo escribió Taika Waititi, que será el director de ‘Thor: Ragnarok’ (2017), otra peli, que rizando el rizo, también tiene a una deidad empuñando una arma mágica.

Algo que llama la atención al espectador es el hecho que se presente a Pua, el cerdo-mascota de Vaiana como acompañante en sus aventuras: en el cartel promocional, en el merchandising, pero su papel es más secundario que otra cosa, puesto que es Heihei, el gallo loco, el que como personaje principal, acompaña a la protagonista. Decir de un tiempo a esta parte que a el pollo le pone voz Alan Tudyk, mientras que el sonido que hace Pua, es de cerditos reales. Y como cotilleo, deben saber que tanto el cerdito como el gallo son caricaturas de los directores Clements y Musker, respectivamente.

Pero no todo es positivo en la película. También hay metidas de pata, como la escena en la que Vaiana tiene el pelo lleno de tierra, y en la siguiente, lo tiene limpio y sedoso ¿Qué ha pasado aquí? ¡No tiene ni un granito!

Si se fijan al final de los créditos sale un dibujo de Rompe Ralph que se les ha ‘colado’ con traje polinesio incluido, se puede añadir la referencia a Sven, el reno de Frozen, en una de las transformaciones de Maui. Este sentido del humor realza el hecho de que los directores debutaron con ‘La sirenita’ y se han vuelto a reunir 26 años después para dar vida otra vez al océano, dejando embelesados a niños de 0 a 100 años ante la pantalla. Ahí es dónde se constata que una película funciona de verdad. De esta forma, se puede afirmar, por lo tanto que es ya un Clásico Disney como un pino.

                     La primera heroína en coger a un tío por la oreja y llevárselo a rastras © 2016 - Walt Disney Studios Motion Pictures

No hace falta añadir, que siendo Disney es un espectáculo visual y que, a parte de la escena del cangrejo Tomatoa con complejo de dragón Samaug, y una referencia a Mad Max con los cocos piratas Kakamora, que fue lo más surrealista que una se pueda echar en cara, el resto es una belleza. La técnica impecable (¡Por favor, que hablamos de Disney! ¿Cómo va a ser sino?), las líneas redondeadas de los rigs (personajes), como han dado vida a la naturaleza, el humor amable, las fábulas en forma de canciones y el rigor con el que está hecho hacen que una pague a gusto la clavada que te meten en el cine.

Disney tiene la particularidad de crear mundos, no en vano tiene el sobrenombre de ‘la factoría de sueños’, mundos que son memorables, capaces de mantenerse en la retina, llenos de magia, dónde lo imposible puede volverse real.

Como antes les decía, no hay romance, aunque se ve que los directores no declaran enterrado el amor en Disney, pero sí que creen firmemente algo mucho más importante: que se debe repensar su conceptualización.
Debemos reflejar nuestro tiempo, tendemos a pensar que las películas que hacemos son intemporales y que se verán igual en el futuro, pero luego resultan estar marcadas por su edad.
Incluso Disney en base a eso, considera primordial y factible que de aquí a próximas producciones podamos disfrutar de una película dónde dos personas del mismo sexo estén enamoradas y tengan una relación. ¡Gracias a Dior! ¡Por fin! Discúlpenme, que voy a por el champán para celebrarlo.
 Nadie nos daría una directriz contraria o nos detendría, siempre y cuando la historia tuviera corazón, humor e invitara a reflexionar.
Madre mía. Me va a dar algo de la emoción. Ahora solo les falta dar un poco de bombo a la familia monoparental. Que eso parece que también les cuesta.

Vaiana, como hija del jefe debe tomar decisiones que condicionan a su pueblo © 2016 - Walt Disney Studios Motion Pictures

Vaiana hace un viaje de autodescubrimiento interior y en ese autodescubrimiento un interés amoroso está de más: ningún tío va a ayudar a descubrir a una mujer lo que es por dentro. Vaiana es un canto a la liberalización de género, una mujer de armas tomar, de objetivos claros. Ella no se queda parada cuándo le dicen que no puede coger una barca y lanzarse al mar. Sino que lo hace, sin saber navegar con la valentía y a sabiendas que lo va a lograr, que va a encontrar a Maui –todo él fanfarronería y testosterona-, lo va a coger de la oreja y lo va a llevar a rastras a devolver el corazón de Te Fiti para poder salvar a su pueblo de Motunui, cuyos recursos se agotan.

Un personaje con el que las mujeres por fin nos podemos sentir identificadas. Un personaje que no espera a su príncipe, no espera nada de nadie, va a por ello, decidida, sin mirar atrás, con las estrellas como guía. No permite que nadie le diga lo que puede hacer y lo que no. Ella decide su vida, y lanzarse al mar, atendiendo a su llamada: lo lleva en la sangre, es una navegante. Atrás han quedado las damiselas desvalidas. Vaiana es el exponente claro de la emancipación femenina. No es una chica florero. Sabe lo que quiere hacer con su vida por y para su pueblo. Valentía, constancia, espíritu libre y guerrero. La prota no es una princesa, sino la hija del jefe de un pueblo. Disney debe pasar página de princesitas que necesitan un macho alfa para poder vivir.

Una heroína distinta (incluso en la forma del cuerpo), inteligente, tenaz, pero también insegura porqué todavía no ha encontrado lo que busca.

Es más, es una película que le da una patada en el culo a las figuras paternas. Es la abuela, la que lejos de ser una maestra, anima a la protagonista a seguir su camino. Incluso la madre de Vaiana, le dice que acepta lo que ella quiera hacer, porqué la ama. En otras pelis Disney las cosas se hacían por rebeldía, pero en esta son las personas cercanas a nuestra protagonista la que la animan a vivir una aventura y a seguir lo que cree que es correcto. Vaiana es un personaje nacido para ser libre. Para ser de ella misma, y de nadie más.

Ya no queremos princesas pavisosas y perfectas: queremos princesas despeinadas, con un par de trompas de falopio, que no duden en coger al toro por los cuernos, en perseguir lo que desean, en recorrer medio mundo para encontrarse a sí mismas. Queremos protagonistas femeninas que no se amedrantan, fuertes pero humanas, vivas, atípicas, porqué es precisamente esa falta de ‘perfección’ (física y psíquica) lo que las hace tan reales.

Vaiana es un film con alma, y además cuenta con ‘How far I’ll go’ que es casi un himno pegadizo como lo es ya ‘Let it go’.

En resumen, el solo hecho que sea una película con nombre de mujer, su colorido y que encima, desafíe los roles de género, conforma una buena inversión cinéfila. Quédense hasta pasados los créditos que hay una escena final muy divertida.

Una protagonista con la que las mujeres nos vamos a sentir reconocidas, empoderadas, y lo mejor, sin príncipe azul ni hostias en vinagre.

4/5
★★★★
Premios: Critics Choice Awards: Nominada a mejor película de animación y canción, Satellite Awards: Nominada a Mejor largometraje de animación, Globos de Oro: Nominada a mejor filme de animación y canción original.
Fuentes: IMDB, Filmaffinity, El País, nytimes.com
Imágenes: disney.es, theinsider.com © 2016 - Walt Disney Studios Motion Pictures

 


Después de 13 años del estreno de ‘Buscando a Nemo’, (2003) que valió a Disney/Pixar Animation Studios la friolera de 41 millones de dólares solo en Estados Unidos (según datos de IMDB a 13 de enero del año de salida) además del Oscar a Mejor Película de Animación, llega la segunda parte, esta vez, centrada  en uno de los personajes más queridos: la alegre y olvidadiza pez cirujano azul Dory.

Antes, se muestra ‘Pipper’ para que el espectador vaya haciendo boca. Pese a sus 6 minutos de duración es un corto delicioso. Alan Barillaro, el director dijo que se le ocurrió la idea observando los corremolinos (también llamados playeros árticos o rojizos), que se alimentan en la orilla, pero que en cuanto viene el agua, huyen. Si tiene usted pájaros posiblemente se fundirá en la butaca de los feels. Sino, me atrevo a decir, que muy probablemente, también. Un corto tan real, que más que animación, parece fotografía.

El film, XVII largometraje de Pixar Animation Studios, empieza un año después de que Dory y Marlin cruzasen el océano en busca de Nemo. Al ver una migración de rayas, despierta el recuerdo de su infancia, y de repente, quiere buscar a su familia. Sabe que la tiene en algún sitio, así que convence a Marlin y a Nemo para que la acompañen. Pero los planes no siempre salen como una los imagina y pronto se verán encerrados en un Instituto de Vida Marina (MLI) de California, un centro de recuperación de especies marinas, con acuario gigante incluido. Allí conocerán a Hank, un pulpo que quiere salir de ahí, a Destiny, un tiburón ballena con mala visión y a Bailey, una beluga que no cree en sí misma.

Andrew Stanton, director de la primera entrega, se ha puesto manos a la obra con ‘Buscando a Dory’, codirigido por Angus MacLane, Stanton dijo que
‘Siempre había tenido muchas ideas sobre la historia de Dory, así que decidimos que había llegado la hora de conocerla. La historia que contamos ahora trata de cómo Dory se encuentra a sí misma, en todos los sentidos. Es sensible y vulnerable y todavía tiene que descubrir su fuerza interior. ’
En otras palabras, el éxito se debe a un personaje femenino que no se basa en el estereotipo. Y eso se lo tenemos que agradecer al guión del propio Stanton (inclusive la historia original),  Victoria Strouse, y a  Bob Peterson y Angus MacLane que pusieron el material adicional para que esto saliese a flote. Incluidos unos cuantos huevos de pascua, además de ser la primera película de animación que incluye una pareja de lesbianas, así como quién no quiere la cosa y en modo cameo.


Dory a punto de encontrarse con sus padres © 2016 Disney /Pixar. All Rights Reserved

En teoría la acción iba a pasar en un parque acuático. Pero el guión se remodeló para incluir un Instituto de Biología Marina, después de que el equipo Pixar viese el impactante y brutal documental ‘Black Fish’ (2013), del que pueden leer la crítica aquí.

Según Elisabet Fonts, animadora y CEO de Applicamos, esta es superior a 'Buscando a Nemo' sobretodo en
Técnica en cuanto a 3D, texturas y paisajes, porqué los principios no han variado. Con una narración que se adapta a las necesidades del espectador y una animación fluida destacando el pulpo (Hank), que es brutal. Tanto el realismo del agua, que es lo complicado, los movimientos, los colores y la luz. Sobretodo la luz (lightering), que es muy buena. Cuando dices que esa animación es tan perfecta que no se puede superar, la superan. Pixar lleva haciendo 3D desde 1995 y son los mejores.
Vuelven a repetir Gurruchaga (Maestro Raya), José Luis Gil (Marlin) y Anabel Alonso (Dory) como dobladores. La que se montó meses antes del estreno fue pequeña: se ve que el doblaje del tráiler lo hizo otra voz semejante en tono a la de Alonso, y los fans clamaron cabezas: Dory es la voz de Anabel y punto pelota. Así que la actriz volvió a poner la voz a la infatigable y simpática protagonista con problemas de memoria a corto plazo. Es innegable el éxito de Dory en la primera película y que hiciesen una segunda, solo cuestión de tiempo.

El film es una crítica y una  llamada de atención a como estamos dejando el planeta. Tiene una gran vertiente ecologista en lo que se refiere a tirar residuos al mar, como mueren cada día animales por culpa de los desperdicios de plástico y petróleo que lanzan los humanos. Como si el agua se lo fuese a tragar y toda esa porquería, a desaparecer. Hoy sin ir más lejos, al escribir estas líneas servidora vuelve de zambullirme en el mar. Por debajo había desde bolsas enormes de plástico, tampones, botellas y otras inmundicias. Ya no digo los zurullos humanos que a veces flotan, porqué eso es orgánico. Es asqueroso y no cuesta nada evitar el sufrimiento a los demás seres vivos, y si uno no encuentra una papelera, pues se guarda su roña en el bolsillo y cuándo vea una, la tira ahí. Un poquito de por favor. Que hay que ser un pedazo de guarro –y esto nada tiene que ver con los cerdos, que pobrecicos míos, son la mar de limpios-.

Pero a lo que voy. A parte de la corriente ecologista, también hay una fuerte trama antiespecista: los peces sienten (para quién no lo sepa, que haberlos haylos) el mismo dolor que los mamíferos y se refleja en el metraje. Si a eso se le añade que es la peli más feminista de Pixar (no se me ocurre película en que la igualdad de género sea tan latente), no es de extrañar que simplemente se pueda hacer una cosa con ella: enmarcarla.



Marlin y Nemo utilizan de GPS a dos leones marinos (el rechoncho es Idris Elba) © 2016 Disney /Pixar. All Rights Reserved

 Otro tanto que deja claro, es que los animales deben vivir en libertad, todo lo contrario a esa cárcel llamada zoo. Esto lo resume eficazmente la brutal escena del camión cayendo desde un acantilado. Aquí vamos a hacer presión para que se cierre (de momento) el delfinario de Barcelona y que los cetáceos cautivos y esclavizados que mantienen ahí, como si fuesen de su propiedad, puedan volver a vivir de dónde fueron arrebatados: el mar.

Los leones marinos son amor y ha sido un puntazo el incluir a un tiburón ballena (Destiny) y una beluga (que tomen nota los del Oceanográfico de Valencia: las belugas que tenéis encerradas no son algo, sino alguien. Todos los humanos que pagan para ver animales confinados deberían tener gonorrea).

El film es un homenaje a la amistad, sino que también un pedestal para todos los tipos de familia, que hay vida más allá de la típica de mami, papi y un par de retoños felices. Una hermosura  que ha dejado a servidora ojiplática y enamorada perdida. Hank es amor. No salgan hasta el final, porqué hay escenas post-créditos y por fin el espectador podrá saber que pasó con los pececillos fugados de ‘Buscando a Nemo’.

Pero el guión no se para aquí y desarrolla temas como la discapacidad y el amor propio. En ‘Buscando a Dory’ no hay antagonista, sino que se podría considerar como tal la autoestima. ¿Sabremos educar a nuestros hijos para que se desarrollen en un mundo cruel y feroz? ¿Y si nacen diferentes? Dory y Nemo son el ejemplo de ‘seguir nadando’ pese a su físico (Nemo tiene una aleta más corta de lo normal) o su capacidad psíquica (Dory, y sus pérdidas de memoria a corto plazo).
Por ponerle un pero, no a la película, sino a la estupidez humana en general: los científicos tienen miedo de que la población de peces cirujano (Dory) caiga en picado, porqué los padres quieren regalarles a sus niñitos mimados y consentidos un ser vivo. Hagan el favor y cómprenle un peluche y no alguien que siente y padece. Hipócritas.

Otra cosilla de nada a tener en cuenta es que los tiburones ballena comen plancton no pescado –como se ve- porqué son filtradores. Además hablando del tiburón ballena, se afirma en la película que ella es una ballena, cuando los tiburones ballena son en realidad peces, el pez más grande del mar, pero pez al fin y al cabo. Esto se puede ver en la forma de sus aletas y en la de la cola, además de que carece de espiráculo, característica inequívoca de que no es un mamífero. Y ya que estamos, y por meter el dedo en la yaga, la Beluga y el tiburón ballena tienen los acuarios contiguos y conectados, compartiendo la misma agua. Esto en la realidad sería imposible porqué las belugas habitan en aguas árticas y los tiburones ballena en aguas tropicales, más cálidas. Ni con una rebequita, sobreviviría el pobre tiburón.


Hank sobornando a Dory © 2016 Disney /Pixar. All Rights Reserved

Hablando de peces, los peces de agua salada no pueden sobrevivir en agua dulce: sus células no están preparadas para ello. O en otras palabras, véase el proceso de ósmosis. Esto es que los peces de agua salada permiten que entre más agua en su cuerpo con el objetivo de eliminar la sal (tienen más sal en sus células, así evitan la deshidratación), además que el agua dulce contiene demasiados fosfatos. Si bien es cierto que el tiburón toro se ha visto nadando Misisipi o Amazonas arriba, es porqué esta especie puede retener agua salada gracias a una glándula que tienen en el riñón, que le permite expulsar el agua dulce. Por eso no se entiende que cuándo Dory y Marlin caen en agua dulce, sus células no exploten. Y cuándo caen dentro del agua de la fregona, es ya digno de reportaje de Cuarto Milenio. Lo mismo pasa con los peces del acuario de ‘Buscando a Nemo’ que van en bolsas de plástico y se supone que están ahí metidos ¡durante un año!

Respecto a Hank, el pulpo, necesita agua para respirar, pero en la película lo han retratado más tipo anfibio que pulpo en lo que a comportamiento aeróbico se refiere. Si se fijan, Hank tiene 7 tentáculos. Esto se debe a que los animadores se dieron cuenta que no podían adaptarse al movimiento de 8, así que se reescribió la historia para que uno de sus miembros estuviese amputado. Tampoco se entiende cuándo Dory les pregunta a unos peces muertos eso de ‘¿Cómo lo hacéis para estar tanto tiempo sin parpadear?’ Los peces no parpadean, básicamente porqué no tienen párpados.

Existen varias referencias a otras películas, como la que vive Dory por las tuberías del Instituto de Vida Marina, cuándo Bailey localiza que un gran pez viene a por ella, es igualita que una escena de ‘Alien: el octavo pasajero’. Y no hace falta decir que las cejas del tercer león marino, llamado Gerald son igualitas al del personaje de los Simpson, incluso comparten nombre. Pero tiene más sentido que el nombre de Gerald sea una referencia a ‘Buscando a Nemo’, pues el pelícano que casi se traga a Marlin y Dory se llamaba así.

La primera vez que fue anunciada ‘Buscando a Dory’ fue por Ellen DeGeneres, que es la voz del pez en la versión original, mientras hacía su programa de entrevistas. Sin DeGeneres la película no sería un canto a la aceptación. Recordemos que ella lucha activamente por los derechos LGTB y que su carrera casi naufraga cuándo decidió compartir abiertamente su homosexualidad.
En teoría se había programado lanzar en cines el 25 de noviembre de 2015, pero ‘El viaje de Arlo’ (ver crítica aquí) la retrasó. Esta es la tercera película que dobla Idris Elba, ya lo hizo anteriormente con ‘Zootrópolis’ (ver crítica aquí) y ‘El libro de la selva’ (ver crítica aquí).


Hank se despide de Dory © 2016 Disney /Pixar. All Rights Reserved

Sigourney Weaver tiene también su papel poniendo voz al intercomunicador del Instituto de Vida Marina. Es la segunda vez que la actriz pone voz a un personaje Disney/Pixar, la primera fue en WALL· E (2008), que casualmente también dirigió Andrew Stanton quién tampoco ha querido pasar la oportunidad de prestar cuerda vocal a la almeja gigante. Cuándo Nemo y Marlin le piden a la almeja que ‘¿cómo está?’ ésta les responde con un ‘estoy feliz’. En inglés, existe la frase coloquial ‘Happy as a clam’, que en la traducción literal sería ‘feliz como una almeja’, o lo que es sinónimo de ‘feliz como una perdiz’ en castellano. Hay cameos de personajes de otras películas de Pixar, como los niños de la guardería de ‘Toy Story 3’ (2010) algunos adultos de ‘Del revés’ (2015, ver crítica aquí) e incluso el niño y la madre de la sala de espera de ‘Buscando a Nemo’ y también repiten las tortugas Crush y Squirt.

Cabe tener en cuenta que esta es la tercera película de Pixar en la que un personaje secundario se convierte en principal. Esto no es nuevo, pasó en ‘Monstruos University’ (2013, predecesora: ‘Monstruos S. A.’ (2001)) en la que Mike le quita el papel protagonista a Sulley y en ‘Cars 2’ (2011, predecesora: ‘Cars’ (2006)) en la que Mater quita el papel protagonista a Rayo McQueen.
Así que parece viable que un personaje como Dory, que tiene más de 25 millones de likes en Facebook (más que cualquier personaje de Disney/Pixar, de hecho), tenga una película con una recaudación nada desdeñable de 475.413.000 dólares (según datos recogidos a 11 de agosto). Y es a partir de la semana del 17 de julio cuando ‘Buscando a Dory’ desplazó a ‘Shrek 2’ (2004) y se convirtió en la película de animación más taquillera en Estados Unidos.

Como curiosidad, si se fijan en los leones marinos de la roca, en sus colas hay una etiqueta que pone A1 y 13. A113 es un código que aparece en todas las películas de Pixar y es una referencia a la clase del Instituto de Artes de California dónde muchos de los animadores de Pixar aprendieron a dar vida a los personajes, como el propio Stanton, el director de la que nos ocupa, Brad Bird (que ya está on fire con ‘Los Increíbles 2’), Pete Docter (‘Up’) o John Lasseter (‘Toy Story’), por citar solo a algunos. Incluso durante la persecución con el camión en el que Dory y Hank conducen, se puede ver claramente como pasan por 3 salidas de la autopista: Powell St, Ashby Ave y Gillman St, que corresponden a las salidas de la carretera interestatal 80 de Emeryville, California, donde se encuentra Pixar.

¿Y han pillado la referencia a Julio Verne? Si han visto la película, al inicio Marlin y Nemo escapan por los pelos de un calamar gigante que emite luz para atraer a las presas. Nemo, Capitán Nemo, es de hecho el nombre del héroe de ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’ (1869), la novela de ciencia ficción y fantasía de Verne y también de ‘La isla misteriosa’ (1874). Pues bien, en el primer libro citado, Nemo escapa de un calamar gigante en el Mar Caribe, lo que hace que la batalla contra el calamar en ‘Buscando a Dory’ sea un claro guiño al maestro de la ciencia ficción.

En la banda sonora original se encuentra como tema principal ‘Unforgettable’ (Inolvidable, 1851) original de Nat King Cole escrita por Irving Gordon. Posteriormente, la hija de Cole, Natalie Cole, la versionó como dueto póstumo y con ello ganó tres Grammy. En la que nos ocupa es la maravillosa Sia (cantante que empezó haciendo coros para otros) quién pone los pelos de punta con su voz. ‘Beyond the sea’ ya apareció en los créditos de ‘Buscando a Nemo’. ‘What a wonderfull world’ de Louis Amstrong pone el broche final a una música escogida con gusto.

La última línea de los créditos dice ‘This film is dedicated to all our families - of every kind. You keep us swimming’ (‘Esta película está dedicada a todas nuestras familias- de todo tipo. Vosotros nos mantenéis nadando’).

No hace falta añadir nada más.




 
5/5
★★★★
Fuentes: IMDB, Filaffinity, https://www.facebook.com/PixarFindingDory/, http://films.disney.fr/le-monde-de-dory, http://www.fishbase.se/summary/Carcharhinus-leucas.html
Imágenes: movies.disney.com, www.theverge.com, cinescopia.com  © 2016 Disney /Pixar. All Rights Reserved.

 
O ‘Zootropolis’. Como prefieran ustedes. La nueva de Disney (sin Pixar) nos mete de lleno en el mundo animal, literalmente. Fuimos a verla el día del estreno con una bolsa de palomitas de colores a las que nunca les ponen suficiente caramelo. Bienvenido a la jungla urbana.

Dirigida por Byron Howard ('Tangled', 'Bolt'), Rich Moore ('Breaking Ralph', 'The Simpsons', 'Spy vs. Spy') y co dirigida por Jared Bush (‘Big Hero 6’) con guión de éste último y Phil Johnston. La historia cuenta como Judy Hopps una conejita, tiene el sueño de ser policía, ya de pequeñita, después de una mala experiencia con un zorro, decide que entrenará para entrar en el cuerpo de policías de Zootopia. A la pobre, en la academia, la machacan, le dicen que no podrá, que es un fracaso y que está muerta. Pero Judy no se rinde. Entrena más que los demás, se esfuerza el triple, persevera más, hasta que finalmente lo consigue: la primera coneja policía de Zootopia. Primera de su promoción, de sexo femenino y pequeñita, pero no endeble. ¿Y qué hace el jefe? Pues ponerla a trabajar poniendo multas. O sea, que es un machista de cuidado. Le dice que a ver si es capaz de poner 100. Judy pone 201. Con un par. Pero algo malo está pasando en la tranquila ciudad. Los animales están recuperando su naturaleza salvaje y atacan. Judy promete a la mujer de Nutria encontrar a su marido y ya tiene la primera pista: el estafador Nick, un zorro pillo y pícaro. Juntos intentarán descubrir que les pasa a los animales, antes de 48 horas, o Judy perderá su trabajo.

Me ha gustado especialmente que enseñe que la perseverancia es la cualidad más importante de una persona. Si me dieran un euro por todas esas veces que algún aneuronado bocachancla me dijo eso de ‘tú no sirves para esto’, con tonillo de superioridad ególatra, narcisista y moral, estaría en las Maldivas, con un chalé en medio del agua, tomándome un cóctel de mango y papaya en una hamaca azul turquesa con florecillas blancas.  Ahora cada vez que les veo me dedico a levantar el dedo corazón –metafóricamente- mientras paso por su lado. Que viene siendo lo mismo, pero más barato.


Judy Hopps es una conejita perseverante. © 2015 Disney. All Rights Reserved.

Está muy bien eso de que se inculque la perseverancia en una película de animación. El otro día sin ir más lejos debatía con mi amiga E., profe de universidad (y animadora -trabajará en Disney, fijo-), que el sistema educacional está por los suelos. En la escuela, en el instituto, y después en la universidad, solo te enseñan a ser una cosa: la fotocopia, de la fotocopia de todos los que están ahí sentados. No te enseñan a pensar, a justificar, a construir, a aprender. Te repiten lo que a todos, una materia que en cuanto acabas, se te olvida porqué 1) te importa un pito lo que diga un tío de 1519 o de 1900, 2) la mayoría de los profes les importa un pito sus alumnos y además no saben explicar. No sienten pasión por transmitir el conocimiento y 3) el sistema de educación se basa en empollar y vomitar en el examen, sin comprender. No sé como lo verán ustedes en otros países, pero en España la educación está muerta. Siempre pongo el siguiente ejemplo para describir el tipo de educación que se enseña aquí:

Un tutor a una madre/padre:
-Su hijo ha suspendido matemáticas.
- Sí, pero tiene sobresaliente en dibujo.
-Debe ponerle usted un profesor de matemáticas (o será un puñetero fracaso toda su vida).

¿No sería más fácil tirar y potenciar eso que al niño le gusta y se le da bien? Pues no. Húndamosle en la miseria. Enseñémosle algo que le importa menos que un pimiento de padrón, algo con lo que lo pasa mal, algo que odia. Algo que dejará el día de mañana. Es un problema de profesores, de padres y sobretodo de sistema. Porqué hay materias que consideramos importantes y otras que no.

Matemáticas es importante. Dibujo no. Y así vamos, como robots, cazurros sin pasión, que no saben decirle al niño, ‘vamos a conducirlo por aquí, que tiene potencial’. Cada uno tenemos un tipo de inteligencia (o varias) y a todos se nos enseña exactamente igual. Para hacer un símil, es como una cadena de montaje de coches: mismo coche, mismas piezas, mismos colores.


El estafador y la policía. Nick tiene las de perder. © 2015 Disney. All Rights Reserved.

Por eso me alegré tanto cuándo en ‘Zootopia’ apostaron por la perseverancia como cualidad. Y también por el tono feminista. De hecho el malo, es alguien a quién todo el mundo ha minusvalorado, así que es imposible odiarlo o sentir rencor. Porqué el problema es de una sociedad frívola.

Como cuenta el co-guionista Phil Johnston en una entrevista con BuzzFeed News:
‘Las expectativas de la audiencia apuntan hacia los personajes femeninos que necesitan un interés del amor, y  no es el caso. Cuanto más sofisticado es lo que obtenemos como cuentacuentos, más se apartan de esa vieja fórmula que es tan cansada. Las películas más emocionantes van a conseguir que los personajes femeninos sean más interesantes y de eso vamos a ver más muy pronto.’ 
Otro factor destacable es que es una película que aunque la protagonista es femenina, no se la asocia al amor. De hecho, en toda no se aprecia ni una gota de lo que por tópico social se relaciona a las mujeres. Un gran punto positivo que permite desarrollar al personaje sin asentarse en un hecho vacuo. Juddy se pasa el día pensando con ser profesional, con su trabajo, con su sueño, no divagando cuándo vendrá su príncipe con armadura reluciente montado en un corcel blanco que vomita arco iris. El único interés de la protagonista es su trabajo. Por desgracia, este es en pleno siglo XXI un argumento revolucionario y no visto con frecuencia en películas de animación de la factoría.
‘Creo que es un mensaje de empoderamiento para las niñas y los niños que ella sea tan apasionada y tan tenaz y que ella consigue lo que quiere.’
Judy es una ‘anomalía’ en los personajes femeninos animados. De hecho, Johnston al pasar la película a su hija de 6 años, la niña dijo: ‘Mi personaje favorito es Judy Hopps porque ella defiende a la gente y eso es simplemente genial’. Por ello piensa que
 ‘Es importante para mí para poner personajes femeninos fuertes, inteligentes en el mundo para ella ... Estoy muy orgulloso de que el carácter y la diferencia que va a hacer en el mundo.’

Ojalá todos pensasen igual.

La película tiene la etiqueta de infantil, por ponerle algo, pero hay gags que sólo entienden los adultos, como que los funcionarios que se encargan de la burocracia en la ciudad sean perezosos, que Judy y Nick se tiren allí un día entero para comprobar una matrícula o que el perezoso con el que se topan se llame Flash y sea ‘el más rápido del lugar’. Sin duda, el mejor gag de la película porqué es imposible no acordarse, por ejemplo, de la última vez que fuiste a hacer el DNI o el a renovar el carnet de conducir. Más vale que ese día uno se traiga el bocata de tortilla de patatas, porqué de ahí no sales hasta la noche.

La pareja protagonista, Judy y Nick (coneja y zorro, respectivamente), son achuchables. Servidora siempre ha tenido un gran respeto por los zorros, son animales maravillosos, preciosos, listísimos y elegantes. Pobre Nick, es un zorro traumado, ya verán porqué. Si van a verla, atentos a la escena final, la del coche con exceso de velocidad.

1h y 48 min de duración y diversión en una ciudad de animales antropomorfos, con un zorro fugitivo y estafador y una policía conejita y novata que deben trabajar juntos para descubrir una conspiración. Con 108 minutos, esta es la película más larga de la compañía Walt Disney Animation Studios, exceptuando la antología ‘Fantasía’ (1940). Esta es la tercera película animada de Disney con animales antropomorfos después de ‘Robin Hood’ (1973) y ‘Chicken Little’ (2005). ‘Zootopía’ es también el séptimo largometraje de animación de Disney en el que no sale ni un solo humano, antes ya había hecho ‘Bambi’ (1942), ‘Robin Hood’ (1973), ‘Basil, el ratón superdetective’ (1986), El rey león (1994), ‘Dinosaurio’ (2000), y ‘Chicken Little’ (2005). De hecho, el diseño de Nick Wilde, el zorro de la película que nos ocupa se basa en el diseño de el protagonista de la versión animada de Disney ‘Robin Hood’, que también es un zorro.

Flash es el más rápido del lugar. © 2015 Disney. All Rights Reserved.

En ‘Big Hero 6’ (película recomendadísima si no la han visto, Baymax es puro amor) ya dieron al espectador dos huevos de pascua, como que la carcasa del móvil de  Honey Lemon, una de las protagonistas, se parece sospechosamente a Nick o que hay un cartel de ‘Zootopía’ cuándo Baymax y Hiro pasan bajo las vías del tren. En ‘Zootopia’ hay dos huevos de pascua que corresponden a ‘Frozen, el reino del Hielo’, con dos elefantes disfrazados de Elsa y Anna, y otro en la escena de los DVD piratas que vende la comadreja Duke Weaselton, de ‘Rompe Ralph’ y de ‘Moana’, la próxima que vendrá.  Casualmente, el actor Alan Tudyk ha prestado voz a las anteriores –esta es la cuarta peli que dobla consecutiva de la omnipresente factoría de sueños-, trabajo que empezó con  ‘¡Rompe Ralph!’ (2012).

En la versión original cuenta con las voces de  Ginnifer Goodwin como Judy Hopps (la odiosa y tonta Blancanieves de la serie ‘Once Upon a Time’), Idris Elba como jefe de policía (que también podrá voz a ‘Buscando a Dory’), J.K. Simmons como alcalde león, y Josh Dallas (el marido de Goodwin, y pareja ficticia de Blancanieves en ‘Once Upon a Time’). Entre otros.

En noviembre de 2014, se decidió cambiar el personaje protagonista, que en principio iba a ser Nick Wilde, por el personaje femenino Judy Hopps. Aquí una le da en la nariz que después del éxito de Elsa de ‘Frozen’ y de Mérida de ‘Brave’, van a dar una vuelta de tuerca a la concepción de las féminas Disney, así que no resulta extraño este cambio repentino a un personaje femenino empoderado. Para hacer frente a esta dificultad, y evitar más retrasos, se contrató a Rich Moore como tercer director junto a Byron Howard y Jared Bush. Todo un equipazo, de guionistas, animadores, y técnicos para dar vida a la ciudad más variopinta de la factoría.

El nombre de la película también ha tenido sus percances. ‘Zootropolis’ es el título en inglés y ‘Zootopia’ en otros países. Ese cambio se debe a una decisión creativa para que funcione con el público de Reino Unido. O eso dicen desde Disney, porqué respuesta clara del porqué del cambio no a hay. Algunas hipótesis dicen que era para evitar la confusión con un zoológico de Dinamarca llamado ‘Zootopia’, y que tiene marca comercial registrada desde 2010.

La banda sonora está llena de éxitos comerciales de artistas como Mika (‘Lollipop’), Lou Bega (‘Mambo No. 5. A Little Bit of Monika’), Red Hot Chili Peppers (‘Love Rollercoaster’), Flo Rida feat. Wynter (‘Sugar’), The Ramones (‘Blitzkrieg Bop’), The Black Eyed Peas (‘Time), Shakira (‘Try Everything’), Bob Marley (‘Three Little Birds’, ‘No Woman, No Cry’), Barry Manilow (‘Copacabana’), Pitbull (‘Fireball’). Entre otros. La parte musical está compuesta, como ya es cásico por Michael Giacchino.



Ni un mafioso puede con Hopps. © 2015 Disney. All Rights Reserved.

Mención a ‘El padrino’ y ¿de verdad hacía falta poner a Shakira? La única cantante capaz de cargarse una de las canciones catalanas más bonitas y emblemáticas, casi un himno: el ‘Boig per tu’ y que no se le entienda ni jota. Por cierto, Shakira vive en Barcelona, al lado de mi pueblo, eso sí, en una urbanización bien, no en los pisos de la satélite. A su personaje, Gazelle, se le coge bastante manía, y una no puede evitar desear que se la zampe un león como tentempié. Ese personaje es un pegote que entorpece el ritmo de la película.

También hay una mención explícita en el guión a ‘Frozen’, lo que pasa es que no está bien traducida. En inglés, como sabrán, la canción es ‘Let it go’ (déjalo ir), aquí se ha traducido como ‘Suéltalo’ y en ‘Zootopia’  lo han traducido como se debería: ‘déjalo ir’ en una de las frases del guión. Se ve que los traductores no son muy fans de la versión española del ‘Reino de las Nieves’.

La trama es fresca y original, con unos personajes muy bien desarrollados, y a lo largo del film el espectador puede ver en ellos una evolución lógica. Una gran crítica a los prejuicios y al racismo, a la burocracia, a la mordaza social (aquí en España lo de la mordaza al Gobierno actual se le da muy bien) y un montón de referencias a la cultura pop (guiños a ‘El Padrino’, Fast and Furious’ y a ‘Breaking Bad’). Todos ellos perfectamente incorporados en un cóctel que además acerca a la conexión emocional con los personajes, tanto principales como secundarios, que transmiten emociones muy realistas, mediante unos diálogos que a veces, rozan la hilaridad. Es una película viva que hace reír en puntos álgidos, mientras toca temas delicados, como la igualdad, ya sea por raza, sexo, especie o etnia, la discriminación, o el de una sociedad condicionada que impide ser uno mismo.

En medio de esta comedia policíaca, a las veces mezcla de thriller y buddy film (película de amigos), analiza de forma sencilla los prejuicios de la sociedad, la intolerancia hacia el prójimo, la sexualidad, y la integración, que hacen que una –con todo lo que está pasando- tenga ramalazos misantrópicos y le de por pensar que los humanos, cada vez más rabiosos, infelices y violentos, seríamos la única raza que le haría un gran favor al mundo si nos extinguiésemos. Por esa razón el empoderamiento de Judy, la conejita es importante, porqué es la imagen que cabría tener de la perseverancia y la inconformidad –social y de rol-  en un mundo cada vez más loco en el que se juzga a las personas por su aspecto físico (el mental ya es otro tema).
 
5/5
★★★★
Ver tráiler
Fuentes: IMDB, Filmmafinity

Imágenes: http://www.stitchkingdom.com/disney-explore-disneys-zootopia-with-thirty-images-in-high-resolution-84306/#, http://aja.disney.com/zootopia. © 2015 Disney. All Rights Reserved.

¡Ya se acerca la Navidad! ¡Por fin! Soy de las que disfrutan con cada época del año que pasa, porqué todas tienen algo que las hace hermosas y a la vez, únicas. Así, que a gozar de las pequeñas cosas (ya sabéis que la felicidad siempre tiene forma de pequeños detalles) del invierno. Y aunque sé que es improbable, ojalá nieve. Bueno, a lo que voy.
 
Fuimos a ver El viaje de Arlo, y debo reconocer que tenía miedo. Sí, los niños, algunos, igual que los 'adultos', son unos toca narices. Y no me vale eso de ¡Oh, pobres, es que son niños! Que irónicamente, es lo mismo que dice la gente cuándo se meten los dedos en la nariz, y eso, en mi pueblo, de toda la vida se llama ser guarro de coj...
 
Por suerte, pillamos la sesión 'anti-kids', es decir, la más temprana, antes que los renacuajos salgan del cole. Y éramos cuatro gatos. Bueno, diez, pero ya se me entiende. Nos apoltronamos felices en el mejor sitio de la sala con un bol de palomitas de colores rosas, expectantes a ver qué nos tenía preparado Disney/Pixar y con una caja de 100 tissues al lado, por si acaso nos daba por sorprendernos a lágrima viva.
 
La historia se centra en Arlo, un apatosaurus (no confundir con brachiosaurus, camarasaurus o diplodocus como algún aneuronal aseguraba por ahí, en todo caso, apatosaurus también se conoce con el nombre de brontosaurus). Arlo, le tiene miedo a todo y ya, recién salido del cascarón, siente un profundo pánico hacia el exterior, y cuando crece, un miedo atroz a las gallinas. Arlo vive con su familia típica, tópica y tradicionalista (compuesta por su hermana, hermano, madre y padre) en una granja y se dedican a cultivar y a almacenar maíz. Pero todo se complica con la llegada de un polizón que se dedica a zamparse las reservas de maíz. El polizón en cuestión resulta ser un niño humano, con una actitud más propia de un perro, llamado (esto se sabe después) Spot, al que Arlo debe dar caza, cosa que no llega a hacer porqué Arlo todo un dinosaurio afable, tímido y bueno (de ahí, el título original en inglés, The good dinosaur). Una fatídica tarde, persiguiendo a Spot, una riada se lleva al buen dinosaurio montaña a bajo. Desconcertado, hambriento, muerto de miedo y magullado, Arlo deberá encontrar el camino de vuelta a casa para ayudar a lo que queda de su familia a recoger el maíz antes del invierno. Pero no estará solo en su viaje, el humano-perro Spot, lo protegerá, contra todo pronóstico, bajo viento y marea.
 
Spot sacando los dientes, literalmente. Photo by Pixar - © 2013 Disney and Pixar. All Rights Reserved.
 
Esta es la historia de una inverosímil y hermosa amistad. Sí, ya lo sé, los dinosaurios nunca convivieron con los humanos, pero en este film, resulta que el meteorito pasa de largo y no se extinguen.
 
En su viaje, Arlo y Spot se encontrarán con los más variopintos dinosaurios: un triceratops loco, cuatro velociraptores (sí, tenían plumas, en Jurassic World metieron la pata a base de bien), tres tiranosaurios la mar de achuchables y seis pterosaurios con muy mala uva. Lo bueno de las películas de Pixar es que humanizan los personajes que en un principio, nos imaginaríamos como inanimados, véase Aviones o Cars, por citar las primeras que me vienen a la cabeza, además de crear un mundo en el que los humanos no existen, no tienen cabida o están alejados de lo que nos es familiar.
 
Se puede poner la pega de que el guión no es original, que es el mismo planteamiento visto otras veces, pero en esta película destacan más que los diálogos, las miradas: de complicidad, de temor, de amistad, de amor. Lo que hace imposible la indiferencia hacia algunas escenas que son casi mágicas. Alelada, mirando la pantalla ante unos paisajes que parecen filmados y no creados a partir de un ordenador. Pixar no busca trascender en esta película, sino llegar al espectador, y eso, lo consigue con creces, porqué en la sala, todos sacaron el pañuelo. El guión también nos da escenas preciosas, como uno de los momentos cumbres más bonitos que recuerdo: el momento en el que Arlo y Spot hablan de sus respectivas familias, y lo hacen sin palabras. O la genial y entusiasta escena del colocón a base de fruta alucinógena.
 
La película recuerda a las veces a un western, con las reses, esas grandes explanadas en las que solo hay horizonte, las historias al lado de la hoguera, los forajidos….pero por encima de todo, es una historia sobre la madurez. Un viaje en el que nuestro buen dinosaurio desarrolla experiencia, conocimiento y sobretodo, sabiduría.
 
Las miradas son uno de los puntos fuertes de la película. Photo by Pixar - © 2013 Disney and Pixar. All Rights Reserved.
 
Arlo, personaje al que concibieron como si tuviese 11 años –en principio iba a tener 13, pero esa edad fue desechada porqué no cumplía con el propósito de la trama- ha pasado seis años en desarrollo. La película ha tenido una producción álgida gracias a los problemas que la salpicaron durante el transcurso: por un lado están los cambios de director.  Bob Peterson (Buscando a Nemo (2003), Up (2009), Monstruos S.A (2001)), era el encargado, en un principio, de llevar la decimosexta de Pixar a buen puerto, pero los retrasos fueron mermando el proyecto. Dejó la dirección en 2013, aunque figura en el cast como concepto original y desarrollo del film. La película pasó a manos de Peter Shon (Buscando a Nemo (2003), Los Increíbles (2004), Ratatouille (2007)) -que hasta entonces era productor de la que nos ocupa-, y que ha sido el encargado de completarlo para que lo podamos desfrutar en salas. También se cambió el compositor: Thomas Newman dejó el proyecto por los múltiples retrasos y pasó el relevo a  Mychael Danna, el ganador de un Oscar a mejor BSO por La Vida de Pi (2012) y a su hermano, Jeff Danna, en este aspecto, es la primera película de Pixar a tener dos compositores. Composición que por cierto, a veces recuerda a las antiguas pelis del oeste.
 
Por si fuese poco todo este vaivén de cambios, en noviembre de 2013, debido a los retrasos, Pixar despidió a 67 empleados de su plantilla de 1.200 personas, tras el cierre de su estudio en Canadá.  ‘Para Pixar fue un acontecimiento dramático,’ dijo Jim Morris, gerente general y vicepresidente ejecutivo del estudio. Su estreno, inicialmente previsto para noviembre de 2013, lo ocupó Frozen: el reino del hielo, así que se pospuso hasta mayo de 2014, que tampoco fue fecha viable, así que como el año pasado, fue clima de secano para Pixar, este año han estrenado, para deleite de los fans de la animación – y por primera vez en la historia de la compañía-, dos películas.

De acuerdo con el director original, Bob Peterson, la inspiración para esta película vino de la impresión que le causaron los animatronics de dinosaurios que vio en la Feria Mundial de Nueva York de 1964, cuándo era niño. Con guión de Meg LeFauve (guionista de Inside Out y futura guionista de Capitán Marvel), la película es también un homenaje a Jurassic Park, en referencia a la lucha de los Tiranosaurios con los Velociraptores que tiene lugar en la escena final de la famosa película de Spielberg. En este caso, se aprovecharon las estatuas de dinosaurios de Monsters University, para hacerlos como dinosaurios ‘reales’.

Las apariencias, a veces, engañan. Photo by Pixar - © 2013 Disney and Pixar. All Rights Reserved.

Para plasmar el movimiento de Arlo, los animadores se fijaron como modelo en  la forma de caminar de los elefantes jóvenes. Lo curioso de esta película es que no hay antagonista, sino que el enemigo, propiamente dicho, es la naturaleza y la lucha por la supervivencia.

Antes del film, como ya es un clásico en Pixar, se proyecta un corto. Esta vez, basado en hechos ‘bastante’ reales sobre un niño hindú. El corto, titulado Sanjay’s Super Team, es rompedor por el hecho de tratar otras creencias y hacer una pequeña inmersión al mundo de los dioses –son politeístas-, con especial énfasis en el choque de culturas. De la BSO en Español de El viaje de Arlo se encarga Manuel Carrasco, que parece que está remontando en el panorama musical nacional después de unos años de out.

Con un presupuesto de 90.962.643 dólares y 39.155.217 recuperados sólo en el primer fin de semana de estreno en Estados Unidos –al escribir estas líneas, todavía no hay datos oficiales en Europa-, es una de las películas –en mi humilde opinión- con mayor calidad técnica de la factoría.

No me ha sorprendido que algunos críticos –en masculino- de medios que están más bien faltos de lo que se considera la objetividad periodística tilden esta película de ‘ñoña’ y ‘cursi’, tachándola de niñería, como desprecio a las féminas, para ensalzar una virilidad machoril. A todos ellos, dejarles claro varias cosas: ser emotivo no es lo mismo que ser cursi y lo cursi no va asociado con lo femenino al igual que tampoco va asociado con la debilidad o la empatía. Deberían hacerse mirar su misoginia e intentar no recurrir al machismo para ensalzar su quebradiza hombría (os hacen saltar las lagrimitas y eso jode).  Estaría bien informarse antes de escribir necedades porqué es de mala educación hablar con la cabeza vacía.

Esta vez, Pixar ha creado un mundo en el que el agua y las nubes son un personaje más. Verán, en la animación, normalmente, estas últimas están quietas, en El viaje de Arlo, son volumétricas, en tres dimensiones, animadas como otro ser vivo, que además están llenas de vida porqué se mueven. El cielo es un elemento importante de la película. Como explica Sebastian Senn, el desarollador de nubes de la película en una entrevista emitida en Canal+ Estreno en Salas el día 29 de noviembre:
 
‘Antes, el departamento de Matte Painting pintaba las nubes a mano. Quedaban preciosas pero no podían moverse fácilmente. Buscamos la manera de que las nubes pudiesen moverse. Creamos herramientas totalmente nuevas. Las nubes existen en el espacio 3D y eso hacen que resulten mucho más reales. Se mueven cuándo se levanta el viento y cuando hay tormenta’.
Martin-Sebastian Senn: Clouds Development
Ejemplo de sofisticación paisajística. Photo by Pixar - © 2013 Disney and Pixar. All Rights Reserved.
 
Por su parte, Shon, el director, añadía que
 
‘Queríamos que la naturaleza estuviese viva, que respirase, por eso se nos ocurrió intentar hacer todas las nubes volumétricas en 3D.’
 
Para animarlo todo, para poder plasmar el realismo de la película y del lejano oeste el equipo hizo su propio viaje, incluyendo una excursión a caballo por el Grand Teton. Según dicen, como hay una escena en la que Arlo cae al río, hicieron rafting para saber que se sentía bajando por unos rápidos. Como cuenta Harley Jessup, diseñador de producción:
 
‘Sabíamos que se iba a ambientar en el oeste americano.’
 
Decir que no pude evitar pensar En busca del Valle encantando antes de ir a verla, la diferencia, es que en esta moría la madre (algo que siempre me toca los ovarios) y en la que nos ocupa es el padre –como en El Rey León-. Y por suerte, me la repampinfla bastante. Si le tengo que poner un pero, es que de repente, la madre se ve desvalida sin su compañero, como dando a entender que 'la figura paterna es el sustento de la familia'. En fin hija, al toro, por los cuernos, que los tíos se reponen pronto. Por lo demás, genial. La animación es diferente a Inside Out, y comparar El viaje de Arlo con Del Revés es una gran estupidez. Temática y animación son diferentes, al igual que el presupuesto. En Arlo (lo específico para aquellos que insisten en ello) la trama es más simple, sí, pero lo simple, a menudo resulta lo más hermoso. Y quién no sepa verlo, tiene un gran problema de narcisismo. O de pérdida de ilusión de vivir. No sé cuál es peor de las dos.
 
En fin, El viaje de Arlo es una preciosidad, en su simpleza narrativa, un alegato y un canto a la vida, a ese 'sigue nadando, sigue nadando, nadando, nadando...' que decía Dory en Buscando a Nemo, como mantra para respirar y ver que, ante nuestros ojos, por muy oscuro que sea el camino, siempre hay luz ( representado metafóricamente en la escena de las luciérnagas), siempre hay alguien a quién poder coger de la mano para sustentarnos.
 
Una reflexión sobre la fragilidad de la vida, la rapidez de la muerte plasmado desde una perspectiva arraigada a lo emocional, que transmite sentimientos a cada escena. Id a verla no os defraudará. Deja huella. Es una película tan dulce, emotiva y adorable que sabe amargo que se acabe.
 
4/5
★★★★

Ver tráiler
Premios: 2015: Globo de Oro: nominada mejor filme de animación. Premios Annie (los Oscar de la animación): 10 nominaciones incluyendo mejor película. Satellite Awards: Nominada al mejor largometraje de animación. Critics Choise Awards: ídem anterior.
Web oficial: http://aja.disney.com/the-good-dinosaur
Fuentes: IMDN, Filmafinnity, Acción, Canal +.

Imágenes: granviacines.com, polygon.com, atomix.vg, Photos by Pixar - © 2013 Disney and Pixar. All Rights Reserved.