Reseña: ‘Mala farma’, Ben Goldacre

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Hay cosas que en las universidades no se enseñan. Como por ejemplo, a pensar por uno mismo o a ser crítico con el método educativo, que es algo con lo que parece que estamos cada vez más anestesiados. Para ello es vital siempre mirar más allá de lo que nos enseñan y complementar así mismo, la formación con lecturas.

Para que sepan que la Universidad no lo es todo, y si quieren ver las cosas desde otra perspectiva -lo que Nicerón nombró como perspectiva anamórfica- les recomiendo que echen una ojeada al libro ‘Lo que la universidad no enseña’ ( de I. García Ureta, Piadós Contextos), que de buen seguro, no les defraudará.

Normalmente, cuándo uno se inclina hacia una rama del conocimiento escoge entre Ciencias o Letras. Como sabrán, opté por la segunda opción, el problema es que siempre es bueno saber de todo y echaba de menos algo de divulgación científica para mis neuronas. Así que al toparme con ‘Mala Farma’, tuve la imperiosa necesidad de aportar conocimiento al cerebro.

‘Mala Farma’ está escrita por Ben Goldacre, médico que ya sacó toneladas de mier(coles) con su primer libro, ‘Mala Ciencia’ (no puedo contarles nada sobre este último pues todavía no ha llegado a mis manos) en el que el autor demostraba con fundamento teórico, el negocio de la homeopatía. En este segundo, Goldacre explica en 400 páginas, justificadas, ejemplificadas y basándose en estudios de revisión sistemática, como las empresas farmacéuticas, engañan a los médicos y perjudican a los pacientes. O dicho en lenguaje coloquial, como matar a la gente por ganar unos eurillos. Explicado, por ejemplo, con el brutal capítulo de las ‘cobayas humanas’.

Se preguntarán como puede ser eso y si este señor no nos estará tomando el pelo. Ya les digo que no. He leído el libro, la bibliografía, las notas anexas y son tan sólidas como un muro de hormigón armado. Además, este libro le ha valido al autor que las farmacéuticas lo llevasen a juicio 'por difamación', juicio que, por cierto, ha ganado Goldacre sin despeinarse.

Pero vamos a la cuestión. Este es un libro indignante, que le hará sentir impotente ante una situación que nos pasa delante de las narices y que nadie ha movido un dedo para resolverla. Es un libro de terror en que la realidad supera a la ficción. En cierto modo, consuela que la medicina esté tan podrida por dentro como el periodismo. Ambos en quiebra desde su ámbito académico hasta su aplicación profesional.

Goldacre mezcla investigación periodística, aplicándola en el ámbito médico, exponiendo las claves de un sistema farmacéutico que esconde resultados intencionadamente, lo que provoca que ni los mismos médicos conozcan la información sobre qué tratamiento es mejor.
‘(Las farmacéuticas) pagan a escritores profesionales para que redacten trabajos académicos siguiendo sus directrices comerciales y consiguen para ellos la firma de académicos. Esto es publicidad encubierta, gracias a la cual consiguen rápidamente que sus medicamentos aparezcan más en publicaciones académicas, lo cual, por otro lado, magnifica y favorece los currículos de los expertos favorecidos y contribuye a que los médicos amables con la empresa obtengan el prestigio y el brillo de independencia que proyecta un puesto universitario. Las empresas también dan dinero a asociaciones de pacientes. (…) La industria farmacéutica gasta el doble en publicidad y promoción que en investigación y desarrollo. (…) Los fármacos se anuncian más cuando es considerable el número de pacientes potenciales, no el de los pacientes reales. Y también cuando el fármaco es nuevo. (…)
Cuando una farmacéutica se niega a que un país en vías de desarrollo pueda tener acceso a un nuevo fármaco para el sida, es porqué –según esa empresa- necesita el dinero de las ventas para financiar la investigación y el desarrollo de otros nuevos fármacos futuros para el sida. Si I+D no es más que una parte de los gastos de la empresa y esta empresa invierte el doble en promoción, por lo que ese razonamiento moral y práctico se viene abajo'.
La información que les llega está financiada y manipulada por la industria. Información que así mismo las agencias reguladoras pasan por alto aprobando medicamentos que no son mejores que un placebo (esto es, una píldora azucarada) así como la ocultación de los efectos secundarios, que como consecuencia han provocado muertes innecesarias.

La redacción está muy cuidada, palabra por palabra, a sabiendas que lo que dice, puede justificarlo. El autor mezcla con ejemplos reales y con el uso de historias sobre fármacos probados en humanos. Frente a esto, el lector no puede evitar que le invada un magnánimo cabreo frente a una situación que se permite y se ve de 'lo más normal'. Ensayos clínicos en los que se esconden datos, enfermedades generadas para lucrarse, marketing y campañas publicitarias exageradas, investigadores, médicos y académicos que escriben artículos y recetan a favor de las farmacéuticas (se sacan un dinerillo extra a costa de la salud del paciente). Goldacre disecciona esta industria podrida, con algunos consejos sobre qué podemos hacer como usuarios para que no abusen de nosotros de esta manera.

Les voy a ser sincera: no es un libro fácil, sino que en el contexto de la magnitud del problema, exige al lector cierta capacidad crítica e interpretativa, más allá de la típica novela de divulgación científica.

Goldacre es psiquiatra, periodista, científico y profesor. En este libro pone de vuelta y media a compañeros, farmacéuticas, industrias, organismos reguladores, visitadores médicos y gobiernos con argumentos justificados y sustentados en estudios -algunos que ponen los pelos de punta-. En otras palabras, no ha dejado títere con cabeza. Ha estudiado en Oxford y está en la NHS (National Health Service), el servicio nacional de sanidad británico. También escribió durante ocho años una columna semanal en el diario ‘The Guardian’ (déjenlo ir también a ese periódico...) llamada ‘Bad Science’, que dejó el 4 de noviembre de 2011. Su franqueza a la hora de denunciar y satirizar las pseudociencias, las farmacéuticas, las campañas sanitarias alarmistas y las inexactitudes científicas ha hecho que lo galardonasen con los premios al mejor artículo del año por la Association of British Science Writers (2003/2005) el Statistical Excellence in Journalism Award, y el Premio al Mejor Freelance médico del año en la Medical Journalists Awards, ambos en 2006.

Como seguramente estarán pensando que un libro así les va a costar un huevo de pavo (y no sólo por el precio, 24'90€, sino también por la paciencia que hay que echarle dada su complejidad) me he propuesto hacer una breve pincelada, por eso de que el conocimiento, compartido, es más fructífero. Así pues, empezamos.

El autor expone que se deben publicar todos los ensayos con medicamentos, porqué sólo se publican los positivos. Las farmacéuticas, logran con trapicheos colar medicamentos que no sirven absolutamente de nada. Puede que piensen que este libro les será más útil a un estudiante de farmacología o medicina, pero no es cierto. Lo práctico de la divulgación es que se entere todo el mundo de qué va el asunto, para ello Goldacre, no duda en repetir una y otra vez los ejemplos y los hechos sustentados, para que el lector lo vea desde una y otra perspectiva y llegue a un razonamiento por sí mismo. Goldacre expone que deberían haber protocolos y medidas de filtro más serias, para que las farmacéuticas no se las puedan pasar por el forro, como por ejemplo, multas que sí que les supongan una gran pérdida de dinero si no cumplen requisitos o exámenes más rigurosos, así como más transparencia.

Este libro les cambiará la forma de ver el mundo de la medicina y de los tratamientos. Les hará ir más allá de lo que les venden y a no fiarse –esa cuestión los periodistas lo llevamos en la sangre (algunos)-. Una lectura aterradora, que da en la cara al lector como una ráfaga de viento helado y que mete el dedo en la yaga para evitar que jueguen con nuestra salud, o por lo menos, que estemos más informados de los que se gesta en una industria que hace de la dolencia un negocio.
 
5/5
★★★★★

Imágenes: casadellibro.com
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8 comentarios:

  1. ¡Hola guapa!

    Primero de todo, decirte que esta entrada la veo perfectamente. :)
    Uff, por lo que he leído, no es el tipo de libro que me gusta a mí. Además, si dices que es difícil de leer ... uff me tira para atrás la verdad. Y el tema de la medicina, no es un tema que me emocione xD

    Ahora me estoy leyendo "El gusano de seda"; la segunda parte de "El canto del cuco" de la escritora de Harry Potter. La verdad es que me esta gustando bastante. De intriga, asesinatos y detectives.

    Un besote guapísima!!

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    1. ¡Hola Eva!

      No sé que les pasa a las entradas ni porqué las ves mal. Lo digo porqué estuve mirando el código y todo sale bien. Te prometo que no lo entiendo. No es el típico libro de literatura facilona que ponen los blogs literarios, sino que exige al lector que de más de si y haga funcionar las neuronas (a cada uno las que tenga o use). Depende también del gusto, de las pasiones, de los intereses. A mi la medicina me encanta e intento aprender lo máximo que puedo. De los libros que mencionas ya me dirás si están bien, porqué comprar un libro y luego que sea un asco...como que no está el horno pa' bollos.

      Un besoooooote enorme!!

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  2. Por lo que veo, el libro aborda un tema bastante importante, pero después de leer tu opinión, dudo mucho que me guste. El tema no es que me interese especialmente, y este tipo de libros no suele estar entre mis lecturas. Sintiéndolo mucho, la ciencia no es lo mío.

    Un beso!

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    1. Es que no es un libro de esos que pone 'para todos los públicos' es un libro temático, de esos tochos que a veces nos hacen leer en las carreras y los másters. Yo también pensaba que la ciencia no era lo mío y al final una se engancha, se engancha y acaba leyendo la 'Teoría de la relatividad' de Einstein. Supongo que esas ganas de absorber van in crescendo con la edad.

      Un beso!!

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  3. Leyendo esto te entran unas ganas de empezar a romper cosas como si no hubiera un mañana. Que jueguen con la salud y la educación me parece de personas tan inhumana, madre mía que asco y rabia me entra. Por lo menos hay gente como este autor que lo saca a la luz y que debería tener mas repercusión. Aunque no creo que me lo pueda leer de una tirada o en un año seguido porque puede que implosione de la indignación.
    Saludos y buena reseña.

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    1. Indignante es un rato largo. Y la sensación de impotencia todavía dura. Es de esos libros que son durillos, complicados pero que cuándo los acabas te marcan y te hacen ver la realidad de una manera distinta, desde otro punto de vista a como la tenías concebida. Pienso que le deberían haber hecho más bombo. Y a veces, no es por tirar piedras, me sorprendo al ver que los blogs de literatura sólo tratan temas que son más bien flojos, tragables y ligeros. Todavía no he encontrado ninguno que plantee la posibilidad de incluir literatura científica, o más salida de lo habitual a la narrativa empalago-romanticona a las que nos tienen acostumbrados.

      Gracias por el comentario. Un saludo!

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  4. ¡Uau, impresionante reseña! Es terrible descubrir que la realidad no es tan bonita como la pintan... creo que este libro no es para mí, pero me lo apunto como posible regalo para un amigo!
    Últimamente estoy leyendo libros facilones que me hagan sentir bien, que bastante mal está el asunto como para echar más leña al fuego... ay.

    Por cierto, te nominé a un tag en mi blog, no sé si lo habrás hecho ya ;) ¡Nos leemos, un besote!

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    1. ¡Hola Marina!

      Gracias por el comentario! En cuanto pueda hago la entrada. Me ha hecho mucha ilusión que me nominases (que se acuerden de una siempre es motivo de jolgorio). Y respecto al libro, no es par nada un cuento de hadas con purpurina saliiéndose de los bordes. Si a tu amigo le sirve, ya me doy por satisfecha, sino, tengo pendiente a leer otro sobre tests farmacológicos, que tiene muy buena pinta. De libros facilones, cualquiera de humor te va a subir el ánimo un montón. El último que me leí (y que tengo pendiente de entrada) fue 'Días de perros'y es genial, o cualquiera de Safier.

      Un súper besoteee!!!

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