Si quiero leer un texto sobre feels me leo un fanfiction que seguramente estará mejor escrito.
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| Mierda va |
El marketing editorial lo vende con que es una ‘novela de humor’ y ‘romántica’. El humor no se lo veo por ninguna parte. Debe ser que ya no tengo el chichi pa’ farolillos a cierta edad. Y lo romántico es muy discutible puesto que se basa en relaciones de poder, celos y control. Una novela tan tóxica como llana y olvidable.
Pero ¿de qué va el tinglao?
Pues de tía bajita y mona que trabaja en una editorial como ayudante de dirección llamada Lucy y que odia al otro ayudante de dirección un tío alto y guapo llamado Josh. Ambos trabajan en Bexley&Gamin una editorial fusión. Lo que no sabe Lucy (y cito textualmente el eslogan de portada) ‘es que del odio al amor hay un paso’.
Si hay un resumen coherente de personajes en lo que refiere a esta novela es este: gilipollas ella, gilipollas él. La trama, si es que a eso se le puede llamar trama, es lineal y soporífera. De hecho, al libro se le pueden quitar más de la mitad de las páginas y quedaría tal cual. Debería haberme olido algo mal cuando ya en la sinopsis te enteras de que la baja es ella, él alto, y no al revés.
'Sentado frente a mi está el ayudante de dirección del señor Bexley. Su secuaz, su fiel criado. La segunda cosa que hay que saber de mi es es esta: odio a Joshua Templeman' (p.8)Pues vale. También nos enteramos que la prota tiene 28 años y me parecería genial que lo odiase si no fuese porqué es completamente imbécil. ¿Y porqué? Pues bien. Para empezar él la llama 'Fresita' un apodo denigrante que usa por el simple hecho que los padres de Lucy tienen una plantación de fresas. Ella odia que la llame así. Bien. Guay. Después está el tema de los jueguitos sin sentido que se traen tipo 'aguantar la mirada el uno al otro o denunciarse a recursos humanos’. Ella lo odia. Ténganlo presente. Lo odia hasta la página 20 en la que encontramos lo siguiente que ya da una maravillosa idea del potaje:
Dior. ¿Porqué no he tirado este libro a la basura al leer esto? Pues por el 'a ver si es tan bueno como dicen'. Atentos que la prota tarda dos decenas de páginas a fijarse físicamente en el que en teoría odia. Muy lógico no es.'(refiriéndose a Joshua) tiene una mandíbula recta y viril'
En la página 51 ella tiene un sueño erótico con él. Algo muy raro si odias a alguien. Y en la página 66 ya se están dando un buen magreo en el ascensor. A las 100 páginas él se queda a cuidarla a ella porqué ella se encuentra mal. Que alguien me lo explique. Sigo al trapo.
Pasemos a la escena en la que ella se pone enferma y él la cuida tan sacada de soujo nipón. A parte de la escenita de 'me quedo a cuidar a la chica' tan fuera de lugar, Josh llama a su hermano médico a las tantas y con el que no se habla (porqué básicamente Josh es un capullo al que romantizan) para que le eche un ojo a Lucy. Porqué Lucy lo de cuidarse sola y tomarse la medicación para la fiebre no tal. A ella la tienen que ayudar. Yo de esto no comentaría nada si el tal Josh no fuese un imbécil, pero como tiene un tufo a telenovela que no se lo aguanta pues lo digo y me quedo tan pichi.
Después de ese drama febril por intoxicación alimentaria/resfriado que pilla Lucy y en el que Josh llama a su hermano para que la visite y su hermano le dice algo tipo 'oooooohhh muy bien, deberías haber sido médico como yo' solo por haber tapado a la muchacha y haberle dado unos gelocatiles, (algo que sinceramente es un insulto al colectivo sanitario) llega la próxima. Porqué en la página 121 nos encontramos con la siguiente tontá:
'Contemplo el techo y reconozco ante mi misma está verdad asombrosa. No odio a Joshua Templeman.'Lo asombroso es que en un alarde mío de infinita paciencia haya enviado este libro a Marte de una patada. 121 páginas tarda en darse cuenta que siente algo por él. Odiarlo no lo odia mucho. Y precisamente después de que él la haya ‘cuidado’. ¿Qué raro, eh? Lo dicho, sacado de un manga.
Después el lector se entera que Danny, el chaval que va detrás de Lucy, la ha estado llamando mientras ella estaba enferma y ¿adivináis la actitud de Josua? Efectivamente, no le ha pasado los mensajes. Sí señor. Le pilla el móvil, lo chafardea y no le cuenta a Lucy que otros la han llamado porqué está celoso. Meeeeeec. Relación tóxica y machista a la vista. Si antes ya tenía los farolillos de alarma encendidos con el libro, ahora soy un faro con bombilla industrial de 100W . Pero aquí no acaba la cosa porqué esta novela cumple el cliché de lo mal aceptado como romántico: protagonista tonta del bote que se menosprecia a si misma en pos del tío, tío controlador macho y fuerte, y un 'amor' heteronormativo. ¿Y que le dice Lucy a Josh para agradecerle que la haya cuidado?
'Limpiare tu apartamento. Seré tu esclava durante un día entero. Te...prepararé un pastel' (129)A lo que él responde.
'Estate calladita, Lucinda.'Denme un segundo. Echo la pota al váter y vuelvo con ustedes.
En la página siguiente encontramos otro ejemplo de celos nada romántico. Les cuento, el tal Danny (ese que va detrás de Lucy) queda con la prota en una cita. Cuando Josh se entera de ello suelta:
'-La mayoría de los chicos intentan un beso en la segunda cita' (130)Hola perla, mira, qué tal si dejas de meterte con quién sale ella o deja de salir, que a ti no te incumbe. Pero no contento con meterse en la vida privada de la protagonista y lo peor, pensarse que tiene derecho a ello por un calentón de ascensor le dice:
'Hazte un favor a ti misma y quédate en casa esta noche. Tienes una pinta horrorosa.' (131)
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| Un café caliente. El mismo que le tiraría por encima a la autora. |
tomar por culo y le dijese que es un tío mierda y que volviese a la cueva de dónde ha salido. Pero no.
'Ahora está muy cerca de mí. Quiero conseguir ese jabón que usa, sea cual sea. Guardaré una pastilla en el cajón superior del aparador para perfumar mi lencería. Noto que empiezan a arderme las mejillas. (...) observo los fuertes tendones de sus muñecas. Advierto por primera vez que tiene en la parte interna del brazo esas venas hinchadas típicas de los hombres musculosos'. (133)Dior, dame paciencia, porque como me des un bazooka este libro lo flipa.
Después de ese momento zen musculitis, deciden jugar a un 'juego O algo así'. Al principio flipé un poco. Y es normal, porqué se han saltado el punto. Con dos pares. La cuestión es que ese nuevo juego (esto parece una mención ya a 50 defecaciones de Grey) consiste a liarse. Pues vale. Pues muy bien. Sería genial si cada uno se liase y fuese liberal con la sexualidad del otro pero volvemos al ser controlador (y romantizado) del protagonista masculino que le suelta:
'No puedes esperar que me porte como un buen chico cuando entra en la oficina otro hombre, te da un beso y te regala flores. No es así como funciona este juego entre tú y yo'.Porqué él tiene que ser un machote. Un cuñao. Marcar las reglas. Unga unga.
Y la ciruelita que colma el pastel: 'Él está tratando de ocultar que tiene una erección de dureza extra.'
Me pregunto si hay un barómetro para erecciones y la autora se ha dedicado a estudiarlo y a contabilizarlo. Además dureza ¿como qué? ¿Como hormigón? ¿Si le lanzas una losa de hormigón la cebolleta se mantiene recta? ¿Como una prensa hidráulica? ¿Si la pones en medio no se abolla? ¿Y extra? ¿Es como los chococrispis que ahora llevan extra de fibra?
'Ya lo creo que participaría: tanto que al día siguiente no podrías caminar derecha' (135)Ah. Era eso. Qué decepción. Seguimos con el unga unga de cavernícola unineuronal. El tal Joshua no ha pensado que a lo mejor es él el que no va a poder caminar? Yo informo a la autora que hay unos juguetitos que van a pilas y tienen diferentes velocidades e incluso lucecitas. Por eso de dejar de lado el cuñadismo y dejar de centrar los libros en un espacio tan sexualmente oprimido.
Pero como buen macho alfa se tiene que sentir legitimado por su virilidad cebollil porqué en eso va su autoestima, que es frágil, como una caja de copas de cristal. Atentos.
'El juego o algo así no volverá a comenzar hasta que me digas que nadie besa como yo. (...) Si besarle a él (Danny) no resulta tan bueno como besarme a mi, no puedes volver a besarle.' (136)Este tipo de control y relación tóxica no sólo se da en que el protagonista masculino tiene que fomentar una masculinidad tóxica (es dañino para hombres y mujeres de igual forma) sino que es un tipo de estándar que se normaliza cuando no lo es. Una relación romántica no puede estar nunca basada en relaciones de poder. Pero no sólo encontramos machismo en ese personaje sino que el jefe de Josh le dice a Lucy que 'debería sonreír más'. Y la pava se queda otra vez callada. Y lo acepta. Pava durante todo el libro, no es extraño encontrar que llega a un punto que es de traca. Véase.
'Muerde, mastica, traga, y yo tengo que mirar para otro lado porqué resulta tremendamente sexi, la verdad sea dicha'. (138)Lo ve masticar y se le caen las bragas. Lo ve hacer cualquier cosa y también. Tremendo es que pongan a este libro como una maravilla con la de idioteces que hay y tengan los cojones de haberlo publicado. Por si alguien más duda del marichulismo imperante:
'Esto no es un favor que tu me haces (él a ella sobre el sexo). Es más bien el mayor favor que vas a hacerte a ti misma'.( 139)En resumen, él opina como va vestida, si puede o no salir, con quién debería salir, a quién debería besar y también lo que debe hacer con su cuerpo. Y esto está escrito por una mujer. No me vengan con que ella también le responde, porqué ella no deja de ser una pavisosa que no funcionaría ni con aire de gasolinera y él un puto controlador.
Después de quedar con Danny, ella no siente chispazo después de morrearse y suelta sobre el chico:
'Una cena carísima a cambio de un mal beso'.Pava, tonta, y machista. Lucy, coliflor, acelga, animalillo del bosque: TÚ NO LE DEBES NADA A UN TÍO. No eres un objeto. No eres un trueque. Ha pagado porqué él quería y no tienes que follar a cambio. De nada.
De hecho, se pasa todo el libro diciéndose a ella misma que es ‘patética' pero que qué maravilloso es él, en cambio. Tipo:
'no pienso entrar en el edificio (para ir a buscar a Josh). No soy tan absolutamente patética'. 'Quizá nunca me ha odiado: quizá siempre me ha deseado'Y por eso te ha puteado durante meses. Porqué te ama. Súper empoderador. Magistral.
Después de eso él le manda un mensaje que pone:
'dónde estás? Lucinda, me estoy enfadado'Controlando otra vez. Sólo le falta decir que la va a encerrar en casa sin ver la tele. Pura mierda. Acosador, controlador y violento.
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| Pongo una imagen de libros bonitos. Este no lo es. |
'Dejo escapar un suspiro entrecortado. No voy a ser violada. Nadie calienta agua antes de forzarte, salvo quizá en los tiempos de la Edad Media'. (152)El clásico de lo romántico es hacer chistes sobre violaciones. Porqué ya se sabe que lo peor que le puede pasar a una mujer es que sea violada. En fin.También vemos que el piso de un machote tiene que ser de machote. O como deja bien claro la autora:
'El cabezal marrón oscuro, lujosamente tapizado de cuero, impide que el conjunto resulte femenino'.Madre mía y si por ello se nos vuelve homosexual qué?!?! Él es demasiado machote para tener algo que pueda ser femenino. Porque, hay que recordar (y sino nos lo recuerda la autora en boca de su protagonista) que
'Los arcos de músculo de sus hombros se sostienen en suave equilibrio sobre unos bíceps curvados. Las articulaciones del codo con la muñeca parecen artilugios de una sofisticada ferretería' (157).No, si te parece, después de los hombros, hay un tentáculo de calamar, no te jiba. Estoy de los músculos, de los ojos azules y de lo guapo que es el tío hasta las narices, mientras ella se define como 'patética'. Lo de compararlo con una ferretería es una analogía tan mediocre que ni la voy a comentar. Pero cuidao, que cuando se empieza a decir gilipolleces, no se puede parar. Es un nonstop. Como un partido de tenis. Una detrás de otra. Atentos a la cita:
'-Estaba pensando en lo grandote que eres.Súper romántico. Pues al final si que va a tener que ver con algo de ferretería. O con una estantería de Ikea. Ahí, intentando encajar las piezas con la llave allen y haciendo malabares para encajarla en ese rinconcito. De ahí a un modelo FJÄLKINGE hay un paso.
Miro nuestras manos entrelazadas. Él acaricia mi palma entera con su pulgar. Cuando volvemos a mirarnos, sus ojos se han oscurecido un poco.
-Encajaré contigo a la perfección' (157)
Otro motivo que me hizo saltar las alarmas con este libro y su indudable (y más que demostrada a estas alturas) dosis de machismo fue lo siguiente:
'Me ducho y me maquillo, lo cual es absurdo. ¿Por qué rociarme el escote de perfume?¿Para qué ponerme los tejados buenos? Aquí no hay nadie que pueda verme, u olerme.' (171)Que a estas alturas tenga que explicar que las mujeres podemos maquillarnos, ponernos ropa chula y perfume PORQUÉ NOS DA LA GANA y no para un tío es muy fuerte, a la par de que un ejemplo tácito de lo mucho que nos queda por luchar por la igualdad. Que tenga que encontrarme esta mierda en un libro que se supone 'romántico' en pleno siglo XXI sin que 1) la editorial le haya puesto el freno como bueno despropósito machista que es y 2) la autora y gran mayoría de las lectoras de esta novela lo vean como normal y no se señale, dice mucho de lo interiorizado y normalizado que tenemos conductas, ya citadas anteriormente, que no son para nada normales y que no deberían estar interiorizadas. Las mujeres no pensamos sólo en tíos. Tenemos vida más allá. Hablamos de más temas. No me sirve lo típico de que es ficción y es romántico, porque lo que hacen este tipo de novelas es reproducir un patrón dañino.
Tampoco es ni medio normal que ella lo describa así:
No es sudor, es J'Dore. El sudor, huele a eso, a sudor. No me jodas que ahora el sudor huele a Ambipur Bosque Fresco.'Su sudor huele a lluvia y a cedro, y deja también un ligero cosquilleo a pino en mis narinas.' (174)
Y sigue:
'Su clavícula encaja a la perfección bajo mi pómulo. (...) Llena un vaso y yo pego la oreja a su cuello para escuchar cómo traga'.Maravilla. Qué romántico, qué todo. Ni en First Dates, oigan. ¿Me explican qué coño tiene de romántico el escuchar tragar a alguien? Por si no ha quedado claro que el tío es musculoso, guapo y alto nos lo vuelve a repetir. Porque sí, si no queda claro eso, se va a tomar por culo todo el libro.
'Como una piña musculosa. (...) Una musculosa porción del hombro'. (176)Las piñas ahora hacen pesas. Son culturistas. Se ponen hasta el tallo de hormonas y es probable que paguen la matrícula del gimnasio a toca teja. Si ve usted una piña corriendo en la cinta, por favor, no le pregunte nada, que se las apiña muy bien.
Dos páginas más tarde, es decir, en la 178, hace la misma referencia. Teniendo en cuenta que la autora debe pensar que sus lectores son completamente gilipollas, repite. Como las natillas.
'Me impulsa a apoyarme en él. La parte media de su espalda es un rincón ergonómicamente perfecto para ocultar mi cara'. (...) Al pegar la mejilla a su pecho, noto cómo su calor irradia hacia mí.'Ah, pero ¿no era una piña? Las piñas no calientan a no ser que las metas al microondas. Entonces, ¿es una piña calentada al microondas? A qué temperatura la habrá puesto? Cuantos minutos? Se le han deshecho los músculos con el calor? Qué siente una piña? Qué piensa una piña? Le gusta el mito de la caverna a la piña? O prefiere leer a Belén Esteban? Una piña es una piña y un calabacín un calabacín? Es la piña la que quiere que sea el alcalde y es el alcalde el que quiera que sea la piña el alcalde?
'Tomo un poco más de helado. La cuchara de roza con mi lengua en un contacto que resulta obsceno. Su lengua, mi lengua. Lamo la cucharita y él me observa en silencio.(...)Enga, un abrazo a los compañeros de la Facultad de medicina y a todo el colectivo sanitario. Y no, no te mamas seis de carrera, entre dos y cinco años de MIR, más otros tantos de especialización extra para que sexualicen tu profesión de esta manera. De hecho, poco tiempo te da de respirar en un hospital. Ni siquiera da tiempo de cagar. Erótica pura. Lee esto Casanova y se limpia el orto con las páginas de la novela. Añado que a esta señora se le erguen las tetas con un soplido. Tú le soplas y puedes rayar parmesano en ellas. Es genial para ponerlo en la pizza. El parmesano, no las tetas de la señora. La pizza es sexi. Mogollón de erótica. Esta escena no.
-Doctor Josh...Habrías sido un médico muy sexi. (...) y noto que se me empiezan a erguir los pezones. (...) Es una situación tan sexi que estoy segura de que se me acelera el ritmo.’ (180)
La autora, en un afán de demostrar que en tema de medicina sabe mogollón, más que un cuñado en nochevieja, lo peta. Recordemos que el prota, Josh, estuvo en primero de medicina y por eso, sabe darle un gelocatil a Lucy, taparla con mantitas y tomarle la temperatura con el termómetro. Un machote. De ahí, a hacer intervenciones a corazón abierto hay un pasito.Y por supuesto, el pobre está traumado. Porqué todos los cabrones tienen que estar traumados para así justificar que traten mal a los demás. Les pongo en situación. Se ve que el padre de Josh, nuestro machote, quería que estudiaste medicina, cómo él. Durante unas vacaciones él:
'Acompañaba a algunos médicos que debían de estar demasiado exhaustos para decirle que no. Pero, una tarde, me da una palmada en la espalda, me presenta al médico forense y nos deja solos.’ (182)¡Claro que sí, hombre! Tu te vas a un hospital y dices: 'mira que me he traído el churumbel y a ver si podéis cargar vosotros con él en vacaciones, que va para médico'. Así, sin placa identificativa, ni nada, a pasar visita a los pacientes. No puedes acompañar a un médico si no estás autorizado por una universidad (prácticas) u organización. Se nota que se ha informado.
'Me incorporo con dificultad y me apoyo en él. Mi cabeza se adapta fácilmente al hueco perfecto de su cuello. No hay duda: encaja conmigo por todas partes.' (183)Hola, estantería.
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| Este libro enseña a odiarnos entre nosotras. |
'Yo estaba sentada enfrente, mirando cómo tapaba el sol por su cuerpo como una marea, y aspiraba la fragancia de la tela que iba calentándose sobre su cuerpo' (187)Repite dos veces la palabra 'cuerpo' en una misma frase porqué el diccionario de sinónimos lo tenía muy lejos. Un ejemplo tonto que sirve como demostración de calidad narrativa de Sally Thorne.
'Él se arquea hacia mí. Su erección me presiona de tal modo bajo la pierna que me duelen los tendones de la corva'. (189) Y por sin no nos habíamos enterado, repite en la misma página: 'Joder, estoy muy excitado'Pura poesía. Se ve que es una piña con músculos y taladro.
Después vemos como se describe la propia protagonista, como cliché femenino con patas de lo que debe ser una mujer:
'Soy una buena chica. La dulce criatura a la que todos adoran. Siempre servicial y dispuesta a complacer.’ (193)Qué puto asco me da. Porqué oye, te tienen que adorar. Todo el mundo te tiene que adorar, porque tu ego depende de ello. Vaya mierda de personaje.
¿Siguen pensando que la autora no trata de imbécil al lector? Arreen como la prota vuelve a describir al maromo.
'Nunca en mi vida he visto a un hombre tan guapo en persona. Todo él resulta una gozada. Rebosa clase, lujo y excelencia. Cada una de sus partes está diseñada y mantenida a la perfección. No puedo creer que haya malgastado todo el tiempo en otras cosas en lugar de dedicarme a admirarlo'. (217)Y unas páginas más allá, encontramos:
'Una farola me ofrece una preciosa imagen congelada de un bulto duro y prononciado.' (224)Lo que hace pensar que al protagonista masculino le salen bultos como a un adolescente granos.
Véase:
'El remueve las caderas. Noto la prueba de que me quiere, firme durísima, contra mi cuerpo.' (228)Si lo dejas así, lo puedes usar de perchero, y es maravilloso en Navidad, porque viene con dos bolas incluidas.
Siguiendo con el tema, hay que recordar que es 'un hombre guapísimo, de una belleza inhumana' (229) y que 'sería capaz de asesinar por unas pestañas como éstas, pero parece que la naturaleza siempre se las otorga a los hombres más masculinos' (233).
Para esta afirmación la autora ha seleccionado una muestra de población varonil, y cumpliendo la base del método cuantitativo, ha ido analizando señor a señor, ella misma. Pestaña por pestaña. Después ha estudiado lo muy mucho machote que son en función de los 'unga, unga' que ha eructado cada uno.
'-Nadie sería tan masoquista como para casarse conmigo.Y un cabrón celoso y controlador. ¿Quién no querría salir con alguien así? Los celos son otro proceso que en este libro se dan como normales y que son tóxicos.
Yo le defiendo con cierta indignación.
-Alguna estaría dispuesta, seguro. Eres absolutamente despampanante. Un tipo cuidado, alto, musculoso. Y con empleo. Y con un buen coche. Y con unos dientes perfectos. Vienes a ser lo opuesto de la mayoría de chicos con los que he salido. (234)
'Imaginármelo dando placer a otra es demasiado para mí.Porqué sí, en una relación los celos son normales, al igual que el control. Ella se lleva la palma por gilipollas pero él se la lleva por machista.
-Por qué no?
-Me pondría celosa -refunfuño.' (236)
'Por eso no tengo novia. Todas acaban dejándome por un chico amable.'(236)Eh, pero que sea un capullo no tiene nada que ver, ¿eh? Pobrecillo.
Y otra cosilla. Si uno de tus personajes tiene que ver con la medicina es importante informarse mínimamente.
'Mi madre era cirujana, corazón y transplantes principalmente'. (237)Hay que joderse. Lo explico por si alguien se pierde y da esta mierda por buena. Un trasplante de corazón lo hace un cardiólogo, que es un médico/cirujano especializado. Sí, los médicos se especializan por sectores. Y añadir 'y trasplantes' como si un cardiólogo pudiese cambiar, yo qué sé, unos pulmones, un cerebro o un riñón como quién monta un puzle, es una absoluta falta de respeto. A la autora se la peta todo eso y prefiere ofrecer un producto mediocre en el conjunto de sus facetas.
'Nunca le había visto tal cantidad de piel: una piel dorada e impecable, que irradia salud. Las líneas de sus clavículas y sus caderas constituyen un marco impresionante. Entre medias, hay una serie de músculos individuales, cada uno de los cuales representa un objetivo cumplido: una casilla marcada. Los pectorales son planos y cuadrados de contornos redondeados. La tersa piel del estómago ciñe esos músculos.Josh plancha la camisa y todos los músculos se mueven a la vez. Sus bíceps, y también los músculos de la parte baja de su abdomen, están surcados por ese tipo de venas tan descaradamente masculinas. Sus caderas dibujan unas crestas que apuntan hacia su ingle.' (238)¡Qué forma de narrar! ¡Qué belleza! ¡Qué precisión! Lo ve Gustavo Adolfo Bécquer y le baila una jota en los morros. Voy a potar. La obsesión que tiene ella con él no se reduce ahí, en un momento dado, ella me pregunta: '¿Quieres que lo rebaje un poco? (el color del pintalabios)’ (239). Porqué claro, a lo mejor no le parece bien el tono que llevas y lo tiene que decidir él. Incluso llega al punto que ella escoge un color de vestido porqué 'combina con las paredes de su dormitorio' (240). E insulta a otras mujeres refiriéndose a que 'todas esas mujeres estúpidas que no saben cómo tratar a un hombre como es debido' (241).
Por supuesto llega el brillante momento en que él, le presenta a sus padres. Y cómo lo hace no tiene desperdicio:.
'-Esta es Lucy Hutton. Lucy, mi madre, la doctora Elaine Templeman' (242)Llama 'doctora' a su madre. Algo raro es. Tu no vas llamando a tus padres por su profesión. Esto es tipo: Hola, mira, aquí la física nuclear condensadora de supositorios de neutrones, ¿qué tal? Pero es que la madre es igual de perla que el hijo porqué responde:
-¡Lucy, al fin! -Exlqma sobre mi pelo. Luego se aparta y me estudia- Es preciosa, Josh. (242)Josh, te has comprado un perro muy mono, Josh. Un jarrón precioso. Y sin conocerla ni nada, pa qué? Si lo que importa es que sea mona. Y de qué van a hablar dos mujeres en una boda? Pues de tíos. Estereotipo? Eso qué es? Se come?
'(Lucy refiriéndose al catarro) tuve mucha suerte de que sus hijos me ayudasen a superarlo' (243)Era un catarro, no la fiebre amarilla. Suerte de los caballeros de la brillante armadura porqué sino ella no se habría podido tomar el gelocatil solita. Nuestra protagonista también tiene una visión un tanto absurda del matrimonio refiriéndose como 'es algo totalmente primario. Él lleva mi anillo. Es mío. Nunca será tuyo'. (246) Claaaaaro. No, si las tías estamos constantemente fijándonos en los tíos. Siempre. Y claro, esa posesión se tiene que ver. Esto nos lleva otra vez al tema de que a la autora le parece que las mujeres somos enemigas entre nosotras y no vaya a ser que le robemos a otra la posesión más preciada, que es un marido /novio.
Tampoco nuestra prota tiene problema en que la utilicen como un jarrón: de decoración.
'El hombre que me ha odiado durante tanto tiempo está exhibiendome ahora y atrayendome hacia sí. Cuando volvemos adentro, me besa en la sien. Acerca los labios a mi oído y me dice que estoy preciosa. Luego me hace girar noventa grados y me presenta a otro grupo de parientes. Me sigue exhibiendo.' (248)Perrito, perrito bonito. Toma la chuche y sigue moviendo la cola.
Y cuando Sally Thorne no está con eso, vuelve a dejar claro que no tiene ni jota de medicina. Yo qué sé, una búsqueda rápida en Google o algo. Pero no. Nos deleita otra vez con algo que me dejó con cara de pez.
'Las grasas saturadas y las grasas trans, una vez en las arterias, ya no salen de ahí. A menos que tengas un atraque cardíaco' (254)Según la autora, con una parada cardíaca, las arterias se limpian ya de grasas saturadas? Es más, tiene que ser un paro cardíaco? Porqué también puede desarrollar en otros tipos como, yo que sé, se me ocurre, la diabetes tipo II, y otras enfermedades. También hay que tener en cuenta que hay varios tipos de grasas y que hay que comerlas porqué el cuerpo no las genera por sí solo. Eso también se lo pasa por el forro.
En este sentido de complexión médica de la que la autora es una auténtica crack aparece la ciruelita del pastel. Es tan total pro que usa frases como 'siento una punzada en el plexo solar'. En vez de decir en el estómago. El estómago y el plexo solar no son lo mismo. Alias, para que lo entienda todo el mundo, con plexo solar, se refiere al abdomen. Generalizándolo. Porqué en realidad, el plexo solar es una red de neurotransmisores que rodea la arteria aorta y en la que se combinan fibras de los sistemas simpáticos y parasimpaticos. En otras palabras, queda muy bien usarla en una novela pero cuando tienes idea de lo que es. Sino, te la ahorras. Tú ahorras neuronas, y yo me ahorro tener que explicar porque tu novela es una mierda.
Siguiendo con el tema romántico, el prototipo cliché de 'tú eres la chica que ha fundido al hombre de hielo' (255) y vamos a odiar a todas las mujeres que se acerquen a mi machote. Porqué a ver si me lo van a quitar. Y a las que no se acerquen también, por si acaso.
'Salieron un año entero. Seguro que se han acostado juntos. Esa rubita esbelta e inmaculada ha dormido en su cama. Lo ha besado en la boca.' (256)La culpa es de ella. Él no tiene nunca nada que ver con el sexo. Él sólo pasaba por ahí. Claro que lo de estar celoso de cualquiera también es muy machote. Por ejemplo, ella se aparta para responder a una llamada de trabajo, y después él la sigue:
'Veo a Josh reflejado en la ventana, por encima de mi cabeza, y doy un respingo. Él me quita el teléfono de la mano y mira el identificador de llamada.Repetid conmigo. Los celos son tóxicos. Ser controlador no es amor. La violencia no es amor. El acoso no es amor. La invasión del espacio privado y personal no es amor. NO ES AMOR. NO ES ROMÁNTICO. NO ES SALUDABLE.
-Soy Joshua. No vuelvas a llamarla. Sí, hablo en serio.-dice. Cuelga y se guarda el móvil en el bolsillo.
-Eh. Dame mi teléfono.
-Ni hablar. ¿Era con él con quién tenías que hablar a escondidas?-La expresión de sus ojos se vuelve oscura y acerada. (264)
Romantizar eso es ser irresponsable, como autor, como persona, como ser humano.
'El problema con Josh es que aún cuando está furioso, sigue resultando delicioso mirarlo. Tal vez incluso más que en condiciones normales. Todo él concentrado en el brillo oscuro de los ojos, en la tensión airada de la mandíbula. El pelo alborotado, la mano en la cadera tensando la camisa azul. Con lo cual a mi me resulta un poquito más difícil estar enfadada con él.' (264) (...) ¿Qué llevas puesto? Ese tipo se la está buscando de verdad. La expresión de su rostro hace que me pregunte si yo también me la estaré buscando. Me sitúo por ssi acaso detrás de un sillón.’(265)Arranques de celos, ataques de violencia súbita muy normales. Y lo peor, ella se pregunta si va a ser víctima en su propia piel de esos ataques. Es horrible. Y como se justifica el ser así? Pues con un trauma. En este caso el trauma es de que su padre nunca le ha aceptado.
Por supuesto después de todo eso ese ataque de celos y violencia y esa tremenda confesión traumática, follan. Durante 11 páginas. Sí, repito. Follan durante 11 páginas. Y por supuesto, encontramos flores, perlas de esas a las que los tiene acostumbrada la autora tipo:
'-Eres enorme. No sabes como me excita.Romanticismo puro. Ya no hablemos de que Thorne tiene un gran léxico, una gran materia prima de vocablos que se repiten insaciablemente tales como encajar, sexi, músculo y perfección. Y que efectivamente, el sexo empieza y acaba cuando a él se le empina y se le afloja.
-Y tú eres diminuta. Lo cual me hace pensar en todas las maneras que tendremos que encajar. No pienso en nada más desde el día que nos conocimos.’ (273)
'Agarro su miembro duro e intrigante' (278)Para eso mejor titular el libro como ‘historia de un miembro duro e intrigante’ (ideaca de Meg, de El cuervo de alas rotas) o imaginando a la protagonista diciendo ‘ohhhh, esto es un pene? Pensaba que era un freno de mano’ (ideaca de Mari, de Bohemian Creative). Thorne, el colgajo no es la estrella del sexo. Al igual que hay otras formas de sexo y que el sexo no tiene por qué incluir penetración. Lo mismo con que la protagonista 'le suplique' a él que se la meta. Se sigue mostrando una relación que no es de igual a igual. Sino que la superioridad la tiene el tío, porque ella se deja hacer y no decide cuándo. Pero la autora a lo suyo.
'Siguiendo el curso del agua, miro el vello más espeso del pubis y la eminencia imponente de su miembro erecto. Todo mojado. Bellamente cubierto de venas. Me basta mirarlo para que me flaqueen las rodillas. Ha estado dentro de mí. Lo necesito otra vez. Lo necesito tantas veces que pierdo la cuenta' (284)Cuándo el colgajo es la estrella, se desestima por ejemplo, la maravillosidad que las mujeres tenemos. Se llama clítoris que, como Teruel, también existe.
'El contraste entre mi cuerpo y su enorme y glorioso físico' (288)Eso quiere decir que el cuerpo de él es precioso y el de ella una mierda? Sigamos autoflagelándonos por no encajar en los cánones. Quiero una protagonista que se quiera. Que se diga lo buena que está, con sus estrías, michelines, sus arrugas y sus tetas caídas. Quiero una protagonista que tenga autoestima. Que no gire en torno a un tío. Quiero una protagonista que se mime, y que para hacerlo no necesite a nadie. Quiero una protagonista que no le caiga bien a todo el mundo. Con su carácter. Una protagonista que no insulte a las demás mujeres, que las vea como aliadas y no como rivales. Es necesaria una protagonista así. Muy necesaria. Y la que este libro ofrece es todo lo contrario.
Otro ejemplo es que Lucy examina con microscopio a cada mujer con la que se cruza, las juzga son saber nada de ellas, las insulta. A la recepcionista del hotel le llama 'barbie de hotel' porqué ha sonreído a Josh. Y claro, para que no se lo quiten entonces 'Yo extiendo una mano sobre el pecho de Josh. Como diciendo: 'es mío'. (292)
Resumiendo, que acaban juntos y él, le dice que 'te amé nada más verte' (hola, instalove) por eso precisamente la puteó en el trabajo durante meses. Así que recuerda mujer, si te maltratan no es maltrato, no es acoso laboral, es porque te quiere. Bravo, Sally Thorne por seguir fomentando la violencia machista. Ahora, me voy a limpiar el ojete con tu novela.
1/5
★★★★★
Imágenes: casadellibro, pixabay
























